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martes, 25 de agosto de 2026

No es tan fácil papar moscas.



Contesto a Pedro Ojeda, en su entrada "Papar moscas".

 "Papar moscas", lo decía mi madre y creo recordar que también mi abuela. Estar papando moscas era una inactividad censurable. Ahora, en tu escrito, me aportas una nueva visión, positiva y filosófica. No pensar en nada, no es tan fácil, ni con la mosca...

Refresco esa "deliciosa lección poética", lo de Bergson que es un tuno y demás, y ese reloj tic tac, ritmo e ironía y mucho más. Y hay quien desdeña a Machado por no ser críptico, mucho pedante suelto.

Las moscas de Machado, las tenemos interiorizadas con la versión de Serrat y el moscardón de Rimsky Korsakov. Inevitable, "inevitables golosas". Ya no hay moscas como antes, aquellas que mataba el sastrecillo valiente, en los cuentos de mi infancia. No, no es fácil estar "papando moscas", mamá, abuela.

Y aquí tenemos el famoso Papamoscas de la Catedral de Burgos que nos invita a abrir la boca más que él.

Papar moscas, no pensar en nada, no es fácil.¿O sí?

María Ángeles Merino

lunes, 27 de abril de 2026

Comentamos La península de las casas vacías de David Uclés. Crónica de una reunión lectora.

 

Crónica de la reunión de 7 de abril de 2026, del Club de Lectura de La Acequia y Alumni UBU, sexta de este curso, 2025-2026, en su formato presencial, dirigida por el profesor Pedro Ojeda Escudero. 

El libro comentado fue la novela La península de las casas vacías de David Uclés. El lugar, el habitual: en la facultad de Humanidades y Comunicación de la UBU, aula 1-4 , en el edificio del antiguo Hospital Militar.


Una reunión muy enriquecedora y amena,  comentando y desentrañando las triquiñuelas de una novela histórica, qué duda cabe, distinta. 

Pedro Ojeda comienza mostrando su ejemplar:


-(P.O.): ¿Qué edición tenéis? ¿Alguna dificultad? 

-(L.): Yo tengo la 27 edición, la compré en enero, me la eché de Reyes. 

-(P.O.): El gran éxito de la temporada. No me gustan los éxitos de venta. Es un best seller.

Éxito de ventas, un proyecto que apunta a que ese libro va a estar en todos los sitios. Antes de que la gente lo lea se ha puesto en la sexta, la séptima edición. Tenía apoyo de grupos de comunicación y el libro se vende solo. 

¿Erratas? Ha pasado con Comerás flores. En su última edición tenía hojas más cosidas y arrugadas. Se había vendido y no había ido nadie a protestar. ¿Lo compran y no lo leen?

¿Cómo ha podido ocurrir? Cómo alguien desconocido en el mundo editorial puede llegar a romper como un autor de autoridad discutida? Lo edita Siruela y pasa a Planeta, se pegan por su autor: David Uclés.

Últimamente no ha hecho otra cosa que estar en polémicas, mucho ruido para escribir.


-(L.): Hizo el podcast de cuatro capítulos sobre la guerra, impresionante. 

-(P.O.): Le encargan el podcast. Llevan quince años escritos, el libro es del 24.

¿Cómo es posible en un mundo cerrado?

Algo tiene que tener, algo tiene que aportar para que lo lean y se convierta en referencia.

(L.): Es un fenómeno, lo he visto en un artículo hablando de Praga, con una profundidad que no había visto nunca.

-(L.): Es como Rosalía a la canción. 

-(L.): ¿La Castro? (Jeje)

-(P.O): ¿Qué aporta?

-(L.): Un fenómeno increíble. Ya no lees la guerra.

-(L ): El capítulo del tren...Estás leyendo, te paras y dice que es la muerte hablándote. El montaje que hace es increíble. 

-(L.): Los dos encuentros de los hermanos en la guerra, frente a frente, cada uno de un bando, uno tiene que matar al otro. ¿O no?

-(L.): En cada página hay una sorpresa. 

-(P O.): El desparpajo, la frescura. ¿Dónde hay algo que nos lo recuerde? El andaluz Antonio Tocornal, el autor de Pájaros de estaño que leímos aquí.


-(L.): ¿Óscar Esquivias, nuestro paisano? ¿No hace algo así? 

-(P.O.): Óscar Esquivias juega con el surrealismo en la trilogía, va por ahí en La Ciudad del Gran Rey.

David Uclés, algo tiene que aporta al público. La polémica a propósito le interesa mucho.

David Uclés fue invitado a unas jornadas que dirige Pérez Reverte, dedicado a la guerra y  aparece el título: "La guerra que perdimos todos". Lo crítica, se da de baja, el no está de acuerdo, además asisten Aznar y Espinosa de los Monteros, no está de acuerdo, no quería cruzarse con ellos. Pérez Reverte lo llama ignorante.

-(L.) Aunque antes había hablado bien del libro. 

-(P.O.): Su personalidad se ha criticado: el personaje, la boina, la historia de que estuvo tocando por ahí. Hasta aquí la construcción de una historia, un personaje contracorriente, contra el canon, que es un poco el narrador.

Rompe con el canon, también significa que llevaba mucho tiempo que no había un joven narrador que rompiera. Nacido en 1990, hacía falta alguien de la Generación X, escritor de verdad que rompiera. Junta varios fenómenos. 

-(L.): Se sube, se puede bajar. Recuerdo el caso de una escritora india, Arundhati Roy, que escribió una primera novela maravillosa, luego otra que no merecía la pena.

-(P.O.): Ahora la segunda novela ambientada en Barcelona. 

-(L.): Con apagón.

(L.) Qué casualidad, en Barcelona. 

-(L.): Y con apagón.

-(P.O.):  Ha pasado de la sinceridad a entrar en el sistema. No dejamos cuajar a los autores. 

-(L.): ¿Puede ocurrir como otros que han quedado como autores de un solo libro? 

-(L.): Pienso que este autor quedará en la historia de la literatura.

(P.O.): Hace falta un recorrido. Cuando rompió Javier Cercas con Soldados de Salamina la literatura de no ficción siguió ese hueco de la literatura de ficción. 

De la guerra civil el que rompe es Chaves Nogales con A sangre y fuego. Desconocido durante muchos años. A este no le va a pasar.

-(L.): Me ha parecido largo.

-(L.): Se lee bien.

-(P.O.): ¿Qué os ha llamado la atención? 

-(L.): Es un poco surrealista. Lo de la vidente, fuera de la realidad. 

-(P.O ): ¡Clave! 

-(L.): La tía Eva que sabe lo que va a pasar

-(L.): Lo de poned esta música, genial. "Andante festivo" de Sibelius...


-(L.): ¡El narrador!

-(L.): Hay cosas contradictorias en el prólogo. Es un sueño, luego dice que es la realidad.

-(L.): ¿Quién es el miliciano del prólogo, en los Alpes, en la segunda guerra mundial?¿Paulo o José? José no puede ser, murió en  la guerra civil. Paulo es el que sobrevive pero era del bando franquista, cómo es que muere en la segunda guerra mundial. 

-(L.): Un poco largo pero me ha gustado. La batalla del Ebro es un poco larga.

-(L.): Yo he vivido la batalla. 

-(L.): Pega saltos tremendos.

-(L.): Se lee bien, pero tienes que estar atento.

-(L.): Y buscar información en el móvil. Y, con la música sugerida, en el You Tube encuentras comentarios: ¿ Has llegado aquí por David Uclés?

-(L.): A mí no me ha entusiasmado. Me da miedo que la gente se crea que esto es historia. Hay errores como el lugar donde murió Mola...

-(L.): Fue en Alcocero de Mola, un pueblo de Burgos. 

-(L.): El peligro de que confundan una novela histórica con la historia existe en cualquiera de ellas. 

-(L.): Nunca había oído que las presas barrieran las calles. No sé de dónde lo habrá sacado.

-(P.O.): Seguro que de algún sitio. Todo lo ha sacado de algún sitio.

-(L.): El libro es de una crueldad tremenda, es historia total.

-(L.): La crudeza de la guerra civil, en los dos bandos. La crueldad tanto de fascistas como de republicanos. A mí personalmente me ha llamado la atención lo de "nos vamos a dar un paseo", exactamente como se decía. 

-(L.): O chorradas como lo de que muere Mola y Franco se come dos corderos. 

-(L ) Lo de la plaza de toros de Badajoz muy exagerado.

-(P.O.): Tiene una gran ventaja, es un libro universal. Todas las exageraciones crean complicidad. Se ha tenido que documentar. Lo de las exageraciones no es relevante, pero las crueldades sí, nos pone la guerra civil para que hagan una reflexión, para saber lo que nos jugamos en guerra entre hermanos. Los datos exactos no me importan, literariamente no tanto. Un chaval de treinta y tantos debería leer este libro. 

-(L.): No me gusta tanto. Mi padre estuvo en la guerra, recorrí con él la batalla del Ebro. Si lo viera diría que dulcifica una guerra entre hermanos. 


-(L.): ¿Dulcificar? Cuando hablan de la guerra con tanta crueldad, te trasladas a esa crueldad y eso es bueno. 

-(L.): Las checas, lo del Cuartel de la Montaña, lo de Paracuellos, el bombardeo de Guernica, la desbandada de Málaga, lo de la plaza de toros de Badajoz, los falangistas, los anarquistas...

-(L.): Me cuesta entrar en él, un poco lento.

-(L.): Odisto no está ni a favor de unos ni de otros. Sus sentimientos son contradictorios. Pagará el pato.

-(L.): Nombra todas las provincias, excepto Ibiza. El pasaje de la batalla del Ebro me resultó durísimo, crueldad...

-(L.): Y se acuerda de Burgos y provincia. La Catedral y el Palacio de la Isla donde pulula Franco, cómo no. 

-(L.): Cuando se encuentran los dos hermanos, frente a frente, cada uno de un bando. 

-(L.): El terremoto que parte la península, mucha fantasía. 

-(L.) La violación y muerte de la chica, con una escopeta cargada de bayas de muérdago. ¿Muérdago? 

-(L.): Leyendo este libro recordaba a una persona superquerida a la que pregunté si sería capaz de matar y me contestó: "ahí me planteas un problema muy difícil".

-(L.): Personas reales y personajes de ficción como Robert Jordan, el protagonista de Por quién doblan las campanas de Heningway". 

-(L.): Los fotógrafos Gerda Taro y Robert Capa, Orwell, Malraux, Picasso, la Zambrano, el sobrino de Virginia Woolf, el hermano ficticio de Bertolt Brecht, no paras de comprobar en el móvil. 


-(L.): En la página 570 dice que el militar republicano Valentin González el Campesino sintio pánico al ver las aguas del río Ebro y desertó. Me hubiera gustado poder contar eso a mi madre que lo conoció en Alcalá de Henares, amenazando a mi abuelo, una historia de la familia, oralidad. 

-(L.): Agotamiento, se lee y bien.

-(P O.): La frescura del narrador: si no me gusta así me lo invento de otra manera. Lo más importante es quién cuenta el relato. Un narrador que accede a través de las historias que le cuenta su abuelo Luis. Una estrategia engañosa que lleva al lector donde él quiere. Como Valle Inclán en las Sonatas que nos engaña con un marqués de Bradomín que al final descubrimos que es un hijo de puta. O el Lazarillo que nos engaña desde el principio, no es la historia de un niño sino la de un cornudo No lo vemos. ¿Quién es el narrador? ¡De dónde le llegan las historias? El niño superviviente, el único que puede dar testimonio de su familia, a él le ha llegado por oralidad, a través de su abuelo, es oralidad de oralidad. Tomarlo al pie de la letra es un error.

Es una novela que accede a la realidad con una oralidad de una oralidad. ¡Y quién es el narrador? El nieto de alguien que ya no vive, un chico joven que ya está lejos de aquellos acontecimientos, quita, pone, interrumpe la narración, no se está tomando en serio la transmisión de la historia, su desparpajo es increíble.


-(L.): ¿Las acelgas? ¿Por qué son tan malas las acelgas? Será que no le gustan, pensé. 

-(L.): ¿Qué son las chuzas? ¿Unas plantas que si las tocas te quedas congelado? 

-(P.O.): El narrador  vive de oralidad, está jugando con el lector, esto me gusta o no me gusta, el tono narrador, entrometiéndose en la narración, quita, pone, corta. La figura del narrador es un juego literario. No se había contado la guerra civil con estrategias de oralidad. No se había hecho de esta manera, toda esta historia es muy interesante, está aportando frescura, con fallos pero a él no le importa. Diferentes tonos. Lo de cuenta los puntos, el juego con la música, lo de cortamos y volvemos. A mucha gente no le van a gustar estas cosas. 

Es de una época en que "nadie" lee setecientas páginas.

Lo de las acelgas no lo habéis pillado. 

Muñoz Molina utilizó ya elementos de oralidad. 

La historia de la guerra civil total tiene que abordarla ya de una forma diferente, un mundo como el de García Márquez, el de Alfanhuí, el de Torrente Ballesteros en la Saga Fuga...

David Uclés pertenece a otra época en que nadie aguanta la historia total de la guerra civil. Está construido a propósito, puede desagradarte, pero no molestarte ideológicamente. Para un público amplio, nadie se tiene que molestar. Mezcla cosas que te entretengan, aquí viene lo de las acelgas. Cosas de la familia, en cada página una cosa entretenida, no se la inventa, es una tradición popular. Si las acelgas brotan antes de tiempo se pierde la cosecha, deciden ocultar las acelgas, tradición que él recoge. En la página 73 se relaciona hambruna con las acelgas y las van a quemar Frontonia y Fabriciano. 

-(L.) Qué nombrecitos 

Pintar de negro la casa de luto, se pintaban los árboles...

-(L.) Como mi abuela que usaba papel de luto para las cartas. 

Entra Manuel, sale Niceto. Así cuenta el cambio de gobierno. 

"No tuvo más remedio que acudir a mí..." (al narrador). 

El cuerpo de Cristo, la familia que llega la primera a lo alto de un cerro sube al cielo y desaparece, es abducida.  (Página 48). 

Adelardo tenía arena dentro del cuerpo, como el licenciado Vidriera que se creía de vidrio. 

Innovación personal, sabiduría del pueblo, construido con el frescor de la oralidad.

-(L.): Lluvia en una cueva.

-(L.): Hibernan como si fueran osos. 

-(P.O.): Es una novela histórica porque trata de historia. 

-(L.): No al uso.

-(P.O.): Trufada con oralidad.

-(L.): ¿Realismo mágico andaluz?

-(L) Él dice que leyó sólo veinte páginas de Cien años de soledad, que lo leyó después de escribir La península de las casas vacías.

-(L.): No la llama España. 

-(P.O.): Juega con el  iberismo. Quiere que guste al mayor número de personas posible. Quita la palabra España, un prejuicio.

En la página 96, "Los ríos bárbaros y las falanges quebradas", el "último jueves antes de la guerra, "un día normal", "mediodía", el efecto del distanciamiento entre familias: 

"Un martín pescador verde agua", "la familia de Isidra y Rosalía", "vivían pared con pared", "en tres años se habrán matado entre ellos". 

"Una ninfa de saltamontes", "dos jóvenes desnudos", "se masturbaban...casa uno con su instrumento, delante de unas estampas". "En dos años, Álvaro no tendrá brazos para tocarse y Tobías yacerá bajo tierra". 

-(L.): Más de pueblo que las amapolas.

-(P.O.): Lo abras por donde lo abras encuentras historias...

Como siempre, tomé notas. Esta crónica es el resultado. 


Nos despedimos hasta el día 28 en que nos reuniremos para comentar "Únicas" de Alicia Vallina, pequeñas biografías de mujeres poco conocidas pero únicas.


En el autobús todavía releo un poco. Lo he pasado muy bien con La península de las casas vacías de David Uclés. Gracias, David.


Un abrazo de:

María Ángeles Merino Moya

Gracias a todos los del Club de Lectura.







martes, 7 de abril de 2026

Reunión lectora muy enriquecedora sobre "La península de las casas vacías".

 







Esta tarde el Club de lectura de La Acequia, dirigido por Pedro Ojeda Escudero, se ha reunido para comentar la novela "La península de las casas vacías" de David Uclés.El lugar ha sido el habitual, en la Facultad de Humanidades y Comunicación de la UBU, en el edificio del antiguo Hospital Militar. La hora, las cuatro y media de la tarde. 

Lo pasamos muy bien con su lectura y lo hemos pasado igualmente bien comentándola y desentrañando las triquiñuelas de una novela histórica, qué duda cabe, distinta. Ya va más allá de la 27 edición, un éxito editorial. 

Con la frescura, el desparpajo de un narrador que nos atrapa, nos hechiza, escrita pensando en un público que ya no se leería setecientas páginas de sesuda historia sobre la guerra civil. 

Oralidad sobre oralidad, escuchamos la voz de un chico joven que nos cuenta la historia sobre su familia que le contó su abuelo, que a su vez le contó su hija, sobre el bisabuelo que...La historia de la guerra civil trufada de miles de historias fantásticas que no son sino tradiciones de pueblo, más que "realismo mágico".  

Y, a pesar de las inexactitudes y exageraciones, no hay historia de la guerra civil más real que ésta, vivida por la familia Ardolento, natural de Jándula, trasunto de  la localidad jiennense de Quesada. 

He tomado notas de una reunión muy animada y enriquecedora. Publicaré la crónica, aquí y en mi blog, siguiendolas, con fidelidad a lo hablado, en la medida de lo posible. 

Gracias al profesor Ojeda  y a los compañeros lectores. 

María Ángeles Merino Moya







lunes, 23 de marzo de 2026

El pruno del puente de Castilla y los abismos de María Zambrano.



Cerca del puente de Castilla, junto al rio, crece un pruno muy hermoso que ahora descubre sus flores blancas y levemente rosadas. Los paseantes se detienen, lo miran y atrapan su imagen, la cámara del móvil hace lo que puede

Desde el pretil del río veo a un hombre y una mujer enredados en sus ramas, juguetean y se hacen fotos con bonito telón de fondo, se entregan completamente a la contemplación, se "abisman" con su belleza  como diría Maria Zambrano y acabo de aprender. Son jóvenes. 

Yo también, a "abismarme" voy.  Busco la entrada más próxima y bajo junto al rio, paso por debajo del puente, ahí está. Quiero verlo más cerca. ¿Abismarme yo también?

 Me "abismo" enredada entre flores, el pruno puede ser un "claro del bosque". Leo en las páginas 77 y 78: 

"El abismarse de la belleza

Tiende la belleza a la esfericidad. La mirada que la recoge quiere abarcarla toda al mismo tiempo, porque es una manifestacion sensible de la unidad...

Y la belleza...se ofrece al aparecer cono unidad sensible. Y la mente de quien la contempla tiende a asimilarse a ella, y el corazón a bebérsela en un solo respiro, como un cáliz anhelado, su encanto.

Porque la belleza, al par que manifiesta la unidad, la unidad que no puede proceder  más que del Uno, se abre...Se abre como una flor que deja ver su cáliz, su centro iluminado, que luego resulta ser el centro que comunica con el abismo. El abismo que se abre en la flor, en esa sola flor  que se alza en el prado, que se alza apenas abierta enteramente. Apenas como distancia que invita a una mirada, a asomarse a ese su cáliz violáceo, blanco a veces. Y quien se asoma al cáliz de esta flor una, la sola flor arriesga a ser raptado...

El solo abismo que en el centro de la belleza, unidad que procede del Uno, se abre, bastaría para abismarse.Y así la esperanza dice: hasta que el abismo del Uno se alce todo..."




Me asomo al abismo del cáliz de una flor una. No espero llegar al alzamiento del "Uno", el 'Uno' que abarcaría todo. Mi esperanza no llega a tanto. Mi fe tampoco, pero me bebo la belleza del árbol " en un solo respiro", más bien en una sola mirada y la guardo en mi retina, hasta otra primavera. 

Paso de nuevo por debajo del puente de Castilla, pintarrajeado, y salgo al paseo de siempre. Dejo atrás el río, con su agua alborotada.



Guardo las palabras de María Zambrano, filósofa, poeta y mística. Mujer sabia y abismada. Sabe que "Sobreviene la angustia cuando se pierde el centro".



Nos abismamos, nos ensimismamos, nos abstraemos, nos sumergimos, nos reconcentramos, nos concentramos, nos embebemos, nos embebecemos.

Ya veis, la floración de un pruno y los abismos de María Zambrano. La belleza redonda de la primavera nos "abisma" y nos hace bien, aunque no demos con "claros del bosque" filosóficos. Ni lleguemos a la divinidad. Calmar la angustia, puede ser. 

 María Ángeles Merino Moya 

Leo, un poco más, de Claros del bosque de María Zambrano, propuesta por el Club de lectura de La Acequia y Alumni UBU, dirigido por Pedro Ojeda

viernes, 20 de marzo de 2026

Crónica de una reunión lectora, y filosófica, en torno a "Claros del bosque" de María Zambrano.

 


Crónica de la reunión de 24 de febrero de 2026, del Club de Lectura de La Acequia y Alumni UBU, quinta de este curso, 2025-2026, en su formato presencial, dirigida por el profesor Pedro Ojeda Escudero


El libro comentado fue el ensayo Claros del bosque de la filósofa María Zambrano.El lugar, el habitual: en la facultad de Humanidades y Comunicación de la UBU, aula 1-4 , en el edificio del antiguo Hospital Militar.

Pedro Ojeda comienza con una introducción en la figura de María Zambrano


 
-(P.O.): María Zambrano, filósofa, uno de los grandes filósofos españoles y europeos de todos los tiempos, en el circuito de Ortega y Gasset y la Revista de Occidente. Trabajó con el filósofo Zubiri y se ganaba la vida dando clases en la famosa "Residencia de Señoritas", en la órbita  de la Institución  Libre de Enseñanza. Conoció a los de la Generación del 27 y fue amiga de muchos de ellos, especialmente de Luis Cernuda. 


Tras la guerra civil, quedó desconectada y separada por cuestiones políticas y religiosas, abandonando la Razón Práctica de Ortega, el racionalismo. Ella había empezado, poco antes del exilio a profundizar en la expresión de su propio pensamiento: la Razón Poética. 

Sus textos contienen una carga poética enorme. La única forma de acceder a verdades ocultas es, para Zambrano, la poesía. No era una filósofa al uso. Une la expresión poética con un análisis profundo del pensamiento, en conexión con el cristianismo español, empapada de San Juan de la Cruz. 


También recibió gran influencia de Miguel de Molinos, un escritor español del XVII, poco conocido, partidario del "quietismo", una doctrina nacida a partir de la reforma protestante. Todo está escrito, está decidido, no existe el libre albedrío, no tengo que hacer nada para salvarme, Dios lo ha decidido por mí. La Iglesia Católica estuvo profundizando en el libre albedrío , contra el protestantismo, algo muy debatido en muchos libros, está incluso en el Quijote. Miguel de Molinos aporta una visión muy original que influye en María Zambrano: con la razón pura no podemos entender el mundo. 


De salud frágil, pasó muchas penalidades. En Chile se casó con un diplomatico español, decide volver a España, luego se exiliará en Francia, en México y en Suiza. Se instala en Italia cuando se divorcia, acaba viviendo con su hermana y sus trece gatos, la echan de la casa por falta de higiene, le pidió al marido una pensión, malvivió de ayudas y becas, en la miseria, el marido no la ayudaba. Solo a partir de los sesenta empieza a publicarse su obra y lo pasó menos mal, siguió escribiendo.

-(L.): En otros textos, el tema es el mismo, no cambia.

-(P.O.): Tiene una evolución. Habla de amor, de "confesiones", de "soledades", muy barroco. Escribe el prologo para El Solitario de Concha Méndez, con el concepto de "soledad".  A partir de los años treinta, la razón poética en la filosofía. 
¿Es difícil?


-(L.): Leer y no entender, me pasa como a mis alumnos. 

-(P.O.): Quizá no haya sido un gran acierto. 

-(L.): Es un libro que te lleva.

(L.): No lo he terminado. No he entendido nada.

(L.): Me gustó el capítulo dedicado a Andrés Segovia.

(L.): Me ha resultado muy difícil .


(L.): Me ha gustado el dedicado a las palabras, te vas acostumbrando. He leído un poco más lo relacionado con la música.

(L.): Es difícil, hay que leerlo por segunda vez. He ido apuntando. 

(L.): Y por tercera y por cuarta.



Foto cortesía de Esperanza Martínez. Fragmento. 

(L.): Es un libro bien estructurado, me ha gustado, pero echo de menos de dónde parte y no hay una implicación para desarrollar:

¿Para qué?
¿Qué me ha contado? 
¿Qué me ha llegado? 
Echo de menos la implicación directa. 
Queda en el aire, deslavazado...



-(P.O.): Intuye algo en que no llega a entrar.Te deja a la puerta y no entras.

Las claves: en el ámbito de la Vanguardia lo importante es la metáfora indirecta donde el origen está muy lejos, entre A y E hay mucho camino. 

Un libro bastante denso, escrito al final de su vida, con la fragmentación de Ortega, son fragmentos y no hay ilación. La estructura: el planteamiento teórico y la metodología sin aplicación. Está dicho y borrado el resto, como un testamento en condiciones difíciles y penosas, cuando lo estaba pasando muy mal con su hermana que se moría. 

¿Qué le ha pasado? El existencialismo de Sartre, la angustia vital, quiere dar respuesta a esa angustia. 
Quiere dar sentido a la existencia. ¿Metáforas iniciales? El ser humano angustiado en un bosque hostil, busca los claros, un espacio donde penetra la luz. 



-(L.): Ella se rebela.

-(P.O.): Quietismo, dejarse inundar por la luz, es un tiempo muy breve, en espacio y en tiempo. Un momento en la vida, algo que te ilumina, misticismo, algo que te viene del exterior y tienes que aceptar. 
La mística, la luz, lo que viene de fuera. Dejarse inundar por esa luz del claro del bosque.
¿Hacer algo? No. Lo que tiene que hacer es parar, detenerse, parar la angustia, llegar a ese estado de iluminación.

-(L.): Dura poco.

-(P.O.): Claro, dura poco. Tienes que vivir del recuerdo de esa comunión. Mantener el recuerdo de ese espacio. Después de la quietud, mantener el recuerdo. El poder ser "el ser verdadero", "dulzura" dice. No es un planteamiento ético de filosofía. Vía ascética, distinta de vida mística. A la vuelta de una esquina te lo puedes encontrar, lo que tienes que hacer es dejarse inundar por la luz, Puede haber muchos "claros del bosque". Ella utiliza la filosofía mística. ¿Cómo puedo comunicar este encuentro con Dios, con la divinidad, si no tengo lenguaje? A través de la poesía, es la clave. Los métodos: el despertar, el nacimiento, el dejarse inundar por la sensación de vacío, vaciarse por dentro, cono en las filosofías orientales. Lo va a desarrollar con metáforas del mundo mítico cono la medusa. Para poder llegar a la quietud tenemos que aceptar el claro del bosque, el vacio. Remontarnos a antes de que existiese la palabra, en lo histórico o prehistórico.



(L.): Rarito. 

(L.): Una visión mística.

(P.O.): Como dijo un chico llamado Claudio Rodríguez, que en en 1953 consiguió el premio Adonáis de Poesía: "Siempre la claridad viene del cielo, es un don...". 

(L.): ¿Ángeles?

(P.O.): Pensad cada uno como como conseguir la "quietud".

(L.): Unos proponen el yoga, con el control de la respiración. Otros, la música, seguir mentalmente una música muy conocida. Hay quien pesca, quien está en la iglesia en silencio, cada uno tiene una forma de desconectar. 

Se fue el profe y seguíamos "filosofando". 


Fue una lectura muy distinta, algunos tuvimos que acabarla. Lo de conseguir la "quietud" ya lo vemos más difícil, especialmente las mujeres. 

Como veis, cono con otras lecturas, pasé las notas rápidas de mi cuaderno, para confeccionar la crónica con la mayor fidelidad posible a su espíritu; ya que la letra, toda la letra, es humanamente imposible.

Gracias al profesor Pedro Ojeda y a todos los compañeros lectores. Y si leen esto, miel sobre hojuelas.

Un abrazo a todos los que paséis por aquí. Y al recuerdo de doña María. 

María Ángeles Merino Moya