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viernes, 24 de septiembre de 2010

De sueños, azotes, cerdos, madrigales y más cerdos (2).

Segunda parte del comentario al capítulo 2,68 del Quijote, publicado en "La acequia"

Aunque don Quijote no desea dormir, anima a su escudero, para que lo haga. Si Sancho nació para dormir, él nació para velar. Y anuncia que va dedicar lo que falta para el día en cantar un “madrigalete”, compuesto por él mismo, para expresar sus pensamientos.


El Quijote de Doré.
"—Duerme tú, Sancho —respondió don Quijote—, que naciste para dormir; que yo, que nací para velar..."

Sancho confunde madrigaletes con populares coplas, pobres en pensamientos. Ya puede coplear lo que quiera, que él dormirá a pierna suelta. Y así lo hace, bien acurrucado y sin preocupaciones.

Arrimado a un tronco de un árbol, suspirando y llorando, canta la alambicada y paradójica composición, que concluye con el vivir que le mata y la muerte que le da vida. La riega con muchas lágrimas, pues su corazón está doblemente traspasado: por su vencimiento y por la ausencia de Dulcinea.

Llega el día, los rayos del sol despiertan al dormilón.


"Llegóse en esto el día, dio el sol con sus rayos en los ojos a Sancho..."


Se estira y mira cómo han dejado los malditos puercos el repuesto alimenticio de sus alforjas. Maldice a la marabunta porcina, con toda su alma.

Los dos vuelven al camino y, al caer la tarde, ven unos diez hombres a caballo y unos cinco a pie.


"Finalmente, volvieron los dos a su comenzado camino..."


"...al declinar de la tarde ..."


Los dos corazones laten ahora más deprisa, con temor y aturdimiento, al ver lanzas y adargas, de nuevo. ¡Con lo tranquila que había sido la jornada!

Don Quijote se disculpa. Si su promesa no le hubiera atado las manos, se enfrentaría a esta “máquina” que se les echa encima.

Es lo que temían, los de a caballo rodean a don Quijote y le colocan sus amenazantes lanzas por delante y por detrás. Los de a pie se encargan de Sancho, Rocinante y el rucio. Todos guardan gran silencio y cuando el caballero mueve apenas los labios para preguntar, se los cierran con los hierros de las lanzas. A Sancho le callan punzándole con un aguijón.

Es noche cerrada y cada vez tienen más miedo. Y mucho más cuando les dan órdenes llamándolos trogloditas, bárbaros, antropófagos, escitas, Polifemos y leones carniceros.



—¡Caminad, trogloditas !
—¡Callad, bárbaros!


—¡Pagad, antropofagos !

Sancho no entiende esos vituperios que interpreta a su manera: tortolitas, barberos, estropajos, perritas…Y no le gustan nada esos vocablos, a mal sitio les llevan, todo el mal les viene junto y ojalá acabase aquí.

Don Quijote tampoco saca nada en limpio de aquel discurso. Sospecha que no les espera nada bueno.

Llegan a un castillo bien conocido. ¡Es el de los duques de sus pecados!

"Llegaron en esto, un hora casi de la noche, a un castillo que bien conoció don Quijote que era el del duque, donde había poco que habían estado."

Don Quijote recuerda que, en esa casa, todo era cortesía. Pero para los vencidos el bien en mal se torna.

Entran en el patio principal y lo ven tan bien aderezado que les admira pero…ahora el miedo es doble.

Un abrazo de María Ángeles Merino.



Las fotos son: grabado de Doré, "Sol entre ramas" , "Camino a San Pelayo" (Palacios de Benaver), "Último rayo", "Miguelón" (Homo heildebergensis), Hombre de Neanderthal," "María Ángeles y Luz con el Homo antecessor", Castillo de Olmillos de Sasamón (Burgos).
El" Homo heildebergensis" y el "Homo_neanderthalensis" son réplicas, creadas por la artista francesa Elisabet Daynis para el Museo de la Evolución Humana, en Burgos.

lunes, 10 de mayo de 2010

Me destornillo de risa cuando pienso en la pinta que tienen que tener los dos, queriendo, sin querer y a la vez con miedo por si ocurre algo


Doña Rodríguez y don Quijote en el lecho, según Doré.

Ele Bergón, mi amiga Luz del Olmo dice:

Esto no va bien para ninguno de los dos andantes.

Mi padre Sancho que estará en su Ínsula muerto de hambre y gobernando. Yo creo que no lo hará bien, porque cuando tienes hambre y no de dejan comer pues se te pone una leche que me imagino los desaguisados que estará haciendo.

Al larguirucho tampoco tiene nada de que alegrarses pues está malherido, encerrado y encima se le cuela la Doña Rodriguez. ¡Ja, ja, ja! Me destornillo de risa cuando pienso en la pinta que tienen que tener los dos, queriendo, sin querer y a la vez con miedo por si ocurre algo. Es que me parto. De sobra se que estos dos no llegan a nada.

El Cervan no los tenía que haber separado porque los amigos son para estar " a las duras y a las maduras"

Choque de manos.

El Sanchico

domingo, 10 de enero de 2010

Vaya, vaya, cómo son recibidos el Alonso y mi padre, ni que fuesen de la alta alcurnia.



Ilustración de Gustavo Doré

Ele Bergón dijo:


Hola troncos y troncas.

Se terminan las vacas y otra vez al insti para aguantar a los profes y ver a los coleguis.

Vaya, vaya, cómo son recibidos el Alonso y mi padre, ni que fuesen de la alta alcurnia. Aunque les obligen a pasar por el agua. No sé el Alonso, pero a mi padre no le gusta nada eso de lavarse.Seguro que en el tiempo que andan por ahí pocas veces se habrán duchado. Se parecen a mi hace algunos años. Ahora no, ahora me regañan porque gasto demasiado agua, pero es que quiero estar limpio para que me vea Nerea, aunque estos días con el frío que hace y las nevadas que caen, no puedo perder el tiempo en el kiosko. Me pasmo. ¡Qué rollo!

¿ A qué ton tiene que llamar mi padre vieja a esa señora tan peripuesta? Con razón el Alonso le echa una buena bronca por ello.

Por cierto que el larguirucho desnudo tiene que ser la pera. Ja, ja, ja yo es que me parto.

Me parecen un poco pardillos los duques ( yo se de una que nació en Pardilla, así que ella lo debe ser de nacimiento) mira que creerse todas las tonterías que inventa el Alonso..aunque no es tan tonto como parece pues sabe que puede sacar tajada con esto de los duques, por eso tiembla cada vez que mi padre abre la boca, como la tontería de cuento que suelta allí, delante de todos y que no dice ná.

Buenos consejos le da el cura al Alonso. Es lo que tenían que hacer volverse ya a casa que ahora las carreteras no están para que anden por ahí a la buena de Dios, claro que de momento si están con los duques pues bueno, no están mal.

Choque de manos.

Por cierto abejita, por si no lo sabes, aunque quizá lo hayas mirado ya, Tembleque es un pueblo de Toledo donde hay una de las plazas más bonitas de España y el nombre viene de temblor por el miedo que pasaban sus habitantes.

Besos para ti de la ele.