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martes, 1 de noviembre de 2016

Pequeña crónica de nuestra reunión en torno a Queremos que vuelvan, de Miguel Ángel Santamarina.


Pequeña crónica de nuestra reunión en torno a Queremos que vuelvan de Miguel Ángel Santamarina . Para la lectura colectiva de La Acequia, dirigida por Pedro Ojeda. 

El día 27 de octubre, a las siete y media de la tarde, en el salón de actos de la Biblioteca Pública de Burgos de la Plaza de San Juan, los lectores de nuestro Club de Lectura tuvimos el encuentro con Miguel Ángel Santamarina, autor de la novela que hemos leído y comentado este mes: Queremos que vuelvan.

Como en otras ocasiones, confecciono una pequeña crónica de la sesión, siguiendo los apuntes de mi libro de notas, con toda la fidelidad que me ha sido posible. Aquí la tenéis:

Tras las presentaciones, Pedro Ojeda da la señal: "vamos a lo que vamos hoy", a la novela Queremos que vuelvan de Miguel Ángel Santamarina. 



-(P.O): Este club lleva mucho tiempo, te van a hacer preguntas, te vamos a poner en dificultades. Así le dice Pedro a Miguel Ángel.

Es nuestra primera experiencia con un género: la novela negra. Hay gente que no le gusta, gente que no ha entrado en este género, que tiene la idea de que pueda ser subliteratura. No es así desde los sesenta, incluso hay grandes novelistas que han utilizado técnicas de la negra. Tu novela recuerda, en algún momento, a Plenilunio de Muñoz Molina. El género ha cambiado, ahora nos enfrenta al debate sobre cuestiones contemporáneas. 


Me gusta el primer capítulo, el "Intro". Es una situación que todos hemos vivido, tal vez en el cine. Cine negro, novela negra. Hay mucho cine aquí: Lucía vuelve a detenerse, indecisa en medio de la Gran Vía, vestida con austeridad y sin maquillar. Se le caen los lagrimones pero  hay determinación. "Que se jodan" dice en una cafetería cercana al Intercambiador de la Avenida de América, tan alto que sorprende a la clientela y al barman. Porque no le pega a esa joven el que "se jodan", producto de la rabia acumulada, ante un programa donde aparecen los chicos desaparecidos. Una mujer sola con dos maletas va a volver a Burgos. No sabe como van a cambiar las cosas cuando regrese. Punto de arranque que nos sitúa muy bien. 

Como todos lo habéis leído hasta el final, no hacemos spoiler. ¿Quiénes no lo han leído? Los que no lo han leído que se tapen los oídos.


¿Qué es Queremos que vuelvan? Es una novela negra, un retrato crudo de la sociedad, y nos lo recuerda el color negro de las tapas. Destapa la  hipocresía social, cosas ante las que no tenemos reacción. Han desaparecido unos jóvenes y su historia  es atrapada por la televisión basura. Son programas que, en contra del dolor, rompen con todo, para ganar audiencia. Son los más vistos de la televisión, compiten incluso con el fútbol. Su arranque tuvo lugar, según los especialistas de la comunicación, con Nieves Herrero y la desaparición de Alcàsser. 



Atrapan a Javier, persona despistada y problemática, un periodista inmerso en una investigación que le supera y le trae consecuencias personales, al ponerse en el camino de los poderosos. 

La novela negra nos sitúa en un sistema controlado por personas sin escrúpulos, sin moral, aunque aparenten tenerla, que no se paran en nada. Intuimos que no va a ser un final muy bonito. Retrata los puntos más oscuros de la sociedad. Es la lucha clásica de la tragedia griega: el individuo frente al poder. Aquí sin "deus ex machina" que solucione el problema, no hay justicia divina que arregle las cosas. Es el control de la sociedad por los poderosos. 

Las victorias son sólo parciales: venganzas alegales ilegales, meter en la cárcel, matar al malo... La lucha es continua y permanente, al día siguiente el mundo sigue igual y hay que seguir dando batallas. 



Le pregunté a Miguel Ángel por su condición de escritor y su condición de persona. Quiere dedicarse a ser escritor pero tiene familia, trabajo, tiene que comer. Os dejo a Miguel Ángel para que él exponga:

-(M.A.): Mi agradecimiento por estar aquí y haber leído la novela, también por haber escrito sobre ella en medios sociales. Mi agradecimiento a Pedro, persona proactiva. 

 ¿Quién soy?

El escritor Leandro Pérez le habla a Pedro...Pedro que le eche la novela al buzón de la UBU y si le gusta...A ver si ha llegado el correo de Pedro...Me dice que le gusta. Me pregunta por mis planes como escritor. 



Quiero ser escritor, siempre he vivido rodeado de libros, mi tía, mi madre...Estos son mis momentos:
  • En el colegio me obligan a leer, me cojo la Iliada y me digo: "esto es maravilloso".
  • A los trece años, en mi habitación del hospital no hay televisión, leo Los mares del Sur de Vázquez Montalbán.

  • Tercer momento: si te gusta leer, te gusta escribir. Mi amigo Leandro Pérez, un buen estudiante, asaltó la biblioteca de clásicos de su tía y nos pasó los libros: El Aleph, El barón rampante...Descubro la lectura que te hace crecer.
  • Escribo desde hace ocho años: relatos pequeños y tres o cuatro novelas que murieron. Lucía siempre ha estado en todas mis novelas, es la gran protagonista, la que hace avanzar la trama, el  personaje troncal.
  • Queremos que vuelvan: cuatro años de escritura y no sé qué hacer con ella, está muerta. Presentarla a editoriales es complicado, es difícil que una editorial apueste por un autor.
  • La alternativa es la autoedición, no es tan maravilloso como la gente dice. Autoeditar supone poner dinero: 300 páginas tanto, 400 tanto...Le quito 100 páginas.
Me gustan las series de televisión. Queremos que vuelvan comienza con un "Intro" y después los personajes van cogiendo textura. No es una novela lineal de inicio, trama y desenlace. De lo que puedo estar orgulloso es de que tenga ritmo, las páginas en cursiva contribuyen a ello, y de conseguir superar problemas que yo me añado. 

Lo social está presente en la novela:esta crisis económica que un día se verá con otra perspectiva, una juventud raptada, poder e impunidad, los que han jugado con el dinero de todos.

Su gran germen es el crimen de Alcàsser. Lo he leído demasiado: teorías rocambolescas, páginas web, tres familias, chapuza, conspiracionismo. Se habla de tres personas poderosas. ¿Esto puede haber ocurrido? ¿Anglés y Ricard? No me creo que fueran los asesinos...culpables otros.

No he leído Plenilunio. Hay mucho de Vázquez Montalbán y de Crematorio de Rafael Chirbes.



Me gustan mucho las series televisivas. Hay televisión, es una novela en que la televisión es protagonista. El periodismo de ahora es el que está fallando, ahora tenemos el caso de Diana Quer. 

Esto es un regalo, escribes para ti, hay otras personas que te leen: Pedro, familiares, amigos...El que dice "me ha gustado pero no la entiendo", este la ha leído. Mi visión y la visión de los demás, la mixta es la real. Os agradezco que hayáis venido con preguntas, dudas y críticas.

-(Un lector): No lo he leído, puede que me enganche. ¿Has estudiado con Pedro?

-(M.A.): No, estudié Turismo, me hubiera gustado estudiar historia, no he tenido esa suerte.

-(P.O.): ¡!Voy teniendo años, pero no todos han pasado por mis aulas. Miguel Ángel tiene facetas muy interesantes: organizador de viajes, maratón, persona muy activa, con ganas de hacer cosas. Le animo a seguir escribiendo, como Laura Castañón, a la que acogimos en este Club de Lectura, que ya va por su tercera novela.

-(Un lector): Me ha llamado la atención cuando dijiste que Lucía era un personaje muy especial, yo me fijé más en Javier.

-(M.A.): Lucía empieza y termina. Es el personaje que hace avanzar la trama. Tres novelas es mi idea. Su visión de Lucía es mayor, dosificarla en esta novela. Representa una persona que ha hecho lo que han querido los demás. Lucía y Javier son de una generación de dejarse llevar. Javier tiene un perfil diferente. Al final, la persona que va a intentar resolver la situación. Podemos confiar en Lucía. Lucía va a traer la venganza.

-(P.O.): Lucía es un personaje apartado de la acción, se viene a Burgos.

-(M.A.): Lucía está fuera del lugar, de Madrid, recibe noticias, es el elemento vertebrador, una ventana esperanzadora. En la segunda novela pueden cambiar las circunstancias, va a traer una victoria mínima, no va a ser la gran victoria que estamos esperando. Es un personaje que va creciendo, evoluciona, va cambiando. 

-(Un lector): la conspiración de las altas esferas queda poco esbozada. Impresionista. Tres amigos metidos en algo muy oscuro, relacionado con unos emigrantes. No queda claro.


Una lectora

-(M.A.): Se sugiere algo pensado y meditado. Alguien lo puede ver como un fallo. Una novela negra no es lineal, existe sólo la sensación de que hay un lado oscuro. Como en la guerra de las galaxias, siete películas para ir entendiendo lo que pasa. Lees a Vázquez Montalbán y la trama es lo de menos. El lado oscuro se hace difícil para el lector. Nadie coincide, es lo bueno.

-(Un lector): No he visto desarrollados los sentimientos de los padres.


Diario de Burgos (28-10-2017)

-(M.A.): Los sentimientos, a través del programa de televisión. Los personajes se van enfocando a través de otros. Leí mucho sobre el crimen de Alcàsser, allí encontré tres familias distintas que verbalizaron sus sentimientos una vez pasado el tiempo, cuando pudieron verbalizarlos.



-(P.O.): Unos medios de comunicación a los que les interesa la porquería, utilizan los sentimientos como espectáculo.

-(M.A.): Ahora hemos visto el caso de Diana Quer, un periódico serio no hubiera publicado ciertas fotos de la chica, fotos personales que no proceden, no están justificadas.

-(P.O.): ¿No os llama la atención que, en estos casos, siempre hay una vecina en bata boatiné que asegura: yo ya lo sabía, una vez no me saludó...?

La vieja del visillo,la vecina en bata boatiné que dice Pedro.

-(M.A.): Primero la víctima es víctima, luego no tanto, la atacamos, perdemos la humanidad.

-(Un lector): El escritor tiene la virtud de describir muy bien la psicología de los personajes, a Lisandro con muy poco, unas pinceladas.

-(M.A.): Si lo he conseguido, encantado. Javier quiere hacer las cosas bien y no lo consigue. Es la persona equivocada en un momento equivocado.

(P.O.): ¿Cómo llegas a los párrafos en cursiva? El efecto es contundente, más trabajado, de más impacto al lector. La estructura, al principio,  no es una estructura lineal, fácil. En Internet leemos en diagonal, no prestamos atención, cambiamos la forma de escribir y de leer. Estructuras pequeñas que aportan al propio capítulo la psicología de los personajes. Te hacen volver atrás. Hay mucha trampa dentro de la novela.

-(M.A.): Lectura participativa que te hace pensar. 

(P.O.): Inicialmente estamos de parte de los jóvenes pero la forma de contar lo ocurrido nos enfrenta a una realidad que no es tan limpia. Los jóvenes no se lo merecen, pero no son ejemplares, se han expuesto a una situación que se les escapa de las manos.

-(M.A.): No como buenos y malos. El color no es el blanco y el negro sino el gris. Las familias no siempre actúan de forma correcta. La hermana de Mario de trece años es la más honesta, la más leal y preocupada, lo cual le aísla del resto. Les reprocha: no están aquí y estáis en otra cosa. 

(P.O.): El margen de flexibilidad que tenemos todos. Hay un momento en que te tienes que posicionar, te vendes o no te vendes. Hasta aquí, esto ya no. ¿Cuáles son nuestros límites? 

"Esto ocurrió" decimos cuando cerramos la novela. Esto es reconocible. Estuvimos allí. Vimos ese programa. Cruzamos el Mississippi. 

-(M.A.): Si pones una foto de la chica desaparecida con una ropa sugerente...
Los medios de comunicación nos dicen lo que debemos sentir cómo debemos sentir. El pensamiento crítico es necesario, una opinión formada y no sesgada. Leemos titulares, criticamos, crucificamos. 

(P.O.): ¿Hay alguna pregunta más?
Me gusta de Miguel que piensa, no se ha lanzado a escribir sin más, parte de una reflexión.
Estamos apadrinando a alguien que tiene un futuro.

Con estas palabras de nuestro profesor Pedro Ojeda, termina el encuentro con el escritor Miguel Ángel Santamarina.

Guardo mi ejemplar de Queremos que vuelvan en mi cartera, con la cariñosa dedicatoria de su autor. Gracias, Miguel, esperamos la próxima novela. Ha sido un placer leerte y conocerte.







Un abrazo para todos los que pasáis por aquí de María Ángeles Merino. La próxima estará dedicada a Niebla, de Miguel de Unamuno, un clásico al que hay que visitar de vez en cuando, para reflexionar sobre nuestra existencia...o no existencia. ¿Era niebla lo que envolvía la Plaza de San Juan? 


jueves, 27 de octubre de 2016

Queremos que vuelvan: "Adiós Lucía"


Comentario sobre la novela Queremos que vuelvan de Miguel Ángel Santamarina, para la lectura colectiva de La Acequia, dirigida por Pedro Ojeda.

-¡Hola amigos! ¿Recordáis a mi compañera Austri, la que me ayudaba a comentar las lecturas? Ayer me encontré con ella, estaba un poco disgustada. He aquí,más o menos, nuestro diálogo:

-¡Hola María Ángeles! ¡Cuánto tiempo sin verte! Ya no me llamas para comentar lecturas y yo te sigo de todas las maneras. Comenzó el curso con las Cartas marruecas de Cadalso y aprovechaste los apuntes de tu alumno marroquí, me pareció bien, así combinaste lo del XVIII con lo del XXI. Y las Cartas marruecas tomaron nueva vida convirtiéndose en tus "cartas marroquíes", todo un documento vivo. Como recordarás, yo te eché una mano con las Noches lúgubres, del mismo autor. ¡A pesar de mi animadversión a la literatura que yo llamo del Insti! ¡Tuve lúgubres pesadillas!


Miguel Ángel Santamarina

Este mes estáis con una novela actual, de un autor joven y de Burgos: Queremos que vuelvan. Daba por supuesto que me llamarías y la compré. No me importó porque a mí me encantan las de suspense, los thriller como dicen ahora. Pasé un buen rato con su lectura y, ea, te perdono que no contaras conmigo. ¡Y estoy deseando asistir a la sesión de lectura del jueves 27! ¡Tengo un montón de preguntas para Miguel Ángel Santamarina!



-Disculpa Austri, no te llamé porque temía desvelar, spoilear como dicen ahora, y destripar la novela. Me impuse contar sin contar y preferí hacerlo sola, que tú cuando largas...¿Estás dispuesta a comentarla conmigo sin descubrir la suerte de los personajes principales? Seguro que tus comentarios son jugosísimos. Quedamos para mañana y hablamos.

Al día siguiente, paseamos por la orilla del río. Austri estaba deseando hablar del libro. 


-¿Qué es lo que más te gustó de Queremos que vuelvan? ¿Qué destacarías?

-Me gusta el personaje de Lucía, el alfa y la omega, el principio y el fin. Desde la Lucía del "que se jodan", airado e insolidario ante la imagen televisiva de los desaparecidos Bruno y Mario, hasta la Lucía dispuesta a asumir los mayores riesgos para sacar a la luz la segunda copia de los papeles, los que destaparían la verdad de lo ocurrido. ¡Y ella sabe muy bien cómo las gastan los malos de esta novela negra! ¿O no tan negra?


-¿Recuerdas como llegaron a sus manos aquellos papeles reveladores? Fue una luz que se encendió tras un interminable e infructuoso viaje en cuatro autobuses: Madrid-Albacete-Madrid-Burgos. 

-Aquel viaje que hizo para asistir al...

-¡Calla Austri! Leo:

"Una vez en Burgos...Decidió dar un paseo...Sus piernas la llevaron hasta la playa fluvial de Fuente Prior. Se dejó caer en la arena y allí, tumbada, vio amanecer.

-¡Ya hay que estar desesperada para pasar la noche ahí, sobre la húmeda arena y en compañía de los ánades! ¡De noche y en Burgos! Lo que dice aquí:
A las ocho, aterida de frío, tomó la resolución de ir hacia el centro...Las lágrimas volvieron a aparecer en su rostro. Al sacar un paquete de kleenex para secarse la cara, vio en el fondo de su bolso el resguardo de la empresa de mensajería...Se quedó helada al descubrir el nombre del remitente: Javier Redondo". 


Fuente Prior (Burgos)

-Sí y, ocho meses después, alguien que se presenta como "tu único amigo" ,"la policia", le advierte: "Si ellos supiesen que tienes esa segunda copia, ahora estarías muerta". Lo vería en un cuarto de hora, con una gorra negra y roja, en el banco donde solía sentarse mientras ve jugar a sus sobrinos. Dejaría su acomodada vida de tiíta solterona y acomodada, para jugarse la piel con tipejos como Severino. 

-¡Y los que están detrás, los peores, los de la "carne fresca"! ¡La gente principal que tú decías! El banquero de las erres y sus amiguitos. Puede acabar como el rumano Nicolae o como...




-Lucía parece dispuesta a arriesgarse. Se lo debe a Javier Redondo, al periodista desastroso, al héroe antihéroe de la novela, al ex novio al que abandonó precipitadamente en el primer capítulo. Pienso que aquel exabrupto, "que se jodan" iba, en realidad, dirigido a Javier, que Bruno y Mario le daban igual.

-¿Amor? ¿Cariño? Donde hubo fuego quedan brasas. A todo esto, no hemos dicho lo que pasó con Javier.
-¡Calla! Después del día 27.

-¡Una víctima de los programas de tele basura! ¿El sushi asesino? ¿El wasabi tóxico?¿Estaba conchabado el chef japonés con Lisandro, el locutor? El pobre Javier, acostumbrado a una dieta de copas Dalky y quesitos en porciones. ¡Regado con cerveza marca Día! 



-Mujer, tampoco digas majaderías. Lisandro lo contrata, para intervenir en sus "realitys" televisivos, tan sensacionalistas y manipulados que rayan en el ridículo. Sí, las comilonas forman parte de la manipulación, y la bebida. Todo está calculado para que la audiencia llegue a una conclusión unánime: "Javier era un fraude". 

"El periodista respiraba a duras penas, como si una piedra de una tonelada le oprimiese el pecho; sus intestinos le reclamaban evacuar con urgencia toda la comida ingerida con tanto deleite en la sobremesa; y su corazón amenazaba con explotar, incapaz de poder controlar ese volumen de pulsaciones."

-Lo del sushi asesino era una broma, mujer. ¿Y de Bruno y Mario? ¿No podemos decir si vuelven o no vuelven? En los textos en cursiva tenemos escenas muy crueles. ¿Qué pasa con sus padres, machacados por la desgracia y por los comunicadores lenguaraces? 

-No, Austri. Creo que es mejor que esperemos a la reunión de nuestro Club de Lectura, el día 27 de octubre, a las siete y media de la tarde, en la Biblioteca Pública de Burgos, la de San Juan, frente a San Lesmes, la Casa de Cultura de toda la vida. Escucharemos a nuestro profesor Pedro Ojeda y al autor de Queremos que vuelvan, el burgalés Miguel Ángel Santamarina. Estará abierta al público. ¿Asistirás?


-Asistiré. 

-Yo tal vez llegue un poco tarde, que la obligación es antes que la devoción; pero no faltaré. Prepara las preguntas, amiga.

Un abrazo para todos de María Ángeles Merino

Palabras en naranja tomadas de Queremos que vuelvan, de Miguel Ángel Santamarina, primera edición abril 2016, editorial Círculo Rojo, ISBN 978-84-9126-733-1.