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domingo, 25 de agosto de 2013

Banderitas

"Tan inconstitucional es la bandera que representa al fascismo como la republicana"
Esto andan diciendo para justificar que las Nuevas Generaciones Gaviotiles se fotografíen con pollos y símbolos que representan valores contrarios a un estado democrático. No es la primera vez que oigo esta cantinela, pero afortunadamente sólo hay dos tipos (no excluyentes) de personas que lo dicen: Los ignorantes y los fachorros. Esta discusión la he tenido incluso con algún compañero de trabajo.
Constitución de 1931
Artículo primero:
España es una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y de Justicia.
Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo.
La República constituye un Estado integral, compatible con la autonomía de los Municipios y las Regiones.
La bandera de la República española es roja, amarilla y morada.
Lo cual quiere decir que la bandera de la Segunda República estaba reconocida por la Constitución vigente en su momento. Cosa que no ocurre con la del pollo. Ambas son banderas previas a la constitución de 1978, son pre-constitucionales. Pero representan cosas diametralmente distintas, nunca serán comparables, ni estará "al mismo nivel". Jamás.
El objetivo de quien dice estas tonterías está claro: equiparar el régimen franquista con la Segunda República, en lo que no es sino una falacia del tipo et tu quoque. Como igual de falaz es igualar "Segunda República" con "Comunismo", que no es sino la trampa argumental del bando vencedor de la guerra civil. ¡Pues no tuvo la derecha el gobierno de la República durante 2 años (1934-1936)!.
Pero si bien hay que reivindicar que la Segunda República no es comparable al franquismo, tampoco me parece que tenga mucho sentido agitar la bandera tricolor en manifestaciones y similares. En vez de eso, hay que mirar para adelante y reclamar si es menester una Tercera República, pero no idealizar la Segunda, que por muy avanzada que fuera la difícil época que le toco vivir, tampoco estuvo exenta de errores, ni hoy día asumiríamos aquella constitución.
(No se me despisten en los comentarios, que esto lo firma la Mosca, no la Abejita)