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jueves, 27 de junio de 2013

El aprendizaje del colegial Cipriano Salcedo y los colegios que llevan el nombre de su creador.




Comentario a parte de la novela "El hereje" de Miguel Delibes, la que corresponde a la etapa escolar del protagonista, Cipriano Salcedo. Para la lectura colectiva de "La acequia", dirigida por Pedro Ojeda.

En la entrada anterior, dejamos al niño Cipriano, feliz con  la nodriza Minervina y sus lecciones cantadas de catecismo, mientras el terrible progenitor pensaba en un preceptor para su hijo, "un signo de distinción social que le aproximaba a la nobleza, el sueño oculto de don Bernardo desde que tuvo uso de razón".

Será un ayo externo que desaparezca a mediodía, la ignorancia del dueño de la casa podría quedar en evidencia en comidas y sobremesas. Grafías, sintaxis latinas, eso su hermano Ignacio, el intelectual de la familia, que él...

Un instructor de medio pelo, Don Álvaro Cabeza de Vaca, sayo raído y calzas negras ajustadas, enjuto y severo, distante con su discípulo desde el primer día. Cipriano contesta rápido a sus preguntas mientras estas discurren por las "trochas" ya recorridas con Minervina de la mano. Pero cuando el dómine le hace caminar más allá de "la cartilla de los moços", Cipriano no puede seguirle, no aprende nada nuevo porque constata "con espanto la inmediatez de su padre en la habitación vecina". "Y cada vez que le oía carraspear o arrastrar el sillón empalidecía y quedaba inmóvil, la cabeza hueca, a la expectativa". Y con los diecisiete estornudos mañaneros , temblaba la casa y temblaba el muchacho.


Tras varios meses de "¿Has entendido Cipriano? Sí, señor", don Álvaro, decepcionado, aborda al padre de la criatura y le confiesa que "el niño está en otra cosa". ¿El chiquillo es tonto? No, "es avispado como una ardilla" . Don Bernardo, "hombre rencoroso", piensa en una solución para "el pequeño parricida" : "un internado duro y sin pausas. Era hora de separarle de la rolla". Y la solución es algo extraña para un hombre de su posición: "el Hospital de Niños Expósitos... dedicado a la formación de niños abandonados". Su hermano Ignacio, patrono mayor de la benéfica institución, le duele la peregrina y vengativa decisión: "no es para personas de nuestra clase". 

La iglesia de San Lorenzo, a la que el Hospital de San José estuvo vinculado desde su fundación.

Está decidido, "hay que enveredarlo. Su niñera lo ha mimado demasiado. Y esto se acabó. Lo meteré interno y no disfrutará siquiera de vacaciones".

Don Ignacio informa a la Cofradía de la generosa disposición de su hermano: pagará por su hijo y por tres compañeros más, amén de las limosnas. Se admite a Cipriano, Minervina llora "hasta quedarse seca" pero esta vez no contagia al pequeño. A su niño  le resulta "audaz y apetecible" alejarse de casa y convivir con otros de su edad.

Cipriano pierde atuendo y nombre . Muda su ropa distinguida por un uniforme campesino. Nadie le pregunta su nombre; pero el Corcel, un chico grandullón, le bautiza como "Mediarroba". Mediarroba no es pobre ni expósito. ¿Qué pinta en un colegio así?

 
Doctrina, latín, redacción en romance y tablas aritméticas. Nace en él un repentino afán por ensanchar el mundo de sus conocimientos, ahora que puede dedicarse a ello sin temores. Y de participar en los juegos de sus compañeros, no deja de ser un niño.

Acompañamos a "Mediarroba" en los paseos por la ciudad y los campos que la rodean, con los expósitos en fila de a dos  y "el inevitable tutor". Delibes nos muestra el Valladolid de principios del XVI: Espolón Viejo, Espolón Nuevo, Puente Mayor y cerro de la Cuesta de la Maruquesa "donde vivían gentes necesitadas". "Por el camino de Villanubla se veían bajar reatas de mulas, pordioseros y algún que otro caballero apresurado". Descendían hasta la Corredera de la Plaza Vieja, las Tenerías...y vuelta al colegio.


Valladolid, 1572-1617, Civitates Orbis Terrarum, "...dibujo realizado desde la Cuesta de la Maruquesa, con las torres al fondo de los principales templos, parte de las murallas en los accesos al Pisuerga y campesinos trillando en primer plano en las proximidades de la actual Huerta del Rey".

"A los dos meses de ingresar en el colegio, Mediarroba fue nombrado limosnero por una semana". Con el alba, preparaba el carro con Blas, el asnillo. Y salía con dos compañeros, Claudio "el Obeso" y el "Niño", a recorrer la ciudad. Llegaban a la trasera del Hospital de la Misericordia y allí recogían cadáveres de pobres o ajusticiados.

 
Y Cipriano, el hijo de un rico comerciante, cargaba con el muerto al hombro y lo colocaba sobre las tablas del carro. Claudio estaba sorprendido:

-"Tú, Mediarroba, ¿de dónde sacas esas fuerzas? En mi vida vi un tipo más espiritado que tú."
-Atiende. Se había levantado la manga del sayo y le mostraba su bíceps estirado, un músculo bien formado de atleta.

-¡Ahí va, si tiene bola! ¿Te has fijado Niño?, el Mediarroba tiene bola".

Subían hasta la Calle Imperial. Cipriano armaba un túmulo en el centro de la calle y colocaba encima los cadáveres. Los tres colegiales se turnaban llamando  a la caridad de los viandantes, con una fórmula gastada, a la que añadían letanías y algo de cosecha propia:

"Hermanos: aquí tenéis los cuerpos de dos desdichados que pasaron a mejor vida sin conocer los beneficios de la amistad...No les neguéis ahora el derecho a la tierra sagrada"

Algunos transeúntes depositaban algunos maravedíes en la bandeja.  Una hora y Cipriano con los muertos al carrito, otra vez armar el túmulo,  en Huelgas, Zurradores y Espolón Viejo. Y otra vez el mismo rito. Enterraban a los muertos en la iglesia indicada y depositaban los donativos en el Arca de las Limosnas, en la capilla del colegio.


La fuerza física e intelectual de Cipriano nos sorprende, lejos de su padre parece otro. Pero le quedan algunas lecciones de vida por aprender.

Todas las noches, los alumnos  caían rendidos nada más acostarse. De ahí la sorpresa de aquel día en que oyó un bisbiseo que se transmitía de cama en cama:

-"Niño, el Corcel te necesita".

Cruza una sombra, crujen los muelles de la cama del "Corcel", se oyen cuchicheos y risas apagadas. Al día siguiente, pregunta a Tito Alba qué hacía el Corcel con el "Niño" en el dormitorio. Tito le mira asombrado y le pregunta si se ha caído de un nido o sólo lo aparenta.


Cipriano recurre Claudio el Obeso que le explica:

-"...cuando tiene necesidad, el Corcel recurre al Niño. Es lo más parecido a una mujer que tenemos en el colegio"

El Rústico termina de informarlo. El Niño tolera los abusos porque el Corcel es el más fuerte, el que manda. El sexo y la ley del más fuerte.

Al día siguiente toca entierro y las plegarias de los expósitos son muy apreciadas. Sus voces, entre infantiles y adultas, son el pasaporte ideal para el tránsito de los vallisoletanos ricos. Las disposiciones testamentarias requieren la presencia de los colegiales en el entierro, a cambio de sustanciosas limosnas. Uniformados, alineados, con las botas limpias y antorchas en la mano; lúgubre e infantil procesión. 

Así fue aquel día, en el entierro de un caballero que había dejado "un pingüe juro" para el colegio.  El maestro, el Escriba, los estimula a comportarse con entusiasmo y esmero. Acompañan al cadáver con aire contrito y cantan el terrible Dies irae y las letanías, en medio de un pesado hedor, una mezcla del sudor de los fieles, el humo de las antorchas y el tufo de los enterrados en el templo. La muerte.

Termina el funeral y Cipriano descubre, en el templo, a su tío Ignacio; nota su mano en el hombro y se estremece. Un pariente mudo y afable, pero no espera nada de él, tampoco él es capaz de afrontar la dura mirada de don Bernardo. Le pregunta si está contento, si le gusta estudiar. El sobrino titubea al hablar, le considera un enviado de su padre.

 Don Ignacio ha recibido informes muy favorables : "número uno en doctrina, latín y escritura, notable en tablas de cálculo. Intachable en urbanidad y disciplina." Ante un cuadro así, piensa que habría que exponer la situación a su padre. Y le pregunta si le gustaría dejar el colegio y volver a casa. Se queda asombrado ante la respuesta de su sobrino. No,  le gusta el colegio y tiene buenos amigos. 

Su tío le expresa  preocupación por su porvenir , no cuenta con que Cipriano tiene  ideas propias y ha pensado en ello: "...puedo ingresar en la Escuela de Gramática del Cabildo". Don Ignacio le sugiere doctorarse en  leyes y le da un excelente consejo: recibirá una importante herencia pero "al dinero hay que ennoblecerlo. El dinero en sí no tiene importancia y menos aún si no se debe a tu esfuerzo". Y le ruega que no diga nada a su padre.

 Pasa el tiempo: "por segundo año consecutivo desde su ingreso en el colegio, llegado agosto, Cipriano participó en la Ceremonia de las Eras...La clase...visitaba las eras y pedían a Dios prieta espiga y grano abundante". Los campesinos les entregaban unos fardillos de trigo que depositaban en el Arca de las Limosnas. Cipriano es elogiado por el Escriba, en clase; había quedado a un celemín de distancia...


Cipriano madura, aprende mucho, pero ha comenzado ya con sus escrúpulos de conciencia, un tormento para el resto de sus días. Atiende a las clases de doctrina pero considera que su formación religiosa deja mucho que desear. El padre Arnaldo le habla de oración mental y Cipriano comienza a visitar la capilla durante los recreos, para estar solo y en silencio, con dos peticiones obsesivas: Minervina y su futuro más allá del colegio.

Mientras reza, se mantiene sereno, pero con el agua bendita de la salida surgen las dudas: "¿había pensado en el sacrificio de Nuestro Señor o en el juego de zancos que le aguardaba en el patio?". Los escrúpulos no le abandonan, vuelve a la capilla, se santigua lentamente, llega a la conclusión de que sus peticiones son egoístas...Decide pedir por el Corcel, para que no se haga "pajas" ni obligue al Niño, pide por unos y por otros. Sus visitas a la capilla abarcan todo su tiempo libre, se confiesa e insiste en el egoísmo de sus peticiones.


El padre Toval le ayuda en su examen de conciencia pero, al llegar a lo de "honrar padre y madre", Cipriano ha de confesar el odio que siente por su padre y  el confesor encuentra materia grave. No ha de rezar por el Corcel sino por don Bernardo y sus sentimientos hacia él. Mienta maquinalmente a su padre, en las oraciones, pero no lo siente, "no puede amar y odiar a una persona al mismo tiempo". Deja de ir a comulgar, el padre Toval advierte su desconcierto y llega a decirle que ofrezca a Dios "el asco de su odio como una expiación". A Cipriano no le convence, sería engañarse a sí mismo y a Dios.

El tercer año en el colegio resulta inquietante para el muchacho. Empieza "a atormentarle la injusticia humana, que don Bernardo pudiera pagar la beca de tres compañeros que, por añadidura, desconocían a su padre, para que él pudiera estudiar; el que el Niño tuviera que acudir a las llamadas del Corcel...y que aceptara ser humillado...el que su carne empezase a despertar y notase una extraña fuerza...".

 Siente arrebatos de agresividad...se sorprende al arrogarse un papel justiciero que nadie le atribuye. Una noche detiene al Niño cuando acudía a la llamada del Corcel y reta a este:

-"Corcel, no le esperes. El Niño no va contigo esta noche-dijo."

Un gran revuelo, el Corcel se mete en su cama y "Sintió su salvaje aliento, sus palabrotas, su dureza viril, sus brazos desmañados abrazándole, y entonces Cipriano, con gran serenidad, flexionó la pierna , le propinó un rodillazo en los testículos y le empujó con todas sus fuerzas..."

Al día siguiente, pelean en el patio, una pelea magistralmente contada, no conocíamos la faceta pugilística del bueno de don Miguel:

"En lo que el Corcel levantaba un brazo, los puñitos pequeños y duros como piedras de Salcedo se disparaban tres veces sobre la nariz de su adversario...

David contra Goliat... El sayo del Corcel se llenaba de sangre y, entre dientes, provocaba a su rival llamándole enano y cacho cabrón, pero Mediarroba no caía en la trampa, evitaba lanzarse sobre él a ciegas...Sus puñetazos eran como las picadas molestas de un insecto que iban minando la moral del otro..."

Cipriano sale vencedor de la pelea, su rival se retira jadeando y limpiándose la sangre. Pero Mediarroba gana un motivo de remordimiento más. Se confiesa, su mente la ocupa la soledad tremenda de un compañero al que nadie quiere. Un día, en el paseo, se acerca a él, le pide disculpas. La reacción del matón es la propia:

-"Y ¿a ti qué te importo yo? ¡Ya te puedes largar!"

Cipriano le contesta que le importan todos los mortales. El Corcel, tras fijarse descaradamente en los traseros de dos mujeres que pasaban por allí, remata:

"-Que te vayas a tomar por el culo; quiero hacerme una paja."

Nuestro héroe todavía añade tímidamente:

-"Volveré a buscarte, Corcel. Si algún día me necesitas, llámame."

A la semana siguiente de la pelea,  la ciudad se llena de curas y frailes, se celebra "la Conferencia". Y, en todas partes, en el colegio también, se habla de erasmistas y antierasmistas. Dejamos a Cipriano muy interesado por la figura de Erasmo de Rotterdam. El padre Arnaldo decía que Lutero se había criado a los pechos de Erasmo...

 Lo vivido en el Colegio de Expósitos de San José marcará mucho a nuestro hereje Cipriano. Ha aprendido mucho, de libros y de la vida. En la etapa escolar todos realizamos una parte importante del aprendizaje vital, un colegio siempre es importante Y, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, voy a hablar de los colegios que llevan el nombre del creador de estas páginas que hemos comentado: Miguel Delibes. Burgos, Campo Real, Collado Villalba, Móstoles, Aldeamayor...


En España, abundan los CEIP "Miguel Delibes". Pero este, el de Nava del Rey (Valladolid) cuenta con un maestro llamado Germán Delibes, nieto del escritor, todo un lujo. ¡Cuántas historias de su abuelo podrá contar a esos niños de quinto curso de Primaria!

Bueno...y aquí lo dejamos por hoy, junto al río Arlanzón.

Un abrazo de:

María Ángeles Merino


 Enlaces sobre la ciudad de Valladolid
Noticias históricas del doctor Zumel (Hospital de la Misericordia)
Lo que ya no está. El Valladolid desaparecido.
Arte en Valladolid. Dibujos de monumentos vallisoletanos.

jueves, 6 de junio de 2013

"Se ha asomado una cigüeña a lo alto del campanario", el peligro de trillar los versos y el albur de mis pensamientos.

 
 
 

Una nueva entrada girando en torno a "Campos de Castilla". Y no sé, de verdad, qué giro darle.

Junio, huele a tila y canta el mirlo. ¿Cuándo calentará el sol aunque solo sea un poquito? ¿Para cuándo una tibia mañana?



Paso la semana con este pequeño  libro grande a mano, conoce muy bien las arboledas de mi ciudad y tiene un rincón reservado en mi cartera, junto al ordenador y el "pincho", camuflado entre libros sin poesía. Leo y releo, cuidado, no pierdas el respeto a  versos tan queridos, tan familiares. No los trilles, saborea, mira que han de ser nuevos en cada lectura, no los conviertas en topicazos. Machado no se lo merece. Es poesía con mayúsculas, aunque tú te lo lleves a la sala de espera del dentista. Ahora escribe y busca un hilo conductor que le dé coherencia.

Abro "entrada nueva". Me detengo en la última imagen de una entrada anterior, la del hombre de casino provinciano .  Las cigüeñas de las ruinas del monasterio de  San Francisco, en mi ciudad,  me guían hasta: "Se ha asomado una cigüeña a lo alto del campanario...".

Espera, me digo a mí misma; que ese poema, "Orillas del Duero" no es de "Campos de Castilla", sino que está incluido en "Soledades". Pero tiene mucho que ver:

Un encuentro con la primavera soriana de 1907, embrión de todo lo que vendrá después: Soria y su flechazo de amor, Castilla como símbolo, España, la ideología del momento. ¿Leonor? Tal vez ya ha puesto Antonio  los ojos en una humilde flor, en aquella pensión...

Me gusta, sigo los dibujos en el aire de las cigüeñas, oigo chillar a las golondrinas, siento en la cara las nevascas y las ventiscas, me parece sentir ese rayo de sol tibio.

¡Cuidado! ¿Qué te he dicho antes?

Los machadianos "verdes pinos", todavía sin "las polvorientas encinas", chopos... ¡El paseo junto al Duero!


Río Duero, a la altura de San Saturio.


Algo asoma entre las hierbas. Una humilde flor, las chiribitas de mi infancia. O la florecilla azul que no sé como se llama.



¿Por qué es mística la primavera soriana? ¿Asceta tal vez? Chopos, álamos, montaña, lejanía, un poeta enamorado y optimista. ¿Leonor?


Río Duero, a la altura de San Saturio.

Abro "Campos de Castilla". Lo cierro, me abandono a los caprichos de mis neuronas. Ya está, fluye el primero. Lo localizo en el libro, para transcribirlo correctamente, lo asocio con una imagen.  Piensa un poquillo, qué quiso decir Machado... Luego otra y otra. Procuraré ponerlas a salvo del trillo y del desgaste. Ahora no, Joan Manuel. Vamos a la faena...poética.

"Nunca perseguí la gloria
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles
como pompas de jabón"


¿Con qué mundos sutiles soñaba don Antonio? ¿Con qué mundos de pompas de jabón sueña mi pequeña?

Y de un mundo pequeñito, puro e ingrávido, paso, vete tú a saber por qué, a un verso duro para los castellanos:

"y atónitos palurdos sin danzas ni canciones"

  
¿Por qué, Antonio?¿Atónitos palurdos? ¿Sin danzas ni canciones? ¿Por qué "Castilla miserable, ayer dominadora, envuelta en sus andrajos, desprecia cuanto ignora? De acuerdo, solo es la primera parte del libro. Leonor te  hará  dar un giro copernicano a tus poemas. Déjate de tópicos y símbolos regeneracionistas.

Y ahí va el que más peligro corre de ser trillado, el más repetido, el que muchos conocen solo por la canción:
 
"Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar."

 Camino de la Vega en Campo Real.
 
Aquí tenéis un camino que yo hice mío, en Campo Real, en Madrid. ¡Cuántas veces lo recorrí ! Y lo llamaba camino. Y lo pisaba rastreando "estelas en la mar".
 
Y sigo en la mar y su camino imposible:
 
"Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar."
 
 
El día de la foto, víspera de Reyes, me asomé al mar de invierno. Ni rastro de caminos, solo espuma y unas olas enfadadas.

 
Las aguas iban y venían, en un incesante movimiento que, con ojos de niño, contemplamos atónitos los meseteños. Sí, ante el mar nos quedamos atónitos los castellanos. No hacía frío.

Frío...  un día me  encontré con una bella rosa escarchada. Y la aterida flor, me traía otros versos, "amarguras viejas":

Rosa de invierno, en Palacios de Benaver.
 
"Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.
Españolito que vienes
al mundo, te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón."
 
  Alguien  me heló el corazón. Fue un deshielo duro. Sé muy bien a qué España pertenecía. Españolita, al fin.

 
¿Y todo para qué? Nos preguntamos con el poeta:

"¿Dónde está la utilidad
de nuestras utilidades?
Volvamos a la verdad,
vanidad de vanidades."
 
Porque un día, bajo un puente, me encontré con ellas, y mi entrada se tituló "Machado bajo la autovía". Los grafiteros tienen su corazoncito. Y leen a Antonio Machado. Algunos.

Leer a Antonio Machado y sus preguntas:

Sí, hay ciruelos en flor, quedan violetas.


Y siempre habrá un buen amigo que suba al Espino, a depositar unas flores en la tumba de Leonor. Los lectores de "Campos de Castilla" componemos los mejores ramos para Leonor. Y para Antonio.
 
“Con los primeros lirios
y las primeras rosas de las huertas,
en una tarde azul, sube al Espino,
al alto Espino donde está su tierra...”
Tal vez siga con este juego otro día, en otra entrada. El albur de mis pensamientos.
 
Un abrazo de:
 
María Ángeles Merino
 

jueves, 30 de junio de 2011

Nada menos que un maestro.


Carta al maestro Jorge

¿Niños entre flores o flores entre niños?

Son los privilegiados alumnos que  tuviste  hace unos añitos, en Campo Real, pero me consta que, a pesar de que ya no cumplen los treinta,  te recuerdan con cariño. Aquellas búsquedas del tesoro, aquellas lecciones de Naturaleza por los campeños campos...

Después de aquella etapa en lo que entonces se llamaba EGB, el Centro de Educación de Adultos de Arganda del Rey fue el agraciado. Llegaste en 1991, veinte años has estado sembrando las mejores semillas.

Tuve el honor de trabajar contigo dieciséis años ¡Lo que aprendí de ti ! Nos abrías tantos caminos...Sólo ver tus minuciosos trabajos, con esa letra, esos esquemas que yo apañaba, los apuntes...

En 2007,  me fui a mi "venerable" ciudad . ¡Cómo recuerdo tus palabras, pegada al móvil, en aquellos días tormentosos!  No podía entender lo que me había pasado, tú me diste claves...


Espero que seas muy feliz en tu nuevo centro, qué suerte tienen tus nuevos compañeros. ¡Qué suerte la de tus alumnos!

Un abrazo muy grande, Jorge, compañero. ¡Nada menos que un maestro!

María Ángeles Merino

Enlazad con "En un acorde azul", allí mi amiga Luz del Olmo pinta con palabras un ajustado retrato de este gran maestro.


domingo, 27 de febrero de 2011

Una pausa, entre libros, para ver que algo brota en febrero...







Almendros en Campo Real, fotografiados por Pili Medina. Gracias, amiga, por llevarme junto a ellos.







Algo brota tímidamente, en el jardín cementerio que rodea la ermita de San Amaro, en Burgos.







Y brota aquel ciruelo de la subida al cerro San Miguel, al que yo llamé almendro. Desde aquí doy las gracias a las amigas que me dieron la noticia...

Una pausa, entre libros, fotos y comentarios, para ver que algo brota ya en este febrero que se nos va.

martes, 11 de mayo de 2010

¡Felicidades, Fátima!



Fátima muestra su castillo, acompañada por su amiga Isabel.

¿Te acuerdas, Fátima? ¿Te acuerdas de lo que escribí, en aquella carta, publicada en el Boletín del Ayuntamiento de Campo Real? Hace casi tres años. Me despedía de todos vosotros: mis alumnos, mis compañeros y toda la gente que traté, en ese pueblo, del que tengo tan buen recuerdo. No mencioné , con su nombre a ningún alumno, pero contigo hice una excepción. Puse:

"Aunque en esta carta no quería citar nombres, haré una excepción. Se trata de mi niña más "chiquita", con el corazón más grande: Fátima Bernabé. ¡Ánimo Fátima!"
http://www.ayto-camporeal.com/ultimoBoletin/pag5.htm

Porque para mí eres muy especial,porque el día 9 fue tu cumpleaños y lo celebras hoy, volviendo locas a Isa, a Esther y a todos tus compas. Aprovecho mi blog, para felicitarte:

FELICIDADES, FÁTIMA.TE LO DESA TU AMIGA Y EX PROFE MARÍA ÁNGELES.

QUE TENGAS UNA FIESTA MUY FELIZ Y QUE ENCUENTRE TODOS ESOS REGALOS QUE TE HAN ESCONDIDO.YA ESTOY OYENDO LOS GRITOS...LOS OIGO DESDE BURGOS.

miércoles, 17 de marzo de 2010

¡Enhorabuena, Raquel, por haber tenido tiempo!





Aquí empezó la ilusión de Raquel (Aula de Educación de Adultos de Campo Real)

Hoy, al mediodía, me ha llamado mi antigua alumna Raquel San José, de Campo Real. Me dice que ha recogido la última nota y que ¡Ya tiene su diplomatura en Educación Social! Para mí es una alegría tan grande, como si fuera algo mío, que no me resisto a plasmarla en una entrada. Para que sepáis los méritos de Raquel, mirad lo que escribí , de ella, el 30 de octubre de 2007:


"Conocí a Raquel con su hijo pequeño en los brazos. Vino a matricularse para estudiar el tercer módulo de Secundaria y confieso que pensé: con un niño pequeño...y otro ...lo dejará pronto. Pero me equivoqué, asistió a clase con regularidad e interés , sacó con buenas notas el título de Secundaria y ahí no paró la cosa. Se preparó para el acceso a la Universidad,se enfrentó a los tochos de la UNED que desaniman al más valiente. Esther y yo la echamos una manita, la animamos ...y aprobó. Actualmente está en segundo curso de la carrera de Educador social.En primero, sacó buenas notas y seguirá en esa línea.
Además de madre y estudiante universitaria, trabaja en la oficina de Miraferro, la cerrajería de Miguel, su marido.
Luego hay sufridas amas de casa :tele, sofá ,cotilleos . Pobrecitas. No tienen tiempo para nada.
...Yo sé que , a veces,tienes momentos de desánimo, adelante siempre.LO PEOR YA LO HAS PASADO.Si yo te contara los que, últimamente, tengo y
o...

Aclaración: Esther es la arañita campeña que ha ayudado a Raquel tanto como yo.

¡ENHORABUENA RAQUEL!

Te lo desea tu antigua maestra: María Ángeles Merino Moya

martes, 9 de marzo de 2010

¡INTERNET EN EL AULA DE ADULTOS DE CAMPO REAL!



Campo Real (foto Silvia Camacho)



Pizarra del aula de adultos, en Campo Real, con su abejita (la de la Vega), su arañita (la campeña) y su mosca (la cojonera). La foto es de Julio Plaza del Olmo y los dibujos, también.

¡HOLA! COMO VES,YA TENEMOS LO QUE TANTO TIEMPO HEMOS ESTADO ESPERANDO: NUESTRO PROPIO INTERNET. NO VEAS CÓMO ESTAMOS COMO NIÑAS EL DÍA DE REYES.YA TE CONTARÉ MÁS COSAS Y TÚ A VER SI YA ACABAS CON DON QUIJOTE PORQUE TE TIENE MUY OCUPADA. A MI PROFE LA TIENE SÚPER ESTRESADA "LA ISLA BAJO EL MAR".

BUENO, YA TE CONTARÉ MÁS COSAS PORQUE TENGO QUE HACER MIS TAREAS RUTINARIAS

UN BESO DE TU AMIGA ISA Y DE MI PROFE QUE ,SIN ELLA, NO TE LO PONDRÍA MANDAR. HASTA LUEGO.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Fiestas de Campo Real 2009






Como la arañita que da nombre al blog es campeña, de Campo Real (Madrid), dedico esta entrada a las fiestas que están celebrando, en este momento.
Un abrazo campeño y gracias a la campeñita Silvia Camacho por enviarme estas fotos del cartel taurino (aunque yo sea antitaurina), el programa de fiestas y lo más importante: la publicidad, en el mismo programa , de su Aula de Adultos, por donde revoloteó esta abejita. Allí trabaja mi antigua compi ,la que firma "La arañita campeña". Se llama Esther y es una excelente profesora.
Un abrazo a todos los campeños y cuidado con los toros.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Un marcapáginas quijotesco




Aquí tenemos otro objeto quijotesco, para la colección de Pedro.Se trata de un marcapáginas que se realizó con ocasión de la Semana Cultural en el año 2005,por el Ayuntamiento de Campo Real (Madrid) y el Colegio Público "Miguel Delibes", de la misma localidad.

La actitud del personaje dibujado, con el Quijote en las manos, se presta a múltiples interpretaciones.¿Está encantado? ¿Está horrorizado?¿Anima a leer este dibujito?

Os pido que me deis vuestra interpretación acerca de este singular dibujo, realizado para conmemorar el cuarto centenario de nuestro Quijote.

Un abrazo

miércoles, 27 de mayo de 2009

En Campo Real tienen la calle "Miguel de Cervantes", antes se llamaba "Mártires de la Cruzada"




Silvia Camacho, que vive en la calle Miguel de Cervantes, en Campo Real, me envía estas fotos que le pedí, para las imágenes quijotescas de Pedro Ojeda Escudero. Dicha calle, se llamaba "Mártires de la Cruzada" Silvia se alegró del cambio...
La calle es de casas bajas con tapia, muy campeña, muy blanca, me gusta...Nada que ver con la de Burgos. Si puedes hacernos la foto de la calle...

Gracias Silvia, un abrazo.
¡Me gusta tanto que mires la predicción del tiempo en "La arañita"!