(La quinta del sordo, pintura de Agustín Merino)
Brillante
Un día todo se hizo palabras, mágicas palabras que mas allá
de extrañas lenguas de remotos países todos comprendían.
Todas las cosas bellas se agruparon formando poemas.
En un discurrir por este nuevo universo pasea nuestro autor tras
él un hombre que no dice nada.
Se detiene cuando él se para, a la luz del farol del callejón
solitario se hace gigante.
Nuestro autor deja que su sombra camine por esta galaxia y
sus negros ojos nos narren la poesía que andamia los cielos.
Nuestro autor camina y su otro yo escribe con negra tinta
pues solo a su lado oscuro debemos llamar poeta.
(Agustín Merino)
Mi hermano Agustín sigue leyendo y comentando Brillante.
Sigo confiando en poder escribir mi propio comentario.
Mi hermano Agustín sigue leyendo y comentando Brillante.
Sigo confiando en poder escribir mi propio comentario.

