Mostrando entradas con la etiqueta Cervantes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cervantes. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de octubre de 2025

Mataron a un ruiseñor.

 El 9 de octubre de 1936 mataron, en Estépar, a un ruiseñor: Antonio José Martínez Palacios, músico de Castilla, víctima de los odios de la guerra incivil.

 Ayer, las flores lo recordaban en la escultura homenaje, esos tubos, junto al antiguo convento de las Bernardas, donde los niños burgaleses de hoy aprenden música.

 Las flores se marchitan, oigamos algo de su obra, por ejemplo "El mozo de mulas" que, además, es de tema cervantino. Va del novio de doña Clara, la hija del "oidor", una ilustre compañía que coincide con don Quijote en el camino. Se oye una bella voz, es el novio de Clarita que sigue a la comitiva, camuflado como humilde " mozo de mulas". Una historia de amor adolescente, a la que el músico burgalés quiso convertir en ópera. No la pudo completar, lo hizo Alejandro Yagüe. 

Ya veis, un ruiseñor. Y yo que aprovecho cualquier ocasión para traer el Quijote. 

María Ángeles Merino Moya 

jueves, 2 de octubre de 2025

Un ciclamen y un "erizo". Y releer el Quijote.

  




Vamos entrando en la nueva estación. Ayer, compré una maceta de ciclamen y, a mis pies, caía el primer "erizo" con la primera castaña de los de Indias, la guardo en el bolsillo. 

Releo el Quijote en este dispositivo que me pone fácil leer y pasear. Voy entrando en la edad de releer:

"Con todo eso, te hago saber, hermano Panza —replicó don Quijote—, que no hay memoria a quien el tiempo no acabe, ni dolor que muerte no le consuma."

Memoria, tiempo, dolor, muerte. 

Ya veis, sigo releyendo. 

María Ángeles Merino Moya






sábado, 30 de septiembre de 2017

Las "Doroteas": la de Cervantes, la de María Zayas y tantas que van por el mundo. ¡Y la de Rioseras!

Rioseras (Marceliano Santa María)

Comentario nostálgico en recuerdo de aquella inolvidable lectura del Quijote que vivimos en La Acequia, dirigida por Pedro Ojeda. 

Pequeña introducción a la novela corta "Aventurarse perdiendo" que forma parte de las Novelas amorosas y ejemplares de María de Zayas Sotomayor.

Para la lectura colectiva de La Acequia, dirigida por Pedro Ojeda.

Un tarde de agosto, había quedado con mi amiga Austri, en el Arco de Santa María. Había leído mi entrada sobre la exposición "Marceliano Santa María. Un paseo por la provincia" y, picada de la curiosidad, me pidió que la acompañase. Subimos las antipáticas escaleras y nos detuvimos delante del cuadro "Rioseras". Nos miraba una muchachita descalza, con delantal y pañuelo muy blanco, junto al puente de un río espejeante y patoso. Posiblemente no era la mejor obra, pero fue la que guió caprichosamente el albur de nuestros pensamientos: 

-Mira, Austri. ¡Una Dorotea en Rioseras! 

-¿Cómo sabes el nombre de la chica del cuadro?


-No lo sé, en Rioseras, un pueblecito del Alfoz de Burgos, la conocen. Era de una familia de allí  y murió hace años. 

-¿La bella Dorotea? ¿La de Cervantes? ¿Qué tiene que ver con esa jovencita que pintó Marceliano Santa María? Aquí no hay intrincadas y lejanas sierras para huir, solo un río a un paso de su casa. 

-Ya sabes que, en verano, vuelvo a  a leer parte del Quijote, al mismo tiempo que repaso, en La Acequia, las explicaciones de Pedro Ojeda en cada capítulo y algunos comentarios de los lectores y blogueros. El paso del tiempo enriquece la lectura colectiva, le da distinta perspectiva. 

-Y, como sueles decir, siempre encontramos algo nuevo en el Quijote. 



-Siempre encontramos algo nuevo y ya no somos los mismos."El Quijote no se termina nunca", lo decía mi abuela y me lo acaba de recordar mi madre. 

-El año pasado ibas por ahí leyéndolo con el móvil, dejándote la vista, chocando con los árboles o las farolas  y algunos pensaban que ibas a la caza de "pokemons", como una cría.

-La lectura callejera  ha sido ahora mucho más cómoda, he entrado en la nueva era lectora con mi libro electrónico. 

-Pero tú dices siempre que eres de papel.

-Y sigo siéndolo; pero aprecio las ventajas del invento, para el Quijote, especialmente. Siempre es un tomo grueso y pesado, incómodo para llevar por ahí. Esto, ves, no pesa, abulta poco más que un móvil y se pasa página con un toquecito del dedo. Puedes poner la letra del tamaño que quieras e incluso leer con la luz apagada. ¡Pero sigo siendo de papel! 


-
Chocolate sin azúcar y libro sin papel

Vamos con Dorotea. Mira, aquí, en el capítulo 2.28  "que trata de la nueva y agradable aventura que al cura y al barbero sucedió en la misma sierra". 

-¿Era esa la sierra donde don Quijote se retiró a hacer penitencia? 

-Sí. Allí estaba don Quijote y Sancho con el cura, el barbero y el loco Cardenio que penaba por su Luscinda. Oyeron una voz "con tristes acentos" que decía:

"¡Ay Dios! ¿Si será posible que he ya hallado lugar que pueda servir de escondida sepultura a la carga pesada deste cuerpo, que tan contra mi voluntad sostengo? Sí será, si la soledad que prometen estas sierras no me miente. ¡Ay, desdichada, y cuán más agradable compañía harán estos riscos y malezas a mi intención, pues me darán lugar para que con quejas comunique mi desgracia al cielo, que no la de ningún hombre humano, pues no hay ninguno en la tierra de quien se pueda esperar consejo en las dudas, alivio en las quejas, ni remedio en los males!"

-¡Era la bella Dorotea, con sus cuitas y "vestidita de varón"!

-Espera: "detrás de un peñasco vieron, sentado al pie de un fresno, a un mozo vestido como labrador, al cual, por tener inclinado el rostro, a causa de que se lavaba los pies en el arroyo que por allí corría, no se le pudieron ver por entonces."



-¡Ahora entiendo lo de la Dorotea de Rioseras! Mira aquí pintó el Arlanzón y esas manchas de color en la orilla eran lavanderas, una imagen habitual en aquellos años, sin agua corriente en las casas. 



Pero a esta chica, la pinta con todo detalle. Se nos muestra descalza, sentada junto a un arroyo, más sorprendida que desdichada. Vamos a fantasear un poco. ¿Qué hace la del pañolón blanco? 

-Se apoya sobre un codo y se gira para mirar al espectador. No hay ropa ni tabla de lavar, el sol le da en la cara y acaricia sus pies descalzos. ¿Los metió en el agua? ¿Huía del trajín de la cocina o de la era? No había tenido tiempo de quitarse el delantal; mas la blusa rosa de puños blancos era la de los domingos. ¿Esperaba encontrarse con alguien bien conocido? 

-Don Marceliano iría cargado con su maletín y su caballete. Buscaría un paisaje castellano: un trigal o un cebadal, un cuadro de alfalfa, un barbecho pardo, una hoz al aire, seres humanos encorvados. 



Como no llevaba suficiente amarillo, cambió el esquema: cerros en la lejanía, Rioseras, los chopos, el arroyo, agua y luz bajo el puente,  unos patos...¡Y una hermosa adolescente de pies rosados! 

-Estás fantaseando con un viejecito Marceliano Santa María suspenso ante la belleza de unos jóvenes pies. Como el cura, el barbero y el loco Cardenio, en la sierra penitencial de don Quijote: 

"Y ellos llegaron con tanto silencio que dél no fueron sentidos, ni él estaba a otra cosa atento que a lavarse los pies, que eran tales, que no parecían sino dos pedazos de blanco cristal que entre las otras piedras del arroyo se habían nacido. Suspendióles la blancura y belleza de los pies, pareciéndoles que no estaban hechos a pisar terrones, ni a andar tras el arado y los bueyes, como mostraba el hábito de su dueño..."

Y, ya puestos, ahora imagina a la chavalita rubia de Rioseras desprendiéndose del recatado y blanquísimo pañuelo de cabeza, como Dorotea con la varonil montera:

"... y, sacudiendo la cabeza a una y a otra parte, se comenzaron a descoger y desparcir unos cabellos, que pudieran los del sol tenerles envidia...Los luengos y rubios cabellos no sólo le cubrieron las espaldas, mas toda en torno la escondieron debajo de ellos; que si no eran los pies, ninguna otra cosa de su cuerpo se parecía: tales y tantos eran."

-¡Tan largos que la cubrían por completo! No sino unas apretadas trenzas o un práctico moño que me parecen más propios de una chica de pueblo de los años cincuenta del siglo XX. ¡Y ese arrebato tipo Gilda! ¡No, mujer! Eran tiempos muy recatados, era la posguerra. La de Rioseras no era la Venus de Botticelli, ni la que inspiró a Garcilaso, cuyo cabello "el viento mueve, esparce y desordena".



¡Ni la modelo de un anuncio de champú! Bueno, quédate con lo de los pies descalzos, fuera del agua ¿eh? Como dice Pedro Ojeda: "el simbolismo sexual de sus pies en el arroyo"En cuanto a lo de la larga melena, y centrándonos en el personaje cervantino, mira lo que nos dejó escrito nuestro amigo bloguero, el periodista Fernando Portillo Hombre, en los comentarios de La Acequia, a próposito del capítulo 2.28 del Quijote:

"Cervantes vuelve una vez más a abrirnos las mentes y en este caso los gustos de los hombres de su época en materia de féminas para darnos cuenta de que son universales y propios de todos los tiempos. Así, mientras las mujeres, siglo tras siglo, se afanan en cortarse, rizarse, moldearse, cardarse, freírse y teñirse el pelo; en maquillarse y pintarse las uñas de los dedos de los pies y en seguir modas en las ropas interiores y exteriores tan extravagantes y cambiantes que no pocas veces se dan la mano con la ortopedia, los caballeros del siglo XVI ya se veían seducidos como Humbert-Humbert en el XX por una melena rubia que se desploma sobre los hombros de una muchacha..."

-Los afanes femeninos y la seducción...genial Fernando Portillo. Recuerdo su participación en la lectura del Quijote, con sus cultos y jugosos comentarios, y  su autorretrato quijotesco. 


-No dejes de leer el comentario completo, el que comienza por: "Más que requetesobada, como queda la atribulada Dorotea por el pícaro Fernando, es la morcilla o “historia dentro de la historia” que nos mete Cervantes en el capítulo XXVIII. Trátase de una historia de marcado corte erótico para inspiración de caballeros en la más estricta intimidad..."


-Doroteas, mujeres que huyen por amor. ¡Tantas que van por el mundo! Hemos comenzado con la niña de Rioseras que, posiblemente, no huía de nada grave. ¿O sí? 

-No podemos saberlo. Mira, acabo de empezar la lectura de las "Novelas ejemplares y amorosas" de María de Zayas. ¡Y me he encontrado con otra "Dorotea"! 

-¿En el libro que vais, vamos, a leer en septiembre? 



-Sí, en una novela  que se titula "Aventurarse perdiendo". La "Dorotea" se llama Jacinta y se refugia "por entre las ásperas peñas de Monserrate". Un "virtuoso mancebo", el discreto Fabio, oye las quejas de amor de un "hermoso zagal" que resulta ser, cómo no, una mujer enamorada.

-¿Enamorada de quién?

-Te leo un poco: 

"¿Quién vio, Fabio, amar una sombra, pues, aunque se cuenta de muchos que han amado cosas increíbles y monstruosas, por lo menos tenían forma a quien querer. Disculpa tiene conmigo Pigmaleón que adoró la imagen que después Júpiter le animó; y el mancebo de Atenas, y los que amaron el árbol y el delfín; mas yo que no amaba sino una sombra y fantasía ¿qué sentirá de mí el mundo? ¿quién duda que no creerá lo que digo, y si lo cree me llamará loca?"

-No sé si he entendido bien. ¿Amar a una sombra? 

-El hombre que conoció en un sueño, un amor "onírico". ¡ A Freud le hubiera gustado! ¡Erótico y onírico!

-Una "Dorotea" un tanto extraña, nos ponemos manos a la obra, digo a la lectura. Viajamos al áspero Monserrate. No sé si mañana es buen día: primero de octubre.

-Hasta la semana que viene, Austri. Seguiremos hablando de la mujer que se aventura perdiendo. 

Un abrazo para los que pasáis por aquí de:

María Ángeles Merino

¡Perdonadme la superentrada! ¡Un beso a todos!

miércoles, 28 de junio de 2017

No estaba para literaturas pero...


CEPA Victoriano Crémer, vista desde el lugar donde estuvo la llamada "Puerta Margarita". 


Ya sabéis que ando de despedidas, en la antesala de los "júbilos" y hablo con la que siempre va conmigo: 

-No estoy para literaturas. Esta semana no voy a dar "pasos en la piedra". 

-Pero no escuches l"pieza musical más triste de la historia". Esa déjala para los programas sensacionalistas de la televisión. 

-Aunque, ya lo sé, he de morir ente de ficción, le cantaré las cuarenta a Unamuno, antes de desaparecer en la niebla:

 "Pues bien, mi señor creador don Miguel, ¡también usted se morirá, también usted, y se volverá a la nada de que salió...! ¡Dios dejará de soñarle! ¡Se morirá usted, sí, se morirá, aunque no lo quiera; se morirá usted y se morirán todos los que lean mi historia, todos, todos, todos sin quedar uno!..."

-Aunque, ya lo sabes, apalearon a don Quijote. Sigue su ejemplo y, si te caes, levántate. Él siempre lo hacía, el de la Mancha y el de Manhattan:

"la autoridad de la ciudad de Nueva York le recitó el derecho a guardar silencio mientras le arreaba tal paliza que ya no sabía él si estaba otra vez en las tinieblas..."



-Aunque por todo haya de pagar almojarifazgo:

-Aunque, ya lo sabes, puedes encontrar quien te diga:


(Sustituye vasca por cualquier otra palabra)

-Aunque, ya lo sé, puede caerte una bomba (hay muchas clases de bombas):


-Eso sí, evita ser como ésta:



-Que las palabras de amor no sean de yeso, de esas "que se desploman como la negra abreviatura del granizo"

-De vez en cuando, haz como el padre Alas, busca un  buen escondite y piensa en soledad: 

"Hasta un tejo sin tronco, cuyas ramas desde el suelo habían cerrado una cúpula espesa en la que Alas se escondía algún día de verano, cuando jugaba a desaparecer del mundo."

-Espero que que la Naturaleza, ya que no Alá, me conceda: "una vejez sana y alegre". ¡El deseo del joven marrueco Gazel a su maestro Ben Beley!

-No estabas para literaturas, pero los nueve libros de este curso, en el Club de Lectura, te dieron la pauta. Los libros nos sirven, incluso cuando no estamos para literaturas. Gracias a :

José Manuel de la Huerga, Luis Ángel Lobato, Care Santos, Fernando Aramburu, Miguel Ángel Santamarina, José Cadalso, Manuel Chaves Nogales, Marina Perezagua...y Cervantes. 

-Mis compañeros me ayudaron, mucho, muchísimo, nunca pensé que mi último claustro iba a ser tan hermoso y emotivo. ¡GRACIAS!

Llegué a mi casa y ya estaba para literaturas. Una tila y a escribir esta entrada.


Un abrazo para todos los que pasáis por aquí de:

María Ángeles Merino

jueves, 26 de enero de 2017

Pequeña crónica de una reunión muy cervantina y quijotesca.

Pedro Ojeda

Pequeña crónica de nuestra reunión en torno a La Gitanilla, Rinconete y Cortadillo y La Española Inglesa, Novelas Ejemplares de don Miguel de Cervantes, más Don Quijote de Manhattan de Marina Perezagua. Para la lectura colectiva de La Acequia, dirigida por Pedro Ojeda. 

Ayer, martes 24 de enero de 2017, a las cuatro y media de la tarde, los del Club de Lectura presencial nos encontrábamos en la Sala de Reuniones 119 de la Facultad de Humanidades y Comunicación, de la Universidad de Burgos. Teníamos por delante el comentario de libros muy diferentes: tres Novelas Ejemplares de don Miguel de Cervantes más Don Quijote de Manhattan de Marina Perezagua. Pedro Ojeda completó nuestras lecturas hablándonos de "Cómo Cervantes inventó a Cervantes". Una reunión muy cervantina. 



Comienza Pedro Ojeda:

Son dos novelas muy diferentes. 

La primera, Don Quijote de Manhattan, a unos os habrá parecido mala, a otros interesante, un planteamiento diferente. 


Marina Perezagua es una autora muy apadrinada. Recibió el premio más importante que se da a una mujer escritora en lengua española, el "Sor Juana Inés de la Cruz 2016", en México.

Ahora duda entre dedicarse al best seller o hacer otra cosa. Su otra novela, Yoro, es muy diferente , muy dura. Don Quijote de Manhattan no es una novela, es una alegoría moral a partir de una parodia.

Vamos a un reencuentro con Cervantes. Cervantes no era tan bueno, tenía que sobrevivir en una España muy dura. Encontramos cosas poco éticas: chuleador de mujeres, cuando recauda impuestos pide más de la cantidad oficial...Se construye su personaje, hay un momento en que tiene que reinventarse, cambia el apellido materno de Cortinas, adoptando el de Saavedra, entre su vuelta de Argel y su matrimonio. En el Quijote, en el capítulo del cautivo, habla de un tal Saavedra que fue heroico y protagoniza alguna de sus obras de teatro ambientadas en Argel. ¿Por qué adopta su apellido? 



 En Lepanto no fue un héroe, no tenía edad, estuvo protegiendo a los arcabuceros; aunque estar allí ya era una heroicidad. No hizo lo que él dice que hizo. En un documento conocido en el archivo de Simancas, hay un listado de heridos con la recompensa que recibieron. Aparecen dos Miguel de Cervantes, uno que recibe 20 maravedíes, el nuestro, y otro, con el mismo nombre, con 22 maravedíes. Este último era mayor, era capitán e hizo algo heroico. El archivero puso una equis al lado del nuestro, al lado del otro escribió "ojo". ¡Dos Miguel de Cervantes en Lepanto!

Cervantes se apropió de los hechos del otro Cervantes. En Argel no se mezcló con los cautivos normales, siempre estuvo pegado a los nobles y eso le salvó de ser empalado. No se iban a cargar a quien pensaban que podía pagar un buen rescate. 




Un Miguel de Cervantes que se inventa a sí mismo, se crea una biografía, aumentando, no disminuyendo,  el valor de su literatura con la construcción poderosa de un personaje, del que va dejando caer datos. Los primeros cervantinos crearon un mito, lo santificaron. 

 Ya no creemos en los mitos. Ahora recuperamos los documentos y descubrimos que era soberbio, que se quedaba con dinero...De lo que no hay ningún documento es de su supuesto origen judeoconverso, ni un solo aval. A Cervantes lo han usado todos, los ortodoxos y los heterodoxos. Los franquistas y los antifranquistas. Unos y otros glorificaron a Cervantes, en un sentido u otro. 


Señorita Doña María de los Ángeles Moya García, Maestra de Primera Enseñanza, mi madre, premiada por su trabajo "Vida de Cervantes relatada a los niños". No lo sé, pero supongo que seguiría la línea del Cervantes santo. 

Vamos con Marina Perezagua. Es una mujer sorprendente y no sólo como escritora: nadadora de piscina y de aguas libres que practica la apnea y trata de superar un trastorno obsesivo compulsivo. Su físico también llama la atención a algunos...qué estilo el de esta chica.


Opiniones

-Me costó entrar pero entré y disfruté con los primeros capítulos, los que contienen una crítica de algunos aspectos amargos de la sociedad norteamericana: sanidad, violencia policial, deshumanización, racismo, derroche de alimentos, relaciones laborales duras...Amarguras que nos van llegando a nosotros también. No falta el humor, a pesar de todo. En cuanto se sale de la realidad, más o menos a la mitad, y todo se vuelve apocalíptico...dejó de gustarme y lo leí en busca de algo mejor, hasta el final, sin disfrutar de la lectura (Opinión de la que esto escribe que fue dejando caer a lo largo de la sesión).

-La primera parte me ha costado por su dureza. La última parte no me ha gustado mucho. Hay pasajes que sí me han gustado, aquellos en que reconoces al Quijote.

-El primer capítulo, difícil. Después he entrado. Al final, me he perdido.

-No me ha gustado, qué pesadez, con este libro no me lo he pasado bien.

-No puedo con él. Reconozco que escribe bien. Absurdo, ridículo, un sacrificio leerlo.

-Intentaba encontrar sentido. Aprecio como está escrito, su trabajo, su imaginación. Poco Quijote, menos Sancho. Me costó sacrificio terminarla entera.

-Nos puede a las personas no eruditas.

-La he leído de forma intermitente, no me ha llegado a ilusionar. Es original, admiro la labor literaria, espero que tú nos la hagas valorar, que nos ayudes a entenderlo.

P.O.: Parte de un pacto con el lector con el lector que ha de aceptar lo inverosímil. Pongo a don Quijote y Sancho en el XXI, no tienen memoria, créetelo.

-No he visto ni a don Quijote ni a Sancho Panza. No me ha atraído.

-Un trabajo terrible, no engancha, no atrae.

-Lo lees porque te lo propones.

-Lo he leído a trompicones. Lo único que me ha llamado la atención es la portada: don Quijote con paraguas y la Biblia en la mano, disfrazado de personaje de Star Wars. Ahí sí, lo demás nada. Se pierde en la Biblia. No estamos acostumbrados a este tipo de libros.


-Lo he leído porque me lo he impuesto.

-No es un libro que te haga estar deseando tener un rato para leerlo.

-En algunos momentos, trasciende lo humano, encuentro unos choques muy fuertes.

-Lo he leído con esfuerzo. No me ha gustado nada.

-No son nuestros don Quijote y Sancho.

-No todos los comentarios de Internet son favorables.

P.O.:Al final, nos encontramos con una alegoría moral. Es algo muy de moda en el mundo anglosajón, pero no aquí. Argumentalmente, la obra tiene defectos. No son don Quijote y Sancho, los hace desmemoriados. Este don Quijote no está enamorado de Dulcinea, no hay don Quijote sin Dulcinea. No es una obra para entretenerse, exige del lector un esfuerzo. Es una parodia que destapa la hipocresía norteamericana. Lo de Starbucks es algo muy amargo que nos está llegando.

Lo de que vayan con tarjetas, que nos extraña, está en relación con el Sancho del Quijote que es el que siempre lleva el dinero. Don Quijote en la cárcel es un recuerdo al de Avellaneda. No estamos acostumbrados a la inverosimilitud radical. El Quijote es una novela realista, esta es una alegoría moral que podía estar escrita por un autor barroco. Hay un cambio en la sociedad americana, a partir del 11 de septiembre y el final resuelve el conflicto. Nos van a salvar los libros, no la Biblia sino el Quijote.

El éxito se ha quedado en la primera edición, las críticas han sido muy buenas.

Marina Perezagua trabajaba en Nueva York, en la Universidad y en el Instituto Cervantes. Agotada, lo dejó todo hace dos años para dedicarse a la literatura.

El problema no es como está escrito sino que no es realista, es una alegoría con imágenes extravagantes, cosas que ocurren en Nueva York. Nos recuerda al Barroco, a una alegoría moral barroca. Al final:

"Tomad en vuestras manos...
Don Quijote de la Mancha."

Nos quedan quince minutos para las Novelas Ejemplares. ¿Qué os han parecido?


P.O.: Con crítica social las tres.

A Cervantes le tacharon de racista por La Gitanilla, pero no se dieron cuenta de la palabra "Parece".

-De niño, en mi pueblo, se escondían las gallinas cuando llegaban los gitanos. Era cierto que robaban todo lo que pillaban.

En La Gitanilla, Preciosa va a casa del corregidor y nadie tiene dinero para pagarla. Al final, una criada ha de dar su dedal. 

Rinconete y Cortadillo desmonta la sociedad corrompida. Hay incluso una teoría de que la Mafia siciliana nace de la mafia  organizada de Sevilla y Toledo, a través de Nápoles.

Es el primero que toca el tema de los gitanos. Tampoco nadie había tocado  la mafia organizada y lo hace en Rinconete y Cortadillo.

En La Española Inglesa cuenta como los ingleses llegaron a Cádiz y se llevaron a muchos para pedir dinero por el rescate. María del Carmen Ugarte, en una entrada de su blog, dice que Cervantes retrata el sufrimiento de la gente. Cervantes pudo inspirarse en alguien que lo sufrió.

-Me pregunto qué clase de buenas intenciones puede tener el que roba a una niña de siete años.


-Juega con la técnica de la novela bizantina e, independientemente de lo que ocurra, es convención del género que nunca va a sufrir violencia sexual, la virtud siempre triunfa.

-Me pregunto cómo puede poner bien a la reina de Inglaterra, Isabel Tudor, tan odiada por los españoles y tan terrible, al parecer.

-Una reina es una reina, aunque sea inglesa, la monarquía ni tocarla.


Una Isabel Tudor afable y comprensiva.

-¿Cómo es posible que Cervantes muestre anglofilia en aquellos tiempos en los cuales los españoles tenían reciente lo de la Invencible?

-Idealiza a una clase social inglesa más culta y refinada que la española, proyectando una imagen utópica para los españoles.

Estamos muy a gusto pero tenemos que acabar la reunión. La próxima será la de Patria de Aramburu, un libro que se lee sin dificultad pero lleva su tiempo, es un grueso tomo. Creo que gustará, a mí me gustó mucho y me trajo muchos recuerdos de mis doce años en Euzkadi, en los duros años ochenta.



Un abrazo de María Ángeles Merino

jueves, 19 de enero de 2017

Rinconete y Cortadillo: "¿Págase en esta tierra almojarifazgo de ladrones, señor galán?"



Comentario a la novela Rinconete y Cortadillo de Cervantes. Para la lectura colectiva de La Acequia, dirigida por Pedro Ojeda.

17 de enero. Estoy buscando imágenes de la Sevilla del XVII en el ordenador. Oigo unos pasos. ¿Habré dejado la puerta abierta? ¡Esta chica me pega unos sustos!

-Austri ¿Estás ahí?

-¡Aquí estoy, amiga de lecturas! Hoy nos vamos a ocupar de Rinconete y Cortadillo, otra novela ejemplar de Cervantes. El jueves pasado te dejé en el preciso momento en que declaraste que, por fin, habías entrado en La Gitanilla. Que a ti no te deslumbraba Preciosa, que te chirriaba y  se te caía de puro falso pero...

-Llegué a la sonrisa cuando empecé a leerla como "simulación y fiesta literaria". Así la define Pedro Ojeda. Si "Se divierte Cervantes jugando a la parodia de géneros y recursos", hagamos por divertirnos con él.


Ahora vamos con Rinconete y Cortadillo, tercera de las Novelas ejemplares que Cervantes dio a la imprenta en 1613, de la cual  tenemos primera noticia en el capítulo 1.47 del Quijote (1605), en los papeles que el ventero da al cura, tras encontrarlos en el "aforro" de la maleta de Cardenio: 

"El cura se lo agradeció y, abriéndolos luego, vio que al principio de lo escrito decía: Novela de Rinconete y Cortadillo..."



-Una novela llena de pícaros que sigue un rumbo diferente a la novela picaresca de su tiempo. Te leo lo que dice Alonso Zamora Vicente: 

"...la suave picaresca cervantina, llena, como toda la obra de su autor, de una admirable sonrisa, de una general indulgencia...Cervantes tenía una visión del mundo mucho más compleja... y trata a los pícaros como una de tantas manifestaciones del vivir íntegro de su obra, dándoles su peculiar sonrisa y generosidad...Un pícaro en Cervantes ha de hacer lo que Cervantes quiera, y esto puede ser muy diverso, amplio como la vida misma, incluidas todas las reacciones susceptibles de belleza y de bondad. "


Una visión distinta, propia de un ser humano optimista y vital como Cervantes, creador de unos personajes complejos que no siguen esquemas. 

-Pero Rinconete y Cortadillo no dejan de ser pícaros. Son dos jóvenes que se conocen en una venta y deciden viajar juntos a Sevilla, donde entran en contacto con una organización de delincuentes encabezada por un tal Monipodio. Se comportan como verdaderos pícaros: roban, juegan a las cartas con trampas, viajan por los caminos de España y agudizan el ingenio para sobrevivir. 


Tal vez les "mosqueen" las espaldas, en el "rozno" o arrimados al "aldabilla". Pueden acabar en la horca, el "finibusterre", pagarán con la "gorja". Incluso cabe la posibilidad de ser condenados a las "gurapas", las galeras, sin don Quijote que los libere. O a la cárcel, la de Sevilla tenía fama...Asumen los riesgos, se ríen de sí mismos, son unos pícaros simpáticos. 

- Fíjate en las diferencias de su esquema narrativo. Son dos, en lugar de uno. No son criados de ningún amo y su vida no aparece determinada por antecedentes familiares que los empujen al delito. 

-Diríamos que son de mejor familia. El padre de Cortadillo es sastre, un oficio respetable. El de Rinconete es bulero o buldero: "persona de calidad, porque es ministro de la Santa Cruzada". Oficio no muy bien visto, era el que predicaba las bulas, como hacía uno de los amos del Lazarillo de Tormes. Todo un guiño a la primera novela picaresca. 

-Les mueve un deseo de libertad y aventura ajeno a la picaresca. Pronto van a descubrir que no hay libertad sin cadenas, ni siquiera en el mundo de los ladrones...Nadie hurta en Sevilla sin registrarse en el patio de Monipodio. 

-"¿Págase en esta tierra almojarifazgo de ladrones, señor galán? -dijo Rincón.
-Si no se paga -respondió el mozo-, a lo menos regístranse ante el señor Monipodio, que es su padre, su maestro y su amparo; y así, les aconsejo que vengan conmigo a darle la obediencia, o si no, no se atrevan a hurtar sin su señal, que les costará caro."
-Vayamos a la estructura. La novela consta de tres partes, sin división en capítulos. 

-En la primera parte, conocemos a los protagonistas y asistimos al encuentro de ambos, después conoceremos algunas de sus pillerías en la venta de los campos de Alcudia y en la cosmopolita Sevilla del XVII.

La segunda parte comienza con el ingreso de Rincón y Cortado en el sevillano patio del Monipodio, donde van a conocer el funcionamiento de una cofradía de hampones sevillanos.

La tercera parte es muy breve, nos los presenta ya fuera del patio del Monipodio, con su opinión crítica acerca de la cofradía y su intención de abandonar "aquella vida tan perdida y tan mala".


Patio del Monipodio

-Es un final abierto porque Cervantes concluye "sucedieron cosas que piden más luenga escritura y así se deja para otra ocasión contar su vida y milagros". De esta manera,  promete una continuación que nunca escribió. 

-A mí me gusta especialmente el encuentro y presentaciones de los dos pillos. El retrato no puede ser más vivo: 
"En la venta del Molinillo, que está puesta en los fines de los famosos campos de Alcudia, como vamos de Castilla a la Andalucía, un día de los calurosos del verano, se hallaron en ella acaso dos muchachos de hasta edad de catorce a quince años: el uno ni el otro no pasaban de diez y siete; ambos de buena gracia, pero muy descosidos, rotos y maltratados; capa, no la tenían; los calzones eran de lienzo y las medias de carne..."
Salen a sestear al portal, no se conocen pero sienten mutua curiosidad. Se preguntan con un tono de reverencia caballeresca que contrasta con su aspecto desarrapado: 
-Uno y otro se cuentan sus circunstancias personales, con la mayor desvergüenza. Cortado es hijo de un sastre y utiliza la habilidad con las tijeras, aprendida de su padre, para robar. Rincón es hijo de un buldero y ha trocado las bulas por los naipes con trampa, naipes grasientos y ovalados en lugar de rectangulares, tal es su desgaste. Rincón robó el dinero de la bula, huyó a Madrid, lo cogieron y, tras mosquearle las espaldas, sin rozno por ser jovencillo, le desterraron de la Corte. Naipes por bulas, guasa erasmista tal vez. 



Ya son tan amigos:
"Diego Cortado abrazó a Rincón y Rincón a él tierna y estrechamente, y luego se pusieron los dos a jugar a la veintiuna con los ya referidos naipes, limpios de polvo y de paja, mas no de grasa y malicia; y, a pocas manos, alzaba tan bien por el as Cortado como Rincón, su maestro."
-Desvalijan a un arriero, suben a la mayor velocidad a las ancas de una mula y huyen de la venta. Llegan a la gran Sevilla y enseguida hacen uso del oficio:

"Con todo esto, a la entrada de la ciudad, que fue a la oración y por la puerta de la Aduana, a causa del registro y almojarifazgo que se paga, no se pudo contener Cortado de no cortar la valija o maleta que a las ancas traía un francés de la camarada...dos camisas buenas, un reloj de sol y un librillo de memoria".
 
Por hoy, no nos da tiempo a más. Me hubiera gustado comentar contigo la risa que le daba a Rinconete la confianza que tenían los cofrades del Monipodio, ladrones y homicidas,  en subir al cielo derechitos si no faltaban a sus devociones: santos, candelitas, rosarios...la religiosidad externa que criticaba Erasmo. 

-Y los vocablos equivocados, fruto de la ignorancia: el tigre de Ocaña que era de Hircania, Nero de Tarpeya que se convertía en marinero de Tarpeya, etc. El pícaro Rinconete "sabía algo de buen lenguaje", aprendido con su padre en el ejercicio de las bulas. 

-Y cuán descuidada era la justicia de la tan famosa ciudad de Sevilla. Cervantes no pierde ocasión de criticar la religión vacía, la ignorancia, la corrupción...¿El maltrato a la mujer?

-Y siempre ansiará la libertad. Rinconete y Cortadillo no la encuentran, Cervantes tampoco. 
No hay libertad sin pagar almojarifazgo. 


"Por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida"


Un abrazo para todos los que pasáis por aquí de:
María Ángeles Merino
Y Austri.

jueves, 12 de enero de 2017

La Gitanilla: "que también hay poetas que se acomodan con gitanos y les venden sus obras".




Comentario a la novela La Gitanilla de Cervantes.  Para la lectura colectiva de La Acequia, dirigida por Pedro Ojeda.

Era 8 de enero de 2017, con las luces de la Navidad apagadas y melancólicas. Y los contenedores de papel y cartón a rebosar. 

Mi amiga Austri y yo habíamos quedado junto al reloj de El Morito, para leer y comentar juntas La Gitanilla, una de las Novelas Ejemplares de don Miguel de Cervantes. Hacía frío y buscamos una cafetería pero no encontrábamos una mesa libre. Para hacer tiempo, entramos en el edificio del Consulado del Mar, en el Espolón. Había una exposición de fotografías publicadas en el Diario de Burgos, en 2016. 



Entramos e inmediatamente nos sentimos atraídas por la misma imagen. Fue tomada en una boda que duró tres días, la de Shakira y Enoc, celebrada al más puro estilo gitano en Villagonzalo Pedernales. ¡La Gitanilla

"De entre el son del tamborín y castañetas y fuga del baile salió un rumor que encarecía la belleza y donaire de la gitanilla, y corrían los muchachos a verla y los hombres a mirarla."


-La jovencísima Shakira recoge su vestido y alza el ramo de flores blancas pregoneras de su virginidad mientras recibe el bautismo de las almendras de la "honradez". La alegría de la alboreá es bien visible en el rostro de la novia, en el vuelo multicolor de las peladillas, en el gesto del viejo gitano; pero sabemos que el cante, el baile, los volantes, las flores y el azúcar coloreado no pueden endulzar del todo la amarga prueba a la que la niña Shakira acababa de someterse. 

Qué joven tiene que ser para llamarse así! Tal vez no ande muy lejos de los quince años como La Gitanilla, la de Cervantes.  Han pasado más de cuatrocientos años y, sin embargo, Shakira hubiera hecho suyas las palabras de Preciosa:


¡Mira por fin podemos sentarnos! Dejamos de hablar de la foto, detrás se esconde una historia real de ahora mismo, la de Shakira, la de muchas gitanillas que todavía siguen esa tradición anacrónica. Pasamos a una gitana ficticia, personaje de Cervantes, de la novela ejemplar La Gitanilla, publicada en 1613.



Sabemos, a través de las versiones manuscritas que circulaban antes de su publicación, que Cervantes suprimió pasajes y alusiones. Los censores acechaban y don Miguel andaba con tiento, como puso de manifiesto en el Prólogo


MIÉRCOLES, 28 DE OCTUBRE DE 2015

¿Requiebros amorosos? Sí, pero tan honestos que no moverán a mal pensamiento alguno. ¿Ejemplares? Sí, les dio ese nombre y "no hay ninguna de quien no se pueda sacar algún ejemplo provechoso". Pero no fue ese su intento sino poner "una mesa de trucos", donde cada uno pueda entretenerse "sin daño del alma". Todo es un juego, un descanso para el afligido espíritu, "que no siempre se está en los templos". 


Nada es lo que parece, están construidas con apariencia y engaño, con una subversión de los géneros y del mensaje, conectando con el lector. Porque Cervantes  es vitalista  y aborda el mar de fondo con optimismo y humor, sin amargura.  

-Comenzamos a leer La Gitanilla y nos encontramos con un primer párrafo durísimo sobre los gitanos: "Parece que los gitanos y gitanas solamente nacieron en el mundo para ser ladrones...". El texto es tan duro que tal vez el lector no repare en el inicial "Parece que...".  A continuación, se refiere, también con dureza, a una gitana vieja, "jubilada en la ciencia de Caco" que crió como nieta, enseñándola sus "gitanerías", a una muchacha a quien puso nombre de Preciosa. 

-"Salió la tal Preciosa...". ¿Cómo salió? Aquí el autor cambia de registro, ante el asombro del lector, porque la chica salió hermosa, discreta, bien hablada, sin huellas del aire o el sol en su piel, cortés y bien razonada a pesar de la crianza tosca...Una gitana "como nacida de mayores prendas que de gitana". El juego de la lectura nace del  extraño caso. 

Salió también rica en villancicos, coplas y romances que cantaba con donaire. La taimada abuela echó de ver lo Precio-sa que podía ser su Preciosa. Descubrió en su "nieta" una medio de acrecentar su caudal y le procuraba versos que le daban los poetas, "que también hay poetas que se acomodan con gitanos y les venden sus obras". Tal vez el poeta Cervantes tuvo que recurrir, en alguna necesitada ocasión, a algo así. El dinero juega mucho en esta novela, en ocasiones asociado con la literatura. 


-Seguimos leyendo, Preciosa seducía con su belleza, sus cantares, sus bailes y sus sonajas. Como aquel día de Santa Ana, patrona y abogada de la villa de Madrid. Nos parece estar entre el público:


-Sucedió que una mañana que volvía Preciosa a Madrid, con las demás gitanillas y algunas labradoras, vieron a un mancebo gallardo y ricamente aderezado que así se declaró ante Preciosa y sus compañeras:


-Preciosa contestó entre otras muchas palabras:


 Me llama la atención la habilidad lingüística de Preciosa, su fuerza persuasiva y seductora. ¡Y qué razonamientos para una chiquilla de quince años! 

-El mancebo gallardo es un hombre noble (Juan de Cártamo) que se hace gitano (Andrés Caballero) para poner a prueba la sinceridad de su amor por la gitanilla Preciosa (Constanza). 

-Ya sólo falta que Preciosa sea hija de verdad de un padre noble y así pueda casarse con Juan de Cártamo, que la vieja gitana la haya robado de muy niña. Seguro que guarda una prenda o joya que revela su origen noble. El cuento es bien conocido. 

-Que se produzca la anagnórisis y todo arreglado. 

"Llegaron las nuevas a la Corte del caso y casamiento de la gitanilla..."


Pero hay mucho más "mar de fondo" en el cuento y de ninguna manera lo sustituyen nuestras palabras. El camino hasta la anagnórisis no es liso y llano. Constanza y Juan vencerán un camino de obstáculos. Triunfará el amor, se superarán los celos y no habrá venganza.

-Merece la pena leer La Gitanilla y comprobar como Cervantes da la vuelta a viejos cuentos, en una novela que es picaresca, sentimental, pastoril...de todo tiene. Y como le atraía la vida libre de los gitanos, él que apreciaba tanto la libertad. 



Hasta la semana que viene, María Ángeles. 

-Hasta la semana que viene, Austri. Nos iremos con Rinconete y Cortadillo. Después de un gitana que no es gitana, llegan unos pícaros que no lo son tanto. Luego nos pondremos con una española inglesa. Son personajes que experimentan metamorfosis. Las Novelas Ejemplares suponen una lección de relatividad para una sociedad absoluta donde no existía más que el blanco y el negro. 

Un abrazo de María Ángeles Merino.

Hasta la próxima entrada. Seguimos con las Novelas Ejemplares.