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domingo, 25 de abril de 2010

Mañana de abril, en Palacios de Benaver (Burgos)








Mi paseo de esta mañana, en Palacios de Benaver. Todo florece, todo verdece, el río Ruyales canta a dúo con los pajarillos. Mi perro, Curry, disfruta de la mañana soleada, a pesar de sus achaques.
Mas la estela epigráfica está ahí, para recordarnos que , en ese mismo lugar, murió un hombre , en 1859, un día de mayo. Vida y muerte.

domingo, 27 de diciembre de 2009

"...la amenidad de sus riberas, la claridad de sus aguas, el sosiego de su curso y la abundancia de sus líquidos cristales"(2)


Vieja aceña en el río Ruyales (Burgos)

Segunda parte del comentario al capítulo 29,2 del Quijote. Publicado en "La acequia".

"De la famosa aventura del barco encantado"

Desde los amorosos pensamientos que el Ebro inspira a don Quijote hasta los piojos que se esfuman, al llegar al ecuador. Así de brusco es el contraste, barroco contraste.

Con lo de los hematófagos estaban, cuando descubren unas grandes aceñas, en mitad del río. No sé qué tienen los molinos harineros para don Quijote, eólicos o hidráulicos… Lo cierto es que tienen la virtud de activar sus fantasías caballerescas.

Las aceñas no son aceñas, sino” ciudad, castillo o fortaleza “.Caballero oprimido o dama real malparada, sea quien sea, espera el socorro de su valeroso brazo.

Qué sabrá este majadero. Aceña dice, aceña `para moler trigo. Si sabrá nuestro caballero de las malas artes que se gastan estos encantadores. Follones, malandrines, vestiglos…que no metamorfosean la realidad sino tan sólo su apariencia. ¡Ay, su Dulcinea, refugio de sus esperanzas, trocada en rústica brincadora!

Los molineros ven al barco caminar hacia las ruedas de su aceña. Fantasmalmente blancos, rostros y vestidos enharinados, salen con varas largas para detenerlos. Vocean a esos dos del barco, tal vez sean unos desesperados que buscan ser despedazados por las ruedas. Extraños suicidas.

Don Quijote, desafiante, se pone de pie en el barco y les exige que dejen en libertad al oprimido. No sabe de qué “oprimido” u “oprimida” se trata, pero es igual. A su persona está reservada dar final feliz a esta aventura,” por orden de los altos cielos”. Y este escudero que no se lo cree, ahora verá.

Echa mano a su espada y la esgrime contra los molineros. El barco ya está entrando en el canal de las ruedas. Sancho pide devotamente al cielo que le libre del peligro que se le echa encima. El cielo le salva “por la industria y presteza de los molineros”. A Dios rogando…

Pero el barco vuelca y tienen que sacarles del agua los molineros. Don Quijote nada “como un ganso”, mas los gansos no llevan pesadas armas.

Ya están en tierra, han tragado mucha agua y están empapados. Sancho, devotísimo, sigue rezando, pidiendo fervorosamente a Dios que le libre de las ocurrencias de su señor. Le desnudan…

Llegan los pescadores, les han hecho pedazos las ruedas de las aceñas y piden que don Quijote pague el destrozo. Sosegadamente, dice que pagará, pero tienen que dejar libre al oprimido u oprimidos del castillo.

¿Castillo? ¡Oprimidos? ¿Qué dice este hombre? Aquí sólo tienen a los que vienen a moler su trigo.

Sorprendentemente, don Quijote se da por vencido. Han debido encontrarse dos encantadores que se estorban mutuamente. Uno le da el barco y otro lo arroja al agua. Y ante estas trazas contrarias, se rinde, no puede más. Y que le perdonen los que quedan encerrados, para otro caballero debe de estar reservada esta aventura.

El de la Triste Figura llega a un acuerdo con los pescadores y desembolsa cincuenta reales por el barco, que Sancho paga muy a su pesar.

Pescadores y molineros admirados, no entienden nada de la palabrería quijotesca. A estos locos, mejor dejarlos en paz y, además, han pagado. Cada mochuelo a su olivo
.
Don Quijote y Sancho vuelven a sus bestias y a ser bestias. ¿Por qué esto último? No sé. Eso dice...

Lo que si sabemos es que nuestro héroe ha arrojado la toalla.

Un abrazo a todos


Pedro Ojeda Escudero dijo en este blog:

"¿Arrojará la toalla definitivamente? ¿O aún hay esperanza para la aventura?
Me gusta la foto de la aceña."

Esta lectura del Quijote es más que una lectura. Como diría Sanchico, es una superlectura con un superprofe. Aprovecho para desearte un Feliz Año 2010, año en que acabaremos esta tarea. ¿No? Me dará penita...Los mismos deseos para todos los que pasáis por aquí.
María Ángeles Merino, Abejita de la Vega o...Sor Austringiliana.

miércoles, 29 de julio de 2009

...en el pueblo sólo hay un río a dos kilómetros y con el agua muy fría.


Este pequeño río no es el que dice Sanchico, se llama Ruyales.

Ele Bergón dijo:

Hola troncos y troncas.

He vuelto por pocos días a mi casa de siempre y he venido a haceros una visita rápida.

Cuando el Alonso se empeña en irse con la furgoneta por ahí,pues se va y Santas Pascuas. Le enrolla a mi padre, que eso lo sabe hacer muy bien y luego Sancho tiene que convencer a Teresa. Ella protesta, se enfada y refunfuña, pero al final mi papi siempre se sale con la suya. Ya lo están preparando todo. A mi madre lo que le pone de los nervios es que mi padre, como siempre, "irá a por lana y vendrá trasquilado", pero él no atiende a razones es muy cabezón.

-Alguna vez el Alonso podía repartir las ganancias contigo. Ya está bien. Aquí lass única que traemos el pan a casa somo La Teresica y yo.

- Tú cállate que algún día serás la gobernadora.

-Ya, del hambre, y menos mal que no tenemos que pagar la hipoteca porque esta casa es muy vieja y está pagada y requetepagada, aunque necesita unos arreglillos, pero ¿cuándo?

- Cuando vuelva y además como vendré rico, nos compraremos otra.

- Si, como la última vez.

Mi padre está muy contento y mi madre desesperada pero resignándose.

¡Qué me enrollo y no quería! La culpa lo tenéis vosotros. Me voy a la pisci que en el pueblo sólo hay un río a dos kilómetros y con el agua muy fría.

Choque de manos a todos

El Sanchico


Pedro Ojeda Escudero dice en http://laacequia.blogspot.com/
Abejita publica en envío de Ele Bergón con las últimas noticias delSanchico, que entre baño y baño, nos cuenta cómo no hay forma de parar a don Alonso cuando se sale por el mundo.
Gracias, Pedro, en nombre de Sanchico y de Ele Bergón.