Color amarillo de trigo. Los pájaros van a la rebusca, tal vez encuentren algún tesoro entre las cañas cortadas.
Color amarillo de girasol. Me dan la espalda... el cáliz. Miles de flores orientadas hacia donde sale el sol.
Pero, ahí, en la segunda fila, una corola se vuelve hacia los paseantes de la carretera. Mi sombra lo saluda. Es un girasol que no mira al sol como los demás.
Un niño me pregunta: ¿Está ciego el girasol? Yo le contesto: no, tal vez ve lo que otros no ven.
Gracias por compartir conmigo un momento del verano. Un momento y un girasol...
Un abrazo de María Ángeles Merino