Facultad de Teología, en Burgos.
Lo escuché ayer y no me lo podía creer. Fijaos lo que dice el Papa:
"Benedicto XVI sostiene ahora que el purgatorio no es un lugar del espacio, pero sí "un fuego interior que purifica el alma del pecado". Hizo esta proclamación ante 9.000 personas que acudieron a la audiencia de los miércoles, cuya catequesis dedicó esta vez a la figura de santa Catalina de Génova (1447-1510), conocida por su visión sobre el purgatorio."
¿Cómo? ¿No sabe su Santidad que se puede ir al Purgatorio, desde el tardogótico sepulcro del arcediano Fernández de Villegas, en la bellísima Catedral de Burgos? ¿No ha leído "Inquietud en el Paraíso", de Óscar Esquivias?
¡Cuándo se entere don Cosme!
Ay, don Cosme, a quién se le ocurre elegir a un Papa tedesco. Al polaco no se le ocurrió tamaña cosa, sólo suprimió el limbo, acordándose de su pobre hermanita, muerta sin bautizar.