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jueves, 23 de mayo de 2013

"Este hombre del casino provinciano que vió a Carancha torear un dia". "Este hombre del casino provinciano, que vio a Carancha recibir un día"


Comentario al poema "Del pasado efímero", de Campos de Castilla, Antonio Machado, 35- CXXXI. Para la lectura colectiva de "La acequia", dirigida por Pedro Ojeda.
 
Antonio Machado, cansado de sus clases en el instituto, qué pesadilla de verbos franceses, qué cara de aburrimiento la de los muchachos...Mañana cortará con ellos "las viejas rosas del huerto de Ronsard", darán una tregua al Subjonctif: "que j´eusse aimé". Y será un placer escuchar a este profesor, tan triste, cuando habla de lo que verdaderamente ama.

Aula machadiana del Instituto de Baeza
 
Antonio Machado, comienza a escribir en un cuaderno rayado, sobre una mesa de mármol, en el casino de Baeza. Su mirada se dirige a la mesa de enfrente. Piensa mientras escribe, escribe mientras piensa:
 
Manuscrito original de "Del pasado efímero"
Exposición "Campos de Castilla. Hoy es siempre todavía".
 
Este hombre del casino provinciano
que vió á Carancha torear recibir un día,
tiene mustia la tez, el pelo cano,
húmedos ojos de melancolia
bajo el bigote gris labios de hastio
ojos velados de melancolia,
bajo el bigote gris, labios de hastío
y una triste expresion que no es tristeza
sino algo más y algo más, y menos ,el vacío
del mundo en la oquedad de su cabeza
Lleva un ancho sombrero torneado
de estilo cordobés
un cordobés color de caramelo
Chaqueta de corinto terciopelo
gustoa? y pantalon abotinado
un cordobés color de caramelo
un cordobés pulido y torneado
Aun luce de corinto terciopelo
chaqueta y pantalon abotinado
el Domingo y color de caramelo
su cordobés pulido y torneado
Tres veces heredo, tres ha perdido
al monte su caudal, tres ha enviudado
(Copia del manuscrito de la primera parte del poema "Del pasado efímero", con sus tachaduras y tildes.)
 
Ahí está ese hombre vestido de manera  trasnochada, aburrido,  triste,  melancólico, tan vacío... Señor, qué hastío produce verlo. Todos los días cuenta lo mismo, ya nadie lo escucha, que "vio a Carancha recibir un día", sí estoy harto de oírlo. Aquel día memorable, el 19 de junio de 1881, ante el toro Calceto, en Madrid. José Sánchez del Campo, Cara Ancha, mató al toro de frente y con los pies quietos...
 
 
.Otra vez lo está contando, Señor, que se calle de una vez...Otros días mi pensamiento vuela hasta Soria y las colinas plateadas, huyo con mi niña Leonor de la mano; pero hoy no, hoy no puedo dejar de oír su taurina e insoportable cantinela. No hay remedio, escribiré sobre "este hombre de casino provinciano".
Descargo mi desprecio en los acentos: hómbre, casíno, provinciáno, vió, Caráncha, toreár. No, toreár, no, por Dios, recibir es mucho más que torear. Recibír, día, mústia, téz, cáno, melancolía...Cada día lo veo más mustio, más cano, incluso el bigote y...se me hace más insoportable su presencia. "Húmedos ojos de melancolía", no, elimino húmedos, parecería que se fuese a echar a llorar y no es el caso. ¿Llorar? Mucho he llorado en los últimos tiempos, huí de Soria y sus grises alcores; pero este poblachón entre manchego y andaluz no da alivio a mi pena
¿De dónde habrá sacado el sombrero cordobés color de caramelo? ¿Y el traje de "corinto terciopelo", digno de un Señor del Gran Poder? Seguro que ya durmió tamaña prenda en el carcomido baúl de su abuelo...A ver cómo escribo lo del cordobés, y lo de su chaqueta y su pantalón abotinado. Tacho lo de "lleva...", ya se entiende que lo lleva.
El camarero sonríe, cómplice. ¿Su cafelito, don Antonio? Ahora mismo.


"Aun luce de corinto terciopelo chaqueta y pantalón abotinado el Domingo y color de caramelo su cordobés pulido y torneado". A ver cómo suena así, reviso sílabas, acentos, rima, ritmo...Tal vez suprima lo del Domingo.
¿Qué cuentan de este individuo? Arruinado tres veces, "tres veces heredó tres ha perdido al monte su caudal, dos ha enviudado". Tres, tres, dos. Hoy no hay partida y no hará otra cosa sino mirarme. Echa de menos a sus compañeros de tapete que le animan con sus conversaciones de toros, bandoleros, matones, olivares y... política.

Este toro no es Calceto

Cuando se siente inspirado, extrae algo de la oquedad de su cabeza y expulsa aquello de "vendrán los liberales cual torna la cigüeña al campanario".

 
Seguiré en casa con el poema, no aguanto más la presencia de este viejo señorito aterciopelado, icono vivo de la España que no me gusta:
"...Este hombre no es de ayer ni es de mañana,
sino de nunca; de la cepa hispana
no es el fruto maduro ni podrido,
es una fruta vana
de aquella España que pasó y no ha sido,
("Del pasado efímero")
 
Hasta siempre, don Antonio. "Hoy es siempre todavía". Sin pretenderlo al principio, esta vez he dado voz al mismo Antonio Machado. Ha salido así y así lo dejo. Una última pregunta: ¿Existen todavía "hombres del casino provinciano"? Aunque no vistan de corinto terciopelo...
Un abrazo de:
María Ángeles Merino