Biblioteca municipal "Miguel de Cervantes" (Burgos)
Aprovecho esta entrada para colgar estas fotos que tomé, un día de verano, a esta biblioteca burgalesa y cervantina. No pude entrar porque era sábado y verano, un mal momento para escoger un libro.
Al terminar el último capítulo del Quijote, ´con la edición de Francisco Rico, página 1106, me pongo a hojear lo que viene después y decido instalarme en "Nota al texto", en la página 1157. El ilustre filólogo comienza con el autógrafo de Cervantes, "la primera redacción completa de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Contendría páginas escritas en diversas épocas y el resultado "debía de ofrecer un aspecto revuelto, desigual y poco legible".
Rico nos explica que las imprentas de aquella época no solían trabajar con el autógrafo de un texto inédito sino que se empleaba "una copia en limpio preparada por uno o varios amanuenses profesionales". No era una conveniencia sino una exigencia puesto que la obra debía ir al Consejo de Castilla, pasar por los encargados de las aprobaciones, "ser rubricada folio a folio por un escribano de cámara y cotejada por un corrector general".
La tarea de los impresores se dificultaba enormemente "si no disponían de una transcripción nítida y homogénea". Debido a la escasez de caracteres tipográficos, los libros no se elaboraban siguiendo la lectura sino que se componían en bloque las planas "destinadas a estamparse en una cara del pliego".Había que "contar el original", calcular qué segmentos del manuscrito habían de llenar cada una de las páginas del impreso. Era necesaria una copia regular en la letra, en la longitud y en el número de líneas de cda plana. Un hábil pendolista era el encargado de realizar tan uniforme copia.
Pero, aún así, se cometían errores más o menos graves. ¡Y coinciden con los que cometemos todos al escribir!
A todos nos ocurre omitir una sílaba de dos iguales que van seguidas (al cuerpo y alma por al cuerpo y al alma) o, por el contrario, añadirla indebidamente (de debe por debe); trocar unas letras dentro de una palabra (caramanchón por camaranchón)o entre dos palabras contiguas (deste este por desde este); decidir que prescindimos de una frase y olvidarnos de tacharla o borrarla (poner primero Que trata, pensar enseguida que cuadra mejor Donde y asentarlo así, pero sin cancelar Que trata, de forma que el texto acaba diciendo Que trata Donde...), etc, etc.
Estos ejemplos que señala Rico proceden de la edición príncipe del Quijote. El filólogo nos aclara que esas lecturas incorrectas no se han mantenido, por supuesto, en su edición del Quijote. Y añade que estos descuidos son más frecuentes en creadores "porque en ellos el pensamiento corre más veloz y se les adelanta más fácilmente la pluma (o el teclado)..."
(Tomado de las páginas 1157 y 1158 de la edición de Francisco Rico de "Don Quijote de la Mancha")
El pensamiento de Cervantes corría tan veloz que se le adelantaba la pluma
No me aguantaba sin poner , en el blog, algo del Quijote. es la costumbre de dos años.
Un abrazo, amigos. Nos vemos.
Pedro Ojeda dice en "La acequia":
"Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, reflexiona sobre la relación de Cervantes y el Quijote con la imprenta y como no se le escapa ni una, se da cuenta de que a don Miguel lo han metido de nuevo en la cárcel."