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miércoles, 12 de julio de 2023

Mi balance del curso 2022-2023 en el club de lectura.

 


Mi balance del curso 2022-2023 en el Club de Lectura de La Acequia y Alumni UBU, dirigido por Pedro Ojeda. 

Acabó el curso 2022-2023, en el Club de Lectura y es el momento de balances. El mío es positivo, desde luego, y sigo con ganas de seguir leyendo " cosas raras", como nos auguró Pedro Ojeda. Vivan los libros raros, tan raros que escribí los siguientes comentarios: 

El Canto a Teresa queda ya atado, en mi memoria, a las ilustraciones de Antonio del Hoyo que nos ayudaron a darle la vuelta al conocido poema. El día que lo comentamos cayó a la salida tal chaparrón que arrugó sin piedad las hojas de mi libro; no creo en fantasmas pero pensé en la respuesta airada de Teresa, ante unos versos tan bellos y exaltados como dolorosos e injustos. 


De los relatos de Solo triste de oboe, de Yolanda Izard, me quedé con el hilo de la vuelta a la infancia y a la madre, al final todos "como un ser pequeño, candoroso y desvalido", qué mayor sosiego, aunque pasemos por el dolor. 


Con El rigor de los signos de Diego Fernández Magdaleno, admiramos la elipsis y la contención. Amistad, ausencias, familia, citas literarias y filosóficas, la pandemia, el mundo viejo y el mundo nuevo, pensamientos y la música que lo vertebra todo y es todo. Tanto en un libro tan pequeño. 


 Con El  Solitario, nos quedamos perplejos. Tras una obra de formas infantiles, como una comedia de parvulario, acompañamos a Concha Méndez en su bosque vanguardista, ay que nos perdemos: los símbolos, la renuncia al Amor tan dura y barroca como la de un auto sacramental y el abrazo a la Soledad por orden del Destino. Repasamos su biografía: dilemas de ser humano, madre, mujer y exiliada. Comprendemos o creemos que comprendemos. 



Nos quedamos con los aforismos de Álvaro Medina del Toro, Dios nunca pide disculpas, un título valiente, como libro que tener a mano, para asomarnos a nuestros abismos y silencios y reflexionar tras unos pensamientos, escritos entre prosa y verso,  que nos sorprenden por lo que dicen y por lo bien que lo dicen. 


De Sab, de Gertrudis Gómez de Avellaneda, aparte del mérito de ser una novela antiesclavista cuando existía y se aceptaba la esclavitud, aprecié especialmente la pintura de las tormentas, las del paisaje y las emocionales de los protagonistas. 



De Basura, de Sylvia Aguilar Zéleny, me resultaron muy atractivas las tres mujeres protagonistas, por su forma de hablar y la manera con que se enfrentan a la dura realidad, en una colmena sin zánganos, un auténtico nicho ecológico donde viven, como pueden, y se ayudan a vivir, un mundo durísimo donde caben los  cuidados, los consejos mutuos, la ternura...y el amor. 



Gracias a los escritores Yolanda Izard Anaya, Diego Fernández Magdaleno, Álvaro Medina del Toro y Sylvia Aguilar Zéleny. Para Espronceda, Concha Méndez y Gertrudis Gómez de Avellaneda, un recuerdo a su memoria. Gracias también al ilustrador Antonio del Hoyo, por hacernos empatizar con la malaventurada Teresa de Espronceda.

Gracias a mis compañeros del club , virtuales y presenciales, que tanto han enriquecido mis lecturas. Y al "culpable" de todo esto: el profesor Pedro Ojeda Escudero. 

Seguimos, Pedro, si es posible...

Un abrazo para todos de: 

María Ángeles Merino

miércoles, 7 de junio de 2023

Crónica de una reunión lectora con Sab de Gertrudis Gómez de Avellaneda.

 



Crónica de la reunión del 29 de mayo de 2023, del Club de Lectura de La Acequia y Alumni UBU, dirigida por el profesor Pedro Ojeda Escudero. El libro que comentamos fue Sab de Gertrudis Gómez de Avellaneda. La sesión comenzó a la hora habitual, las cuatro y media de la tarde, en el pabellón 5 de la Facultad de Humanidades y Comunicación, en el edificio del antiguo Hospital Militar.
 
Pedro Ojeda comienza informándonos el I Encuentro de Clubes Universitarios de Lectura, celebrado en Madrid, del 17 al 19 del mes pasado, en la antigua Residencia de Estudiantes.  Nuestro profesor asistió como director del club de lectura universitario más antiguo de España. 
A continuación, recoge algunas propuestas de lecturas para el próximo curso. Comenzamos: 

Pedro Ojeda (P.O.) pregunta a los lectores (L.): 

(P.O.) ¿Ya me habéis leído Sab?

(P.O.) El gran debate es el sacrificio por amor romántico. No sirve para nada, es la denuncia de Gertrudis Gómez de Avellaneda. Y la de la esclavitud, son las dos denuncias. 

Era una joven cubana que llega a España, una señorita de buena familia que había tenido esclavos. Su biografía es muy interesante, de una generosidad absoluta. Se casa sabiendo que el marido se iba a morir. Muestra generosidad con la gente que la ha utilizado, no tiene rencor, es una fuera de serie. Fue la primera mujer que solicitó entrar en la Real Academia de la Lengua, no se conseguirá hasta el siglo XX. 

Sabemos la posición tan relevante que tuvo en su época, hoy pasa desapercibida. 

Coronación del poeta Quintana. Gertrudis lee la oda. Tomado de La Acequia. 

En el siglo XIX tenemos tres mujeres escritores con características en común: Cecilia Böhl de Faber, Gertrudis Gómez de Avellaneda y Rosario de Acuña. Una vida similar : de clase social relevante, con problemas sentimentales, se separan, tienen un amante, se rebelan contra la condición de la mujer de su época, mueren solas y se las entierra en soledad. 

Rosario de Acuña dio el primer recital de poesía de una mujer, se retiró al campo con su marido, un naturalista americano. ¿Ecologista? 

De Gertrudis Gómez de Avellaneda ¿Qué os ha llamado la atención?


-(L.) No había leído nada de ella, no me gustaban los desafíos, el romanticismo, madre mía...

-(L.)  Es la época...

--(L.)  Como las hermanas Brönte. 

-(P.O.)  Las mujeres  no tenían acceso a la educación formal, en España no pudieron ir a la universidad hasta 1907, con permiso del tutor.

--(L.) ¿Universidad? Si no iban siquiera a la escuela. 

-(P.O.) No tenían derechos. Su marido les podía prohibir publicar. La novela refleja su vida sentimental. Gertrudis, Tula, era guapa, atractiva, le salían novios que rechazaba.

-(L.) Daba miedo a los hombres una mujer tan brillante.  Las que pintaban se limitaban a  bodegones, nunca el cuerpo humano. Las que escribían solo cosas como juegos florales. G.G. de A. es muy valiente , se atreve con temas sociales. 

-(P.O.) Participaba en debates públicos. A estas mujeres que opinaban de cosas políticas se las llamaba "varonas".

-(L.) Lo he pasado muy bien con este libro.

-(P.O.) ¿Cosas que no habéis entendido en la novela? 

-(L.)  No tiene dificultad. 

-(L.) Me gusta mucho la primera parte: naturaleza, sentimientos. Al final es pesadísimo, todo lento. 

-(P.O.)  La segunda parte es más de tesis. 

-(L.)  Me cuesta meterme en el personaje de Teresa. Teresa es algo añadido, para rellenar.

-(L.) Teresa no tiene sentimientos. Al final, predominan los sentimientos, no escogió a Teresa.

-(L.) Es una persona con poco papel. La meten ahí, como un comodín. 

-(P.O.) Teresa es un personaje que va a emergiendo como un volcán, la más interesante.

¿No conocéis a nadie como Teresa?

No puede manifestar sus emociones, la describe con crueldad. No tiene atractivo físico, no tiene dinero ni gracia.

Gente como Teresa sí conozco, educada para no mostrar sus sentimientos. No era de la familia. Es el personaje de la tía Tula. Resignada, es la más generosa. Contrasta con Carlota. 

El mérito de Carlota es la grandeza de ir describiendo ese personaje de Teresa, su intensidad. Su generosidad provoca infelicidad. No tiene dote, no puede casarse, tiene una oportunidad y la desaprovecha. 

¿Cómo caracterizaríais a Carlota? 

-(L.)  Es una niña novelera, una Madame Bovary.


-(L.)  Es una mujer con cierta generosidad, una niña bien, se implica muy poco en lo social.

-(P.O.) Siente amor por uno que no tiene ni dinero, la gente más tonta. Carlota tiene puntos oscuros, no concibe que Teresa pueda estar enamorada del esclavo, no se entera. Es una niña romántica, con sentimientos positivos: su generosidad con Teresa y ser una buena hija. 

-(L.) Sabe que no va a ser feliz pero ella sigue. 

-(P.O.) Gertrudis Gómez de Avellaneda se distancia sobre Carlota. ¿Cuándo se da cuenta de lo que ha pasado? Cuando coge la carta, al final. No es consciente de nada, vive en una nube. Crea un personaje positivo pero hace que ese personaje no se entere de nada, es víctima de una educación equivocada. Termina infeliz. 

La escritora se desprende del personaje. Desearía también dar noticia al lector, ha prometido indagar. ¿Está acaso en Londres? ¿Habrá podido olvidar? Tu sufrimiento lo has causado tú, no me interesas. Generosidad, la de Sab y la de Teresa. Carlota no ve el dolor de Sab ni el de Teresa. Es de una inmadurez total , por eso la escritora se distancia.  

Son cosas muy interesantes, dentro del romanticismo. Critica la pasión ciega de amor. Otros románticos la hubieran dejado morir de pena, aquí temen que muera de pena. No, tal vez esté en Londres. Qué inteligencia criticando la postura romántica. El párrafo final es magistral, algo que no se hace con el protagonista.

-(L.) Es la señorita Escarlata.

-(P.O.)  Es la visión de una mujer joven, veintidós o veinticuatro años, con una gran personalidad. 

-(L.) El mundo de la esclavitud, pensábamos que eso no pasaba aquí, no sabíamos que en Cuba había esclavitud. España participó en el tráfico de esclavos, hasta el siglo XIX. Algunos se enriquecieron.

-(P.O.) Recordáis, en el Lazarillo, la madre se casa o une a un negro, lo cuenta como algo normal. 

Sab dice: "y yo soy mulato y esclavo". ¿Qué os parece Sab? 

-(L.) Sufrió mucho, si amas sufres, es la vida.

-(L.)  Es muy romántico. Romantiquísimo. 

-(P.O.) Su generosidad, su sacrificio, no es un hombre normal. Es un esclavo doméstico, se había educado con Carlota, la acompañaba en sus clases. Era primo, lo deja así. No es un esclavo normal, fue educado dentro del ambiente familiar. Se le trata especialmente, es hijo del hermano del padre de Carlota. 

-(L.) Muy generoso. 

-(P.O.) Tiene una especie de autoridad moral. Su amor es ciego, es la pasión absoluta.

-(L.)  ¡Qué carta! Casi se me cae el libro.

-(P.O.) Si tú no eres nada romántica.

.(L,) Sí, tengo mi punto romántico. Sab se me representa como el cuadro del caminante sobre el mar de nubes. 

-(P.O.) Tiene el poder, todo depende de lo que él haga con el billete de lotería,

-(L.) Lo más inverosímil. 

-(P.O.)  Argucia que une los hilos. Escribe algo que mueva el árbol: el dinero, el mismo que los mueve a todos.

-(L.) La mujer o la avaricia. 

-(P.O.) Sab es extremadamente generoso. Hubo una rebelión bien cerca, en Haití, y todos lo tenían presente. Fue una conmoción, podía haber protagonizado algo así pero no lo protagoniza. El amor no le salva, no le hace feliz. Le dota de todas las bondades, el amor no lo eleva, es un yugo para él, no consigue la felicidad de la persona, ni la suya, ni la persona amada. 

G.G. de A. considera la esclavitud indigna, hay que abolir la esclavitud, por la religión natural, la ley natural que dice que todos somos iguales. Critica la alianza de la iglesia: 

"Me acuerdo que cuando mi amo me enviaba a confesar mis culpas a los pies de un sacerdote, yo preguntaba al ministro de Dios qué haría para alcanzar la virtud. La virtud del esclavo, me respondía, es obedecer y callar, servir con humildad y resignación a sus legítimos dueños, y no juzgarlos nunca."

-(L.)  Enrique está manejado por su padre, a lo mejor no es tan malo. Es el padre el que manda, no puede independizarse. No tiene voluntad propia, es ambicioso, en el momento en que se decide no mira hacia atrás. 

-(L.) Dos padres muy distintos, el de Carlota y el de Enrique, en el fondo muy parecidos, no rompen con la sociedad, lo aceptan y ya está. 

-(P.O.) Libertad individual, libertad de amar. Carlota exige su voluntad de amar, el padre cede. La libertad de amar en Carlota no es positiva. La carta antiesclavista de Sab  lo deja muy claro: la entrega generosa causa infelicidad. 

-(L.) ¿Qué hubiera sucedido si Sab no pone el billete de lotería? Teresa y Sab temen que Carlota se muera de pena...De ahí lo de cambiarlo para que se pueda casar con Enrique. Un disparate...

-(P.O.) La muerte del caballo anticipa lo que le va a pasar a él. Él muere reventado por generosidad. Sab tenía que morir, es un personaje absolutamente romántico. Teresa es un personaje muy moderado, Carlota puede ser la Regenta.

-(L.) O Madame Bovary.

-(P.O.) ¿Seríais capaces de la generosidad de Sab?

(Parece ser que no)

No os veo dispuestos a esa entrega generosa del billete de lotería...

-(L.)  A la tumba de Martina solo va el perro, el único que es leal: Leal, el perro. 

-(L.)  Me gustó mucho lo del contraste entre árboles. Lo dice la vieja Martina: el árbol viejo del monte resiste, el árbol verde pierde la hoja poco a poco. Una descripción que me encanta. 

-(L.) "La noche más profunda". Las reflexiones más bonitas,

-(P.O.) Teresa está por encima del paternalismo, es moderna, tiene una liberación interior. Me ha crecido esta novela en esta lectura. Personajes como Sab, sin ser esclavos, desiguales en el amor, hay muchos, darían para un tratado de literatura; pero aquí el desigual es esclavo, se dan los dos elementos: desigualdad en el amor y esclavitud. G.G.de A. no puede concebir que triunfe el amor, no puede plantearlo. Carlota está ciega de amor y no se da cuenta de lo que está provocando a su alrededor. No hay algo semejante en la literatura. El tópico en la literatura romántica es la desigualdad de clase social que impide el amor, serán felices después de la muerte. En este caso, Carlota no está enamorada de Sab, pero provoca  el enamoramiento del esclavo. El antiesclavismo no queda disfrazado. 

Podéis buscar en Internet las imágenes del río,  tal y como se describe en el libro. 

-(L.) A mí me han llamado la atención los cocuyos, escarabajos luminiscentes a los que cita más de una vez. Son las luciérnagas cubanas. 

Cocuyo

-(P.O.) ¡Cuánto tiempo hace que no se ven luciérnagas!

-(L.) Mi balance es que me ha gustado mucho.

-(L.) Al principio, bien. La segunda parte tiene mucho rollo, demasiadas descripciones, me saltaba líneas.

-(L.) Adelantada a su tiempo. 

-(P.O.) Su biografía es apasionante, tanto como su obra. 

Acabamos una amena e interesante reunión, dos horas que se nos han ido volando. Nos despedimos hasta la próxima que será el 20 de junio, la última de este curso.

Leeremos Basura de Sylvia Aguilar Zéleny, Uu buen ejemplo de la actual narrativa mexicana. No nos dejará indiferentes. 


Mi crónica está redactada, como otras veces, siguiendo mis rápidos apuntes tomados en la reunión, con la voluntad de acertar con su espíritu, ya que con la letra, toda la letra, es humanamente imposible.


Un abrazo para todos los que pasáis por aquí de:

María Ángeles Merino

martes, 6 de junio de 2023

Sab de Gertrudis Gómez de Avellaneda. Para los héroes románticos, pobres, no hay salida.



Era un domingo de finales de mayo, estaba un poco espesa y no acertaba a componer la entrada con mi visión sobre la novela. Como tantas veces, Austri, mi misteriosa amiga, acudió en mi ayuda. De pronto la vi, se sentó a mi lado en el petril del río, enfrente de los rosales silvestres, los que serán escaramujos un día, y hablamos. 

-Amiga Austri, vamos a hablar de Sab, una novela romántica y antiesclavista de la escritora cubana y española Gertrudis Gómez de Avellaneda (1814-1873). Mira en esta entrada de La Acequia su personalidad y su importancia en la historia literaria española. 

-Sí la he leído,  ya sabes que suelo estar muy al día de las lecturas de La Acequia y Alumni UBU. 

-Sab es una novela que se deja leer, pero no carece de puntos oscuros. 
 
-Es una novela de las de antes y como tal hay que leerla. Pienso que habrá gustado a los del club presencial. ¿A las mujeres más que los hombres?  Puede empalagar un poco: Carlota tan angelical, Sab tan bueno y con un amor tan puro y desinteresado, Teresa tan desprendida, Enrique y su papá tan ambiciosos. Sin embargo, con todos los excesos románticos, no hay duda: qué bien escribe doña Gertrudis Gómez de Avellaneda. 

-Como dice Pedro Ojeda: "fácil de leer, con todos los elementos de la época romántica". 


Es un placer leerla, sólo le reprocharía su pelín de cursilería, hay cosas que inevitablemente nos huelen a alcanfor. 

Ya en las primeras páginas, en medio de un paisaje tropical y vivísimo, sabemos de la vida y condición del esclavo, una esclavitud que doña Gertrudis, qué pedazo de mujer y de escritora, nos la coloca en línea con la de la mujer, muy distinta pero esclavitud al fin y al cabo. La jornada de un esclavo cubano bajo el sol abrasador de Cuba de día, cortando cañas, y bajo el infierno del ingenio azucarero de noche, con dos horas de sueño y escasa ración...terrible y ya al comienzo del libro. 

 Enseguida también, la punzada de un amor imposible, el conflicto sin solución de Sab frente a su rival. Una novela muy romántica, nada ñoña, para disfrutarla.



Tras el atardecer templado y melancólico la terrible tormenta, los sentimientos contrapuestos, el paisaje cubano tan amado con su exótica exuberancia tropical, el amor de Sab que no pide nada para sí, tan solo que hagan feliz a su adorada niña, el contraste con el muy interesado del pretendiente inglés dirigido por su repulsivo padre, el amor novelesco e ingenuo de la angelical Carlota, con su novedosa y plausible sensibilidad ante la esclavitud, Sab héroe de un amor imposible... 

A esta novela se le revientan las costuras románticas, no puede serlo más; aunque yo diría que va más allá del romanticismo, que lo critica, le da un poco la vuelta. 

Ayer leía las últimas tormentas, qué pasiones románticas, se me caía el libro. Sólo faltaba Teresa, el tercer vértice, sin fortuna ni belleza, pisa tierra y encuentra una solución un tanto peregrina para Carlota y para ella misma. ¡El cambiazo al billete de lotería! Una solución que no es solución, los tres se sacrifican. Carlota sabe que no va a ser feliz pero abraza el desengaño, en un sueño que es una quimera Con la carta final, tocamos fondo en el amor imposible y archirromántico de Sab. La sensata Teresa se había retirado al convento, con el corazón hecho polvo. No vivirá mucho. 

Para los héroes románticos, pobres, no hay salida. La angelical Carlota llega a su momento de desengaño, puede evitar un matrimonio infeliz; pero sigue su sueño idílico de niña soñadora y novelera. La escritora no se molesta siquiera en darnos un final para Carlota, a saber, estará en Londres, habrá caído en la cuenta de su ceguera...¿Cómo iba a suponer ella que el mulato Sab...? 

Los sacrificios de Teresa y Sab son incomprensibles desde una perspectiva realista, solo se entienden  bajo una perspectiva romántica. Para una mujer pobre está el convento, para un esclavo, la muerte. Sus amores son socialmente imposibles. 

La pasión de Sab se desborda, hay sangre, revienta a su caballo y se revienta él mismo. Sólo desea la felicidad de su niña adorada, qué carta la del esclavo medio moribundo, qué abismo de pasiones. Un héroe que yo veo como al "caminante sobre el mar de nubes", con otro pelo y otro color. 


 Y un paisaje tropical, con ceibas, guacamayas y lucecitas de los cocuyos. ¡Qué grandeza y dignidad concede al esclavo Sab doña Gertrudis Gómez de Avellaneda ! Ella que vivió sus primeros años en Cuba, cuando era normal vivir rodeada de servidores esclavizados. Una señorita que se permite la crítica social, inaudito. 

Afortunadamente, se abolió la esclavitud, la de la mujer también.

María Ángeles, hemos dado un repaso a nuestra visión de la novela Sab. Ahora solo falta la crónica de la reunión del Club de Lectura presencial, veo que la estás pasando a limpio. 

Así es, Austri. Fue una amena e interesante reunión en la facultad de Humanidades y Comunicación, dos horas que se fueron volando. Presta atención a la siguiente entrada, aunque me pareció verte allí. 

Un  abrazo de María Ángeles Merino para todos los que pasáis por aquí.