Mostrando entradas con la etiqueta sueño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sueño. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de julio de 2011

"...cuando toca el sueño con sus dedos de rosa nuestros ojos..."





¿Será verdad que cuando toca el sueño
con sus dedos de rosa nuestros ojos,
de la cárcel que habita huye el espíritu
en vuelo presuroso?



¿Será verdad que, huésped de las nieblas,
de la brisa nocturna al tenue soplo,
alado sube a la región vacía
a encontrarse con otros?



¿Y allí desnudo de la humana forma,
allí los lazos terrenales rotos,
breves horas habita de la idea
el mundo silencioso?


¿Y ríe y llora y aborrece y ama
y guarda un rastro del dolor y el gozo,
semejante al que deja cuando cruza
el cielo un meteoro?


Yo no sé si ese mundo de visiones
vive fuera o va dentro de nosotros:
pero sé que conozco a muchas gentes
a quienes no conozco.



Con esta Rima 23 nos sumergimos en el mundo del sueño. La realidad se nos presenta como  una mezcla indisoluble de lo soñado y lo real, se borran contornos y el poeta no sabe si "ese mundo de visiones vive fuera o va dentro de nosotros".

Sueños, ensueños y pesadillas están muy presentes  en la obra de Bécquer, tanto en verso como en prosa, siguiendo a los poetas románticos alemanes,  defensores  del valor de los sueños, como único camino para acceder a un mundo distinto de nuestra realidad objetiva.

Sólo cuando  penetramos en el interior de nosotros mismos, en nuestro inconsciente, captamos el universo en su verdadera dimensión. Así, Johann Paul Richter (1763-1825), poeta alemán más conocido como Jean Paul, expresa: "El sueño sepulta el primer mundo, sus noches, sus congojas, y nos brinda un segundo mundo con las formas que hemos amado y perdido". G.A.B. plantea, en la 23, bajo la forma de un interrogante, algo muy similar: "¿Será verdad...?"


Esa  misma comunión entre mundo y sueño de la 23 aparece en la Rima 72: "Te vi un punto, y flotando ante mis ojos ...".Unos ojos verdes desasidos de un rostro, fantasmales como fuegos fatuos, persiguen al poeta.




La creación poética es, para G.A.B, dar vida consistente  a esos fantasmas inconsistentes que flotan en las nebulosas regiones del sueño, a esas:

Al estudiar su obra no podemos hacer abstracción de la parte consagrada al sueño, sin desvirtuarla completamente.  Dice Jorge Guillén: "Bécquer no llega a ser Bécquer más que rodeado de sueños"("Lenguaje y Poesía", Revista de Occidente, Madrid 1962).

Sueño y vigilia se integran indisolublemente . Así describe al poeta  su biógrafo y amigo Narciso Campillo:


"Gustavo era de los hombres que sueñan despiertos hasta el punto de asistir como espectadores al drama real de su propia vida".


Un abrazo para todos los que pasáis por aquí de:


María Ángeles Merino

El contenido de esta entrada está basado en el  de las páginas 38 , 39 y 40, del estudio preliminar y notas que Ivonne Bordelois y María Silvia Delpy incluyen en la edición de las"Rimas" de la editorial Kapelusz, 1969, Buenos Aires.
Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, a partir del comentario de la rima 32 analiza uno de los temas claves de la poética becqueriana, el del sueño. Excelente.

viernes, 24 de septiembre de 2010

De sueños, azotes, cerdos, madrigales y más cerdos (1).

Primera parte del comentario al capítulo 2,68 del Quijote, publicado en "La acequia".

De la cerdosa aventura que le aconteció a don Quijote.


Es de noche, la luna está pero no la ven.


"Era la noche algo escura, puesto que la luna estaba en el cielo , pero no en parte que pudiese ser vista"

En la negrura de la noche, Sancho duerme toda la noche de un tirón, mientras don Quijote se conforma con un breve primer sueño. Desvelado por sus “cuidados”, despierta al plácido durmiente, para reprocharle que no comparta penas y sentimientos.


"que tal vez la señora Diana se va a pasear a los antípodas y deja los montes negros y los valles escuros"

¿De mármol? ¿De bronce? Esto no puede ser. Si don Quijote vela, Sancho duerme. Si llora, él canta. Si ayuna, él se cansa de hartura.


"...yo imagino que eres hecho de mármol o de duro bronce..."


Tras los reproches, le ruega que se dé trescientos o cuatrocientos azotes a cuenta de los del desencanto de Dulcinea, mas ha de hacerlo con una sonrisa agradecida en la boca. Se lo suplica, sin usar la fuerza de los brazos. Ya pudo comprobar que los del escudero son más fuertes.

Tras la tunda, cantarán, a dúo, ausencias y firmezas, durante toda la noche, tal y como suelen hacer en las pastoriles Arcadias. Sancho protesta, vea vuestra merced que no hay ganas de cantar, después de zurrarse en los lomos, con unas disciplinas de esas que usan los frailes. Don Quijote ha de permitirle dormir y no apretarlo en lo de azotarse. Que, si se pone pesado, se lo hará jurar: no le tocará pelo alguno, ni del sayo ni del cuerpo.

Tanta insolencia hace explotar a don Quijote. Un desagradecido, de alma endurecida, que comió de su pan y llegó, gracias a él, ni más ni menos que a gobernador. Y que, en cuanto pase un añito y se disipen las tinieblas, podría ser conde…

“Esperanzas propincuas”, “«post tenebras spero lucem”… no entiende Sancho esas palabras, Tan sólo sabe, y así lo expresa, que el sueño disuelve el miedo y todo lo demás, lo bueno y lo malo. Manjar, agua, fuego, frío, moneda y balanza que a todos nos iguala; todo eso y mucho más puede ser el sueño. Sólo le afea su semejanza con la muerte.


"bien haya el que inventó el sueño, capa que cubre todos los humanos pensamientos..."



"...manjar que quita la hambre..."


"agua que ahuyenta la sed..."



"...fuego que calienta el frío..."



"...frío que templa el ardor..."


"...moneda general con que todas las cosas se compran..."


"...balanza y peso que iguala al pastor con el rey y al simple con el discreto..."


"Sola una cosa tiene mala el sueño... y es que se parece a la muerte..."

¡Cuántas discreciones salen de la boca de Sancho! ¡Qué elegantes palabras! Don Quijote, orgulloso de su aplicado discípulo, encaja un refrán: “«No con quien naces, sino con quien paces ».
Acaba de hacer lo que tanto le recrimina ¿Quién aprende de quién?

El escudero protesta, “pesia tal”, a su señor amo, por ensartar sentencias. Y señala, con ironía, la diferencia: sus refranes acuden a deshora mientras que los de su señor llegan en el momento preciso. Pero que se entere este listillo de su amo: “todos son refranes”.

De pronto, se extiende un gran ruido por aquellos valles. Don Quijote pone mano a su espada y Sancho, temblón, se esconde debajo del rucio, parapetándose tras una barricada de armas y albarda.

El ruido va creciendo y está cada vez más cerca. Son gruñidos y bufidos de seiscientos cerdos que , van conducidos por unos hombres, a una feria. El marrano tropel sorprende a los dos y son pisoteados por tan inmundos animales.


"...el caso que llevaban unos hombres a vender a una feria más de seiscientos puercos..." Detalle de un cuadro de Ana Queral.
Todo y todos por el suelo: albarda, armas, rucio, Rocinante, caballero y escudero.

Sancho se levanta y tiene un inesperado gesto de valentía. Pide a su amo la espada para matar a media docenita de aquellos “señores y descomedidos puercos”. Sabe bien lo que son y don Quijote también. Y ahora no hay encantadores sino el castigo del cielo para un caballero andante vencido. Adivas, avispas, puercos…es lo que se merece.

Sancho razona que los escuderos no tienen culpa alguna y, sin embargo, sufren hambre, piojos, moscas…. No son hijos ni parientes de los caballeros andantes, nada tienen que ver Panzas con Quijotes.

Será mejor que duerman la poca noche que les queda.

(Sigue)


Las fotos son: "Luna en Palacios de Benaver", "Cerro a oscuras"(Palacios de Benaver), "Sancho en un escaparate de souvenirs burgaleses", "Trío de burgaleses con capa", plato realizado en la Escuela de Hostelería, "Fuente con hiedra" (Ermita de Villanueva de Argaño), fuego de leña, " Nieve y restos de otoño","Monedas, almohada y Quijote", Palacio de Justicia (Burgos), vieja lápida en San Amaro (Burgos), fragmento de cuadro de Ana Queral.

domingo, 28 de marzo de 2010

¡Por fin, por fin! Se va a cumplir el sueño de mi padre. Va a ser gobernador de su “ínsula”.





Ele Bergón dijo:

Hola coleguis!

¡Por fin, por fin! Se va a cumplir el sueño de mi padre. Va a ser gobernador de su “ínsula”. ¿No es por eso que se ha ido con con el Alonso con la furgoneta de un lao para otro?
Y yo me pregunto ¿Todos los sueños se cumplen? Algunos tardan mucho, como le pasa al mío con mi Churri ¡Qué paciencia tengo!.

¡Cuánto sabe el duque! …..” por ser dulcísima cosa el mandar y ser obedecido” Ya me gustaría a mi mandar, ya, pero siempre me toca obedecer y es que por uno que manda somos muchos los que obedecemos.

Cada vez me doy mas cuenta de lo sabio que es mi padre

-Vístanme como quisieren; que de cualquier manera que vaya vestido seré Sancho Panza (Habla un poco raro, pero me da en la nariz que lleva razón porque aunque yo me vista de “pijo” voy a seguir siendo El Sanchico)

Pero claro, ahí está el listillo del Alonso dando consejos a mi padre ¡Qué se habrá creído! ¡Huyyyy huyyyyy que le tiene envidia, que si que si, que lo conozco y le gustaría que la ínsula fuese para él. Le trata como si mi padre no tuviese ningún merito para merecerla.

Os tengo que confesar que algunos de sus consejos me gustan pero otros…..me ponen de una leche… “procura conocerte a ti mismo que es el mas difícil conocimiento”.. En esto me parece que puede que sea verdad, porque yo no me entiendo nada de nada.
También me gusta eso de que debe estar orgulloso de donde viene. Hombre, faltaría plus que ahora se olvide de nosotros. Pero lo que no me gusta nada es cuando le da consejos sobre mi madre, pero si ella sabe m´as que el propio Alonso, qué se habrá creido el larguirucho, pues no lee ni na la Sra. Teresa Panza . Rústica puede que sea mi madre, que lo he mirado en el diccionario y es verdad que nació en un pueblo, pero ¿tonta? De eso no tiene ni un pelo. El tonto es él que se va por ahí a buscar no sé qué y lo que ya me enfada machísimo es cuando insinúa que mi madre la puede palmar. A él le llegar´a antes que a ninguno la hora de marcharse al otro barrio, porque todos en mi familia estamos sanísimos ¿ con que derecho dice eso a mi padre? Buf, buffffff que no me contengo. Me ha entrado tan mala leche que no quiero continuar…..

Choque de manos con mucho enfado con el Alonso

El Sanchico.


Pedro Ojeda dijo en "La acequia":

"Abejita de la Vega recupera su voz tras huir todos los secundarios y en la primera parte de su comentario nos habla del diálogo entre el Duque y Sancho. En la segunda, comenta los consejos de don Quijote y trae, muy bien traída, una referencia ilustrada a un instituto burgalés. Después publica las palabras del Sanchico, gracias a Ele Bergón: ya se ve hijo de gobernador y admira la inteligencia de su padre."

Leer más: http://laacequia.blogspot.com/#ixzz0jmHH2HHH
Under Creative Commons License: Attribution Non-Commercial No Derivatives


Huyeron mis secundarios, pero alguno aparecerá. En cuanto haya un huequecito. Feliz Semana Santa y de Pascua, reciba voacé... Pedro.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Tuvo un sueño lúcido


Viñeta de "El país", ayer.
Aunque se refiere al padre
, puede servir también para el hijo. Genial Forges.

Ele Bergón dijo...

Hola coleguis. Hoy sólo puedo escribir con la derecha, pues me han vendado la izquierda. Tengo que esta unos días sin moverla y no voy a poder jugar a mis muchos juegos, pero sí que puedo ir al tuto. Vaya lata.

!Uf! qué lío tiene el Alonso ¿No se habrá fumado algo? Pa qué se mete en esa cueva tan oscura ¿lo vió? ¿ Lo imaginó? ¿ Se lo inventó? ¿Lo soñó? Con éste nunca se sabe. Yo creo que todo junto. Vio algo a pesar de la oscuridad, después imaginó e inventó lo que quiso, pues todos sabemos del pie que cojea y no tardando mucho se quedó dormido y soñó que soñaba, que eso me ha pasado a mi y tuvo un sueño lúcido y todo eso en una hora. Nada de tres días.

¡Cómo se ríe mi padre con el encantamiento de la tal Dulcinea, ya lo entiendo ya, si me lo ha contado todo ¡que risas... A mi me gustaría ser también encantador y encantar a los profes cuando corrigen los exámenes ¿a qué sí Karim? Tú y Silvia sois los que mejor me comprendéis.

Ya os contaré lo del amor que ahora me esoy cansando de escribir con una sola mano
Choque de manos troncos

El Sanchico




Selma dijo...
La pánfila de la Selma se ha vuelto a despistar y le he mangado el nick otra vez... ¡Colegui, lo tienes chungo.. una sola mano! ¿y para la play cómo te lo montas?

Estoy contigo... el Quijo estaba fumao a tope... ya bajaban al moro en aquellos tiempos también..

Nada, que te pongas bueno pronto y a ver si nos hacemos unas birras...

el Karim.


Pedro Ojeda Escudero dijo en "La acequia":

Abejita...nos da cuenta de la opinión del Sanchico, que se la envía Ele Bergón: este chico -que escribe con una sola mano para imitar a Cervantes- no se cree mucho lo de don Quijote y piensa que se ha fumado algo. Eso sí, lo ilustra con la viñeta que el gran Forges dedicó a su padre el domingo pasado.

Leer más: http://laacequia.blogspot.com/#ixzz0X8duOpVY
Under Creative Commons License: Attribution Non-Commercial No Derivatives

domingo, 15 de noviembre de 2009

¿Soñaba dormido o soñaba despierto don Quijote?(2)


"...pasaba una procesión de dos hileras de hermosísimas doncellas, todas vestidas de luto, con turbantes blancos sobre las cabezas"

Continuación del comentario al capítulo XXIII,de la segunda parte del Quijote, publicado en "La acequia".

El anciano barbudo se presenta como el mismo Montesinos, el que da nombre a la cueva, alcaide y guardia mayor perpetua, para más señas. Don Quijote le pregunta si es verdad lo que se cuenta de él: que había arrancado, con una daga, el corazón de su amigo Durandarte, para llevarlo a Belerma, tal y como era deseo del difunto. Responde que es verdad, aunque matiza que no había tal daga sino un puñal muy afilado.

Sancho, que desconoce la Historia de España, apunta el posible nombre del artesano que fabricó el puñal, sevillano y de nuestro siglo. Don Quijote le explica que lo de Roncesvalles aconteció hace muchos años, siendo el dato del artífice del puñal, un detalle nimio.

Nos cuenta que Montesinos lo introduce en una sala fresquita, donde hay un sepulcro de mármol, sobre el cual ve a un caballero tendido, de carne y hueso, con la mano puesta en el corazón. Es el mismo Durandarte, encantado por el francés, encantador y sabio Merlín. Encantados, pero muy a disgusto, tiene allí a Montesinos y a otros. Nadie sabe para qué hizo tal cosa el galo, tal vez el tiempo lo revele. El barbudo no entiende que el yacente Durandarte se queje y suspire, estando él tan seguro de que murió en sus brazos y le arrancó el corazón, dos libras de músculo cardíaco, a petición del agonizante. Ni él ni nadie entiende algo así…

Y don Quijote, con voz de trueno, nos repite los octosílabos del romance que el “mísero” muerto vocea, aquello de « ¡Oh, mi primo Montesinos!, recordando a su pariente lo de transportar el corazón hasta su señora Belerma.

El venerable se pone de rodillas, llora, asegura a su desconfiado primo que sacó el corazón enterito, lo limpió con un pañolito de encaje, partió con él “de carrera para Francia”, lo echó sal para que no hediese ante las narices delicadas de Belerma.

Pero el sabio Merlín tiene encantada a Belerma y a todos: a Durandarte, a Montesinos, al escudero Guadiana, a la dueña Ruidera y sus hijas, y sobrinas…Quinientos años y ninguno se ha muerto. Estas últimas no están en la cueva, porque Merlín se compadece de sus femeninas lágrimas y las convierte en lagunas, las que llevan su nombre. También se apiada del escudero Guadiana, el cual es convertido en río y se esconde de puro pesar, por dejar a su señor; aunque no le quede más remedio que asomar y seguir su corriente, arrastrando su melancolía. Así de sosos son sus peces…con lo sabrosos que son los del Tajo.

¿Y qué papel ha de cumplir don Quijote en todo esto? Me lo preguntaba yo, al llegar aquí, un poco impaciente…Pues el primo barbudo dice al primo yacente que aquí tenéis a don Quijote de la Mancha, resucitador de la orden de caballería, a través del cual podemos ser desencantados. Y el muerto replica que si no es así, paciencia…Un difunto resignado…y escéptico.

Don Quijote sigue con su relato y ahora toca el turno a las llorosas y quejicas mujeres. Ve, en procesión, dos hileras de hermosísimas doncellas, de luto, con turbantes blancos, gimiendo y cantando endechas.

Al final de la comitiva, una señora muy seria, con un enorme turbante, vestida de negro, arrastrando sus largas tocas blancas, llevando en las manos un corazón acecinado ¡Es Belerma portando el de Durandarte! Nos la describe como a una señora mayor, poco agraciada y con mal color…Y especifica Montesinos que el mal color no es debido al “mal mensil” sino al intenso dolor de su corazón, el suyo, ante la visión continua del otro corazón, el de su amado. La suponíamos hermosa y joven, pero quinientos años envejecen y afean a la más bella.

Mal mensil, mal mensil, reconozco que ignoro de qué se trata, mas lo consultaré en uno de mis libros. Será algo relacionado con los meses…

El barbudo supone que Belerma, de no haber sufrido en demasía, “igualara en hermosura, donaire y brío a la gran Dulcinea del Toboso”. ¡Eso no lo puede sufrir don Quijote! Advierte, muy comedidamente, que no se compara, cada una es quien es. Montesinos se disculpa , con delicadeza, y en paz...

Sancho se maravilla de que su amo no coceara ni pelara las barbas del viejo, al mentarle así a la del Toboso. Parece ser que, en otros tiempos, hubiera reaccionado violentamente. Don Quijote le hace ver que él tiene por costumbre respetar a los ancianos y a los encantados…con más motivo.

Continúa


Pedro Ojeda Escudero dijo en este blog:

Sigo comprobando el cambio del relato con la perspectiva. Y qué fina ironía la de la imagen.

Pedro: sí, posiblemente, haya ironía en mi foto y en el hecho de relacionarla con la procesión de doncellas del capítulo. Aunque esas chiquillas de negro me dan un poco de penita,es una mirada cariñosa...Esta foto la he encajado dos veces, saco partido a mi maquinita...

Un abrazo

viernes, 13 de noviembre de 2009

¿Soñaba dormido o soñaba despierto don Quijote? (1)


Estoy con el comentario al capítulo XXIII,de la segunda parte del Quijote:

Publicado en "La acequia"
"De las admirables cosas que el estremado don Quijote contó que había visto en la profunda cueva de Montesinos,cuya imposibilidad y grandeza hace que se tenga esta aventura por apócrifa ".El primo , personaje del capítulo anterior, os cuenta lo que le cuenta don Quijote.
¿Soñaba dormido o soñaba despierto don Quijote?

Son las cuatro de la tarde. Es un día nublado, el sol tibio nos acaricia y no nos agobia. Nuestro héroe está en buena disposición para contarnos la aventura que ha vivido en la cueva de Montesinos. Descubre una espaciosa concavidad a doce o catorce estados de profundidad y entra en ella para descansar un poco.

Nos pide que no descolguemos más cuerda, pero no le oímos. Así que con la soga descolgada se fabrica un asiento en forma de rosquilla y ocurre algo increíble ¡se queda dormido! ¿Cómo puede alguien quedarse dormido en esas circunstancias?

Con posterioridad a los hechos aquí narrados, he tenido la ocasión de preguntar a ciertos excéntricos que vencen el miedo a estas puertas del infierno y se introducen en ellas. No me lo han sabido explicar; ellos afirman que la oscuridad, el silencio, la humedad, el frío, la visión cambiante de ciertas rocas semejantes a carámbanos de hielo…todo contribuye a crear un estado de ánimo propenso a las alucinaciones.

Yo siempre me he limitado, como guía, a acompañarles hasta las puertas de estas misteriosas oquedades y no poseo elementos de juicio. Mi mente siempre las asocia con monstruos, seres infernales…

Hablando de infiernos, me perdonarán una digresión: pronto llevaré a la estampa un libro titulado “Catálogo de apariciones maléficas a varones y doncellas en castidad”, con el “nihil obstat” del Santo Oficio, por supuesto. Es que yo venía a hablar de mi libro…entre otros asuntos.

Pero volvamos al relato de nuestro caballero andante que asegura despertarse del sueño y encontrarse en un prado ameno, de esos que aparecen en las pastoriles novelas y en los versos del gran Garcilaso. Despabila los ojos y comprueba que está despierto, se palpa la cabeza y los pechos para certificarse que es él mismo, y no un fantasma, el que está allí, entre tanta amenidad y deleite.

Y después del prado, el palacio de cristal que aparece en tantos relatos. Y después del palacio transparente, el venerable anciano de las barbas. ¿He dicho venerable? Sí, lo he dicho: el venerable anciano de las barbas blancas y larguísimas que también está en tantos relatos para gente ociosa y pueril, poco amiga de libros enjundiosos como el mío.

El ancianito va vestido con un capuz morado, una beca verde de colegial recién graduado y una gorra de ésas con aro. No iba armado sino con un rosario de gruesas cuentas con los padrenuestros del tamaño de huevos de avestruz.

Me parece que aquí, nuestro caballero andante exagera un poco, teniendo en cuenta los datos que aporta mi interesante libro: “Medidas de huevos en las diferentes especies avícolas” ¡Demasiado grandes los cinco dieces! Entre que arrastra el capuz por el suelo y el rosario…

La presencia del venerable, bello adjetivo, le deja suspendido y admirado. Le abraza y, con vocabulario arcaico, le manifiesta que “luengos tiempos ha “que esperan su visita para que dé noticias al mundo de lo que encierra la cueva de Montesinos…



Pedro Ojeda Escudero dejó aquí estos comentarios:

Seguro que tu despertar será tan productivo como el de don Quijote.

Contado desde la voz del primo adquiere connotaciones nuevas: recrearlo así es un acierto.

Ya ves, Pedro, que el despertar fue productivo.Sí, es curioso como visto desde el punto de vista de otro personaje, descubrimos matices nuevos. Gracias por dirigir la orquesta con tanto acierto.

Un abrazo al director y a los demás músicos.