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jueves, 7 de mayo de 2026

Nunca es demasiada la lectura. ¿O sí?

 

Nunca es demasiada la lectura. 

¿O sí?

Llueve.

Y aquí me pilláis con El viaje de mi padre de Julio Llamazares, Oxígeno de Marta Jiménez, La sala número 6 de Chéjov y los cincuenta años de El País. 

Llueve y viajo en el tiempo y en el espacio. ¿Qué más se puede pedir a unas hojas de papel?

El viaje de mi padre. La reconstruccion de la ruta de un soldado en la guerra civil. Y su hijo, el escritor, Julio Llamazares, buscando indicios  de lo que su padre contó y, sobre todo, de lo que no contó. ¡Qué frío aquel de Teruel! La comentaremos en el Club de lectura de La Acequia.

Oxigeno. Una intoxicación por monóxido de carbono donde la escritora  nos cuenta cómo te mueres sin morirte y cómo lo cuentas después. Calderas de gas peligrosas y caseros negligentes, sanitarios que salvan y una historia de amor. Muy de ahora y muy bien escrita. 

La sala número 6. La sala infecta de los locos, en un hospital ruso todavía zarista, con un médico al que dan por loco, sólo por hablar con un loco. ¿.A quién se le ocurre buscar una conversación inteligente? Un trasunto del mismo Chejov, médico y autor de los cuentos más geniales. 

Cincuenta aniversario de El País. Los cincuenta últimos años, vistos desde el periódico que sigo leyendo los domingos. 

Aquella primera página, que yo no leí, citaba un pueblo que conocería tres años después. Fueron doce años de mi vida, en Legazpia, donde viví, trabajé y conocí muy buena gente que todavía encuentro en redes sociales. Si, los ochenta fueron duros. En mayo de 1976 no conocía ni el nombre. 

En 1991 fui a otro del que tampoco conocía el nombre. La vida que te trae y te lleva. 


https://www.facebook.com/share/p/1HFC3TzKrW/

¿Es demasiado?

Llueve, leo.

¿Qué otra cosa mejor que hacer?

Mi madre me pide un café con leche, se lo toma, a los pocos minutos me pide otro, ya no se acuerda, a por otro. 

Llueve, leo. 

"Claro, cómo tú no tienes otra cosa qué hacer...".

María Ángeles Merino Moya

Foto de la portada de El País tomada de Sergio del Molino, https://www.facebook.com/share/p/1HFC3TzKrW/

miércoles, 15 de abril de 2026

Señora con perrito.

 

Ayer paseaba por la orilla del Arlanzón y me llamó la atención un pescador. Es un deporte que no entiendo, qué interés tiene sacar de su medio natural a un animalito que vive tan tranquilo, en sus aguas.

Sin embargo, hace poco, una persona culta y en absoluto salvaje, me comentaba que le relajaba muchísimo, que le dejaba como nuevo. Y, además, creo que es pesca deportiva, sin muerte. Tampoco procesaba yo eso último, entonces para qué, pescar para comer cuando había hambre tenía su sentido pero...

Ayer pescaba un pescador cerca del puente Bessón, un chico joven y sí, se le veía relajado. Qué frío en los pies, pensé. Quise hacerle una foto, tras el ramaje, sin que se le viera la cara. El amarillo de su jersey destacaba sobre el verde, era bonito el contraste. Saqué el móvil y...

Busco la foto. 

¿Dónde está el pescador? Solo veo a una chica con su perro, en la otra orilla, la de los paseantes.

En lugar de "Mis amigas las truchas" de Delibes me salió "La dama del perrito" de Chéjov. Por cierto que a don Miguel le hubiera dicho que las truchas no eran amigas suyas. Tampoco las perdices... Nadie es perfecto.

Bueno, aquí tenéis una foto titulada "Señora con perrito". Nada que ver con Anna Serguéyevna y su historia, advierto.

"Si sale con barbas, San Antón y si no, la purísima Concepción."  Dicen que lo dijo un escultor.

Aspiro al premio de peor fotógrafa del mundo.

Ay, como ando...

María Ángeles Merino Moya

https://es.wikipedia.org/wiki/La_dama_del_perrito