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sábado, 24 de agosto de 2019

Tea rooms. Mujeres obreras. Carta a Matilde o a Luisa, qué más da.


Tomando el té con mi sobrina,  en algo parecido a un "tea room".

Comentario en torno a la lectura de la novela Tea rooms, de Luisa Carnés, para la lectura colectiva de La Acequia, dirigida por Pedro Ojeda Escudero.

Muy estimada señora doña Luisa Carnés, dos puntos:

O Matilde, qué más da. 

El motivo de la presente es dirigirme a usted para poner en su conocimiento el éxito alcanzado por su novela Tea rooms, entre los lectores de nuestro Club de Lectura de La Acequia y Alumni UBU. 

Sí, así era el estilo de las cartas que le dictaban en aquellas infames y amañadas pruebas de selección de mecanógrafas a las que usted hubo de presentarse, con escaso éxito. Escriba su nombre y señas en el sobre, ya es suficiente, la llamaremos. No hay que ser muy perspicaz, no la llamarán. Luisa, o Matilde qué más da, sabe que no seleccionarán a ninguna de las muchachitas  tímidas que titubean al hablar y se sientan a la máquina temblorosas, alisando la falda raída, escondiendo los zapatos deteriorados. El puesto será para las que irrumpen triunfalmente, con un paso estudiado y elegante, con zapatos impecables y uñas brillantes. Aquí hay gato encerrado, piensas, y callas. 



No, no serás nunca una de esas mujeres seguras e impecables, tu idea de "mujer nueva" no pasa por rendirse al acoso y ser una atractiva esclava. No atenderás el sobre azul que tu madre y tus hermanos miran, expectantes, en casa. El muy canalla, el tal M.F. que besa tu pie y te agradecerá le envíes un retrato; no sabe tu madre, su experiencia de la vida es bien limitada. ¿O sí sabe y la miseria amodorra su pudor? Es muy duro pedir fiado el miserable pedazo de queso de la cena. 

"¿Dónde ha leído Matilde: "Vivimos en una sociedad podrida"¡Cállate, pensamiento! "

Tu pensamiento se desboca. Sin dinero ni formación, lees todo lo que está a tu alcance, no importa el mal papel, tan hambrienta de comer como de saber. Luisa Carnés, supiste dar el paso que te condujo desde los libros sin complicaciones literarias a la buena literatura y fuiste mucho más lejos. ¿Dónde se ha visto que publique libros la camarera de un salón de té?

Tus hermanillos, inocentes, no saben nada, solo sueñan con comida que conforte su estómago, zapatos nuevos, abrigos de lana e incluso algún modesto juguete. Pobres niños de tu barrio, y de tantos barrios pobres, pararrayos inocentes de la desesperación de los mayores: gritos, bofetones y lágrimas. ¿Por qué no tienen derecho a la infancia los hijos de los obreros? ¿Por qué no tienen derecho a una vida digna los obreros? Sueñas con un país que satisfaga los sueños.



Aquella tarde, al salir de la inútil prueba de mecanografía, las patatas "viudas" ya se habían disuelto en tu estómago y caíste en la tentación de los buñuelos a 0,10, justo lo que llevabas para el tranvía de vuelta a casa. No te quedaba otra que echar a andar por la calle larga, larga, bajo la lluvia y el paraguas apolillado, mientras el relieve de los adoquines se te clavaba en las suelas gastadas. Desfilaban ante ti escaparates que irradiaban luz: ropa, zapatos, dulces, alhajas, medallones, radios, ventiladores...y los libros. 

Lees: "terrorismo, sabotaje, revolución". Y, más allá, los valladares: "¡Viva Rusia! ", "¡Obreros! Preparaos contra la guerra imperialista". 


"Legiones de hambrientos pululan por las calles del mundo capitalista"

Un viejo salón de té.


Imposible entrar de mecanógrafa, tu próximo trabajo será el de camarera en un "tea room", próximo a la Puerta del Sol madrileña. ¿Seguirás el modelo de tus compañeras?

No serás como Marta, del brazo de un señor mayor y muy rico, en una jaula de oro, tras ser despedida del "tea room" por caer en la tentación de la peseta huérfana. Ya auguras que, tras el paraíso, Marta caerá en el infierno, que ese brazo no la amparará siempre.

No serás como Paca, la más veterana, presume de dominar la situación pero igualmente vive encadenada a la jornada agotadora y al jornal de tres pesetas que no da para vivir.  La religión es su adormidera: las pocas horas de asueto las pasa, con otras jóvenes, en un convento. Las monjas quieren saber: lugares que frecuenta, compañías, pensamientos, palabras, espectáculos, lecturas, vestidos..."ese descote". A cambio,  "allí" se pasa bien, se juega, se reza y no se gasta dinero. 

No serás como Laurita, la ahijada del dueño, la menos necesitada, la más alocada, qué pena de muchacha, muerta con la matriz perforada por la varilla de un paraguas. Y lo que más te ha indignado "aquella madre, más horrorizada por la opinión de la gente que por la muerte de su hija", "una familia muy decente", con "la casa llena de santujos". "Un verdadero asco".

"La muerte de Laurita cae sobre la espalda de la sociedad."

No serás nunca "encargada" que vigile con ceño fruncido a las compañeras  y vaya con el cuento al terrible jefe , "el ogro". 

Ni te casarás con el pastelero del barrio y no porque sea feo. Un buen hombre, te conviene, Matilde o Luisa, qué más da. ¡Qué pesadas las amigas casamenteras! No, no quieres plegarte a lo que la sociedad espera de ti. La emancipación y un trabajo digno, así reflexionas:

"Pero también hay mujeres que se independizan, que viven de su propio esfuerzo, sin necesidad de "aguantar tíos". Pero eso es en otro país, donde la cultura ha dado un paso de gigante; donde la mujer ha dejado de ser un instrumento de placer físico y de explotación; donde las universidades abren sus puertas a las obreras y a las campesinas más humildes."


Ese era tu sueño, Luisa o Matilde, qué más da. Viviste el ambiente de inestabilidad política y social de la España de los años treinta, del siglo pasado. Te decantaste ideológicamente hacia la militancia en el Partido Comunista y fuiste feminista, defensora total y absoluta del voto y de los derechos de la mujer. No pudiste estudiar, autodidacta quisiste mostrar con claridad, con historias que tú tan bien conocías, el mensaje de la mujer nueva. Seguiste las normas del realismo soviético: sencillo, directo y con carga ideológica. 

Una novela de tesis, una obra que no ha perdido vigencia. La mujer nueva que soñaste, Luisa Carnés, es la lucha de millones de mujeres en el mundo. Tea rooms provoca en los lectores una reacción emocional y saltan de inmediato los resortes: comparamos el trabajo y la vida de la mujer de entonces y de ahora. Es inevitable. Ahora,en nuestro país, se ha avanzado mucho, hay legislaciones, hay normativas, otra cosa es que se cumplan.


Luisa Carnés

¿Hay "tea rooms" ahora? Aunque no haya té, se entiende.

Una buena pregunta. 

Ha sido un placer conocerla, doña Luisa Carnés, escritora salvada del olvido. ¿O Matilde? ¡Qué más da! Gracias por su obra, su granito de arena en la construcción de la "mujer nueva". Es una pena que muriera tan joven, en el exilio mexicano.

Le saluda atentamente:

María Ángeles Merino Moya



Palabras en rojo tomadas directamente del libro: Tea rooms. Mujeres obreras, Hoja de lata Editorial S.L. , séptima edición, noviembre de 2017, ISBN: 978-84-16537-11-2.

domingo, 16 de junio de 2019

Crónica de una reunión lectora en torno a Tea rooms de Luisa Carnés.


 El profesor Pedro Ojeda, la novela Tea rooms y mi cuaderno de apuntes. 

Crónica de la reunión mensual del Club de Lectura presencial de La Acequia y Alumni UBU

La primavera va llegando a su fin. Nos saludan el nogal y el magnolio, junto a las ventanas. 


El martes, 4 de junio, a las cuatro y media de la tarde, en el Seminario 119 de la Facultad de Humanidades, en la UBU, el Club de Lectura presencial de La Acequia y Alumni UBU,  dirigido por Pedro Ojeda Escudero, vivió una interesante y animada reunión, en torno a la novela Tea rooms de Luisa Carnés.



Nuestro profesor nos ofrece un hermoso adelanto de su próximo libro de poemas: El camino de los corzos. Y , tras la "ladra" de los corzos, comienza el diálogo de Pedro Ojeda (P.O.) con los lectores allí reunidos (L.).

-(P.O.) ¿Dificultad para leer Tea rooms

-(L.) Ninguna.

-(L.) Las cosas del trabajo: precariedad y situaciones diferentes que se repiten ahora. 

-(P.O.) En un contexto diferente. En lugar de ir "de mal a mejor", ahora "de mejor a mal".


-(L.) No tiene nada que ver, aunque ahora te pueden explotar también y por mucho tiempo. Es un retrato de la época, como en las novelas de Josefina Aldecoa, pero más dura. Ni yo, que soy aquí la mayor, lo viví tan crudo. Sería distinto en Madrid que en Burgos, o en un pueblo...Derechos de la mujer, ahora los hombres están igual, tortas para empleos de mil euros, lo que hemos ganado.

Un buen lector, el libro de Luisa Carnés y mi cuaderno de apuntes en acción.

-(L.) No he vivido ninguna diferencia, nosotras, en la enseñanza, no las hemos vivido (lectoras docentes de primaria y secundaria).

-(L.) Como maestra de la pública, no viví ninguna discriminación en el trabajo ni en el salario. Sólo recuerdo que cuando empecé a trabajar,en 1979, en el concurso de traslados había todavía plazas diferentes para maestras y maestros, algo que enseguida desapareció y que a mí no llegó a afectarme, era un residuo de la educación separada para niños y niñas.

-(L.)  En mi casa tuvimos criadas que eran como de casa, me ha extrañado que se tratara así al servicio.

-(L.) Mi madre tendría ahora ciento dieciséis años, vino muy jovencita a trabajar desde el pueblo a Burgos en el Hotel Universal. Mi madre cobró porque cotizaron por ella, algo que no era habitual. 

-(L.) El caso de mi madre fue que trabajó y no cotizó, lo contrario.

-(L.) Me ha impresionado la dureza de la situación, la explotación del capital, el capital es malo.

-(L.) Me ha gustado mucho la experiencia vital de Matilde-Luisa Carnés por encima de los convencionalismos de la época, una ilusión, una esperanza, una mujer nueva. Ahora tenemos más posibilidades.



-(P.O.) Nos estamos cebando en la comparación. La diferencia es que hoy hay reglas, una legislación, una normativa, otra cosa es que no se cumpla. El otro yo de Matilde asoma al final, con un mensaje de esperanza.

-(L.) La mujer nueva.

-(L.) La mujer siempre tutelada, primero por los padres, luego por el marido.

-(P.O.) Hace cuatro días que era así.

-(L.) Es impresionante el personaje de Marta, no tiene dinero para nada, está desesperada, su padre alcohólico, su madre alcohólica, va al salón de té rogando: "tengo que trabajar".

-(L.) Es la que termina robando la peseta, la tentación es demasiado fuerte. La echan, pasará a ser la protegida de un rico, acabará mal profetiza el libro.

-(L.) Aparece también el tema del aborto.

-(L.) Todas tienen su dignidad de mujer.

-(L.) Como la mujer del camarero, se necesita mucho valor, se carga el trabajo del marido pero su dignidad está por encima.

-(L.) La sobrina del "ogro", atraída por la gente del cine, es la que aborta y muere.

-(P.O.) Viven experiencias durísimas pero no hay censura ni condena.

-(L.) No se puede comparar con lo de ahora, la actitud de los hombres con las mujeres en el trabajo era paternalista. Cuando empecé a trabajar, el habilitado era buena persona, estuvo ocho días enseñándome lo que tenía que hacer, el día en que se marchó me dijo: "yo estoy ahí, entra y me preguntas". Me quedé callada, "ya te joderá el humo" pensé.

-(P.O.) Paternalismo, te estaba considerando inferior, era lo normal.



Ahora, en los clubes de lectura, en las presentaciones y conferencias, en todas las actividades culturales, la mayoría son mujeres. A los hombres los encontramos en el fútbol. Es debido a la falta de educación emocional, a los hombres no se les ha enseñado lo que afecta a las emociones, a la sensibilidad. Al final de los actos culturales, lo he podido comprobar, el hombre levanta la voz y tiene que lucirse, las mujeres preguntan.

Como escritura literaria, Tea rooms ha provocado una comparación de experiencias.


-(L.) Fácil de leer.

-(L.) Como hombre, me ha gustado porque he vivido lo contrario, en la Universidad había pocas mujeres.

-(P.O.) El techo de cristal va a reventar en un plazo de diez o quince años. Las mujeres tienen los mejores expedientes, subirán por sí solas.



Pasamos a hablar del estilo:

-(L.)  Para ser del año treinta y seis, la escritura me pareció actual, con frases cortas, no muy historiadas.

-(P.O.) No hay retórica. ¿Por qué resulta tan actual? ¿Por qué?

-(L.) Es autodidacta.

-(L.) Tuvo formación periodística.

-(P.O.) Por ahí puede ir la cosa. La edición original es de 1934.

-(L.) Me di cuenta que pasaba de frases elaboradas. Porque a ella le gustaba el periodismo, la forma de escribir del periodismo.

-(P.O.) Tenemos su autodidactismo. Publica cuentos, había roto la barrera de su clase social que no solía publicar. Como no tenía dinero ni formación, empieza a leer lo más accesible. Novelas que vendían en los quioscos, en mal papel, sin complicaciones literarias; aunque también publicaban en este formato escritores grandes, buena literatura. 



Como estas. (Pedro Ojeda nos muestra unos cuadernillos o folletos, unas ediciones baratas de aquella época: La Comedia Nueva de Leandro Fernández de Moratín y El idilio de un enfermo de Armando Palacio Valdés).



Mujeres como Luisa Carnés tenían acceso a este tipo de literatura.


Empieza a relacionarse con el Partido Comunista, decantándose ideológicamente hacia la militancia. Se hizo feminista en aquella época, defensora total y absoluta del voto y de los derechos de la mujer. Tuvo amistad con Clara Campoamor y por su escritura es aceptada plenamente en círculos de escritores.


En los años treinta, la Unión Soviética empieza a internacionalizar el realismo y hace cambiar la literatura con novelas de tesis. Sumamos todos los elementos: autodidactismo, periodismo, realismo, novelas de tesis. Ella lo ha vivido, ha trabajado en un salón de té, es casi seguro que las historias son reales. Quería elaborar un documento de cosas que conoce literaturizándolas. 

Intenta difundir la ideología feminista y comunista, con intención de propaganda y perspectiva ideológica. Sigue las normas del realismo soviético, sencillo, directo y con carga ideológica. No se para en el estilo, va directa a contar historias que provocan una reacción emocional, psicológica, como ha ocurrido con nosotros.



En aquella época, la mayoría de la novela era conservadora y llama la atención un libro sobre situaciones injustas. Vivió la guerra civil, fue al exilio pero no pasó por los campos de concentración franceses porque unos cuantos intelectuales hicieron una selección entre escritores, profesores de universidad, ni un solo obrero. El presidente Lázaro Cárdenas quiso que se les abrieran las puertas y Luisa Carnés es seleccionada para ir a México, donde siguió escribiendo.

No pasó a la historia por el exilio, no era bien vista por el régimen, muere en 1964 y es mujer, ni siquiera eso le sirve; aunque los republicanos recuperan a mujeres como María ZambranoRosa Chacel.

Yo no la conocía, se publicó este libro hace cuatro o cinco años. No tenía formación pero había leído mucho y se da cuenta de que ha de dar cuenta a las mujeres obreras. 

-(L.) Se la presté a una amiga que me dijo que era igual que la cafetería de su barrio, con las historias personales que le cuentan las camareras, que lo aprovechan todo, que no tiran nada...

-(P.O.) Hay detalles del avance, anuncia un avance. Una ley de 1912 obligaba a los empleadores a tener una silla para las empleadas, hablan de la silla pero cuidado:

"Detrás del mostrador de la pastelería hay una banqueta para descanso de las empleadas; pero no es prudente ocuparla demasiado tiempo o repetidas veces; la encargada vigila desde el mostrador de enfrente, tiesa frente a la caja registradora."

-(L.) En la frutería donde compro, la dependienta no tiene silla. El jefe no quiere que se sienten.

-(P.O.) ¿El balance es positivo?

(L.) Lo es.

Terminamos la sesión con una propuesta de lectura para el curso que viene. Pedro Ojeda nos propone algunas obras de Max Aub, un escritor del exilio, intelectual de gran altura al que se intentó recuperar. 

Nos despedimos hasta el 25 de junio, en el Palacio de la Isla. Comentaremos La tesis de Nancy de Ramón J. Sénder. Será nuestro fin de curso. ¡A por la petarda! Dicho con todo el cariño.

La tesis de Nancy de Ramón J. Sénder.

Mi crónica está redactada, como otras veces, siguiendo mis rápidos apuntes tomados en la reunión, con la voluntad de acertar con su espíritu, ya que con la letra, toda la letra, es humanamente imposible. 

Un abrazo para todos los que pasáis por aquí de:

María Ángeles Merino Moya



domingo, 19 de mayo de 2019

Crónica de una reunión lectora en torno a Concierto barroco de Alejo Carpentier.


Pedro Ojeda Escudero,  Paloma  Fernández Villa y Antonio. 

Crónica de la reunión mensual del Club de Lectura presencial de La Acequia y Alumni UBU

La primavera avanza, abril se acaba, el domingo hubo elecciones y el lunes cumplí años. Nos saluda el árbol junto a la ventana, no demasiado frondoso. 


El martes, 30 de abril , a las cuatro y media de la tarde, en el Seminario 119 de la Facultad de Humanidades, en la UBU, el Club de Lectura presencial de La Acequia y Alumni UBU,  dirigido por Pedro Ojeda Escudero, vivió una interesante reunión, en torno a Concierto barroco de Alejo Carpentier. 


Comenzamos recordando algunas sugerencias de lectura para el próximo curso. Pedro comenta la edición de Concierto Barroco que trae Paloma. Es de Siglo XXI, la primera editorial que la editó en España, es la octava edición. Es una edición muy artística, llaman la atención sus ilustraciones. 


-(Pedro Ojeda) ¿Vuestra opinión sobre Concierto barroco?

-(L.) No la he leído entera. Me ha costado entrar. En el tercer capítulo empiezas a entrar en ello. Luego he entrado.

Pedro Ojeda y Paloma Fernández Villa.

-(Lectora María Ángeles Merino) Se abre el concierto con el tintineo de la plata y las palabras. Plata, plata, plata, aquí lo que se queda, aquí lo que se va, el orín del amo cae en la plata, el orín de Francisquillo  al barro va y le sigue al compás, aquí lo que se queda, aquí lo que se va...El ritmo se nos pega, es una música insistente y repetitiva. ¡Es un concierto barroco! Triple barroco americano: europeo, indígena y negro a la vez. Vivaldi, Scarlatti y Haendel tocan juntos la ópera Motezuma, con las instrumentistas del Ospedale. Lo temporal que más da, si un exultante Louis Armstrong nos aguarda al final. 



-(L.) En el capítulo 5, el concierto mezcla personas, instrumentos y cacharros de la cocina. Muy simbólico.

-(L.) Me ha gustado, va jugando con los tiempos. Cita a Stravinsky,

-(Pedro Ojeda) Y a Wagner de forma indirecta: un alemán que vino a morir a Venecia de una apoplejía.

-(L.) Mezcla, desconcierto.

-(L.) Una adjetivación maravillosa, mucha ironía.

-(L.) Me ha parecido complicadísimo, lo he tenido que ir apuntando para llegar a conclusiones, un galimatías.

Pedro Ojeda
-(Pedro Ojeda) A ver si lo ordenamos luego.

-(L.) Pensé si todo iba a ser como el primer capítulo. Encontré una película mexicana basada en la novela titulada Barroco y protagonizada por Paco Rabal y Ángela Molina (1989). La vi empezar y  quise seguir viéndola, me quitaría la imagen que yo tengo. Me costó al principio muchísimo, luego me metí.



-(L.) Hasta el capítulo 5 me liaba, me ha costado trabajo. Me gustaría ver la ópera, para ligarla. No sé si la darán.

-(L.) Puedes ver entera la ópera Motezuma en You Tube.

-(L.) Patadas a la Historia, lo habitual en la ópera.

-(Lectora Paloma Fernández Villa) Me trae recuerdos antiguos. Me encanta la música barroca, el arte barroco, el horror vacui, los trampantojos. Esto es totalmente barroco, con un lenguaje impresionante. Sin embargo, yo no he visto que Alejo Carpentier defienda la historia de América. Se centra en los carnavales de Venecia y los siente, tiene una profundísima cultura. Mezclar a Haendel con Vivaldi y Scarlatti, hacer coincidir a los tres en Venecia, me parece genial.


-(Pedro Ojeda): Es una novela clave por el barroquismo. El barroco es el juego del trampantojo, el juego de los espejos, el juego de las duplicidades, duplicidad de escenas. El Amo manda en un sitio, el criado en otro, eso es muy barroco. Se recupera el concepto de lo barroco, en contra de una lectura muy directa. El lector no puede ser pasivo, no se enteraría de nada, la literatura es una fiesta: la realidad a partir de la literatura. Es literatura, no te confundas, recuerda que es una obra literaria.

El barroco es movimiento continuo, lo contrario a lo estático. Un movimiento circular, continuo, no para...Lo barroco se centra en lo irracional, en contra de lo racionalista. Recuperan lo fantástico, lo introducen en la realidad. El realismo mágico es la definición del barroco. De ahí el salto temporal: están en el XVII y pasan al XX (de Vivaldi a Louis Armstrong). No es una estructura lineal del tiempo. Al principio, no sabemos en qué época estamos, en el XVI, en el XVII, en el XVIII...Después aparecen datos que nos llevan al XVII: Vivaldi, Scarlatti y Haendel se concentran en Venecia. De pronto mezclan cosas que son del XIX. ¿Wagner? Y del XX. ¿Stravinsky? ¿Qué pasa aquí? Se está preparando la traca final, saltando a un concierto de Armstrong.

La Historia no está vista en su linealidad, nos está contando la Historia de otra manera. Hay un juego temporal, una ruptura espacio tiempo, no estamos en un hilo temporal, aunque el centro es el XVIII. No importa el hilo de continuidad, se nos rompe como lectores, no cuenta una historia tradicional. 

Sería muy fácil: el nieto de uno de Madrid se hace muy rico con minas de plata, no hay motivo para viajar, viene a España, España no le gusta, la razón es la música, quiere ir a Venecia. El rico sale de México, en La Habana hay epidemia, cambian el viaje. Madrid no les gusta nada, parte a Venecia y allí es el carnaval de los sentidos; al final le decepciona, el tiempo se quiebra y allí está Louis Armstrong tocando. El argumento es ligerísimo, no existe. Lo que nos está contando se sostiene en la música, en un movimiento circular que va creciendo hasta llegar a Louis Armstrong buscando el ritmo de la escritura en las enumeraciones continuas, los adjetivos, la síntaxis  acumulativa, las palabras eufónicas, la repetición de estructuras y los acentos situados en una clave determinada. Está haciendo poesía, prosa poética, con un ritmo que todos habéis percibido, es Rubén Darío en prosa.

Todo tiene que ver con la música, la grandeza de Carpentier es que, cuando él escribe Concierto barroco, publicada en 1974, solo se conservaba el libreto de la ópera Motezuma de Vivaldi (la música había quedado perdida tras la muerte del compositor, llegando hasta nuestros días sólo la letra) .Él imaginó como podía ser la partitura (que fue descubierta en 2002, en Ucrania). Le interesa esta ópera para escribir como pudo acceder Vivaldi a la historia: un rico llega a Venecia y le cuenta la historia de Moctezuma. Al músico le apasiona y comienza a escribir una ópera. Las inexactitudes son bestiales, con un Hernán Cortés que simpatiza con Motezuma, lo que le interesa es la exaltación de la unión de lo español y lo indígena. No cuenta el final de Moctezuma.



Hace un giro, introduce el elemento negro, construyendo por acumulación la realidad, no de toda América sino la del Caribe, incluyendo a México. Un nuevo mundo formado por lo indígena, lo español y lo negro; por eso termina con Louis Armstrong. La síntesis da el salto temporal, llega al siglo XX, el jazz pone todos esos elementos y ya tienen cabida lo europeo, lo americano y lo africano. Comprendemos una nueva realidad americana, esa es la lectura de Carpentier, con una intencionada visión: el Nuevo Mundo es el Nuevo Mundo, lo demás está caducado. Al protagonista de Concierto Barroco todo le parece mal: el Quijote, Galdós, los colores, los sabores...hasta las prostitutas le parecen peores. Cuando los personajes hacen el viaje, Mexico es el Imperio Español. La clave en el capítulo VIII, cuando el rico desea que triunfen los mexicanos:

"Nieto soy de gente nacida en Colmenar de Oreja y Villamanrique de Tajo, hijo de extremeño bautizado en Medellín, como lo fue Cortés...Y me di cuenta, de pronto, que estaba en el bando de los americanos, blandiendo los mismos arcos y deseando la ruina de aquellos que me dieron sangre y apellido."

Al rico indiano ya no le gusta Venecia:

"Regreso a lo mío esta misma noche. Para mí es otro el aire que, al envolverme, me escupe y me da forma."

Encontramos una defensa de lo americano y una definición de realismo mágico:

"Según el Preste Antonio, todo lo de allá es fábula. De fábulas se alimenta la Gran Historia, no te olvides de ello. Fábula parece lo nuestro a las gentes de acá porque han perdido el sentido de lo fabuloso. Llaman fabuloso cuanto es remoto, irracional, situado en el ayer...No entienden que lo fabuloso está en el futuro. Todo futuro es fabuloso."

Filomeno no volverá con el Amo, de momento irá a París porque en París le llamarán monsieur Philomène. En La Habana sólo sería "el negrito Filomeno".

Carpentier da un salto a la revolución cubana:

 "Eso cambiará algún día"."Se necesitaría una revolución"..."Y los que tienen plata no aman las revoluciones. Mientras que los yos , que somos muchos y seremos mases cada día."

No es España, es América: con lo negro, lo indígena y lo europeo. Faltaba lo negro y aparecerá, al final, en un salto temporal, Louis Armstrong triunfando, en un "nuevo concierto barroco".

"...y apareció en truenos, grandes truenos que lo eran de aplausos y exultación, el prodigioso Louis. Y, embocando la trompeta, atacó como él sólo sabía hacerlo, la melodía de Go Down Moses...".



Toda la novela está está estructurada de forma sinfónica, magníficamente trabajada.

Como dijo Paloma Fernández Villa:

"La sensación que tuvimos fue como haber estado presenciando un auténtico concierto de Vivaldi en el Ospedale della Pietá de Venezia."

A continuación, antes de dar por finalizada la reunión lectora, Pedro Ojeda, nos adelanta unas pinceladas sobre el próximo libro: Tea rooms de Luisa Carnés.

Tea rooms ha sido un auténtico éxito por varias razones. Luisa Carnés es una escritora perdida y recuperada, una mujer que no pasó a la historia de la literatura. Una mujer autodidacta, sin una gran formación, trabajó en un salón de té y empezó a construir su literatura cuando comenzó a trabajar como mecanógrafa. Defensora de la República, desde una postura feminista se pasó al Partido Comunista. A consecuencia de su compromiso político tuvo que exiliarse a México.



Tea rooms es una novela de la época en que se está pasando a un realismo social, con un compromiso ideológico de defensa de la mujer: mujeres que trabajan, vistas desde una perspectiva ideológica y social. Es interesante porque ha sido una recuperación. Luisa Carnés y Chaves Nogales constituyen dos grandes recuperaciones de escritores olvidados, si bien Chaves es más escritor, más formado.


Mi crónica está redactada, como otras veces, siguiendo mis rápidos apuntes tomados en la reunión, con la voluntad de acertar con su espíritu, ya que con la letra, toda la letra, es humanamente imposible. 

Un abrazo para todos los que pasáis por aquí de:

María Ángeles Merino