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sábado, 13 de enero de 2018

"La literatura calienta las almas". Crónica de un encuentro lector en la Sala Polisón. Leandro Pérez y Laura Castañón (2).


Pequeña crónica del encuentro del Club de lectura de La Acequia, dirigido por Pedro Ojeda, con el escritor Leandro Pérez. El club de lectura presencial es sostenido por Alumni Burgos (antes, Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos).



El martes, 9 de enero de 2018, a las cinco de la tarde, en la Sala Polisón del Teatro Principal de Burgos, el Club de lectura de La Acequia, junto al público en general, disfrutamos de un encuentro con el escritor burgalés Leandro Pérez, autor de la novela La sirena de Gibraltar. 

Viene de la entrada anterior: "La literatura calienta las almas". Crónica de un encuentro lector en la Sala Polisón. Leandro Pérez y Laura Castañón (1).

-Pedro Ojeda: Leandro, que ya no es tan joven como dijo Manolo, escribe La sirena de Gibraltar, su segunda novela, después de Las cuatro torres. Editada en Planeta, es una novela negra protagonizada por Juan Torca, un personaje que aparecía ya en la primera, ahora más conseguido, magnifícamente visto por el autor. Un personaje con un pasado de mercenario, en una novela muy situada en la España actual, con unos personajes secundarios oscuros muy interesantes: la corte de Juan Torca. Leandro estructura muy bien el argumento, no trampea, es muy directo y reconstruye las historias contextualizadas en una España actual, cosas que has visto en un periódico, en sucesos. La sirena de Gibraltar ha superado mucho a Las cuatro torres. Juan Torca ha crecido, atrapa desde la primera línea, con pasajes estilísticamente impecables, como el del principio. 

La sirena de Gibraltar y Las cuatro torres en el bar Donde Alberto (Burgos)



Leandro Pérez ha trabajado en el proyecto de Zenda, página literaria de referencia en internet que nos invita a visitar novedades a diario, con información, entrevistas y comentarios de libros. ¡Y tiene tiempo de escribir! Hoy El Correo de Burgos publica " Segundas novelas siempre fueron buenas", en este caso se cumple. Has escrito una muy buena novela, con un personaje muy vivo.

-Leandro Pérez: Estoy  muy agradecido a todos los que estáis aquí, a los burgaleses. Un año después está funcionando el proyecto y estoy en la tercera de las siete novelas que quiero escribir...me meto en muchos embolados.

-Pedro Ojeda: Saca tiempo para mucha cosas.

-Leandro Pérez: Saco tiempo de donde puedo, incluso cuando paseo al perro.

-Pedro Ojeda: ¿Qué os ha parecido el libro si lo habéis leído. ¿Todos?

La sirena de Gibraltar arranca con Torca viendo como rescatan el cadáver de una joven del Manzanares.

-Leandro Pérez: Cuando escribí Las Cuatro Torres, estaba en la ribera del Manzanares haciendo fotos en los sitios donde mi sirena tenía que aparecer. Había visualizado un cadáver en el Manzanares, un año antes tiraron unos bloques de hormigón al mar en Gibraltar, después murió un chaval en una pelea, le empujaron. Las piezas me encajaban perfectamente, la parte estructural me encajaba más que en la primera. 



-Pedro Ojeda: ¿Cuáles son tus líneas? ¿Te dejas llevar?

-Leandro Pérez: Me dejo llevar, hay autores con brújula y con mapa, yo voy con brújula. Sé que Torca está en Madrid, que va a Bilbao, que va a ir a Gibraltar. Hago alguna corrección, retoque, pero no llevo la estructura en la cabeza, hay escritores más guionistas en ese sentido. Yo voy con mi brújula, mi Juan Torca iba a pasar por Sevilla pero, al final, pasa por Marbella. Fue una casualidad, iba con un amigo burgalés que me llevó a Marbella en vez de a Sevilla. La escribí en 2014, las novelas necesitan reposo, barbecho...

-Pedro Ojeda: El inicio es soberbio, el arranque no parece de una novela negra. Lee: 

"La muerte es una sirena andaluza con la cola forrada de hormigón. Una sirena de ojos abiertos y pechos mecidos por la corriente, que seduce a peces y buzos. La sirena emerge del Manzanares un amanecer soleado y tórrido. Boca abajo parece una momia mutilada, envuelta en plásticos chorreantes que impiden que sus brazos se aferren a las aguas del río madrileño..."

¿Cómo salió esta página? 


-Leandro Pérez: El Manzanares no es nuestro Arlanzón, los madrileños no van al Manzanares, a no ser por el fútbol. Me gustaba pasear por él. 


El Manzanares no es el Arlanzón

-Pedro Ojeda: Me gusta ese arranque para que el lector quede atrapado. ¿Quién es ese personaje? ¿Quién es esa mujer? La novela crece en complejidad, parece que se esconde el gran secreto de la España contemporánea. 

-Leandro Pérez: Escribo en varios niveles, no soy omnisciente. Me centro en los pasos de Torca, sus carreras y, en un nivel superior, lo que está ocurriendo en Gibraltar. Intento que vayan en paralelo, ser sincero, sabes lo que va a pasar, ves las trampas, intento no camelar, ser realista, verosímil.

-Pedro Ojeda: La novela que aborda estos grandes temas se viene abajo, la explicación es muy humana, no es el escritor el que tiende las trampas, no engaña, todo es mucho más común, mucho más normal. 


Mi cuaderno de notas
-Leandro Pérez: Las pasiones las vivimos todos, tienen que ser verosímiles, las novelas tramposas no me interesan, lo que nos hace vibrar es lo más humano, las cosas más reales son las que nos llenan, los malos son personas como nosotros, tienen las mismas pasiones.

-Pedro Ojeda: Muy bien trabajado, muy bien hilado, retrotraerlo hacia lo humano. Torca no es policia, no es guardia civil , no tiene una agencia de detectives, no está sujeto a convenciones, va por libre y se puede enredar. 

A Juan Torca lo va a conducir a lo largo del misterio. ¿Cómo definirías a Juan Torca? ¿Te ha sorprendido mucho? 

-Leandro Pérez: El nombre de Juan Torca es de una novela que no se publicó, la guardé en un cajón, era un personaje que no tenía nada que ver. Entre 2002 y 2004 empecé a ver a Juan Torca en el Mar Aral, me metí en un callejón sin salida. Juan Torca aterrizó en Madrid, náufrago y doblemente viudo. Es un tipo que vive conmigo y que ya es como es. Le juzgo por sus actos y por lo que camino con él, con Jandro, con Laguna. Va evolucionando, les estoy hablando de un amigo mío.



-Pedro Ojeda: Muy construido. 
El mundo de internet ¿te ha ayudado o te ha dispersado? ¿Te ha ayudado a centrarte? 

-Leandro Pérez: Me metí en el mundo de internet y pasé algunos años dispersos. Todo suma, el escritor es una esponja que absorbe todo. Como escritor intento alejar al periodista, no quiero que sea mera documentación, intento alejar al internauta pero no puedo obviar que hay móviles e internet. 

-Pedro Ojeda: Torca está muy situado en la España actual, un personaje moderno. ¿Puede haber una novela negra española?

-Leandro Pérez: Torca es burgalés, español, está en el mundo, no pienso en que un lector de Wisconsin tenga que entenderlo. Le hago madrileño de adopción, sabe idiomas, tiene amigos, un amigo con una agencia de detectives, un amigo Jandro que es una masa de músculos...Cuando pasa algo ahora lo pienso en clave torquiana, como lo de Cataluña...empecé a escribir un relato ambientado en esos días. 

Quedan quince minutos. Preguntas.

-Pedro Ojeda: ¿Te fue fácil publicar?

-Leandro Pérez: Yo tengo suerte, Las cuatro torres se la pasé a mi amiga editora. La primera novela es grisácea...y merengue, la segunda es una novela negra porque yo he leído mucho a Vázquez Montalbán y soy hijo de Pepe Carvalho. Me siento cómodo con un contemporáneo de Carvalho, no me preocupa que me encasillen. 



-Pedro Ojeda: El género negro viene a ser una forma de investigar y explicar el mundo en que vivimos. La mayor parte de las personas no vivimos situaciones de riesgo en un mundo criminal; pero existe el asesinato, como el de la sirena. ¿Cómo entiendes la novela negra? ¿Razones en el alma humana? ¿Razones en la sociedad? 

-Leandro Pérez: La novela negra es, para mí, lo que hace mover a Juan Torca. Juan Torca es el que me mete en la novela negra, el que tira de mí. En la novela negra encuentro más entretenimiento  que en otros géneros, personajes más reales. Mis escritores favoritos están lejos de la novela negra: Borges, Delibes...La novela negra me lleva a lugares donde no me llevarían otras novelas. No voy al adoctrinamiento previo al género, luego puede haber lecturas que se pueden extraer, moralejas. 

-Pedro Ojeda: ¿Por qué Juan Torca se mete en esos fregados? No tiene problemas de dinero, podía estar corriendo por el Retiro. 

-Leandro Pérez: Yo te diría un don Quijote que ve entuertos y dice a Sancho que a por ellos. Torca ve a una mujer a la que insultan en el Retiro y va a recibir...es su forma de ser, su parte quijotesca. Don Quijote podría quedarse en su desván leyendo libros, Juan Torca podría ir por la Gran Vía sin que nadie le molestara. Hay personas que pasan de largo, las personas como Torca no pasan de largo. 


Don Quijote siempre

-Lector: ¿Por qué hay veces que las primeras páginas se quedan atascadas? 

-Leandro Pérez: Falta aliento para seguir escribiendo. Ahora escribo un relato sobre Cataluña y tengo una novela con Juan Torca, ya he desatascado el problema que tengo, sé que lo voy a escribir. 

-Lector: Un personaje muy interesante es Mario Barberá. Si puedes hablar de él...

-Leandro Pérez: Yo soy padre sobre todo. Mario Barberá podía ser arquetipo del malo malísimo, con corrupción. Quise hacer un padre. ¿De qué sería capaz un padre en caliente o en frío? La venganza se sirve en frío. 

-Pedro Ojeda: El gran problema de Mario no es su maletín de secretos sino el alma humana, un acierto de la novela. 

-Lector: Juan Torca es burgalés. ¿Le añade algo el ser burgalés?

-Leandro Pérez: Si Torca fuera de Jaén sería otro personaje, "mala follá".

-Lector: Es un "asperón". 

-Pedro Ojeda: Tiene una raíz, una circunstancia. En las mejores novelas, el personaje es muy de un lugar especial que el conoce. 

-Lector: Aqui la magdalena de Proust sería de "La Flor Burgalesa", las favoritas de Juan Torca. 

-Leandro Pérez: Intento no ser un reportero con la cámara, en algún caso concreto sí. Tengo que ir al Manzanares, tengo que ir a Gibraltar. 



-Lector: La novela va más por los detalles.

-Leandro Pérez: No hay un mapa de Gibraltar. Con este amigo mío, rodeamos el Peñon y encontramos el final de la novela, aquí tiene que pasar. No intento ser periodista, ahora no hace falta decirlo todo, como en Guerra y paz. Tu cabeza va construyendo.-Lector: Estoy admirado en los tiempos que corren. ¿Cómo tenéis la cabeza para escribir, centraros en algo que sea atractivo?

-Leandro Pérez: Juan Torca vive conmigo. Hago mi vida pero tengo un rincón donde vive el autor, es apasionante, el momento de escribir, el primer lector, lo disfrutas, vives otras vidas.

Tengo un proyecto que no tiene nada que ver con Torca, sí con Burgos. Invitación. Y también la tercera de Juan Torca, esquizofrenia, Cuando sea mayor, tengo otro proyecto...Gracias a todos, se ha calmado la nieve, se agradece mucho.

-Pedro Ojeda: Es un escritor del que poder esperar que nos haga disfrutar mucho. Gracias, Leandro. 

"La literatura calienta las almas".

Una vez terminada la reunión, Leandro Pérez dedica y firma ejemplares de La sirena de Gibraltar. El mío se quedó en casa de una amiga que tuvo que salir de viaje, por un asunto urgente. Por eso, pedí a Leandro que me firmara en el cuaderno de notas. Pasará al libro cuando sea posible y formará parte de mi colección de dedicatorias de escritores. 


Hablo con Leandro Pérez, es un chaval de mi barrio, de los Vadillos. Le comento que, a mí, el personaje que realmente me gusta es Rodrigo, el hijo policia de Juan Torca, menuda bronca le echa a principio de la novela, una bronca de muy hijo y señor mío. 

¿Rodrigo Torca?
Un abrazo de María Ángeles Merino




miércoles, 10 de enero de 2018

"La literatura calienta las almas". Crónica de un encuentro lector en la Sala Polisón. Leandro Pérez y Laura Castañón (1).



Pequeña crónica del encuentro del Club de lectura de La Acequia, dirigido por Pedro Ojeda, con el escritor Leandro Pérez. El club de lectura presencial es sostenido por Alumni Burgos (antes, Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Burgos).

Ayer, 9 de enero de 2018, a las cinco de la tarde, en la Sala Polisón del Teatro Principal de Burgos, el Club de lectura de La Acequia, junto al público en general, disfrutamos de un encuentro con el escritor burgalés Leandro Pérez, autor de la novela La sirena de Gibraltar. Estaba previsto como un acto conjunto, con dos novelistas leídos recientemente: Leandro Pérez y la escritora asturiana Laura Castañón, autora de La noche que no paró de llover, que no pudo asistir por razones climatológicas y de comunicaciones. Echamos mucho de menos a Laura, de la que teníamos grato recuerdo de cuando dejó las cosas en sus días y nos convenció.

Leandro Pérez nos habló de su novela, con la génesis y los personajes. Disfrutamos con su amena exposición y con la de Pedro Ojeda que destacó los aspectos más brillantes de la obra. Nuestro profesor puso la rúbrica al acto con la frase: "La literatura calienta las almas". Estamos de acuerdo.


Manuel Sancho Echevarrieta, presidente de Alumni y buen lector, nos dio la bienvenida a esta Sala Polisón, "escenario de las intrigas de nuestra juventud". Nos animó a participar y a seguir leyendo, agradeciendo  la asistencia. 

La tarde que no paró de llover...y nevar.

Toma la palabra Pedro Ojeda Escudero que se dirige al público allí presente:

No hay nada como convocar cosas como éstas para que venga el invierno de verdad, nuestro agradecimiento a Manolo que acoge siempre con tanto cariño la reunión del Club de lectura.

Las actividades programadas para el Club de Lectura se ofrecen en abierto, sentíos invitados a todo lo que hagamos, a través de Alumni. No es un círculo cerrado sino que todos podéis proponer libros y actividades. La hoja del club, este año, se nos presenta muy abundante, estad atentos. Leeremos el próximo Premio de la Crítica de Castilla y León, no es que se sepa ya el ganador, no seáis malos. También participaremos en la Feria del Libro. Va a ser un año con bastantes actividades que se rematarán con viajes.

Hoy tenemos el privilegio de tener a Leandro Pérez, novela que leímos antes de la de Laura, con el intermedio de la excursión a Valladolid para el homenaje a Zorrilla, un día mágico que todos recordaremos.




Pido disculpas en nombre de Laura Castañón que se ha asustado, los medios de comunicación han asustado para estos días. Se compromete a venir en cuanto el tiempo se regularice. Conocemos ya sus dos primeras novelas, enseguida tendermos su tercera novela y ya está escribiendo la cuarta. Hablaremos de Laura Castañón. 

Dos novelas muy diferentes, la de Laura y la de Leandro, las dos actuales. Una novela negra de misterio, otra llena de vida, ¿misterio? No quiero estropear la lectura a quien no la haya leído porque en La noche que no paró de llover tenemos el misterio de Valeria, aunque no sea una novela de misterio. 

Secretos 

Es una novela compleja estructuralmente, hay una complicidad con los personajes, se escribe como se habla, los personajes no paran de hablar, la escritura como terapia, como forma de autoconocimiento, escribir ayuda a comprendernos, los personajes van a la escritura como forma de ir entendiendo. 



Tenemos todos un pasado, algunos varios pasados, varias puertas que no queremos abrir y ese pasado se nos viene encima y nos damos cuenta de que hemos llevado una vida falsa. ¿Qué sucede si un día abrimos esas puertas? ¿Cómo nos podemos reconciliar? ¿Cómo queda nuestro pasado? Hay que volver al pasado para seguir adelante. Ahora hay una obsesión de vivir en presente,  pero tenemos que reconciliarnos con nuestro pasado. Todo eso está en la tetralogía de Laura Castañón. 

Publicada en buenas editoriales, Alfaguara y Destino, está creciendo en lectores y en crítica. De la tercera novela he tenido acceso al borrador y es todavía mejor que la segunda. Ahora está en deuda con nosotros. Disculpas de su parte, se ha asustado ante las dificultades para volver a Gijón. Su salud, su enfermedad, cinco horas metida en un coche...Recuerda, Laura, que tienes deuda con nosotros.

Ahora quiero disfrutar de la persona que está con nosotros: Leandro Pérez.

Continuaré, en otra entrada, con la crónica. Pedro Ojeda y Leandro Pérez rajaron lo suyo. A teclear, María Ángeles. 

"La literatura calienta las almas", Pedro Ojeda dijo.

Un abrazo para los que pasáis por aquí.

María Ángeles Merino


miércoles, 1 de noviembre de 2017

La sirena de Gibraltar: "la mayoría de los asesinos son gente corriente, como tú y como yo".



Comentario a la novela La sirena de Gibraltar de Leandro Pérez, para la lectura colectiva de La Acequia, dirigida por Pedro Ojeda. En forma de diálogo con Austri, mi amiga de lecturas.

-Es octubre y voy leyendo, por el paseo de la Isla, andando, como hago a veces. Un niño me adelanta con su patinete para comprobar algo que le resulta increíble. La criaturita clama: "¡Papá, una señora leyendo!". Papá no dice nada, no se excusa de la descortesía de su niño, sólo le dedica una breve mirada que no alcanzo a ver. Sospecho que soy un bicho raro, tanto para el padre como para el hijo. ¡Una señora leyendo!  

-¡Y eso que el buen señor ni se imaginaba que leías las Novelas amorosas y ejemplares de una escritora feminista y del XVII! Una dama solterona que defendió la igualdad y libertad de la mujer, abriendo los ojos de jóvenes lectoras, con gran escándalo en los púlpitos. Seguro que ese señor no ha oído el nombre de María de Zayas en su vida. 

-¡Y si lo oyó ni se enteró! Unos treinta y tantos años, vete tú a saber...Sin embargo, no estaba con la Zayas, sino con alguien mucho más cercano. Leía una novela negra de un escritor burgalés nacido en 1972: Leandro Pérez. Mira, se titula La sirena de Gibraltar. 


Leandro Pérez en el MEH. presentando la última novela de Lorenzo Silva.

-¿Burgalés?

-Sí, escritor y periodista. Y tan burgalés que, en su libro, se cuela el viento gélido de El Plantío.

"Vaya, vaya. ¡El sitio donde más frío he pasado en mi vida!"

-¡E incluso hay sitio para la "la tortilla de patatas soberbia" del bar "Donde Alberto", el antiguo "Cuatro Torres", junto a Capitanía! Y para la añoranza de los tiempos de "cerveza en vasos de tubo, como cuando empezó a salir de marcha por las Llanas y las Bernardas. Burgos había cambiado, había más luz y menos frío."



"La sirena de Gibraltar" y "Las cuatro torres", en el bar "Donde Alberto".

-Veo que tú también la has leído. La sirena de Gibraltar está etiquetada como novela negra.

-Sí, de esas en que "los malos" son malísimos. No tienen escrúpulos, no se paran en nada para conseguir sus objetivos, son lo más "negro" de la sociedad, nunca mejor dicho. Para que no se salgan con la suya tenemos a "los buenos": el policia, el detective, el periodista, el que investiga...



-No tan "buenos". La vida profesional de Juan Torca, el protagonista, el que busca al asesino, tiene más sombras que luces: militar, "guerra sucia etarra", mercenario ("hijoputa de lujo"), empresa de armamento "con negocios e intereses...de un confín  a otro del mundo"  y la última "a su bola...con suficiente dinero negro y blanqueado como para no dar jamás un palo al agua". 

-No te olvides de los tres compadres que comparten, en parte, su currículum. Gente aguerrida. El equipo nació dentro de  un grupo que se forjó en el Ejército, durante unas maniobras en las que "saltaron de un helicóptero sin armas ni víveres". 

-Y "salieron del bosque con una petaca, con una piel de lobo y con un juramento: se apoyarían siempre". Los "cinco pata negra" se quitarán el uniforme para meterse a lo que ellos llaman "hijoputas de lujo", serán mercenarios en zonas calientes del planeta...y uno no volverá. Quedaron cuatro, el recuerdo literario de los tres mosqueteros con D'Artagnan es inevitable. 



Bueno sí, también el Capitán Trueno, Jandro tiene algo del forzudo y comilón Goliath. En los setenta los niños todavía leían tebeos, que aún no se llamaban cómics. Y esa serie de televisión que apuntan por ahí...también.

-Sus vidas tomaron rumbos distintos. Los iremos conociendo cuando Juan Torca los vaya convocando para el asunto de la sirena de Gibraltar. ¿Son de fiar esos "buenos"? ¿Es de fiar Juan Torca? 

-Bueno, Austri, vayamos primero al asesinato. La novela comienza con un cadáver seductor:

"La muerte es una sirena andaluza con la cola forrada de hormigón. Una sirena de ojos abiertos y pechos mecidos por la corriente, que seduce a peces y buzos.
La sirena emerge del Manzanares un amanecer soleado y tórrido. Boca abajo parece una momia mutilada, envuelta en plásticos chorreantes que impiden que sus brazos se aferren a las aguas del río madrileño..."

Juan Torca contempla como la grúa lo rescata  y la acompaña, cabalgando su moto, hasta el "instituto anatómico". Tiene la intención de visitarla de madrugada, cuando la hayan liberado del hormigón y el forense la haya profanado. La sirena "le ha embrujado como las sirenas de La Odisea a Ulises". 

Una de las sirenas del Retiro, en el monumento a Alfonso XII.

-Juan Torca no puede dormir, se ducha, sale a correr y se adentra en el Retiro.  "...se detiene al llegar al lago. Con la mirada perdida, intenta no pensar en la otra sirena". ¿Qué le pasa a Juan Torca con las sirenas? 

"Un locutor cuenta que la sirena del Manzanares se llamaba Rebecca Cuz. Que la llamaban Becca Cruz, en Gibraltar. Y la Queca, al otro lado de la Verja. Que tenía treinta años y dos hermanas: Maddie y Lisa Cruz". Son sólo datos, le extraña que la hayan identificado tan pronto. 

-Escucha esto, Austri, está en cursiva. ¿Puede ser Torca el asesino o alguno de los compadres? ¿Problemas políticos con el Reino Unido? ¿No eran acaso bloques de hormigón los que lanzaron a las aguas gibraltareñas para evitar la pesca? Te voy a leer frases salteadas. 

"Tendrás que matar a dos putas-le había dicho la mujer un mes antes."

"Estamos convencidos de que contra Gibraltar la política ya no vale. Y seguro que tú también. Eres un patriota. Nos consta. Hemos tenido acceso a tu expediente militar y sabemos, o mejor dicho hemos deducido qué tuviste que hacer en la guerra contra ETA."


"Vale cien mil euros me parece una cantidad adecuada-dijo Torca-el riesgo lo merece..."


"..El encargo es complejo. Pero algo debería ya estar muy claro: las dos chicas tienen que ser oriundas de Gibraltar, no pueden ser españolas. Y necesitas nuestro visto bueno previo."


"...tu compadre nos ha asegurado que aceptarías el encargo sin dudarlo. ¿Nos hemos equivocado?


"Ni colega ni amigo. La mujer dijo "compadre". 



-No, no puede ser tan fácil. No me tomes el pelo con bloques de hormigón, amiga. Además, Juan Torca no me parece un asesino. Mira, me gusta mucho como defiende a  la ecuatoriana gordita que corre, la pobre,"como una rueda pinchada", mientras la insultan dos niñatos con mocasines y bandera rojigualda. Que si vaya pandero, "cerda", que si por qué no vuelves a tu selva, "panchita", que si no os queremos aquí, que si "sudaca de mierda". Torca que "si igual os tenéis que largar vosotros". Uno se acojona, el otro ataca con un insulto que no llega a terminar: "hijo de la gran...". Torca le dobla de una patada en los testículos, el amigo reacciona y es derribado de un sopapo. Nuestro amigo lo pagará caro, más adelante, en el valle de las estacas. El incidente se borra pronto de su mente, sólo piensa en la sirena del Manzanares. 

-Te ha caído bien Juan Torca; pero mira lo que dice su hijo Rodrigo, el policia, el que oye misa entera todos los domingos y fiestas de guardar, el que rara vez se cabrea. Se muestra furioso porque ha visto a su padre en el vídeo de sus compañeros, contemplando el rescate del cadáver en el Manzanares. 

Algo se está quebrando dentro de Rodrigo, conocía el pasado de su padre pero no le cabía en la cabeza que hubiera cometido un atrocidad semejante. Está dispuesto a llevarle esposado a la comisaría, nunca será su cómplice. Con "angustia, alivio y asco" escucha la confesión paterna. Una mujer le quiso contratar para matar a dos prostitutas de Gibraltar. Le siguió la corriente pero le parecía todo una tomadura de pelo. Olvidó el asunto y ahora:
"Me arrepiento, sobre todo me arrepiento, de no haberte llamado hace un mes. Esa chica no estaría muerta."


-A continuación, el hijo lanza una "estocada" al padre. Lo cree, aunque no pondría la mano en el fuego, no la ha matado.

"Pero si te llamaron, si pensaron en ti para asesinarla, es por algo. Porque eres un asesino. Porque matas. ¿A cuántas personas has matado? ¿Las has contado' ¿A que para eliminar a alguien no contratan a la portera de casa o al panadero de la esquina?"

-Y Juan Torca contesta que "la mayoría de los asesinos son gente corriente, como tú y como yo". Rodrigo protesta: "Eso sí que no, los asesinos son como tú. No como yo".

-Juan Torca "no llevaba la cuenta de sus muertos". No había muescas en su revólver, ni en su memoria. 

No vamos a "espoilear" la novela. Sabemos que el padre de Rodrigo atesora, a pesar de su pasado, unos principios y se partirá el pecho por ser fiel a ellos. Conoceremos su lucha por atrapar a los asesinos, o al asesino, y lo veremos proteger a Maddie y Lisa, las hermanas de Rebecca. Sobre todo a Maddie, profesora de educación física en un colegio y gran nadadora de las que atraviesan el Estrecho, al igual que sus hermanas. Todas sirenas, en absoluto prostitutas. Nos sorprenderá su personalidad, algo infantil para una mujer que se enfrenta a un deporte tan duro, y su diario de letra clara y redonda de niña aplicada. ¡Y en español! Tenemos la imagen de llanitos y llanitas con cerrado acento andaluz; pero imagino, no lo sé, que escriben en la lengua de su británica escolaridad. ¿Una licencia del escritor? ¡O no pensó en ello!



Nos preguntamos el porqué de un crimen tan terrible como el de Becca, con enorme sufrimiento. ¿Causas políticas, intereses económicos, venganzas personales? ¿Llegará a tiempo Juan Torca de salvar a las gemelas Cruz? A propósito de Juan, a Torca no se le resisten las mujeres, podría enlazar con la siguiente lectura...Sí, la del Tenorio.

-Austri, vamos a tomar algo en el "Donde Alberto". Seguimos hablando de esta novela. ¿Qué nos ha parecido? ¿Se lee bien? ¿Tal vez demasiado bien? ¿Es entretenida? ¿Está bien construida? ¿Cómo es su lenguaje? ¿Hay algún pasaje superfluo? ¿Es una novela machista? 


-¿Machista? Espera, espera. ¿Has leído esto, al principio?

"Quien a damas escarnece y así abandona a traición, que otro tanto le acontezca o alguna cosa peor"

-¡Del Cantar de Mío Cid! Muy burgalés.

Un abrazo de María Ángeles Merino .
Y de Austri.