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jueves, 4 de abril de 2013

Crisis

Llevo un rato dándole vueltas a qué sacar como conclusión de esta foto:


La he tomado este mediodía en Arganda del Rey, y tengo varias posiblidades:

- Hay una crisis tan brutal, que no tienen empleo ni quienes se dedican a buscarlo
- Es otro caso más, sin disimulo y ni complejos, de la privatización de los servicios públicos
- En realidad, no hay crisis. Hay pleno empleo, y por eso el local ya no hace falta
Pero cada uno que interprete lo que quiera...

sábado, 22 de diciembre de 2012

lunes, 3 de septiembre de 2012

¿Perdimos el norte este verano?

 

 Una carretera local con sus parches. El fotógrafo es una sombra alargada. Pronto se pondrá el sol y ahí estoy yo, orientándome, como aquel niño de los brazos extendidos, omnipresente en los textos escolares.

http://www.aplicaciones.info/sociales/gei04.htm

En el que tengo ahora a mano ya no hay niño, es un excursionista talludito y ya no extiende los brazos.


 El Sol sale por el este y se oculta por el oeste. El brazo derecho señala por donde sale el Sol, el izquierdo por donde se pone, delante tendremos el norte y detrás el sur.

¿Perdimos el norte este verano? ¿Sabemos a dónde vamos? Ibex, prima de riesgo, recortes, BCE, rescate financiero, rescate blando, subida del IVA, bonos, la Merkel, Draghi, el FMI, los cuatrocientos euros, la tarjeta sanitaria de los mal llamados "ilegales", la paga extra de los financieros digo de los funcionarios...

 
Me pongo el sombrero, sigo mi paseo entre trigos cortados y girasoles. Cuando llegue a casa, abriré el Internet, consultaré los periódicos digitales, a ver si saco algo en limpio.  ¡Qué lío!

Otros años la conexión, en la casa del pueblo, presenta muchas dificultades. Este año, mira tú por dónde, va de maravilla.
 
La entrada se publicó sin terminar. Le di al "publicar" en lugar del "guardar". Y no me enteré. Ando despistada en este primer día de curso.
 
Un abrazo para todos los que entráis aquí y feliz curso 2012 2013 a los docentes.
 
María Ángeles Merino

sábado, 11 de agosto de 2012

Un girasol que no mira al sol.



Acabó la siega, hay una máquina que peina y amontona.




Color amarillo de trigo. Los pájaros van a la rebusca, tal vez encuentren algún tesoro  entre las cañas cortadas.


Color amarillo de girasol. Me dan la espalda... el cáliz. Miles de flores  orientadas hacia donde sale el sol.


Pero, ahí, en la segunda fila, una corola se vuelve hacia los paseantes de la carretera. Mi sombra lo saluda. Es un girasol que no mira al sol como los demás.

Un niño me pregunta: ¿Está ciego el girasol? Yo le contesto: no, tal vez ve lo que otros no ven.

Gracias por compartir conmigo un momento del verano. Un momento y un girasol...

Un abrazo de María Ángeles Merino

Podéis consultar este enlace:
http://es.wikipedia.org/wiki/Heliotropismo

jueves, 26 de julio de 2012

Esto es Numancia...

Ruinas de Numancia, al fondo monumento a la sitiada ciudad  y a sus celtibéricos héroes.

En mi entrada anterior, os anticipaba el contenido de la presente: la visita a las ruinas de Numancia y la constatación de que su resistencia fue, cómo no, numantina. Buen tema para este convulso verano que, estoy segura, ninguno de nosotros olvidará en toda su vida. Ahora vamos por: "España cercada por los mercados, veta las operaciones especulativas".  La situación tiene visos numantinos, aunque no tengamos clara la identidad de los "romanos".

Primas de riesgo

Aquel día, 27 de junio, tras la contundente comida en Valonsadero llega una reposada sobremesa bajo los chopos. Se acabó, hemos de  dirigirnos a las ruinas de Numancia, a un collado tan mustio como el de Itálica famosa. El cerro de la Muela de Garray, a siete kilómetros de Soria, se nos muestra como  "campo de soledad" bajo un  fuerte sol de junio. Añoramos aquellas arboledas...

Cerro de la Muela de Garray

Entramos en el recinto turístico. Tras asistir a la proyección de un vídeo, recorremos el circuito programado. Contamos con las documentadas explicaciones de una buena conocedora del tema, arqueóloga y profesora de nuestro centro.

  La Historia nos relata que "Los celtíberos, encabezados por Numancia, la ciudad más poderosa de los arévacos, mantuvieron una dura resistencia de veinte años, entre el 153 y el 133 a.C., venciendo sucesivamente a los generales romanos, hasta que Roma finalmente, envió al más famoso, Publio Cornelio Escipión, que cercó Numancia, disponiendo siete campamentos y fuertes en los cerros próximos, uniéndolos con un sólido muro de 9 kilómetros de perímetro, defendido por delante, con un foso y una estacada de madera,y disponiendo dos fortines en el punto de encuentro de los ríos Tera y Merdancho con el Duero para controlar sus aguas.Después de once meses de duro asedio la ciudad cayó por inanición, en el verano del 133 a.C.,tomándose la muerte cada uno a su manera y siendo vendidos los supervivientes como esclavos. La ciudad fue arrasada y repartido su territorio entre los indígenas que habían ayudado a Escipión."

Mapa de Numancia
Si Troya tuvo su Schliemann, Numancia contó con el entusiasmo del arqueólogo Schulten que, entre 1905 y 1914,  excavó  esta ciudad celtíbera y los campamentos romanos de sus alrededores. No fue su descubridor pero él siempre actuó como si lo fuera.

Schulten

Contemplamos los molinos de mano con los que molían el grano o las bellotas. Los más simples son los "barquiformes": "una piedra fija, en forma de quilla de barco, y otra superior más pequeña, con la que se ejercía un movimiento de vaiven".  


Un poco más complicados, no mucho, son los circulares: dos piedras acopladas y engranadas por un eje central, " fija la inferior y móvil la superior, que con su movimiento de rotación molía...saliendo la harina por el intersticio que deja la unión de las dos piedras".


Muele que te muele, los numantinos ganaban el pan con el sudor de su frente y con el agotamiento de sus brazos. Y cuando los molinos ya estaban muy desgastados, los aprovechaban para empedrar las calles. Lo peor vino cuando ya no había nada que moler, los romanos esperaban que se rindieran por hambre.


Entramos en una casa reconstruida. Es de planta rectangular y tiene "las paredes de base de piedra y recrecidos de postes de madera y adobes, rematada con un techado de vigas de madera, cubiertas de paja..."





La habitación central servía para dormir, comer y reunirse en torno al hogar. Allí hablarían de sus preocupaciones cotidianas y de esos romanos que no cesaban en su empeño de invadirles.



Sus objetos cotidianos no son tan refinados como los romanos pero no les falta su vajilla decorada en blanco, negro y rojo. Eran también buenos orfebres y metalúrgicos. Aún así, los romanos les consideran salvajes.


La estancia delantera la usan para hilar, tejer y moler. Labores de numantinas que, concentradas en su telar, tal vez olvidaban el peligro que acechaba su ciudad.

Al ver este telar me acordé de nuestra amiga Penélope Gelu.

Otra estancia trasera servía de almacén y despensa. También guardaban sus aperos de labranza, no muy diferentes de los que se conservan aún en los desvanes de las casas de pueblo.




Me llama la atención este símbolo , trazado en una ventana, porque se parece mucho al lauburu vasco, sólo se diferencia en que tiene tres brazos en vez de cuatro. Es un trisquel, un símbolo sagrado celta. Colocado en puertas y ventanas, ahuyentaría los peligros, pensarían.



Telares, aperos, molinos...y cómo no, las armas. Con lanzas y escudos guerrearon con los romanos, aunque tenían todas las de perder. Veo un escudo semejante a la rodela de don Quijote.




Salimos de la casa celtibérica, sorteando piedras. "La casa de las columnas", al estilo romano, contrasta con la celtibérica que acabamos de visitar. Una cultura venció a otra.


Abandonamos Numancia, dejamos atrás la tierra soriana. Como despedida las palabras de Antonio Machado, que tanto la amó:


 Con mis deseos de "alegría, luz y riqueza" para este país nuestro tan maltratado en estos momentos.

Un abrazo para todos los que entráis aquí de:

María Ángeles Merino

martes, 23 de febrero de 2010

Hoy es 23 F, compartamos nuestra peripecia de aquella tarde.



Revista Cambio 16 ( 2 marzo 1981)



Revista Cambio 16 ( 2 marzo 1981), "Anatomía de un instante" (Javier Cercas, editorial Mondadori, Barcelona 2009)




Había crisis económica ¿os suena? Atención a la viñeta.



Publicidad " pija" de los 80.

Dice Javier Cercas en el prólogo de "Anatomía de un instante":

"El golpe del 23 de febrero convive con una anomalía: que yo sepa, es el único golpe en la historia grabado por televisión, y el hecho de que haya sido filmado es al mismo tiempo su garantía de realidad y su garantía de irrealidad...
Ningún español que tuviera uso de razón el 23 de febrero de 1981 ha olvidado su peripecia de aquella tarde, y muchas personas dotadas de buena memoria recuerdan con pormenor-qué hora era, dónde estaban, con quién estaban-haber visto en directo y por televisión la entrada en el Congreso del teniente coronel Tejero y sus guardias civiles, hasta el punto que estarían dispuestos a jurar por lo más sagrado que se trata de un recuerdo real. No lo es : aunque la radio retransmitió en directo el golpe, las imágenes de televisión sólo se emitieron tras la liberación del Congreso secuestrado, poco después de las doce y media de la mañana del día 24, y apenas fueron contempladas en directo por un puñado de periodistas y técnicos de Televisión Española..."

Compartamos nuestra peripecia de aquella tarde. ¿Alguien lo vio en directo?