Crónica de la reunión de 7 de abril de 2026, del Club de Lectura de La Acequia y Alumni UBU, sexta de este curso, 2025-2026, en su formato presencial, dirigida por el profesor Pedro Ojeda Escudero.
-(P.O.): ¿Qué edición tenéis? ¿Alguna dificultad?
-(L.): Yo tengo la 27 edición, la compré en enero, me la eché de Reyes.
-(P.O.): El gran éxito de la temporada. No me gustan los éxitos de venta. Es un best seller.
Éxito de ventas, un proyecto que apunta a que ese libro va a estar en todos los sitios. Antes de que la gente lo lea se ha puesto en la sexta, la séptima edición. Tenía apoyo de grupos de comunicación y el libro se vende solo.
¿Erratas? Ha pasado con Comerás flores. En su última edición tenía hojas más cosidas y arrugadas. Se había vendido y no había ido nadie a protestar. ¿Lo compran y no lo leen?
¿Cómo ha podido ocurrir? Cómo alguien desconocido en el mundo editorial puede llegar a romper como un autor de autoridad discutida? Lo edita Siruela y pasa a Planeta, se pegan por su autor: David Uclés.
Últimamente no ha hecho otra cosa que estar en polémicas, mucho ruido para escribir.
-(L.): Hizo el podcast de cuatro capítulos sobre la guerra, impresionante.
-(P.O.): Le encargan el podcast. Llevan quince años escritos, el libro es del 24.
¿Cómo es posible en un mundo cerrado?
Algo tiene que tener, algo tiene que aportar para que lo lean y se convierta en referencia.
(L.): Es un fenómeno, lo he visto en un artículo hablando de Praga, con una profundidad que no había visto nunca.
-(L.): Es como Rosalía a la canción.
-(L.): ¿La Castro? (Jeje)
-(P.O): ¿Qué aporta?
-(L.): Un fenómeno increíble. Ya no lees la guerra.
-(L ): El capítulo del tren...Estás leyendo, te paras y dice que es la muerte hablándote. El montaje que hace es increíble.
-(L.): Los dos encuentros de los hermanos en la guerra, frente a frente, cada uno de un bando, uno tiene que matar al otro. ¿O no?
-(L.): En cada página hay una sorpresa.
-(P O.): El desparpajo, la frescura. ¿Dónde hay algo que nos lo recuerde? El andaluz Antonio Tocornal, el autor de Pájaros de estaño que leímos aquí.
-(L.): ¿Óscar Esquivias, nuestro paisano? ¿No hace algo así?
-(P.O.): Óscar Esquivias juega con el surrealismo en la trilogía, va por ahí en La Ciudad del Gran Rey.
David Uclés, algo tiene que aporta al público. La polémica a propósito le interesa mucho.
David Uclés fue invitado a unas jornadas que dirige Pérez Reverte, dedicado a la guerra y aparece el título: "La guerra que perdimos todos". Lo crítica, se da de baja, el no está de acuerdo, además asisten Aznar y Espinosa de los Monteros, no está de acuerdo, no quería cruzarse con ellos. Pérez Reverte lo llama ignorante.
-(L.) Aunque antes había hablado bien del libro.
-(P.O.): Su personalidad se ha criticado: el personaje, la boina, la historia de que estuvo tocando por ahí. Hasta aquí la construcción de una historia, un personaje contracorriente, contra el canon, que es un poco el narrador.
Rompe con el canon, también significa que llevaba mucho tiempo que no había un joven narrador que rompiera. Nacido en 1990, hacía falta alguien de la Generación X, escritor de verdad que rompiera. Junta varios fenómenos.
-(L.): Se sube, se puede bajar. Recuerdo el caso de una escritora india, Arundhati Roy, que escribió una primera novela maravillosa, luego otra que no merecía la pena.
-(P.O.): Ahora la segunda novela ambientada en Barcelona.
-(L.): Con apagón.
(L.) Qué casualidad, en Barcelona.
-(L.): Y con apagón.
-(P.O.): Ha pasado de la sinceridad a entrar en el sistema. No dejamos cuajar a los autores.
-(L.): ¿Puede ocurrir como otros que han quedado como autores de un solo libro?
-(L.): Pienso que este autor quedará en la historia de la literatura.
(P.O.): Hace falta un recorrido. Cuando rompió Javier Cercas con Soldados de Salamina la literatura de no ficción siguió ese hueco de la literatura de ficción.
De la guerra civil el que rompe es Chaves Nogales con A sangre y fuego. Desconocido durante muchos años. A este no le va a pasar.
-(L.): Me ha parecido largo.
-(L.): Se lee bien.
-(P.O.): ¿Qué os ha llamado la atención?
-(L.): Es un poco surrealista. Lo de la vidente, fuera de la realidad.
-(P.O ): ¡Clave!
-(L.): La tía Eva que sabe lo que va a pasar
-(L.): Lo de poned esta música, genial. "Andante festivo" de Sibelius...
-(L.): ¡El narrador!
-(L.): Hay cosas contradictorias en el prólogo. Es un sueño, luego dice que es la realidad.
-(L.): ¿Quién es el miliciano del prólogo, en los Alpes, en la segunda guerra mundial?¿Paulo o José? José no puede ser, murió en la guerra civil. Paulo es el que sobrevive pero era del bando franquista, cómo es que muere en la segunda guerra mundial.
-(L.): Un poco largo pero me ha gustado. La batalla del Ebro es un poco larga.
-(L.): Yo he vivido la batalla.
-(L.): Pega saltos tremendos.
-(L.): Se lee bien, pero tienes que estar atento.
-(L.): Y buscar información en el móvil. Y, con la música sugerida, en el You Tube encuentras comentarios: ¿ Has llegado aquí por David Uclés?
-(L.): A mí no me ha entusiasmado. Me da miedo que la gente se crea que esto es historia. Hay errores como el lugar donde murió Mola...
-(L.): Fue en Alcocero de Mola, un pueblo de Burgos.
-(L.): El peligro de que confundan una novela histórica con la historia existe en cualquiera de ellas.
-(L.): Nunca había oído que las presas barrieran las calles. No sé de dónde lo habrá sacado.
-(P.O.): Seguro que de algún sitio. Todo lo ha sacado de algún sitio.
-(L.): El libro es de una crueldad tremenda, es historia total.
-(L.): La crudeza de la guerra civil, en los dos bandos. La crueldad tanto de fascistas como de republicanos. A mí personalmente me ha llamado la atención lo de "nos vamos a dar un paseo", exactamente como se decía.
-(L.): O chorradas como lo de que muere Mola y Franco se come dos corderos.
-(L ) Lo de la plaza de toros de Badajoz muy exagerado.
-(P.O.): Tiene una gran ventaja, es un libro universal. Todas las exageraciones crean complicidad. Se ha tenido que documentar. Lo de las exageraciones no es relevante, pero las crueldades sí, nos pone la guerra civil para que hagan una reflexión, para saber lo que nos jugamos en guerra entre hermanos. Los datos exactos no me importan, literariamente no tanto. Un chaval de treinta y tantos debería leer este libro.
-(L.): No me gusta tanto. Mi padre estuvo en la guerra, recorrí con él la batalla del Ebro. Si lo viera diría que dulcifica una guerra entre hermanos.
-(L.): ¿Dulcificar? Cuando hablan de la guerra con tanta crueldad, te trasladas a esa crueldad y eso es bueno.
-(L.): Las checas, lo del Cuartel de la Montaña, lo de Paracuellos, el bombardeo de Guernica, la desbandada de Málaga, lo de la plaza de toros de Badajoz, los falangistas, lis anarquistas...
-(L.): Me cuesta entrar en él, un poco lento.
-(L.): Odisto no está ni a favor de unos ni de otros. Sus sentimientos son contradictorios. Pagará el pato.
-(L.): Nombra todas las provincias, excepto Ibiza. El pasaje de la batalla del Ebro me resultó durísimo, crueldad...
-(L.): Cuando se encuentran los dos hermanos, frente a frente, cada uno de un bando.
-(L.): El terremoto que parte la península, mucha fantasía.
-(L.) La violación y muerte de la chica, con una escopeta cargada de bayas de muérdago. ¿Muérdago?
-(L.): Leyendo este libro recordaba a una persona superquerida a la que pregunté si sería capaz de matar y me contestó: ahí me planteas un problema muy difícil.
-(L.): Personas reales y personajes de ficción como Robert Jordan, el protagonista de Por quién doblan las campanas de Heningway".
-(L.): Los fotógrafos Gerda Taro y Robert Capa, Orwell, Malraux, Picasso, la Zambrano, el hermano de Virginia Wolf, el hermano de Bertol Brecht, no paras de comprobar en el móvil.
-(L.): En la página 570 dice que el militar republicano Valentin González el Campesino sintio pánico al ver las aguas del río Ebro y desertó. Me hubiera gustado poder contar eso a mi madre que lo conoció en Alcalá de Henares, amenazando a mi abuelo, una historia de la familia, oralidad.
-(L.): Agotamiento, se lee y bien.
-(P O.): La frescura del narrador: si no me gusta así me lo invento de otra manera. Lo más importante es quién cuenta el relato. Un narrador que accede a través de las historias que le cuenta su abuelo Luis. Una estrategia engañosa que lleva al lector donde él quiere. Como Valle Inclán en las Sonatas que nos engaña con un marqués de Bradomín que al final descubrimos que es un hijo de puta. O el Lazarillo que nos engaña desde el principio, no es la historia de un niño sino la de un cornudo No lo vemos. ¿Quién es el narrador? ¡De dónde le llegan las historias? El niño superviviente, el único que puede dar testimonio de su familia, a él le ha llegado por oralidad, a través de su abuelo, es oralidad de oralidad. Tomarlo al pie de la letra es un error.
Es una novela que accede a la realidad con una oralidad de una oralidad. ¡Y quién es el narrador? El nieto de alguien que ya no vive, un chico joven que ya está lejos de aquellos acontecimientos, quita, pone, interrumpe la narración, no se está tomando en serio la transmisión de la historia, su desparpajo es increíble.
-(L.): ¿Las acelgas? ¿Por qué son tan malas las acelgas? Será que no le gustan, pensé.
-(L.): ¿Qué son las chuzas? ¿Unas plantas que si las tocas te quedas congelado?
-(P.O.): El narrador vive de oralidad, está jugando con el lector, esto me gusta o no me gusta, el tono narrador, entrometiéndose en la narración, quita, pone, corta. La figura del narrador es un juego literario. No se había contado la guerra civil con estrategias de oralidad. No se había hecho de esta manera, toda esta historia es muy interesante, está aportando frescura, con fallos pero a él no le importa. Diferentes tonos. Lo de cuenta los puntos, el juego con la música, lo de cortamos y volvemos. A mucha gente no le van a gustar estas cosas.
Es de una época en que "nadie" lee setecientas páginas.
Lo de las acelgas no lo habéis pillado.
Muñoz Molina utilizó ya elementos de oralidad.
La historia de la guerra civil total tiene que abordarla ya de una forma diferente, un mundo como el de García Márquez, el de Alfanhui, el de Torrente Ballesteros en la Saga Fuga...
David Uclés pertenece a otra época en que nadie aguanta la historia total de la guerra civil. Está construido a propósito, puede desagradarte, pero no molestarte ideológicamente. Para un público amplio, nadie se tiene que molestar. Mezcla cosas que te entretengan, aquí viene lo de las acelgas. Cosas de la familia, en cada página una cosa entretenida, no se la inventa, es una tradición popular. Si las acelgas brotan antes de tiempo se pierde la cosecha, deciden ocultar las acelgas, tradición que él recoge. En la página 73 se relaciona hambruna con las acelgas y las van a quemar Frontonia y Fabriciano.
Pintar de negro la casa de luto, se pintaban los árboles...
Entra Manuel, sale Niceto. Así cuenta el cambio de gobierno.
"No tuvo más remedio que acudir a mí..." (al narrador).
El cuerpo de Cristo, la familia que llega la primera a lo alto de un cerro sube al cielo y desaparece, es abducida. (Página 48).
Adelardo tenía arena dentro del cuerpo, como el licenciado Vidriera que se creía de vidrio.
Innovación personal, sabiduría del pueblo, construido con el frescor de la oralidad.
-(L.): Lluvia en una cueva.
-(L.): Hibernan como si fueran osos.
-(P.O.): Es una novela histórica porque trata de historia.
-(L.): No al uso.
-(P.O.): Trufada con oralidad.
-(L.): ¿Realismo mágico andaluz?
-(L) Él dice que leyó sólo veinte páginas de Cien años de soledad, que lo leyó después de escribir La península de las casas vacías.
-(L.): No la llama España.
-(P.O.): Juega con el iberismo. Quiere que guste al mayor número de personas posible. Quita la palabra España, un prejuicio.
En la página 96, "Los ríos bárbaros y las falanges quebradas", el "último jueves antes de la guerra, "un día normal", "mediodía", el efecto del distanciamiento entre familias.
"Un martín pescador verde agua", "la familia de Isidra y Rosalía", "vivían pared con pared", "en tres años se habrán matado entre ellos".
"Una ninfa de saltamontes", "dos jóvenes desnudos", "se masturbaban...casa uno con su instrumento, delante de unas estampas". En dos años, Álvaro no tendrá brazos para tomarse y Tobías yacerá bajo tierra".
-(L.): Más de pueblo que las amapolas.
-(P.O.): Lo abras por donde lo abras encuentras historias...
Como siempre, tomé notas. Esta crónica es el resultado.
Nos despedimos hasta el día 28 en que nos reuniremos para comentar "Únicas" de Alicia Vallina, pequeñas biografías de mujeres poco conocidas pero únicas.
En el autobús todavía releo un poco. Lo he pasado muy bien con La península de las casas vacías de David Uclés
Un abrazo de:
María Ángeles Merino Moya



















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