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jueves, 6 de diciembre de 2012

"El placer de la lectura". También en clase. ¿Com pe ti ti vi dad?



En mis entradas anteriores os lo contaba, el placer de la lectura me ha acompañado casi toda la vida. Pero, desde que trabajo en la enseñanza, no cejo en mi empeño de contagiar a los alumnos, para que  lo pasen tan bien como yo. Saludable enfermedad, gozosa epidemia. Y no lo puedo evitar, leo, aunque la materia nada tenga que ver con mis clases, como si mañana tuviera que contárselo a alguien, un hábito automático, inconsciente. Supongo que propio de la profesión.

Por eso, comprendo al profesor Pedro Ojeda cuando escribe:"Ya no puedo leer de forma inocente... Leo como si fuera a explicar ese texto al día siguiente a mis alumnos". Enseñando se aprende, "docendo discitur" dijo el sabio Seneca, maesro de aquel "agradecido" alumno Nerón, ya sabéis el final...


Recuerdo tantas buenas lecturas compartidas, por ejemplo...En aquellos tiempos de la EGB, mis alumnos de entonces, regocijados en la traviesa compañía del Mochuelo, el Tiñoso y el Moñigo, los de "El camino" de Miguel Delibes. La lupa, el sol y la negra panza del gato. Y "esperar al rápido dentro del túnel con los calzones bajados".



Un regocijo comparable al de aquellas alumnas de Educación de Adultos, muy críticas con los reproches de Menchu, la de "Cinco horas con Mario", qué estúpida es esta mujer, el marido un buenazo. Delibes, Delibes, siempre Miguel Delibes. Bueno, también vivieron la tragedia de las reprimidísimas hijas de Bernarda Alba, aquí va a pasar algo, me decían, no nos anticipes nada.

 
Y aquellos alumnos tan familiarizados con los olivos, los de Campo Real, leyendo aquello de " no los levantó la nada, ni el dinero, ni el señor, sino la tierra callada el trabajo y el sudor". Y la quijotesca batalla de don Quijote con los cueros de vino tinto, la que ha liado este hombre, lo ha puesto todo perdido, qué pena de vino, con lo bueno que es el vino manchego. Y, otro día, leen: "Se ha asomado una cigüeña a lo alto del campanario. Girando en torno a la torre y al caserón solitario, ya las golondrinas chillan..." Sí, esta mañana las hemos oído chillar, la primavera de Soria es un poco parecida a la de Campo Real.


Pero tanta lectura vivida ¿servirá a los alumnos de ahora para mejorar su "competitividad"? Porque, amigos míos, mirad como viene la próxima ley de educación. No hemos de lograr seres humanos que construyan su personalidad, que desarrollen sus capacidades, cultos, críticos, felices de aprender, no. Leed:

"Primer párrafo del Anteproyecto de la LOMCE (2012) (Ley Wert): "La educación es el motor que promueve la competitividad de la economía y las cotas de prosperidad de un país; su nivel educativo determina su capacidad de competir con éxito en la arena internacional y de afrontar los desafíos que se planteen en el futuro. Mejorar el nivel de los ciudadanos en el ámbito educativo supone abrirles las puertas a puestos de trabajo de alta cualificación, lo que representa una apuesta por el crecimiento económico y por conseguir ventajas competitivas en el mercado global."


Comparad con el preámbulo de la LOE de 2006:

 "La educación es el medio más adecuado para construir su personalidad, desarrollar al máximo sus capacidades, conformar su propia identidad personal y configurar su comprensión de la realidad..."

Competi - ti - vidad, cuántas tis. Competi - tivos y empleables, nada más. Eso sí, en empleos de alta cualificación. ¿Para todos?



Compañeros docentes, sigamos leyendo, nuestros alumnos no tienen la culpa. Serán buenos lectores y competitivos, seguro. Y muchas más cosas. Su aventura comenzará en la escuela pública, de todos y para todos.

Un abrazo de:

María Ángeles Merino


Hoy ando un poco retrasado, acabo de regresar de un inesperado, y triste, viaje a tierras de Zamora.