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martes, 21 de junio de 2011

"Una flor que oculta crece en un claustro sombrío"

Esta entrada pertenece a la lectura colectiva de las "Rimas" de Gustavo Adolfo Bécquer, de "La acequia", dirigida por Pedro Ojeda.

 La mujer imposible , y por ello más deseable, recorre toda la obra becqueriana, tanto en prosa como en verso.  Y como mujer inalcanzable  asoma, misteriosamente, la figura de la novicia. Tres variaciones de este tema encontramos en las Rimas: en la 9, en la 24 y en la 59.




...
El eco de un suspiro que conozco,
formado de un aliento que he bebido,
perfume de una flor que oculta crece
en un claustro sombrío.
...


Esta rosa crece a la sombra de un monasterio, en Palacios de Benaver.


Parece resonar el eco de la leyenda "Tres Fechas":

«Algún día, en esa hora misteriosa del crepúsculo, cuando el suspiro de la brisa de primavera, tibio y cargado de aromas, penetra hasta en el fondo de los más apartados retiros, llevando allí como una ráfaga de recuerdos del mundo, sola, perdida en la penumbra de un claustro gótico, la mano en la mejilla, el codo apoyado en el alféizar de una ojiva, ¿habrá exhalado un suspiro alguna mujer al cruzar su imaginación la memoria de estas fechas? ¡Quién sabe!»
...
Me aproximé a los hierros
que defienden la entrada,
y de las dobles rejas en el fondo
la vi confusa y blanca.
Rejas de una ermita en Villanueva de Argaño (Burgos)

La vi como la imagen
que en leve ensueño pasa,
como rayo de luz tenue y difuso

que entre tinieblas nada
...


Parece resonar el eco de la leyenda "El rayo de luna":

«En el fondo de la sombría alameda había visto agitarse una cosa blanca que flotó un momento y desapareció en la oscuridad»


Musgosas ruinas del monasterio de San Juan (Burgos)

¡Cuántas veces al pie de las musgosas
paredes que la guardan
oí la esquila que al mediar la noche
a los maitines llama!

Esquila que llama a la oración a las benedictinas de Palacios de Benaver.


¡Cuántas veces trazó mi triste sombra la luna plateada
junto a la del ciprés que de su huerto
se asoma por las tapias!

Cementerio del monasterio arriba citado.

Cuando en sombras la iglesia se envolvía,
de su ojiva calada
¡cuántas veces temblar sobre los vidrios
vi el fulgor de la lámpara!

Catedral de Burgos en disolución.

Aunque el viento en los ángulos oscuros
de la torre silbara,
del coro entre las voces percibía
su voz vibrante y clara.

Ave María de Shubert.
....
Un suspiro, una flor escondida en un claustro, una rayo de luz entre tinieblas. Una mujer "confusa y blanca". Rejas, paredes musgosas, iglesia sombría, torre, ciprés, llamada a la oración, voz clara que suena entre el viento y las demás voces. Gustavo Adolfo sueña.

Vuelve a la rima 51:

Yo soy un sueño, un imposible,
vano fantasma de niebla y luz.
Soy incorpórea, soy intangible:
no puedo amarte.
—¡Oh ven; ven tú!

La mujer ideal es ideal en el plano erótico, pero también en el literario, pues representa "la poesía de lo inefable, la que escapa o se resiste al lenguaje, la única que merece la pena".


Para finalizar, Sor Austringiliana ha cometido la travesura de traerme estos irónicos versos de "El tren" de Antonio Machado.


¡Frente a mí va una monjita
tan bonita!
Tiene esa expresión serena
que a la pena
da una esperanza infinita.
Y yo pienso: Tú eres buena;
porque diste tus amores
a Jesús; porque no quieres
ser madre de pecadores.
Mas tú eres
maternal,
bendita entre las mujeres,
madrecita virginal.
Algo en tu rostro es divino
bajo tus cofias de lino.
Tus mejillas
—esas rosas amarillas—
fueron rosadas, y, luego,
ardió en tus entrañas fuego;
y hoy, esposa de la Cruz,
ya eres luz, y sólo luz...
¡Todas las mujeres bellas
fueran, como tú, doncellas
en un convento a encerrarse!...
Y la niña que yo quiero,
¡ay!, preferirá casarse
con un mocito barbero!
...

La monjita del tren machadiano no tiene nada que ver con la novicia de las Rimas ¿O sí?


Un abrazo para todos los que pasáis por aquí de:

María Ángeles Merino

Pedro Ojeda dice en "La acequia":

Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, parte de la mujer imposible como clave de la lectura de Bécquer... y llega hasta una monja machadiana. No os perdáis esta entrada.

martes, 12 de octubre de 2010

¿Es necesaria la soledad tanto como la compañía?








Tapia del monasterio benedictino de San Salvador (Palacios de Benaver). Imágenes otoñales

Esta mañana saqué estas fotos a la tapia del monasterio benedictino de San Salvador. En otras ocasiones, os he mostrado la imagen de la tapia con su ciprés y el trigal que crece al lado. El ciprés indica el lugar donde duermen su sueño eterno las monjas que han vivido aquí. Pinchando aquí, podéis acceder a la página oficial del monasterio. Es una forma de vida que tal vez no entendamos, pero que respetamos.

Desde hace cinco años, conozco este tranquilo pueblo y paso parte del verano en él. En el resto del año , aterrizo aquí algún fin de semana, para pasar unas horas tranquilas . No, en el convento, no. La familia me deja casa...

Me pregunto y os pregunto:

¿Es necesaria la soledad tanto como la compañía?

Feliz fin de puente, amigos.

domingo, 11 de julio de 2010

Palacios de Benaver en julio: trigo, amapolas, tapia, ciprés, palomar...pájaros cantando.



El trigo, las amapolas, las florecillas, los hierbajos, la tapia, el ciprés y el palomar. Pero me falta algo en ese querido rincón, al que yo llamo el de Sor Austringiliana; con todos los respetos hacia quienes viven detrás de esa tapia...




¡Aquella mañana de abril!

"Y se quedarán los pájaros cantando"

domingo, 13 de diciembre de 2009

El burro que le adjudican a mi padre es como el amor, no sabes ni cómo y por qué, aparece, pero también desaparece...



Una que Sanchico se sabe, tan pronto es Abejita, Sor Austringiliana...Aquí tenéis a la Sor, aunque parezca Santa Rita de Casia.

Ele Bergón dijo...


Pero cuántos disfraces tiene el tal Ginés de Pasamonte, así que también es el del mono.. Se parece a una que me sé yo que anda llamándose Abejita, Sor Austringiliana, el primo, Doña Cristina y unos cuantos más y es que todo por aquí es disimular.
Parece que mi padre vuelve otra vez a tener burro y digo yo ¿ pero de dónde ha sacado semejante animal? De todas las maneras no tiene mucho cuidado con él, pues a la primera de cambio, zas, le desaparece.

El burro que le adjudican a mi padre es como el amor, no sabes ni cómo y por qué, aparece, pero también desaparece y cuando estás más tranquilo, pues vuelve y además te pones contento, porque si no lo tienes es como si te faltara algo. Yo no quería enamorarme este curso pero es que las pibitas están tan buenas....Me gusta,me gusta la del kiosko. Tranquilos troncos que de momento sólo nos miramos.

No sé que le pasa al Alonso, parece que está algo dolido, y habla mucho de afrentas. ¿Quién le habrá hecho daño? Para daño, daño el que ha recibido mi padre por ponerse a rebuznar ¿ a quién se le ocurre? Pues sólo a él. Es que no escarmienta, como yo con eso del enamoramiento.

Si ya están cerca del Ebro, llegarán pronto a Zaragoza ¿no? Para eso dicen que se iban de viaje. No sé, no sé, algo no me cuadra.

Choque de manos

El Sanchico.

domingo, 21 de junio de 2009

El autor de la historia ¿se llama Cide Hamete Berenjena?



"—¡Y cómo —dijo Sancho— si era sabio y encantador, pues, según dice el bachiller Sansón Carrasco , que así se llama el que dicho tengo, que el autor de la historia se llama Cide Hamete Berenjena !

—Ese nombre es de moro —respondió don Quijote.

—Así será —respondió Sancho—, porque por la mayor parte he oído decir que los moros son amigos de berenjenas".
(Copiado del capítulo II del Quijote, segunda parte)
http://cvc.cervantes.es/obref/quijote/edicion/parte2/cap02/default.htm#arriba

Me ha dado la idea el blog "Literatura revulsiva", donde leo que esta hortaliza con miel está de rechupete.¿Hablamos de berenjenas?

viernes, 22 de mayo de 2009

El primer vuelo de la abejita por "La acequia"



Hoy 22 de mayo es Santa Rita de Casia, patrona de los imposibles. Sor Austringiliana, con la que guarda gran parecido, se ha posado encima de la segunda parte del Quijote, para indicarnos que comentar todo el Quijote es posible.

Como estamos haciendo balance de nuestras lecturas quijotescas de los jueves, pongo aquí el primer vuelo de la abejita por "La acequia", el 6 de septiembre de 2008.

Abejita de la Vega dijo...

¡Hola!

Soy una lectora permanente del Quijote que vive a las orillas de las mismas aguas que Pedro Escudero.
Siempre lo estoy leyendo, unas temporadas mucho, otras poco...depende. Siempre en un tomo ya un poco desvencijado, de la versión de Martín de Riquer.

Voy por mi cuarta lectura del Quijote. Pienso que empieza a gustar cuando te acostumbras a su peculiar manera de construir las frases. Da la impresión, al lector actual, que este tipo se la tiene jurada a los puntos y aparte.

Llega un momento en que ya lo lees con la misma fluidez, con que leerías un best seller de actualidad.
Esta vez ¡hasta he podido con el "ladrillo" del cautivo! Confieso que, en mis tres primeras lecturas, me salté las aventuras del enamorado de Zoraida. Muy biográfico pero pesadísimo.

Con respecto al capítulo de la semana se me ha pasado por la cabeza que el bálsamo de Fierabrás es clasista como racistas son esas medicinas que , en Estados Unidos, fabrican sólo para los negros.

Mi blog , compartido con dos amigos,es:
http://aranitacampena.blogspot.com/

Un saludo
6 de septiembre de 2008 16:53

Pedro Ojeda Escudero dijo:

ABEJITA: Bienvenida a La Acequia, en la que espero encontrarte en próximas ocasiones. Me alegra tu afición al Quijote y que hayas podido al fin con el cautivo. Llegaremos en breve a esta historia. Saludos.

Gracias por aquella bienvenida , por contestar a mis comentarios, por hacerme leer el Quijote de otra manera , por lo que he aprendido y...porque ahora escribo más que "El Tostado".

martes, 19 de mayo de 2009

¿Quién es esa monja tan rara que habla antiguo con un nombre impronunciable y que se traslada de un siglo a otro como un ente?



Ayer, por la tarde, a orillas del Arlanzón, daba su paseo esta procesión de novicias que hubiera encantado a Sor Austringiliana. En una tarde soleada marchaban de dos en dos, sin romper nunca la fila. Burgos...

Ele Bergón dijo...

Silvia, ¿quién te dice a ti qué todo lo que no está bien lo hacen los Sanchic@? Todas las culpas siempre para nosotros. Jó no es justo.

Es muy bonito el árbol ese del amor He visto uno que tiene muchísimas más flores, pero estoy empezando a pensar que el amor no es tan bonito como el árbol. Mira el Alonso cómo acaba por culpa de la Dulcinea, echo unos zorros y mi padre cuando vuelve al pueblo, no le pregunta mi madre, que tiene tres nombres, no, no le pregunta qué como ha estado no, le pregunta qué le ha traído para mi hermana y para ella y para mi qué, pues ni me nombra.

Estoy enfadado con la vida, como me dice mi profesora de lengua y no es para menos. La Churri se ha enterado que le he dicho a la Vane que me gusta, ella me ha dicho que yo flipaba en colores y que "verde las han segao" en palabras de mi padre Sancho. ¡ Cómo son tan amigas! !Si van hasta el water juntas! pues ahora no tengo ni la una ni la otra. Me he quedado más sólo que la una. A ver si este verano levanto cabeza y ligo un poco en la pisci que si no...

Ahora empezaréis con la Segunda Parte de estas locuras que escribe el Cervantes sobre el Alonso.No sé si os seguiré. Ya veremos.

Por cierto, ¿quién es esa monja tan rara que habla antiguo con un nombre impronunciable y que se traslada de un siglo a otro como un ente? Si le hace hablar hasta el Cervantes con el superprofesor. No entiendo nada. Mi profesor de plástica llamaría a esto surrealista, como eso que pintan los pintores como el Magritte y poemas como lo que escribe Lorca sobre Nueva York, que entender no entiendo mucho, pero no sé, me gustan. lo reconozco. Lo que no me gusta tanto es lo que me ha pasado con mis Churris si yo iba con buena fe.

Adios, despistaos, que estáis un poco idem.

El Sanchico.

Luz del Olmo

viernes, 15 de mayo de 2009

¡ Esto de los versos no puede quedar así! ¡Por todos los demonios! ¡Académicos de Argamasilla!

Aquí dormía Sor Austringiliana su sueño eterno (Palacios de Benaver, Burgos)

Comentario a los versos que cierran la primera parte del Quijote (capítulo LII) publicado en http://laacequia.blogspot.com/


Para este comentario, Abejita de la Vega cede la palabra a Sor Austringiliana que posee la capacidad de viajar a través del túnel del tiempo.


Alabado sea nuestro Señor Jesucristo, tal vez sus caridades no me conozcan. Soy una humilde hermana que dormía su sueño eterno de ocho siglos, en mi monasterio castellano, bajo un pequeño ciprés. No sé cómo fue, pero acabé transportada hasta el pecador siglo XXI. Allí, una fuerza misteriosa, me introdujo en unos infernales canalículos que llaman Internete. Allí soy forzada a penetrar en unas luminosas cajitas.


Compartí uno de esos canalículos, con otra monja, Sor Leandra; la cual tuvo a bien darme cuenta de su vida terrenal, en un siglo que llamaron de Oro, con el XVI como número. Se lamentaba de que su padre la hubiera encerrado a la fuerza en un monasterio, con tan solo quince años, por haber seguido los pasos a un seductor soldado llamado Miguel de Cervantes que luego fue renombrado escritor.


Solicitome la ayudase que ansiaba encontrar al ectoplasma de aquel a quien tanto amó. Sospechaba que, al igual que nosotras, había sido capturado por los canalículos del satánico invento, ¡Y lo hallamos! Permanecía inmóvil y silencioso, agazapado junto a una cajita luminosa que, diabólicamente, alternaba la villa del Pisuerga con la del Arlanzón. Hubo un fantasmal abrazo entre los dos viejos amantes. Abrazo y…algo más. Que aunque no tengamos cuerpo…


El del brazo enfermo nos informó de que, por allí, escribían constantemente acerca de su don Quijote y de otras sus criaturas, hijas de su pluma. Los mensajes eran muy extraños, hablaban de acequias, blogs, entradas, comentarios… Alzó la voz para decir: ¡Pero esto de los versos no puede quedar así! ¡Por todos los demonios! ¡Académicos de Argamasilla! ¡Hoy quiero ser yo el que se comunique con ese dómine que declara llamarse Pedro Ojeda Escudero!

Mi nombre es Miguel de Cervantes Saavedra, autor del renombrado, traducido e impreso libro del que vuesa merced comenta: “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”. Mi vida era la propia de un fantasma vagando por aquellos conocidos lugares, los cuales fueron escenario de mi desdichada y azarosa vida terrenal: Compluto, Madrid, Nápoles, Lepanto, Argel, Madrid, Valladolid…También acudía a las más lejanas poblaciones del orbe donde hablaban de mí y de mi obra, mas caí atrapado en estos canalillos donde bullen las www, habiendo elegido éste que llaman “La acequia”, el cual me es especialmente grato por lo que dejan escrito en torno a mis capítulos.

Mas al llegar al último de mi primera parte, mi vista ha topado con unos versos que son dignos de una recta interpretación.¡Académicos de Argamasilla! ¡Académicos de tabernas donde escancian el buen vinillo de Arganda! ¡Y yo era uno de ellos! Monicongo, Caprichoso, Paniaguado, Burlador, Cachidiablo, Tiquitoc y yo. Los siete habíamos sido camaradas, puesto que asistimos a las mismas clases del gramático López de Hoyos, en el Estudio de la Villa de Madrid. Nos denominábamos académicos de la Argamasilla y, en torno a una mesa de taberna y una jarra de vino, competíamos por ver quién acertaba a escribir el mejor soneto, burlesco o amoroso, con o sin estrambote. Los míos eran los más loados por el maestro y ello me convertía, en muchas ocasiones, en blanco de sus pullas.

Al cabo de muchos años, cuando ya éramos hombres maduros, la academia de Argamasilla volvió a reunirse en uno de sus locales habituales. Me encontraba finalizando el capítulo LII del Quijote, deseaba rematarlo de forma adecuada, dejando la puerta entreabierta. Compartí mis dudas con mis viejos compañeros de estudios ,a los cuales había leído fragmentos de mi libro. Uno de ellos mandó a un criado que trajera lo necesario para escribir, en ese mismo lugar, entre vasos de vino. Alguien, no recuerdo quién, ideó la historia de la caja de plomo enterrada en los cimientos de una ermita, con unos pergaminos. Entre todos redactamos lo del hallazgo. Cada uno escribió el epitafio o soneto que figura encabezado con su sobrenombre. Escribí las últimas líneas, ya conocen vuestras mercedes lo de los versos con letra carcomida, el académico que los sacará a la luz…

¡Qué versos más malos! ¡Llamar calvatrueno a don Quijote! ¡Hasta el mismo Aranjuez lo conducen!¡O hasta Catay!¡Rolliza y amondongada a Dulcinea! ¡Sancho majadero! ¡Qué rimas más forzadas! Deposité lo escrito en la taberna encima de mi mesa, al lado de mi manuscrito, casi finalizado.¡Mañana tendría tiempo de escribir otro final mejor para el capítulo!

Al día siguiente, permanecí en el lecho toda la mañana, con la cabeza como golpeada con un batán. Cuando me levanté, mi sobrina me dijo que el chico del impresor había estado en casa, pidiendo el manuscrito para imprimirlo y, siguiendo las instrucciones de su padre, se había llevado todos los papeles que yo había colocado encima de la mesa. ¡Los cincuenta y dos capítulos más lo de la taberna! Fui a explicárselo al impresor, pero a éste le había parecido de perlas ese remate final y yo… cosí la boca.


Cuatro siglos después he confesado mi falta de autoría en ese final, forjado entre jarras de vino tinto y blanco. Por último, he de decirles que he aprendido la lengua de estos castellanos del siglo XXI y los imito ya bastante bien. ¡Como que soy un genio de las letras!
Creo que me están apagando


Sor Austringiliana

María Ángeles Merino

Un saludo para todos

Pedro Ojeda Escudero. dijo...
¡Qué graciosa demostración de lo que tanto ha dado que hablar a la crítica! Si es que no hay nada como una buena Sor viajera en el tiempo para hacerlo...
¡¡Mil gracias por la compañía de todos, Abejita, Sanchico, Ele, Sor Austringiliana, etc!! Espero contar con vosotros para la segunda parte.

Gracias Pedro, a por la segunda...