lunes, 9 de enero de 2023

Del "cristalino río" al "fétido fango". Canto a Teresa de Espronceda.

 

Crónica de la reunión del 20 de diciembre de 2022, del Club de Lectura de La Acequia y Alumni UBU, dirigida por el profesor Pedro Ojeda Escudero. El libro que comentamos fue el Canto a Teresa de José de Espronceda. La sesión comenzó a la hora habitual, las cuatro y media de la tarde, en el pabellón 5 de la Facultad de Humanidades y Comunicación, en el edificio del antiguo Hospital Militar. 

Así fue, disfrutamos de leer y comentar el romanticismo más exaltado, el del Canto a Teresa de Espronceda, en el Canto II de El Diablo Mundo. Pedro Ojeda nos propuso leerlo en la edición ilustrada de Deméter (2022) y, si no era posible, manejar cualquiera de las que están disponibles en el mercado, como la completa de El Diablo Mundo en Cátedra. En internet hay también una buena edición, en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

¡Cuánto tiempo sin reunirnos! Fue un esperado y grato reencuentro. Hubo abrazos, saludos y bienvenida a los nuevos compañeros lectores. Y nos presentamos, cada uno a su manera, breve e individualmente. Algunos hasta nos confesaron sus preferencias futbolísticas. Nuestro profesor recordó las líneas generales del funcionamiento del club y nos pidió propuestas de posibles nuevas lecturas. 

-(P.O.) Antonio del Hoyo es el ilustrador, consigue dar voz a Teresa, sus emociones y sentimientos, a través de sus magníficas ilustraciones, en un diálogo a dos voces. Era una propuesta difícil, lo leímos en el colegio, es un insulto a Teresa, y  quiso dar voz a quien no se puede defender, jugando con la Canción del Pirata. El verdadero pirata no es él, es ella, la que pone en riesgo su vida personal, la que rompe. Los dibujos dialogan con el texto, con todo el sufrimiento de Teresa, como el de los hijos de Teresa, no olvidemos que cuando una mujer se separaba perdía la patria potestad y no podía volver a verlos. 

O como la del corazón, con ellos dos dentro y enfrentados. Juega con lo biográfico y con el texto. Sin cambiar el texto podemos dialogar, en un formato ideal para un texto arrebatador: literatura y vida.

Me encargué personalmente del cuidado del texto, lo revisé antes de la publicación para adecuarlo a la sintaxis y puntuación actual y facilitar la lectura, sin alterar en nada la propuesta de Espronceda. 

Canto a Teresa, Espronceda. Deméter 2022.

-(L.) (M.A.) Como en otras ocasiones, prometí confeccionar mi crónica de la reunión y aquí la tenéis. En su momento, invoqué la ayuda de Pentapolín del arremangado brazo y el gigante Briareo, puesto que mi dolorido y asaetado brazo tenía dudas al respecto. Debió surtir efecto, o fue el fisioterapeuta.

Hablamos:

-(L. ) (M.A.) En los años setenta, cuando yo estaba en el Instituto, solía figurar un fragmento del Canto a Teresa en los manuales de Lengua y Literatura. Yo lo leía, el poema decía cosas muy bonitas pero el poeta me caía un poco gordo, veía injusto lo del "cristalino río" y, sobre todo, lo del "fétido fango", con esas dos efes que se pegaban a mi oído. ¿No eres tú, señor Espronceda, en buena parte el causante de lo que echas en cara a Teresa? ¿No veis que sois ocasión de lo mismo que culpáis?

Tú fuiste un tiempo cristalino río,
manantial de purísima limpieza;
después torrente de color sombrío,
rompiendo entre peñascos y maleza,
y estanque, en fin, de aguas corrompidas,
entre fétido fango detenidas.

-(L.) Me costó, no sé leer poesía, con el dibujo muy bien, acompasado con lo que decía. 

-(L.) Le puso los cuernos, me quedé allí.

-(L.) Me ha costado el comprenderlo un poco. He sido capaz de entenderlo, no todo.

-(P.O.) Aprendemos la literatura a la que nos acercamos.

-(L.) Un libro delicioso del XIX, toda una evolución de él como escritor y ella como personaje. Leo en alto, he tenido que repetir, algunas fascinantes con un punto de tragedia.

-(P.O.) La poesía se hacía para ser declamada. Antes del XIX se leía en alta voz, llena de exaltación. El original está lleno de  exclamaciones y puntos suspensivos, esto está limpio para que se pueda leer.

-(L.) Lo he empezado a leer y no me he enterado de nada. No lo he terminado.

-(P.O.) Lo comentamos y luego lo leemos. El dibujo es una maravilla, en cuanto hablemos cambiarás de idea. 

Pedro Ojeda (P.O.) con los lectores (L.)

-(L.) Nos cuesta leer poesía, algunas son preciosas, otras me han costado por el fondo oscuro, cansinas de leer, algunas un placer, un gusto. Arrebatadoramente romántico. 

-(L.) No he comprado el libro, compré en internet una glosa del Canto a Teresa. Lo que más me ha gustado es su vida y su entorno: Londres, París...Dios, qué siglo XIX pasa en España. En la introducción leo a Rilke: "la poesía no se lee para ser entendida sino para ser sentida". Imposible emocionarme, no debo ser nada romántica.

-(P.O.) Sé que os cuesta el teatro y la poesía.

-(L.) Me llegó Karmelo Iribarren.

-(L.) La primera sensación: algo cursi, amor o desamor. Luego, pienso en el Romanticismo y quiero entender lo que estos hombres hicieron para sacar a flote la libertad, lo cual les podía costar la vida. En la Canción del Pirata, aquellas octavas reales con palabras tan románticas: tormenta, olas... Llego a "tú embriagada en mi amor, yo en tu hermosura". Es romanticismo en estado puro.

-(L.) No creo que haya que leerlo con las claves actuales. Lo leí con una profesora que nos hacía declamar. Con declamación es bestial, brutal. 

-(P. O.) El romanticismo expresa sin pudor los sentimientos, ahora nos cuesta lo emocional, hay que reivindicarlo. 

-(L.) La furia, la vida al límite. Me ha encantado. 

-(L.) Recuerdo que en las bibliotecas de los centros penitenciarios la Desesperación de Espronceda siempre aparecía arrancada.

-(L.) (M.A.) Lo leo y me voy a Garcilaso. ¡Es lo mismo! 

"¡Oh, dulces prendas, por mi mal halladas,

dulces y alegres cuando Dios quería!

..."

-(L.) El texto me encanta, el "fétido fango", su lucha, su insatisfacción con el mundo.

-(L) Exclama ¡Ilusiones! Muy hermoso todo, pero ilusiones al fin. 

-(P.O.) ¿Habéis leído alguna biografía? Os recomiendo Teresa, la biografía de Rosa Chacel, encargada por Ortega y Gasset, impulsor de biografías de escritores para su Revista de Occidente.

En 1827, se conocen en Lisboa y más tarde coinciden en Londres, en el exilio: él exiliado, ella hija de padre exiliado. Se enamoran pero Teresa, sin perder el contacto con Espronceda, se casa con un rico negociante para solucionar el problema económico de su familia. Tienen una relación apasionada. Se escapan hasta que la amnistía de Fernando VII les permite volver a España. Fingen, el poeta tiene dos casas, nace Blanca Espronceda. Él está ocupado, ella se cansa, él va a buscarla. En 1836 lo abandona, también a sus tres hijos. En sus últimos años hay rumores de que se dedica a la prostitución, muere en una casa en pésimas condiciones. Él va a ver el cadáver de ella desde una ventana y compone este texto. Blanca que queda a su cargo. Blanca se casa con el hijo de Escosura con el que edita las obras de su padre.

En El Diablo Mundo, tenemos el liberalismo más exaltado: el protagonista vende su alma al diablo, vuelve a a la juventud, va desnudo, en estado adámico. Encuentra un mundo lleno de materialismo, muy destructivo, Hay versos muy prosaicos y versos muy líricos. En el Canto II inserta el Canto a Teresa, escrito en octavas reales. ¿Por qué?

Es un juego bimembre: 11A 11B 11A 11B 11A 11B 11C 11C. Espronceda es un romántico que va a insertar su dolor en la estrofa más clásica, Garcilaso de la Vega la impone, Góngora la usa en el Polifemo. Se había formado en el clasicismo, usa la gran estrofa clásica pero la revienta desde dentro. Posee el dominio métrico de la estrofa. Todo nos lleva a ese ritmo: el bien y el mal, el mundo y la realidad. Todo está organizado en estructuras temáticas bimembres, para dinamitar desde dentro, su idea es denunciar la hipocresía social. 

¿Cómo expresa su dolor? Evidencia grietas del mundo: bueno es el mundo, es una jaula. 

"Bueno es el mundo, ¡bueno!, ¡bueno!, ¡bueno!..."

"¡Cantad en vuestra jaula, criaturas!"


Empieza con Garcilaso. En Garcilaso, la Naturaleza acoge su sufrimiento, acoge su dolor.
Frente al mundo clásico, aquí no hay compasión, no hay equilibrio, no hay nada que lo frene.
 "¿Dónde volaron, ¡ay!, aquellas horas?" Garcilaso lo pone en boca de los pastores Salicio y Nemoroso: la amada le es infiel, la amada ha muerto, Espronceda dice "yo" : "yo, desterrado en extranjera playa". 

"Gorjeaban los dulces ruiseñores". Añora la infancia, la pureza de sentimientos.
"Yo amaba todo". La mejor expresión para un romántico.

La libertad santa diosa, cual las olas que azota con violenta cólera: 


"Es el amor que al mismo amor adora", es "el amor que pasa" de Bécquer. 

"¡Oh Teresa!" Ya tiene nombre. "¡Oh dolor!" "¡Pobre Teresa!" Un pesar tan intenso. Piedad.
Amor y desprecio. 

Es un trasgresor: Cuando cediste a mi amor te estropeaste, el deseo sexual satisfecho y se estropeo todo. Alcanzar el objetivo deseado lo estropea, es una pura contradicción.

-(L.) Está como las maracas de Machín.

-(L.) Es cursi, cuando ella ha muerto y le va a insultar

-(L.) Ha muerto y la insulta.

¡ay!, agostó la flor de tu pureza?"
 

¡Fuiste tú!
Lo consigue, la insulta.
Fuiste tú el del fétido fango.
Un cabronazo, fuiste tú. 

"Mas ¡ay!, que es la mujer ángel caído
o mujer nada más y lodo inmundo,"


¡Pobre Teresa! 

Enamorado y le insulta. Juego del romántico.
Roídos recuerdos
Roída de recuerdos de amargura,
Tus hijos.

"tus hijos, ¡ay!, de ti se avergonzaran,
y hasta el nombre de madre te negaran.


Quedará un rayo  mío.

La insulta pero está enamorado.
Espantosa expiación de tu pecado.
Agonía de ella.

-(L.) Hipocresía del mundo ¿y de él?

-(L.) Un cínico.

-(L.) Una persona sin corazón, destrozado por dentro.

-(L.) Eres una guarra pero cómo te quiero. 

-(P.O.) 

"Gocemos sí; la cristalina esfera 
gira bañada en luz; ¡bella es la vida!
¿Quién a parar alcanza la carrera
del mundo hermoso que al placer convida?
Brilla radiante el sol la primavera 

Se nos ha hecho muy corto. Termina la reunión y nos deseamos feliz Navidad. Nos vemos en enero. Afuera llueve con ganas. La próxima lectura será Solo triste de oboe de Yolanda Izard.


Mi crónica está redactada, como otras veces, siguiendo mis rápidos apuntes tomados en la reunión, con la voluntad de acertar con su espíritu, ya que con la letra, toda la letra, es humanamente imposible.

Un abrazo para todos los que pasáis por aquí de:

María Ángeles Merino