Comentario en torno a la obra de teatro "Urtain" de Cavestany para la lectura colectiva de "La acequia", dirigida por Pedro Ojeda.
“El oro conseguí pero el amor perdí"
Mientras buscaba el arranque para una entrada en torno a ”Urtain”, qué difícil sin texto, ronda por mi cabeza insistentemente una sentimental canción. Son las bellas voces de Amaya Uranga y Plácido Domingo en “Maitechu mía”.
![]() |
| De aquí. |
Como os decía, “Urtain” me trae de la mano esta canción tan triste:
“Buscando hacer fortuna como emigrante se fue a otras tierras, y entre las mozas una quedó llorando por su querer. Vuélvete al caserío no llores más mujer que dentro de unos años muy rico he de volver, y si me esperas lo que tú quieras de mi conseguirás. Maitechu mía, Maitechu mía. Calla y no llores más”. El casero Urtain tiene poco en común con el indiano Santi, como es obvio. Mi asociación de ideas viene de su condición de vascos que buscan fortuna fuera de Euskadi. Un emigrante y un boxeador. En los dos personajes puede encajar aquello de “El oro conseguí pero el amor perdí”. En el caso del boxeador, el ansiado dinero desaparece pronto, en negocios ruinosos que precipitan su suicidio.
| De aquí mismo. |
Manipulado, convertido en un juguete roto, así es; pero "la ingenuidad del Morrosco se sostiene a medias, pues éste habría peleado en diversos combates amañados, tongos que le ayudarían a ascender en el escalafón del boxeo profesional...Urtain muestra una gran avidez de dinero".
En ese ring de boxeo, donde va destapándose cruelmente su lado oscuro, el “Urtain” de Cavestany da rienda suelta a los viejos sufrimientos, ante un grupo variopinto de personajes. No faltan famosos, políticos, los impulsores de su carrera, un paisano vasco...Urtain padre (Aita), Urtain niño, Marisa la primera mujer y Cecilia la segunda.Unos deslenguados periodistas dan el tono ácido a la obra, qué mala leche se gastan. Y ese presentador tan fino que rezuma maldad. Y la chica contoneante del cartelito y un público que le jalea. Todo con muy pocos actores y con un único escenario. Muy buenos son los de "Animalario". Roberto Álamo, un diez.
| Roberto Álamo (Wikipedia) |
Ponemos el vídeo. Música vasca. Qué ha hecho para que todo sea “tan sucio”; por qué sus amigos, “que no hablan español”, le miran como un apestado, como si les fuera a contagiar algo. Sí, “Urtain fue España. España acabó con Urtain”. Vasco españolista e icono del franquismo, todo un estigma en la Guipúzcoa interior. Y esa foto, dichosa foto. El presentador extiende el brazo, al contarlo.
| De aquí. |
En la obra de teatro, lo seguimos en sus intentos de darse ánimos a sí mismo y de quedar por encima, como el aceite. Su discurso se compone de subidas y bajadas, de la chulería al desánimo:
Estoy como un toro, sólo tengo un derrame y sudo. Sudo hasta debajo de la nieve, tengo que llevar un pañuelo porque hace mucho calor, en Madrid en julio hace mucho calor, ahí está Marisa, Marisa en qué mes estamos, Marisa se marchó con los hijos, me había jurado que no me abandonaría y, al final, se ha ido. Tiene cojones, dice.
![]() |
| De aquí. |
Mientras escribo esto recuerdo de la Wikipedia que Urtain tuvo tres hijos con Cecilia y dos con Marisa. Cinco.
Pero nada puede con él, asegura, mira que ha tenido accidentes, ni los coches pudieron con él, aquel Pegaso, se le clavó el volante y no puede respirar bien.
Aunque las de los accidentes fueron importantes, las heridas del boxeador fueron tres: el amor, el dinero y su propia identidad.
Sigamos escuchando el "Maitetxu mía":
"No volveré a quererte con toda el alma Maitechu mía, ni volveré a cantar zortxicos al pasar..."
Un abrazo para todos los que pasáis por aquí de:
María Ángeles Merino
Pedro Ojeda dice en "La acequia":
"Entre músicas y recuerdos, Mª Ángeles Merino anda con mucho acierto en el comentario inicial de Urtaín. Tiene razón al ponerle esa banda sonora."








