Dedicado a mi amiga Estrella, que pasó una vez por donde yo pasé cientos de veces. Y vio lo que yo no vi, en Fuente del Prior, junto a las orillas del Arlanzón, en Burgos. Descubrió unos sauces enamorados y así me lo dijo.
Amigas poetas ¿Tenéis algún poema para estos árboles?
Estrella me dice que no es poeta ni comenta en los blogs , pero añade estos adjetivos a "nuestros amigos los sauces":
"Acogedores (sus ramas llegan casi al suelo, como si abrazaran a los que se ponen debajo. No me extrañaría que fuera lugar de parejas). Dignos (porque están muy derechos, casí siempre se inclinan hacia el agua) Íntimos (porque se juntan por abajo) Independientes (se separan por arriba aunque entrelazan ramas)"
Luz del Olmo, nuestra Ele Bergón, nos deja este haiku, para nuestra amiga y compañera Estrella.
En el paseo el amor de dos sauces dejo su huella.
Gelu dedica estas palabras, para "esos árboles felices, de Fuente Prior", en su Ciudad.
Los sauces, estaban hartos. de que los llamaran llorones. Ellos lo eran a medias.
Estaban alegres siempre, sólo por verse. Eran la excepción, los raros.
Eran valientes, y querían estar juntos, y gritarlo, que lo supieran: "Estaban enamorados".
Y se iban acercando. Y lo consiguieron, mientras sus corazones reían, cayendo las ramas inoportunas con su abrazo de escándalo.
¡Ay, las miradas curiosas!, ¿por qué no harán otro tanto?.
Kety Morales, la de "Los cuentos de la abuela" nos escribe estos versos.
Unos versos para los sauces:
Como dos enamorados Abrazados uno al otro Saludando al nuevo día Que Apolo les regala.
Unos dicen que si lloran. Otros que si lagrimean. Sus ramas mecen al viento Como prueba de su amor
El sauce no es llorón. Pero si se entristece Si a sus pies... No se respira amor
besos
Estoy de albañiles en El Toboso y la inspiración ha volado. ;-)
Mis amigas poetas no me defraudarán, pensé. Y así ha sido. Gracias a las tres.
La amapola, vestida de rojo brillante, se sabe hermosa, destacando orgullosa en medio del verde. La vieja piedra, herida de tiempo y de erosión, la contempla, admirada de su belleza. ¡Pero será tan efímera!. En su permanecer, ¡ha visto tantas como ella!.