Hago balance y , al acabar este año, digo:
Esa puerta, tan querida, sigue abierta. Trabajo rodeada de gente estupenda.
Tengo a mi familia.
Tengo a mis buenos amigos. Algunos no están aquí, pero siguen conmigo. El teléfono es un gran invento, móvil o fijo. También Internet.
Curry está ahora solo, solo, en mi corazón.
Sigo escribiendo mucho, me gusta y he conocido personalmente a los culpables.
En este blog, entra gente estupenda a la que deseo:
¡Feliz Año Nuevo 2011!