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sábado, 27 de marzo de 2010

El almendro de la subida al cerro "San Miguel" ya floreció.



Subida al cerro de San Miguel (Burgos). Almendro urbano.

Llegó la primavera y este almendro burgalés no había florecido. Aquí lo tenéis, con sus flores abiertas, un 27 de marzo.

A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

(Miguel Hernández, Elegía a Ramón Sijé)

miércoles, 3 de febrero de 2010

Algún día se pondrá el tiempo amarillo sobre mi fotografía.



Contestando a la emotiva entrada "El tiempo que pasa",en "La acequia", me vienen a la memoria estos versos de Miguel Hernández. Me pongo a revolver en la caja de las fotos viejas. Junto a las fotos amarillas, aparece ésta tan borrosa. Son mis primeros alumnos, en 1979, unos parvulitos de Ordizia (Guipúzcoa). Las fotos en blanco y negro amarillean ¿Qué pasa con las de color?
De paso, os recuerdo que estamos en el centenario de Miguel Hernández.


Un carnívoro cuchillo
de ala dulce y homicida
sostiene un vuelo y un brillo
alrededor de mi vida.

Rayo de metal crispado
fulgentemente caído,
picotea mi costado
y hace en él un triste nido.

Mi sien, florido balcón
de mis edades tempranas,
negra está, y mi corazón,
y mi corazón con canas.

Tal es la mala virtud
del rayo que me rodea,
que voy a mi juventud
como la luna a mi aldea.

Recojo con las pestañas
sal del alma y sal del ojo
y flores de telarañas
de mis tristezas recojo.

¿A dónde iré que no vaya
mi perdición a buscar?
Tu destino es de la playa
y mi vocación del mar.

Descansar de esta labor
de huracán, amor o infierno
no es posible, y el dolor
me hará a mi pesar eterno.

Pero al fin podré vencerte,
ave y rayo secular,
corazón, que de la muerte
nadie ha de hacerme dudar.

Sigue, pues, sigue cuchillo,
volando, hiriendo. Algún día
se pondrá el tiempo amarillo
sobre mi fotografía.

(Miguel Hernández, El rayo que no cesa)

miércoles, 19 de marzo de 2008

Llegó con tres heridas:


Llegó con tres heridas:

la del amor,

la de la muerte,

la de la vida.
Con tres heridas viene:

la de la vida,

la del amor,

la de la muerte.
Con tres heridas yo:

la de la vida,

la de la muerte,

la del amor.


Miguel Hernández


PARA ISABEL QUE ME DICE QUE-TIENE TRES HERIDAS