miércoles, 9 de noviembre de 2016

Comenzamos a recrear Niebla, de Unamuno.


 El sábado pasado, las hojas mojadas se pegaban en los cristales y decidí sacar de la niebla a mi amiga Austri, ente de ficción. Confío en que no se me rebele, que no imite a Augusto Pérez.



-¡Austri! ¡Bienvenida! Deja el paraguas y la gabardina la colgamos aquí, a ver si se va secando.  ¡Tenemos una buena lectura para una tarde de lluvia! Siéntate y te cuento lo que se me ha ocurrido.

-¡Tu Niebla es de Austral como la mía! ¡Edición de 1971! ¡Qué buena pinta tienen las magdalenas! ¿Y las copas con la botella? 

-A ver, te explico. El Cointreau va a ser mi magdalena de Proust, un fenómeno que asocia una experiencia sensorial con un recuerdo. ¿Sabes de qué te hablo?


-Sí, el escritor Marcel Proust que se llevó a los labios una cucharada de té con un trocito de magdalena y le invadió un placer insospechado, despertado por la memoria de un sabor que le llevó a los veranos de su infancia: desde la magdalena mojada en tila que le daba su tiíta hasta todo un rosario de recuerdos. Así tres mil páginas de En busca del tiempo perdido. 

-Eso es, porque: "el cerebro guarda cientos de historias, sabores, olores, sonidos...que de repente nos sorprenden y trasladan a otro momento". Tú también me sorprendes, Austri.

-¿Y qué tiene que ver el Cointreau con todo eso? ¿Te va a ayudar a recordar? Lo normal es beber para olvidar.

-Muy graciosa. Recordarás que leímos Niebla cuando estábamos en COU, aunque aquel profesor no se molestara en explicarnos nada ni de Unamuno ni de su obra. Ni siquiera nos pidió un trabajo escrito. Se limitó a decir, a principio de curso, que había que leer Niebla. Sería cosa de los programas oficiales.

-¡Y la mayoría lo leímos por si las moscas! ¡Con los alumnos de ahora tenía que haber dado!

Lo recuerdo. ¿Pero qué tiene  que ver la nivola de Unamuno con esa bebida?

-Tiene que ver porque recuerdo que comencé a leer Niebla, un domingo, tras una celebración familiar en un restaurante. Al final de la comida, alguien pidió una copa de Cointreau con hielo. Y me animó a pedir otra para mí, si sólo era naranja...¡Como si fuera una Fanta!

-Así que comenzaste a leer a Unamuno, bajo los efectos del alcohol de alta graduación.

-Bebí muy poco, ya sabes mis costumbres, pero me sentía algo eufórica. Me fui enseguida a casa y, no sé por qué, cogí aquel libro del cual el profesor parecía haberse olvidado. ¡Y me gustó! ¿Tú lo leíste?

-Claro, como tú. Ya sabes que somos almas gemelas. Ahora lo he vuelto a leer y ya no es el mismo libro. 

-No es la misma realidad de Niebla. No puede serlo porque la realidad de esta "nivola" no es la de un hombre que vivió en el pasado. "La realidad es el sentimiento de ser que cada lector tiene al leer la obra. La construcción literaria depende de este sentido personal de cada uno...Y detrás del hombre Unamuno hay la re-creación del lector, que en último caso está al fin de la cadena recreativa. (Mario J. Valdés)" 



-Así que lo único real es nuestro acto de lectura. Somos los recreadores, el último eslabón. Don Miguel nos concede la categoría. 

-Nunca nos bañamos en el mismo río, nunca volvemos a leer el mismo libro. Vamos a comentar dos recreaciones, dos sentimientos de ser, dos libros. El del pasado y el del presente.

-Pero la tuya no es la misma que la mía.

-Tú, calla, Austri, que eres un ente de ficción. 

-Tus deseos "son para mí mandatos". Comienza, pero que sepas que tú tampoco posees "libre albedrio". 


Empiezo. ¿Quién era Miguel de Unamuno? Un gran escritor español, no cabe duda. Sólo por el capítulo XXXI de Niebla, el de la rebeldía del protagonista Augusto Pérez ante su "señor creador", merecería ocupar un puesto de honor en la literatura española. Aquellas palabras inolvidables:

"...¿conque he de morir ente de ficción? Pues bien, mi señor creador don Miguel, ¡también usted se morirá, también usted, y se volverá a la nada de que salió...! ¡Dios dejará de soñarle! ¡Se morirá usted, sí, se morirá, aunque no lo quiera; se morirá usted y se morirán todos los que lean mi historia, todos, todos, todos sin quedar uno!..." 

-A ti parece que te hicieron especial mella, recuerdo que cuando escribiste, en este blog, sobre tus primeras lecturas, decías: "Y, qué angustia, Dios dejará un día de soñarme, porque soy "un ente de ficción"..."

¿Qué sabían de Unamuno aquellas dos adolescentes que vivían los los últimos coletazos de la dictadura franquista? 

-Poca cosa, lo habíamos estudiado dentro de "la mal llamada generación del 98 (Unamuno, Baroja, los Machado, Valle Inclán)"que , como explica Pedro Ojeda, "en realidad pertenecen a la misma estirpe literaria del modernismo que cambiará la forma de afrontar el arte".  Pero a nosotras nos pintaban a unos escritores, todos juntitos, que se echaban las manos a la cabeza ante la pérdida de las últimas colonias de ultramar: Cuba y Filipinas, ante la decadencia del país. Vaya, parece que la "magdalena" funciona.



-Aquí tienes una biografía de Unamuno, de la socorrida Wikipedia:


-¡Qué insistencia con lo del 98! El gran escritor vasco Unamuno, autor de artículos, poesía, ensayo, teatro y novelas, el intelectual comprometido y desterrado, el rector de Salamanca, persona inquieta y contradictoria, "contra esto y aquello", en diálogo constante consigo mismo, reflexionando sobre  la existencia real del hombre, la inmortalidad, la agonía, el alcance de las palabras...

Vivió los últimos meses de su vida en arresto domiciliario, tras el "venceréis pero no convenceréis". Aquel último día de 1936, el olor de la zapatilla en el brasero avisaba a un atónito acompañante falangista de que don Miguel volvía, en soledad, a la niebla.

-Vamos a meternos en Niebla. Recuerdo que me sorprendió encontrarme con la voz de Víctor Goti  (prólogo)y después con la de Unamuno (posprólogo) que no parecía muy contento con lo que el prologuista había escrito. Me preguntaba a qué estaban jugando.

-Aquí dice que es una técnica llamada "duplicación interior", la misma de Cervantes en el Quijote, con su juego de narradores escasamente fiables. 

"Víctor Goti, personaje y prologuista, está escribiendo una novela que es exactamente la obra que el narrador-ente ficticio y portavoz del autor-está presentando. Detrás de este narrador, que se identifica como Unamuno, hay por supuesto el autor verdadero que es el hombre histórico Unamuno, pero de éste sólo hay la sombra implícita. Y detrás del hombre Unamuno hay la re-creación del lector, que en último caso está al final de la cadena creativa. (Mario J. Valdés)"

-Nosotras nada sabíamos de laberinto, del juego de espejos en que nos metíamos. Nos sentiríamos aliviadas, momentáneamente, al leer el primer capítulo, cuando conociéramos a Augusto Pérez, a la puerta de su casa, extendiendo la mano para ver si llovía. ¡Por fin la novela! ¡No imaginamos lo que íbamos a encontrar después!




-El prólogo es el más extraño que nunca leímos. El prologuista,Víctor Goti, se muestra con una humildad sospechosa:

"Se empeña don Miguel de Unamuno" en que ponga él el prólogo, invirtiendo la costumbre de que sea el escritor conocido el que prologue al desconocido. La razón parece muy razonable: "los libros más se compran por el cuerpo del texto que no por el prólogo".  

-Y no puede menos "sino escribirlo, porque los deseos del señor Unamuno son para mí mandatos". El que manda manda, Víctor "carece...de libre albedrío". Le queda un consuelo: "tampoco goza don Miguel de él". La situación existencial les iguala, que se chinche.

-Goti se va a desquitar con un prólogo paródico. Nos va a mostrar a un Unamuno elevado a la enésima potencia, quisquilloso, de espejo de feria, tan exageradamente unamuniano que produce un efecto cómico. Una autoparodia genial que toma como referente la que hizo Cervantes de las novelas de caballerías. 


El Quijote en el molino de Alcázar de San Juan.

-Un efecto cómico y un efecto de "texto flotante sin realidad"(M.J.V).

-¡Y nosotras, en 1974, nos tomamos en serio la parodia quijotesco unamuniana!  Sabíamos muy poca cosa de los dos migueles  más grandes.

Un don Miguel que ha entablado lucha "con la ingenuidad pública", con la "gente cándida" que escribe comentarios en los periódicos de provincias. Los que consideran irreverente "aquella frase de que el Sr. Cervantes (don Miguel) no carecía  de algún ingenio". Los que se escandalizan, se enternecen, se entusiasman con las verdades ramplonas y manoseadas que Unamuno ha recogido "después de haberlas recojido por todos los cafés, círculos y cotarrillos". Los que se indignan de que don Miguel escriba Kultura con K. El público ingenuo que no entiende sus diabluras, piruetas tales como subrayar al azar unas palabras cualesquiera de un escrito, para que los lectores se rompan la cabeza buscando una intencionalidad. ¡Y él odia los subrayados y bastardillas que equivalen a llamar tontos a los lectores!

-Otras veces, arremete contra los que en España se llaman humoristas que no son sino satíricos, irónicos o festivos. Que el humorismo "lejítimo" no ha prendido aquí, humorista era Cervantes con sus tomaduras de pelo, como los  remedos de los libros de caballerías. 

- Sí, aquello de "No bien el rubicundo Febo" o "La del alba sería". Modelos de estilo para "ingenuos cervantistas". Y que dejan con la boca abierta a un público, "nuestro público", "poco culto" y "receloso" que quiere saber a qué atenerse y le molesta que "se mezclen las burlas con las veras". ¿En broma y en serio a la vez? Es difícil que lo entienda "un receloso español de término medio". 



"La del alba sería"

-Y don Miguel no quiere morirse sin escribir una obra en que lo trágico y lo bufo "fundidos y confundidos". ¿Romanticismo? ¡Clasicismo? No, que lo de poner motes no resuelve nada. 

-Nada de motes, su monomanía es la de la inmortalidad del alma. Si el alma no es inmortal, no hay nada que merezca la pena. De ahí el tedio y el pesimismo...

-En aquella mi primera lectura, yo estaba un tanto harta de los motes del libro de texto de literatura, seguro que me parecía de perlas. En cuanto a la inmortalidad, yo era creyente todavía...¡Y me molestaba lo de llamar inculta a la gente! 

-¿Reír? Don Miguel se empeña en que, si se ha de hacer reír, no sea para ayudar a la digestión de ideas sino para que vomiten lo engullido, "pues se ve más claro el sentido de la vida y del universo con el estómago vacío...". No hay ironía sin hiel y su tarea es desagradable: "un masaje de la ingenuidad pública, a ver si el ingenio colectivo de nuestro pueblo se va agilizando y sutilizando poco a poco". 

-¿Ingenioso el pueblo español? "Pueblo que se recrea en las corridas de toros y halla variedad y amenidad en ese espectáculo sencillísimo...". Nunca me gustaron los toros y, seguramente, al llegar aquí, yo asentiría. "Bazofia del ingenio de puchero", eso es.

Goti ya ha cogido carrerilla. Si a todo lo anterior se añaden los juegos de conceptos metafísicos, se comprenderá que la gente se aparte con disgusto de su lectura. Les duele la cabeza o estiman que esos conceptos no admiten burlas ni jugueteos. Incluso puede haber quien salga diciendo que hay en el libro pasajes escabrosos o pornográficos.

-Al llegar aquí, nos quedamos con la boca abierta. ¿Pornográfico don Miguel? Menos mal que el prologuista es contundente: "Su repulsión a toda forma de pornografía es bien conocida".

-Comienza Goti a desvariar, no le extraña ese consorcio de lo erótico con lo metafísico: "El culto a la mujer coincidió con el culto a las sutilezas conceptistas...Lo erótico y lo metafísico se desarrollan a la par.".

-Sigue con Jenofonte y Sócrates y la cortesana Teodota y el parentesco que hay entre los oficios de cortesana y filósofo partero. ¡Para ya Víctor Goti! 

"Y si todo esto no es así como digo, no me negará al menos que es ingenioso y basta".

Pero no basta, sigue con "don Fulgencio Entrambosmares del Aquilón", personaje de otra nivola anterior: "Amor y pedagogía". Tan ilustre autor establece: "una religión guerrera y una religión erótica, una metafísica guerrera y una metafísica erótica...y el belicosismo belicoso". 



¡Un genio de la combinatoria! Esto no hay quien lo aguante. 

-El prologuista no guarda todavía la pluma, no se aguanta sin contarnos el final. ¡Un spoiler o destripamiento de la novela ya en el prólogo! Novela evidentemente no, nivola.

"...mi desgraciado amigo..Augusto Pérez...se suicidó realmente y de hecho, y no sólo idealmente y de deseo. Creo tener pruebas fehacientes...Y con esto acabo."

-Don Miguel sonríe maliciosamente desde uno de los espejos del laberinto. 

-Llegamos al Post-Prólogo. Lo firma M. de U. De buena gana discutiría las afirmaciones de su prologuista, pero le había rogado que lo escribiese y se comprometió a aceptarlo. No es cosa de rechazarlo ni corregirlo; pero no puede dejar pasar ciertas apreciaciones suyas.

-Goti ha cometido la indiscreción de hacer uso de confidencias y publicar juicios que el autor nunca tuvo la intención de que fueran públicos. "O, por lo menos...nunca con la crudeza que ne privado los exponía".  

-Y en cuanto a la muerte del desgraciado, o lo que fuese, Augusto Pérez:

"...su afirmación...de que...se suicidó y no murió como yo cuento su muerte, es decir, por mi libérrimo albedrío y decisión, es cosa que me hace sonreír."

-Ya lo sabes, Víctor Goti, porque le ha dado la gana y ándate con tiento. No discutas sus decisiones porque acabará haciendo contigo lo que con tu amigo Pérez hizo:

"Y así, yo soy capaz de matar a Goti si veo que se me va a morir, o de dejarle morir si temo haber de matarle".

-No quiere prolongar más el post-prólogo. Muy correctamente, da la alternativa a Victor Goti y agradece su trabajo.

-¡Y ahora por fin la novela novela!

-¡Eso nos creíamos!

Me despido de Austri. Le sugiero que vuelva a la niebla, que ya le diré cuando tiene que salir. Me contesta que mis deseos son mandatos, que obedece cual ente de ficción, muy modosita ella.

¡Ojalá fuera una ficción lo que están contando ahora mismo los medios de comunicación!

Cierro esta entrada en una mañana fría, muy fría, ya sabéis.

Un abrazo de María Ángeles Merino

Niebla, Miguel de Unamuno,edición de Mario J. Valdés, Cátedra, Letras Hispánicas, quinta edición, Madrid 1985, ISBN 84-376-0347-1.
Niebla, Miguel de Unamuno, colección Austral, edición de 1971.

https://es.wikisource.org/wiki/Niebla
http://queaprendemoshoy.com/%C2%BFque-es-eso-de-la-magdalena-de-proust/
http://elpaissemanal.elpais.com/confidencias/la-magdalena-de-proust/

https://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_de_Unamuno
https://es.wikisource.org/wiki/Categor%C3%ADa:Obras_literarias_de_Miguel_de_Unamuno
http://www.catedra.com/libro.php?codigo_comercial=141154
http://laacequia.blogspot.com.es/2016/11/niebla-unamuno-y-la-nivola-como-forma.html
http://laacequia.blogspot.com.es/2008/07/el-autor-del-quijote-un-traductor-y-el.html
http://aranitacampena.blogspot.com.es/2012/11/el-placer-de-la-lectura-siguen-las.html
http://www.abc.es/hemeroteca/historico-30-12-2006/abc/Opinion/un-hombre-solo-(unamuno-1936-2006)_153674940459.html


martes, 1 de noviembre de 2016

Pequeña crónica de nuestra reunión en torno a Queremos que vuelvan, de Miguel Ángel Santamarina.


Pequeña crónica de nuestra reunión en torno a Queremos que vuelvan de Miguel Ángel Santamarina . Para la lectura colectiva de La Acequia, dirigida por Pedro Ojeda. 

El día 27 de octubre, a las siete y media de la tarde, en el salón de actos de la Biblioteca Pública de Burgos de la Plaza de San Juan, los lectores de nuestro Club de Lectura tuvimos el encuentro con Miguel Ángel Santamarina, autor de la novela que hemos leído y comentado este mes: Queremos que vuelvan.

Como en otras ocasiones, confecciono una pequeña crónica de la sesión, siguiendo los apuntes de mi libro de notas, con toda la fidelidad que me ha sido posible. Aquí la tenéis:

Tras las presentaciones, Pedro Ojeda da la señal: "vamos a lo que vamos hoy", a la novela Queremos que vuelvan de Miguel Ángel Santamarina. 



-(P.O): Este club lleva mucho tiempo, te van a hacer preguntas, te vamos a poner en dificultades. Así le dice Pedro a Miguel Ángel.

Es nuestra primera experiencia con un género: la novela negra. Hay gente que no le gusta, gente que no ha entrado en este género, que tiene la idea de que pueda ser subliteratura. No es así desde los sesenta, incluso hay grandes novelistas que han utilizado técnicas de la negra. Tu novela recuerda, en algún momento, a Plenilunio de Muñoz Molina. El género ha cambiado, ahora nos enfrenta al debate sobre cuestiones contemporáneas. 


Me gusta el primer capítulo, el "Intro". Es una situación que todos hemos vivido, tal vez en el cine. Cine negro, novela negra. Hay mucho cine aquí: Lucía vuelve a detenerse, indecisa en medio de la Gran Vía, vestida con austeridad y sin maquillar. Se le caen los lagrimones pero  hay determinación. "Que se jodan" dice en una cafetería cercana al Intercambiador de la Avenida de América, tan alto que sorprende a la clientela y al barman. Porque no le pega a esa joven el que "se jodan", producto de la rabia acumulada, ante un programa donde aparecen los chicos desaparecidos. Una mujer sola con dos maletas va a volver a Burgos. No sabe como van a cambiar las cosas cuando regrese. Punto de arranque que nos sitúa muy bien. 

Como todos lo habéis leído hasta el final, no hacemos spoiler. ¿Quiénes no lo han leído? Los que no lo han leído que se tapen los oídos.


¿Qué es Queremos que vuelvan? Es una novela negra, un retrato crudo de la sociedad, y nos lo recuerda el color negro de las tapas. Destapa la  hipocresía social, cosas ante las que no tenemos reacción. Han desaparecido unos jóvenes y su historia  es atrapada por la televisión basura. Son programas que, en contra del dolor, rompen con todo, para ganar audiencia. Son los más vistos de la televisión, compiten incluso con el fútbol. Su arranque tuvo lugar, según los especialistas de la comunicación, con Nieves Herrero y la desaparición de Alcàsser. 



Atrapan a Javier, persona despistada y problemática, un periodista inmerso en una investigación que le supera y le trae consecuencias personales, al ponerse en el camino de los poderosos. 

La novela negra nos sitúa en un sistema controlado por personas sin escrúpulos, sin moral, aunque aparenten tenerla, que no se paran en nada. Intuimos que no va a ser un final muy bonito. Retrata los puntos más oscuros de la sociedad. Es la lucha clásica de la tragedia griega: el individuo frente al poder. Aquí sin "deus ex machina" que solucione el problema, no hay justicia divina que arregle las cosas. Es el control de la sociedad por los poderosos. 

Las victorias son sólo parciales: venganzas alegales ilegales, meter en la cárcel, matar al malo... La lucha es continua y permanente, al día siguiente el mundo sigue igual y hay que seguir dando batallas. 



Le pregunté a Miguel Ángel por su condición de escritor y su condición de persona. Quiere dedicarse a ser escritor pero tiene familia, trabajo, tiene que comer. Os dejo a Miguel Ángel para que él exponga:

-(M.A.): Mi agradecimiento por estar aquí y haber leído la novela, también por haber escrito sobre ella en medios sociales. Mi agradecimiento a Pedro, persona proactiva. 

 ¿Quién soy?

El escritor Leandro Pérez le habla a Pedro...Pedro que le eche la novela al buzón de la UBU y si le gusta...A ver si ha llegado el correo de Pedro...Me dice que le gusta. Me pregunta por mis planes como escritor. 



Quiero ser escritor, siempre he vivido rodeado de libros, mi tía, mi madre...Estos son mis momentos:
  • En el colegio me obligan a leer, me cojo la Iliada y me digo: "esto es maravilloso".
  • A los trece años, en mi habitación del hospital no hay televisión, leo Los mares del Sur de Vázquez Montalbán.

  • Tercer momento: si te gusta leer, te gusta escribir. Mi amigo Leandro Pérez, un buen estudiante, asaltó la biblioteca de clásicos de su tía y nos pasó los libros: El Aleph, El barón rampante...Descubro la lectura que te hace crecer.
  • Escribo desde hace ocho años: relatos pequeños y tres o cuatro novelas que murieron. Lucía siempre ha estado en todas mis novelas, es la gran protagonista, la que hace avanzar la trama, el  personaje troncal.
  • Queremos que vuelvan: cuatro años de escritura y no sé qué hacer con ella, está muerta. Presentarla a editoriales es complicado, es difícil que una editorial apueste por un autor.
  • La alternativa es la autoedición, no es tan maravilloso como la gente dice. Autoeditar supone poner dinero: 300 páginas tanto, 400 tanto...Le quito 100 páginas.
Me gustan las series de televisión. Queremos que vuelvan comienza con un "Intro" y después los personajes van cogiendo textura. No es una novela lineal de inicio, trama y desenlace. De lo que puedo estar orgulloso es de que tenga ritmo, las páginas en cursiva contribuyen a ello, y de conseguir superar problemas que yo me añado. 

Lo social está presente en la novela:esta crisis económica que un día se verá con otra perspectiva, una juventud raptada, poder e impunidad, los que han jugado con el dinero de todos.

Su gran germen es el crimen de Alcàsser. Lo he leído demasiado: teorías rocambolescas, páginas web, tres familias, chapuza, conspiracionismo. Se habla de tres personas poderosas. ¿Esto puede haber ocurrido? ¿Anglés y Ricard? No me creo que fueran los asesinos...culpables otros.

No he leído Plenilunio. Hay mucho de Vázquez Montalbán y de Crematorio de Rafael Chirbes.



Me gustan mucho las series televisivas. Hay televisión, es una novela en que la televisión es protagonista. El periodismo de ahora es el que está fallando, ahora tenemos el caso de Diana Quer. 

Esto es un regalo, escribes para ti, hay otras personas que te leen: Pedro, familiares, amigos...El que dice "me ha gustado pero no la entiendo", este la ha leído. Mi visión y la visión de los demás, la mixta es la real. Os agradezco que hayáis venido con preguntas, dudas y críticas.

-(Un lector): No lo he leído, puede que me enganche. ¿Has estudiado con Pedro?

-(M.A.): No, estudié Turismo, me hubiera gustado estudiar historia, no he tenido esa suerte.

-(P.O.): ¡!Voy teniendo años, pero no todos han pasado por mis aulas. Miguel Ángel tiene facetas muy interesantes: organizador de viajes, maratón, persona muy activa, con ganas de hacer cosas. Le animo a seguir escribiendo, como Laura Castañón, a la que acogimos en este Club de Lectura, que ya va por su tercera novela.

-(Un lector): Me ha llamado la atención cuando dijiste que Lucía era un personaje muy especial, yo me fijé más en Javier.

-(M.A.): Lucía empieza y termina. Es el personaje que hace avanzar la trama. Tres novelas es mi idea. Su visión de Lucía es mayor, dosificarla en esta novela. Representa una persona que ha hecho lo que han querido los demás. Lucía y Javier son de una generación de dejarse llevar. Javier tiene un perfil diferente. Al final, la persona que va a intentar resolver la situación. Podemos confiar en Lucía. Lucía va a traer la venganza.

-(P.O.): Lucía es un personaje apartado de la acción, se viene a Burgos.

-(M.A.): Lucía está fuera del lugar, de Madrid, recibe noticias, es el elemento vertebrador, una ventana esperanzadora. En la segunda novela pueden cambiar las circunstancias, va a traer una victoria mínima, no va a ser la gran victoria que estamos esperando. Es un personaje que va creciendo, evoluciona, va cambiando. 

-(Un lector): la conspiración de las altas esferas queda poco esbozada. Impresionista. Tres amigos metidos en algo muy oscuro, relacionado con unos emigrantes. No queda claro.


Una lectora

-(M.A.): Se sugiere algo pensado y meditado. Alguien lo puede ver como un fallo. Una novela negra no es lineal, existe sólo la sensación de que hay un lado oscuro. Como en la guerra de las galaxias, siete películas para ir entendiendo lo que pasa. Lees a Vázquez Montalbán y la trama es lo de menos. El lado oscuro se hace difícil para el lector. Nadie coincide, es lo bueno.

-(Un lector): No he visto desarrollados los sentimientos de los padres.


Diario de Burgos (28-10-2017)

-(M.A.): Los sentimientos, a través del programa de televisión. Los personajes se van enfocando a través de otros. Leí mucho sobre el crimen de Alcàsser, allí encontré tres familias distintas que verbalizaron sus sentimientos una vez pasado el tiempo, cuando pudieron verbalizarlos.



-(P.O.): Unos medios de comunicación a los que les interesa la porquería, utilizan los sentimientos como espectáculo.

-(M.A.): Ahora hemos visto el caso de Diana Quer, un periódico serio no hubiera publicado ciertas fotos de la chica, fotos personales que no proceden, no están justificadas.

-(P.O.): ¿No os llama la atención que, en estos casos, siempre hay una vecina en bata boatiné que asegura: yo ya lo sabía, una vez no me saludó...?

La vieja del visillo,la vecina en bata boatiné que dice Pedro.

-(M.A.): Primero la víctima es víctima, luego no tanto, la atacamos, perdemos la humanidad.

-(Un lector): El escritor tiene la virtud de describir muy bien la psicología de los personajes, a Lisandro con muy poco, unas pinceladas.

-(M.A.): Si lo he conseguido, encantado. Javier quiere hacer las cosas bien y no lo consigue. Es la persona equivocada en un momento equivocado.

(P.O.): ¿Cómo llegas a los párrafos en cursiva? El efecto es contundente, más trabajado, de más impacto al lector. La estructura, al principio,  no es una estructura lineal, fácil. En Internet leemos en diagonal, no prestamos atención, cambiamos la forma de escribir y de leer. Estructuras pequeñas que aportan al propio capítulo la psicología de los personajes. Te hacen volver atrás. Hay mucha trampa dentro de la novela.

-(M.A.): Lectura participativa que te hace pensar. 

(P.O.): Inicialmente estamos de parte de los jóvenes pero la forma de contar lo ocurrido nos enfrenta a una realidad que no es tan limpia. Los jóvenes no se lo merecen, pero no son ejemplares, se han expuesto a una situación que se les escapa de las manos.

-(M.A.): No como buenos y malos. El color no es el blanco y el negro sino el gris. Las familias no siempre actúan de forma correcta. La hermana de Mario de trece años es la más honesta, la más leal y preocupada, lo cual le aísla del resto. Les reprocha: no están aquí y estáis en otra cosa. 

(P.O.): El margen de flexibilidad que tenemos todos. Hay un momento en que te tienes que posicionar, te vendes o no te vendes. Hasta aquí, esto ya no. ¿Cuáles son nuestros límites? 

"Esto ocurrió" decimos cuando cerramos la novela. Esto es reconocible. Estuvimos allí. Vimos ese programa. Cruzamos el Mississippi. 

-(M.A.): Si pones una foto de la chica desaparecida con una ropa sugerente...
Los medios de comunicación nos dicen lo que debemos sentir cómo debemos sentir. El pensamiento crítico es necesario, una opinión formada y no sesgada. Leemos titulares, criticamos, crucificamos. 

(P.O.): ¿Hay alguna pregunta más?
Me gusta de Miguel que piensa, no se ha lanzado a escribir sin más, parte de una reflexión.
Estamos apadrinando a alguien que tiene un futuro.

Con estas palabras de nuestro profesor Pedro Ojeda, termina el encuentro con el escritor Miguel Ángel Santamarina.

Guardo mi ejemplar de Queremos que vuelvan en mi cartera, con la cariñosa dedicatoria de su autor. Gracias, Miguel, esperamos la próxima novela. Ha sido un placer leerte y conocerte.







Un abrazo para todos los que pasáis por aquí de María Ángeles Merino. La próxima estará dedicada a Niebla, de Miguel de Unamuno, un clásico al que hay que visitar de vez en cuando, para reflexionar sobre nuestra existencia...o no existencia. ¿Era niebla lo que envolvía la Plaza de San Juan? 


jueves, 27 de octubre de 2016

Queremos que vuelvan: "Adiós Lucía"


Comentario sobre la novela Queremos que vuelvan de Miguel Ángel Santamarina, para la lectura colectiva de La Acequia, dirigida por Pedro Ojeda.

-¡Hola amigos! ¿Recordáis a mi compañera Austri, la que me ayudaba a comentar las lecturas? Ayer me encontré con ella, estaba un poco disgustada. He aquí,más o menos, nuestro diálogo:

-¡Hola María Ángeles! ¡Cuánto tiempo sin verte! Ya no me llamas para comentar lecturas y yo te sigo de todas las maneras. Comenzó el curso con las Cartas marruecas de Cadalso y aprovechaste los apuntes de tu alumno marroquí, me pareció bien, así combinaste lo del XVIII con lo del XXI. Y las Cartas marruecas tomaron nueva vida convirtiéndose en tus "cartas marroquíes", todo un documento vivo. Como recordarás, yo te eché una mano con las Noches lúgubres, del mismo autor. ¡A pesar de mi animadversión a la literatura que yo llamo del Insti! ¡Tuve lúgubres pesadillas!


Miguel Ángel Santamarina

Este mes estáis con una novela actual, de un autor joven y de Burgos: Queremos que vuelvan. Daba por supuesto que me llamarías y la compré. No me importó porque a mí me encantan las de suspense, los thriller como dicen ahora. Pasé un buen rato con su lectura y, ea, te perdono que no contaras conmigo. ¡Y estoy deseando asistir a la sesión de lectura del jueves 27! ¡Tengo un montón de preguntas para Miguel Ángel Santamarina!



-Disculpa Austri, no te llamé porque temía desvelar, spoilear como dicen ahora, y destripar la novela. Me impuse contar sin contar y preferí hacerlo sola, que tú cuando largas...¿Estás dispuesta a comentarla conmigo sin descubrir la suerte de los personajes principales? Seguro que tus comentarios son jugosísimos. Quedamos para mañana y hablamos.

Al día siguiente, paseamos por la orilla del río. Austri estaba deseando hablar del libro. 


-¿Qué es lo que más te gustó de Queremos que vuelvan? ¿Qué destacarías?

-Me gusta el personaje de Lucía, el alfa y la omega, el principio y el fin. Desde la Lucía del "que se jodan", airado e insolidario ante la imagen televisiva de los desaparecidos Bruno y Mario, hasta la Lucía dispuesta a asumir los mayores riesgos para sacar a la luz la segunda copia de los papeles, los que destaparían la verdad de lo ocurrido. ¡Y ella sabe muy bien cómo las gastan los malos de esta novela negra! ¿O no tan negra?


-¿Recuerdas como llegaron a sus manos aquellos papeles reveladores? Fue una luz que se encendió tras un interminable e infructuoso viaje en cuatro autobuses: Madrid-Albacete-Madrid-Burgos. 

-Aquel viaje que hizo para asistir al...

-¡Calla Austri! Leo:

"Una vez en Burgos...Decidió dar un paseo...Sus piernas la llevaron hasta la playa fluvial de Fuente Prior. Se dejó caer en la arena y allí, tumbada, vio amanecer.

-¡Ya hay que estar desesperada para pasar la noche ahí, sobre la húmeda arena y en compañía de los ánades! ¡De noche y en Burgos! Lo que dice aquí:
A las ocho, aterida de frío, tomó la resolución de ir hacia el centro...Las lágrimas volvieron a aparecer en su rostro. Al sacar un paquete de kleenex para secarse la cara, vio en el fondo de su bolso el resguardo de la empresa de mensajería...Se quedó helada al descubrir el nombre del remitente: Javier Redondo". 


Fuente Prior (Burgos)

-Sí y, ocho meses después, alguien que se presenta como "tu único amigo" ,"la policia", le advierte: "Si ellos supiesen que tienes esa segunda copia, ahora estarías muerta". Lo vería en un cuarto de hora, con una gorra negra y roja, en el banco donde solía sentarse mientras ve jugar a sus sobrinos. Dejaría su acomodada vida de tiíta solterona y acomodada, para jugarse la piel con tipejos como Severino. 

-¡Y los que están detrás, los peores, los de la "carne fresca"! ¡La gente principal que tú decías! El banquero de las erres y sus amiguitos. Puede acabar como el rumano Nicolae o como...




-Lucía parece dispuesta a arriesgarse. Se lo debe a Javier Redondo, al periodista desastroso, al héroe antihéroe de la novela, al ex novio al que abandonó precipitadamente en el primer capítulo. Pienso que aquel exabrupto, "que se jodan" iba, en realidad, dirigido a Javier, que Bruno y Mario le daban igual.

-¿Amor? ¿Cariño? Donde hubo fuego quedan brasas. A todo esto, no hemos dicho lo que pasó con Javier.
-¡Calla! Después del día 27.

-¡Una víctima de los programas de tele basura! ¿El sushi asesino? ¿El wasabi tóxico?¿Estaba conchabado el chef japonés con Lisandro, el locutor? El pobre Javier, acostumbrado a una dieta de copas Dalky y quesitos en porciones. ¡Regado con cerveza marca Día! 



-Mujer, tampoco digas majaderías. Lisandro lo contrata, para intervenir en sus "realitys" televisivos, tan sensacionalistas y manipulados que rayan en el ridículo. Sí, las comilonas forman parte de la manipulación, y la bebida. Todo está calculado para que la audiencia llegue a una conclusión unánime: "Javier era un fraude". 

"El periodista respiraba a duras penas, como si una piedra de una tonelada le oprimiese el pecho; sus intestinos le reclamaban evacuar con urgencia toda la comida ingerida con tanto deleite en la sobremesa; y su corazón amenazaba con explotar, incapaz de poder controlar ese volumen de pulsaciones."

-Lo del sushi asesino era una broma, mujer. ¿Y de Bruno y Mario? ¿No podemos decir si vuelven o no vuelven? En los textos en cursiva tenemos escenas muy crueles. ¿Qué pasa con sus padres, machacados por la desgracia y por los comunicadores lenguaraces? 

-No, Austri. Creo que es mejor que esperemos a la reunión de nuestro Club de Lectura, el día 27 de octubre, a las siete y media de la tarde, en la Biblioteca Pública de Burgos, la de San Juan, frente a San Lesmes, la Casa de Cultura de toda la vida. Escucharemos a nuestro profesor Pedro Ojeda y al autor de Queremos que vuelvan, el burgalés Miguel Ángel Santamarina. Estará abierta al público. ¿Asistirás?


-Asistiré. 

-Yo tal vez llegue un poco tarde, que la obligación es antes que la devoción; pero no faltaré. Prepara las preguntas, amiga.

Un abrazo para todos de María Ángeles Merino

Palabras en naranja tomadas de Queremos que vuelvan, de Miguel Ángel Santamarina, primera edición abril 2016, editorial Círculo Rojo, ISBN 978-84-9126-733-1. 

jueves, 20 de octubre de 2016

Queremos que vuelvan: "Carne fresca, se van a poner muy contentos".



Comentario sobre la novela Queremos que vuelvan de Miguel Ángel Santamarina, para la lectura colectiva de La Acequia, dirigida por Pedro Ojeda.

Ya huele a otoño de verdad en el Paseo de la Isla y, entre hojas caídas y olor por fin a humedad, Queremos que vuelvan me revela un sorprendente final. Pero Dios me libre de destripar o spoilear una novela que espera todavía multitud de buenos lectores.

 Me lo anticipó alguien cercano al Club de Lectura: ya verás cuando llegues al final. No eché en saco roto la opinión de quien había pasado su vida en juzgados, un lugar donde se destapan muchas sinvergüencerías, como hubiera dicho mi abuela. Bueno, ni mi abuela de Riocerezo, ni la de Córdoba, hubieran podido imaginar tamaño tinglado de crueldades; pero el caso es que mi amigo letrado tampoco. ¡Y en la gente más principal!

¿La gente más principal? Los villanos de la novela nos resultan muy familiares, aunque sean ficticios.

Como Rodrigo Carrascosa, banquero de muchas erres, que se preguntaba cómo esconder pérdidas de mil millones, que antes todo se podía achacar a lo de Leman Brothers, pero ahora "la fusión y creación del nuevo banco, y después la intervención del gobierno para evitar el colapso de una de las entidades financieras más importantes del país" le había dejado con el culo al aire. "Políticos de medio pelo, asociaciones de izquierdas, periodistas tenaces...", había gente decidida a destapar y a medrar "en aguas turbulentas". Mientras apuraba el tercer whisky, "sopesaba  las posibles salidas" y se convencía a sí mismo: "él sabía demasiadas cosas", "nada que temer", sólo cosas buenas: "una jugosa indemnización por su despido", "un buen puesto en una gran empresa", "varios sillones en diferentes consejos". Dejaría el montante a buen recaudo en Andorra o las Caimán, "dispuesto para costear sus pequeños excesos".


¡El lector no puede ni imaginar la índole de los pequeños excesos de Rodrigo y sus amiguitos! 

Amiguitos como Jorge Esparza, la gran esperanza de su partido, el político más deseado. Todo se fue al garete "por sus excesos" y "su impúdica ostentación". Pasearse de la mano de una yonqui de diecisiete años por el centro, en una capital de provincias, era un gran error en un país como España, donde tan importantes son las apariencias. "Verónica se cruzó en su vida y su carrera política se esfumó". Esparza se convirtió en un árbol caído del que su rivales hacen cachitos y Gómez, el inspector Gómez, un policia corrupto, se le tiró a la yugular:

"En plena exploración de nuevos mercados para surtir a sus retorcidos clientes, vio en Esparza un buen proveedor de material. A través de Verónica, el ex político había tenido acceso a lo más granado de los bajos fondos de los alrededores de la capital".  

¿Material fresco para retorcidos clientes? ¿Material humano para fiestas?

En relación a la desaparición de Bruno y Mario, el periodista Javier Redondo hablará de fiestas muy exclusivas, en el reality televisivo de Lisandro. Conducido arteramente por el locutor, al que imaginamos como una mezcla de Nieves Herrero y Jorge Javier Vázquez, dará cuenta de la misteriosa información recibida a través del misterioso ex policia:


-El conseguir acudir a esas fiestas, a esos ritos no está al alcance de cualquiera. hay que tener mucho dinero y muchas influencias. Estamos hablando de gente muy importante y muy relacionada con el mundo de la política y los negocios, incluso de la justicia.
...
-¿Esas personas de las que hablas tienen nombres y apellidos?

-Sí, y cuando sea el momento se sabrá-continuó el periodista espoleado por la promesa de Severino de entregarle una relación de todos los implicados en la trama...
...

-Una última pregunta: ¿qué pruebas tienes para afirmar que...?'

-Pruebas no tengo, pero estoy seguro de que así ha sido.

...Todas y cada una de sus palabras fueron refutadas y sometidas a un examen exhaustivo. Cuando terminó el especial, la conclusión a la que había llegado la audiencia era clara y unánime: Javier era un fraude.



Jorge Javier Vázquez

¡Qué plancha! Lo han de traicionado y ha de averiguar por qué. En la página siguiente, y en cursiva, leemos:

-...se acercó a la parte posterior del vehículo y golpeó el maletero con los nudillos:

-Carne fresca, se van a poner muy contentos.

¿Son Bruno y Mario "la carne fresca" que viaja en maletero? ¿Volverán?

¿Camina Javier Redondo hacia la victoria o hacia la derrota? ¿Triunfará la verdad o la mentira? ¿Será estéril la lucha contra la trama criminal? ¿Ganarán los que siempre ganan?

El final está en manos de Javier o tal vez de Lucía. No me parece oportuno contarlo, sólo os diré que me gusta porque deja una débil luz de esperanza. Una luz que se enciende después de ver amanecer en la playa fluvial de Fuente Prior, un lugar solitario y gélido a esas horas:

Playa fluvial de Fuente Prior

"A las ocho, aterida de frío, tomó la resolución de ir hacia el centro...Las lágrimas volvieron a aparecer en su rostro. Al sacar un paquete de kleenex para secarse la cara, vio en el fondo de su bolso el resguardo de la empresa de mensajería...Se quedó helada al descubrir el nombre del remitente: Javier Redondo".

"Un paquete para Lucía". Porque Lucía, a pesar de la separación y de la fuga, sigue enamorada del periodista Javier, con todos sus defectos. Y Javier sólo confía en Lucía.

¿Se cuelan los sentimientos en esta novela negra? Como dice Pedro Ojeda "aún les queda un resquicio para creer en el bien, en la solidaridad o en el amor".


Playa fluvial de Fuente Prior

Me resultó difícil esta entrada porque me propuse contar sin desvelar. Disculpad a la autora que ha hecho lo que ha podido. 

Un abrazo para los que pasáis por aquí de:

María Ángeles Merino

Palabras en naranja tomadas de Queremos que vuelvan, de Miguel Ángel Santamarina, primera edición abril 2016, editorial Círculo Rojo, ISBN 978-84-9126-733-1.