miércoles, 8 de diciembre de 2021

¿Su obra más lograda? "Una obra pequeña que por su lirismo verdadero ninguna compañía profesional se atreve a poner y que se llama Amor de Don Perlimplín".

    

-Y, ahora te toca a ti, María Ángeles. Tu comentario sobre Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín.

-¡Austri!

-Aquí estoy. Buenas tardes, María Ángeles, compañera de lecturas. 

-Buenas tardes, Austri, a ver si me echas una mano con Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín (Aleluya erótica en cuatro cuadros, Versión de cámara), de Federico García Lorca.  Me puse con la lectura, solo cuatro cuadros dramáticos, acabé pronto pero...

-Tuviste la sensación de no haber entrado del todo en la obra. 

-Y vuelta a empezar. ¿A que sí? 

-Sí. ¿Por qué sí? 

-Porque sí. ¡No! 

-Precisamente, García Lorca combate los "sí, porque sí". 

-Lo convencional, en el teatro y en la vida. Y le costó la vida. Vamos con la obra, "aleluya erótica en cuatro cuadros (versión de cámara)". Una obra que no deberíamos tomar como una obra menor.

-Su autor estaba muy orgulloso de ella. En 1935, un periodista le pregunta: ¿Su obra más lograda? Y responde sin titubeos: "una obra pequeña que por su lirismo verdadero ninguna compañía profesional se atreve a poner y que se llama Amor de Don Perlimplín" (*)

-Podíamos poner en su boca las palabras de su personaje: "Esto que yo hago no lo hizo nadie jamás".

-Y para ello, parte de las truculentas "aleluyas", historias que recitaban, con sonsonete y puntero,  los vendedores callejeros de los pliegos de cordel. Unas toscas viñetas que manipulaban  a los posibles compradores, con la comicidad fácil del héroe ridículo y los octosílabos ripiosos que llamaban la atención de  niños imaginativos como Federico. A eso le doy yo la vuelta, pensaría.

-Hubo, al menos, dos viejas "aleluyas" protagonizadas por un Perlimplín feo, bajo, narigudo o chato, jorobado, enamoradizo y aventurero, siempre torpe, con sus peripecias de la cuna a la sepultura. 

En el título, Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín, ya tenemos una aleluya popular. Vamos a ver cómo, con unos polvos de perlimpinpín, el mago Federico saca de la chistera una "aleluya erótica"y nos lleva de lo más grotesco a lo más lírico y de lo lírico a lo trágico. 


-Y también parte de los teatrillos de títeres, nos parece estar asistiendo a una representación infantil. Un diálogo de frases cortas y repeticiones, con personajes siempre de dos en dos, un ambiente ingenuo y didáctico, con unos escenarios de dibujo infantil en verde y negro, casaca, pelucas, tirabuzones, lazos, pájaros...Los lectores o espectadores nos quedamos perplejos. Incluso puede haber rechazo. ¿Qué tontería es esta?


-¿Un amor ciego? ¿Amor de un hombre hacia una mujer que le pone los cuernos? ¿Amor de un escritor hacia su obra a pesar del público que le abuchea? Veamos. 

-Tenemos a don Perlimplín, un hombre viejo casado con una mujer joven, un tema muy tratado en la literatura y en el teatro, desde la Antigüedad. 


-Don Perlímplín es: "El héroe o antihéroe a quien hacen cornudo, es español y calderoniano pero no quiere reaccionar calderonianamente  y de ahí la lucha, la tragedia grotesca de su caso " ("Heraldo de Madrid", día antes del estreno en abril de 1933). (*)

-Es un solterón quincuagenario que nunca ha pensado en casarse porque con sus libros, dice, tiene bastante. Las mujeres le dan miedo desde que siendo niño "una mujer estranguló a su marido". Pensamos en La zapatera prodigiosa como eslabón precedente, pero aquí el protagonista es el viejo marido. 

-Su criada, Marcolfa, le lleva de la mano hasta "la blanca Belisa", la vecinita que es toda calor sexual y canta sus líricas procacidades en el balcón:

Amor, amor.
Entre mis muslos cerrados, nada como un pez el sol.
Agua tibia entre los juncos, amor.
¡Gallo, que se va la noche!
¡Que no se vaya, no!

-Perlímplín va temblando y le propone matrimonio, la niña se lo dice a su convencional y calculadora mamaíta que, de inmediato, la anima  a aceptar el matrimonio, con su versión del cuento de La lechera: 

"Don Perlimplín tiene muchas tierras; en las tierras hay muchos gansos y ovejas. Las ovejas se llevan al mercado. En el mercado dan dinero por ellas. Los dineros dan la hermosura... Y la hermosura es codiciada por los demás hombres."

-Se casan y es la primera noche. Perlimplín va a empezar su transfiguración, Belisa le da miedo, hay ruidos extraños, qué calor, no se reconoce a sí mismo: 

Belisa...Desde que tú viniste de la iglesia está mi casa llena de rumores secretos, y el agua se entibia ella sola en los vasos. ¡Ay! Perlimplín... ¿Dónde estás, Perlimplín? 

-"Aparece BELISA, vestida con un gran traje de dormir lleno de encajes. Una cofia inmensa le cubre la cabeza y lanza una cascada de puntillas y entredoses hasta sus pies. Lleva el pelo suelto y los brazos desnudos.". 

-"En este momento suena una música suave de guitarras. BELISA cruza las manos sobre el pecho". Es como un "estriptís".

-A mí me recuerda más cuando Rita Hayworth se quita el guante, en Gilda, con un solo movimiento repentino, parece que se ha quitado todo y no se ha quitado casi nada. 


-Él la ve desnuda por el ojo de la cerradura, se enamora, no se conoce, es otro: 

"¡Ay, qué música, Dios mío! ¡Qué música! ¡Como el plumón caliente de los cisnes!... ¡Ay!, ¿soy yo? ¿O es la música?"


-Se oyen cinco silbidos, la noche se ha puesto fría y Perlimplín que la ama y ella, más fría aún, que "caballerito...esa es su obligación". Él que no había podido imaginarse su cuerpo, que al verlo sintió el amor y fue "como un hondo corte de lanceta en mi garganta". Es la hora de dormir, apaga la luz, ella guasona y asombrada, él exclama un "¡te adoro!".

-Perlimplín destapa la cama y, en ese momento, tras cinco silbidos más fuertes, aparecen dos duendes misteriosos, dos niños que corren una cortina. Su diálogo es clave, yo no lo tenía muy claro y me parece que tú tampoco. Pedro Ojeda nos lo explicó así: 

Los duendes son lo sobrenatural, lo mágico, corren una cortina, nos introducen en el mundo del sueño, el surrealismo. 

"Queda el teatro en penumbra, con dulce tono de sueño. Suenan flautas."

Acaban de destruir la ilusión teatral, recuerdan al público que es teatro. Esto es revolucionario. Diminutivos, rimas facilonas, nos están diciendo que es un juego. 

"-¿Vámonos por lo oscurillo?
-Vámonos ya, compadrillo."

Piensa, participa, no te quedes ahí a que te cuenten todo el argumento, eres tú parte de la obra. Acaba de destruir el teatro convencional.

"¡Que no quede ni una rendija! Que las rendijas de ahora son oscuridad mañana."

-¿Qué pasa detrás de la cortina? Imaginamos, soñamos, participamos...¡Ojo, solo es teatro! Leemos: 

"El alma de Perlimplín, chica y asustada como un patito recién nacido, se enriquece y sublima en estos instantes."

"Cinco frías camelias de madrugada se han abierto en las paredes de la alcoba." 

-Al amanecer la noche de boda, Perlimplín despierta con unos cuernos dorados en la cabeza, los cinco balcones abiertos y cinco escalas que llegan al suelo. Representantes de las cinco razas de la tierra se han acostado con Belisa; pero él, por primera vez en su vida, ha conocido el amor y está contento. Esto no lo hizo nadie jamás, toma ya Calderón. Viva la Vanguardia. El doctor Marañón huyó del teatro escandalizado, al parecer.

-Perlimplín la cubre con un manto rojo, sentado al borde de la cama es Romeo en el balcón de Julieta:

Amor, amor
que está herido.
Herido de amor huido;
herido,muerto de amor.
Decid a todos
que ha sido el ruiseñor.
Bisturí de cuatro filos,
garganta rota y olvido.
Cógeme la mano, amor,
que vengo muy mal herido,
herido de amor huido
,¡herido!,¡muerto de amor!

-Perlimplín es feliz, Marcolfa llora porque no entiende nada, a ver quién entiende esto. Ahora ama y el amor le da  nueva sabiduría y nueva valentía. Ama tanto que todo le parece poco para ella: 

MARCOLFA.- Mi señor la quiere demasiado.

PERLIMPLÍN.- No tanto como ella merece.

-Ya no es un patito asustado, amanece, su alma está enriquecida y sublimada. Una transfiguración, una metamorfosis, una unión mística, qué sé yo...

-Va a construir un engaño, va a diseñar el personaje del que Belisa se va a enamorar, el misterioso joven de la capa roja. 

"Debe tener la piel morena y sus besos deben perfumar y escocer al mismo tiempo como el azafrán y el clavo. A veces pasa por debajo de mis balcones y mece su mano lentamente en un saludo que hace temblar mis pechos."

-Todo para que ella sea feliz, enamorada de alguien que no es sino él mismo duplicado en bello joven. 

"PERLIMPLÍN.- No temas. Hace quince días vi a ese joven por primera vez. Te puedo decir con toda sinceridad que su belleza me deslumbró. Jamás he visto un hombre en quien lo varonil y lo delicado se den de una manera tan armónica. Sin saber por qué pensé en ti."

-Él le escribe cartas que no hablan de corazones heridos sino de...

"Belisa, ¡no es tu alma lo que yo deseo!, ¡sino tu blanco y mórbido cuerpo estremecido!"

-El amor le lleva a sacrificarse por ella. Ya nos advierte, no lo vamos a entender.

Como soy un viejo, quiero sacrificarme por ti... Esto que yo hago no lo hizo nadie jamás. Pero ya estoy fuera del mundo y de la moral ridícula de las gentes.

-Es una iniciación al amor. Perlimplín antes:

"Antes no podía pensar en las cosas extraordinarias que tiene el mundo... Me quedaba en las puertas... ¡En cambio, ahora!... El amor de Belisa me ha dado un tesoro precioso que yo ignoraba...". 

-Marcolfa, muy a su pesar y avergonzada, dice a Belisa lo que le dijo su señor: "que ese joven... vendría esta noche a las diez en punto al jardín, envuelto, como siempre, en su capa roja". 
Belisa, le cuenta, se puso "encendida como un geranio", se besaba las trenzas, suspiraba, "su amor debe rayar en la locura!  


La pobre mujer, escandalizada, las sirvientas también tienen honor, oye a su señor "vibrante" de satisfacción: 

¡Eso es! Yo necesito que ella ame a ese joven más que a su propio cuerpo. Y no hay duda que lo ama.

-En un jardín de cipreses y naranjos va a tener lugar el encuentro y el sacrificio. En el jardín de Belisa, con aromas del de Melibea  o  mejor del de Julieta, suena una dulce serenata y Perlimplín hace el eco a las "voces" líricas y misteriosas. 

Por las orillas del río
se está la noche mojando.
Y en los pechos de Belisa
se mueren de amor los ramos.

¡Se mueren de amor los ramos!
...
-Aparece Belisa y "la luna ilumina la escena". Un hombre de capa roja "cruza el jardín cautelosamente" e "indica con la mano que ahora vuelve". Lo lírico va a desembocar en lo trágico. Lirismo verdadero: "abonar el terreno de la imaginación para que germine la obra" (*)

"¡Oh!, sí..., ¡vuelve, amor mío! Jazminero flotante y sin raíces, el cielo caerá sobre mi espalda sudorosa... ¡Noche!, noche mía, de menta y lapislázuli...". 

-Son las diez, canta el ruiseñor, es la hora. Perlimplín va a clavar el cuchillo en el corazón galante del joven de la capa roja. Así quedará "libre de esta oscura pesadilla de tu cuerpo grandioso". 

-Perdemos de vista a Perlimplín que sale corriendo. Aparece el de la capa, herido y vacilante.

"¿Quién te abrió tus venas para que llenases de sangre mi jardín?"

"...Tu marido acaba de matarme...no lo verás más nunca. Me mató porque sabía que te amaba como nadie... Mientras me hería gritó: «¡Belisa ya tiene un alma!». "

Perlimplín me mató... ¡Ah, don Perlimplín! Viejo verde, monigote sin fuerza, tú no podías gozar el cuerpo de Belisa..., el cuerpo de Belisa era para músculos jóvenes y labios de ascuas... Yo, en cambio, amaba tu cuerpo nada más..., ¡tu cuerpo!, pero me ha matado...



Perlimplín puede dormir tranquilo su sueño eterno. Belisa le quiere con toda la fuerza de su carne y de su alma y así se lo confiesa a la fiel y sabia Marcolfa. 

"Don Perlimplín...,¿la estás oyendo?" 

-Ha muerto pero ha triunfado. Tocan las campanas. 

-Esta obra nos ha hecho dar muchas vueltas, nos ha costado más que otras. ¿Verdad?

-Va contra corriente. ¿Por qué se prohibió? 

-Como nos explicó Pedro Ojeda en la última reunión: 

Esta obra toca el tema del amor físico, carnal. Era una novedad la referencia a lo corporal en el teatro...Cuando el poder no entiende, actúa, no vaya a ser que... Destruye los valores sociales de la época, su hipocresía. Lo hace con una apariencia infantil...

Es una bomba de relojería, es una obra revolucionaria, es Vanguardia. Sigue siendo moderna...Cuando se va a estrenar...¿Qué tiene esta obra para que entre la policia, desaloje a los actores e incaute los manuscritos? Era 1926, en la Dictadura de Primo de Rivera...

Un ataque brutal al honor, la honra; pero hay algo más, un cambio, la evolución del personaje. 

Le engaña con cinco y a la vez, no va a matarla, descubre el amor, se enamora de lo corporal...Los actores tienen que actuar como guiñoles, hasta ese momento. De pronto, llega el desenlace, él fabrica la felicidad de ella, se inventa un personaje joven, él lo que hace es comportarse como debía, matar al contrario que es él...No es un castigo, eso no encaja, destruye las expectativas del espectador. 

-Esto va más allá de lo que se supone que es un club de lectura, es un pozo y no de los chicos.
La personalidad de Federico García Lorca era tan compleja que sus obras no podían soportar ni un miligramo de superficialidad. No, nada de "sí, porque sí", nada de dormir como los burgueses en sus teatros aterciopelados, nada de esperar que nos cuenten la moraleja. Una vez rota la cuarta pared, somos parte de la obra, a pensar se ha dicho, que esto es vanguardia...Sí eso que suena tan raro. Y subversión de los valores tradicionales, así lo debieron pensar los que la prohibieron, o tal vez, como no entendían ni palote...por si acaso cortamos esto. Era muy peligroso ese chico granadino.

De verdad, amiga Austri, que esta lectura ha sido especialmente compleja y parecía poca cosa...La próxima: Mil amaneceres de José Luis Alonso de Santos, te va a gustar. Teatro con mayúscula.


Un abrazo para los que pasáis por aquí: 

María Ángeles Merino y su amiga Austri. 

-Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín, Federico García Lorca,edición de Margarita Ucelay, Cátedra, Letras Hispánicas.
 -(*) Palabras tomadas de"Antología comentada (II, Teatro y Prosa), Federico García Lorca", Eutimio Martín. Ediciones de La Torre. 
-En rojo, tomado directamente del texto, aquí. 

jueves, 2 de diciembre de 2021

Reunión de lectores en torno a "Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín" de Federico García Lorca .

Pedro Ojeda, 30-11-2021.

 Crónica de la reunión de noviembre, curso 2021-2022, en el Club de Lectura de La Acequia y Alumni UBU, dirigido por el profesor Pedro Ojeda Escudero. Tuvo lugar el martes día 30 de noviembre de 2021, de 16:30 a 18 horas, en la Facultad de Humanidades y Comunicación de la Universidad de Burgos. El libro comentado fue la obra de teatro: Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín, Aleluya Erótica en cuatro cuadros (Versión de cámara), de Federico García Lorca.

Pedro Ojeda (P.O.) nos da la bienvenida y comienza con los lectores (L.), un interesante y ameno diálogo. La bomba de relojería va a estallar. Tic tac. Son las cuatro y media, tenemos hasta casi las seis para desactivarla.

-(P.O.) Hoy nos reúne Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín, de Federico García Lorca. Sé que a algunos os ha dejado descolocados. No sabéis muy bien a qué se refiere la importancia de esta obra. La confusión inicial...

-(L.) Inicial y a posteriori. Ni me ha entretenido ni lo he entendido. Como una obra de colegio, como quien lee un artículo de una revista...

-(L.) No conozco a Lorca para entender lo que me llega a decir. Dar la vida por la amada, no sé mucho más.

-(L.) Se entiende mejor con la edición de Margarita Ucelay que explica sus orígenes, cómo empieza a pensar esta obra. Sorprende que no se estrenara hasta 1933 y que fuera censurada.

-(L.) La obra en sí me gusta. Los símbolos, el fundamento en esas aleluyas, unos cuadros que se ponían en los mercados y se vendían en las droguerías, le gustaba mucho lo popular. 

-(P.O.) ¿Seguís perplejos?

-(L.) El teatro de Lorca no me gusta; este "me ha flipao", como actúa Perlimplín y como va evolucionando. 

-(L.) Me ha parecido banal, no me ha dicho nada.

-(L.) Parece banal; pero es una crítica a la sociedad, a las instituciones, la hipocresía, la falta de escrúpulos de la chica en contraste con el personaje inocente...

-(P.O.) Inicialmente se ha encontrado rechazo. 

-(L.) No me ha sorprendido, lo leí como lo que era, una "aleluya", y un fin más allá. 

-(P.O.) ¿Habéis visto representaciones de la obra en Internet? 

-(L.) Sí, pero no se adaptan a lo que dice la obra, en cuanto al escenario y el vestuario.

-(P.O.) El espectador tiene que poner todo lo demás.

-(L.) Muy bien configurado, Lorca cambia a Perlimplín, después de los cuadros 1 y 2, a partir de una pequeña poesía. Cambia por amor, se duplica en joven y en mayor. 

-(P.O.) Leer teatro, hay personas que sufren. Muchos manifiestan ese rechazo a leer teatro.

-(L.) No es mi caso, me cuesta mucho más entrar en un libro de poesía...(a esta lectora la conozco bien).

-(P.O.) Es una bomba de relojería. es una bomba revolucionaria, es Vanguardia. Sigue siendo moderna mientras otras se han quedado muy anticuadas. Cuando se va a estrenar, la policía entra en el teatro. ¿Qué tiene esta obra para que entre la policia, desaloje a los actores e incaute los manuscritos? Era 1926, en la Dictadura de Primo de Rivera. Hay algo que impide que se represente, la leyenda habla de una de las amantes de los Borbones...Sigue actual, sigue siendo revolucionaria. 

-(L.) ¿Por qué el suicidio por amor? Ayuda a su amada a serle infiel. 

-(P.O.) Un ataque brutal al honor, la honra; pero hay algo más, un cambio, la evolución del personaje. 

-(L.) Le hace un corte de mangas a Calderón. El honor, los valores tradicionales y familiares. El doctor Marañón, tan culto y liberal, no pudo aguantar y se salió a la mitad de la obra.

-(P.O.) Un género que se vendía mucho era la novela erótica, lo cual no significaba lo mismo que ahora, eran novelas de amor, bastante inocentes. Esta obra toca el tema del amor físico, carnal. Era una novedad la referencia a lo corporal en el teatro. 

-(L.) Con cinco razas nada menos. 

-(P.O.) Perlimplín se transfigura, en una situación parecida a la de los místicos, como San Juan de la Cruz. Pasa a ser una persona con alma, justifica su suicidio, el sacrificio de sí mismo para que Belisa comprenda lo que es el amor. 

(L.) El marido era un consentidor o un vengador. De este estilo no había habido ninguna.

(L.) No le importa, ha conocido el amor. Está contento. 

-(P.O.) Recordad que el Código Napoleón establecía que el marido tenía el derecho de matar a la esposa adúltera

-(L.) Ejecuta la más cruel de las venganzas.

-(L.) Es cruel el final, la mayor de las maldades. 

-(P.O.) Vuestra lectura es interesante pero no es exactamente lo que hace Lorca. 

-(L.) En aquel momento ¿no lo entendían?

-(P.O.) Se entendió tan bien que la prohibieron. Hubo tal rechazo que ya no se pudo representar en teatros comerciales. 

-(L.) Lo que hace es vengarse

-(L.) La ama a cualquier precio.

-(P.O.) Es la misma situación que la canción de Cecilia "Un ramito de violetas". Era el marido que, en secreto, le hace feliz.

Hacer que sea feliz, un engaño, por estar enamorada de alguien que he construido yo. 

El cuchillo es esencial. Esa espada antes clavada en ella, ahora termina clavada en él. El cuchillo es muy necesario, sin ese cuchillo no existe la obra. No es un castigo a ella, desea que sea feliz. Él se sacrifica para que comprenda que puede amarlo. 

-(L.) Ella sin alma, ahora tiene alma.

-(P.O.) Ninguno tiene alma, ninguno es humano. Decide sacar los duendes. ¿Por qué lo hace así?

Los duendes son lo mágico, estamos ante una obra infantil, es lo que más ha chocado, que en una obra infantil se traten estos temas. 


Ahora no entendemos nada, somos de otra época. Si se prohibió la obra es porque atentaba contra valores, costumbres. Cuando el poder no entiende, actúa, no vaya a ser que... Destruye los valores sociales de la época, su hipocresía. Lo hace con una apariencia infantil, es lo que asusta: la grandeza de esta obra. 

Los duendes son lo sobrenatural, lo mágico, corren una cortina, nos introducen en el mundo del sueño, el surrealismo. 

"Queda el teatro en penumbra, con dulce tono de sueño. Suenan flautas."

Nos dicen que esto es un teatro, acaban de destruir la ilusión teatral, recuerdan al público que es teatro, no te olvides que es teatro. Esto es revolucionario. Diminutivos, rimas facilonas, nos están diciendo que es un juego. 

-(L.) Yo lo entiendo de otra manera. 

-(P.O.) "¡Qué sería de las pobres gentes!"

Piensa, participa, no te quedes ahí a que te cuenten todo el argumento, eres tú parte de la obra, es una bomba de relojería. Acaba de destruir el teatro convencional.

"¡Que no quede ni una rendija! Que las rendijas de ahora son oscuridad mañana. "

Deja de ser pasivo, piensa, interpreta, para eso estáis aquí. Metateatro...

"El alma de Perlimplín, chica y asustada como un patito recién nacido, se enriquece y sublima en estos instantes."
"Cinco frías camelias de madrugada se han abierto en las paredes de la alcoba." 
"-¿Vámonos por lo oscurillo?
-Vámonos ya, compadrillo."

Los duendes dicen que Federico García Lorca es un dramaturgo magistral, rupturista y vanguardista. Ahora si comentáis que tenéis que releer la obra, mejor. 

En el teatro de la época no existe esto, es un teatro convencional, la alta comedia, la de reír, la zarzuela, cosas no conflictivas. 

No me hagas pensar, que me construyas las cosas, que termine la obra de manera que un personaje explique lo que he visto. Los duendes no hacen eso. Una obra que va contra corriente, has venido a pensar, yo te mando a pensar. 

¿Habéis visto La sombra del Tenorio de José Luis Alonso de Santos? A la mitad de la obra,  un viejo cómico agonizante que siempre quiso interpretar a Don Juan y siempre era Ciutti, se para, dice qué cansancio, vamos a parar un poco y se pone a hablar con los espectadores. Cuenta anécdotas, lo que estás haciendo es pensar lo que estás viendo, si esto forma parte de vuestra vida, esto os interesa más de lo que parece. "El Brujo" rifaba un jamón... 

Federico García Lorca lo hizo sesenta años antes. Quiere tocar todos los palos y romperlos. Utiliza la estructura del teatro de títeres, él mismo tenía un teatrillo para distraer a sobrinos y niños de casa. En esta obra, hasta llegar a los duendes, no estás viendo personajes reales, estás viendo títeres, de dos en dos, uno por cada mano, representados por actores. Un tipo de obra que es infantil, sin preocupaciones y de pronto nos explota el mundo. "Sí, sí, por qué, porque sí", es un juego infantil propio de los títeres, el espectador baja la guardia, piensa que está por encima de la obra que va pegando hachazos a todas las convenciones sociales. El tema del viejo que se casa con una niña, presente en nuestra literatura. En El viejo celoso de Cervantes, en El viejo y la niña de Moratín, en La Regenta...Problemas de legitimidad y herencias, viudas muy jóvenes en la clase social dirigente española, maltratos, asesinatos, el viejo encierra a la chica y si le engaña violencia...

Un tema esencial en una obra infantil, le engaña con cinco y a la vez,  él bromea y no le molesta, el tema de la honra adiós. No va a matarla, descubre el amor, se enamora de lo corporal, de lo físico. Los actores tienen que actuar como guiñoles, hasta ese momento. De pronto, llega el desenlace, él fabrica la felicidad de ella, se inventa un personaje joven, él lo que hace es comportarse como debía, matar al contrario que es él, el sacrificio del amor, el legado del amor. No es un castigo, eso no encaja, destruye las expectativas del espectador. 

Después de Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín, Federico García Lorca tiene que bajar el pistón y hace Doña Rosita la soltera, o el lenguaje de las flores.  Con la actriz Margarita Xirgu  hará Yerma, La casa de Bernarda Alba...Fue asesinado antes de terminar Comedia sin título.  

En la escena final, Marcolfa dice:

"Belisa ya eres otra mujer...Estás vestida por la sangre gloriosísima de mi señor."
"¿La estás oyendo? ¡Don Perlimplín la estás oyendo!"

Has muerto pero has triunfado. 

-(L.) Estamos, aún después, atónitos. No lo entendemos.

-(P.O. ¿Qué tipo de teatro vemos? ¿No estamos viendo el mismo que hace cien años? Nos hemos acomodado, queremos el mismo que hace cien años, que me lo expliquen. Como en Los intereses creados, nos explican la moraleja. Tiene éxito porque no nos hace pensar. Hay que romper los esquemas, salir de la zona de confort. El verdadero teatro revolucionario...

-(L.) Bomba desactivada.

Aplausos

-Mi crónica está redactada, como otras veces, siguiendo mis rápidos apuntes tomados en la reunión, con la voluntad de acertar con su espíritu, ya que con la letra, toda la letra, es humanamente imposible.

Un abrazo para todos los que pasáis por aquí de:
 
María Ángeles Merino Moya

sábado, 6 de noviembre de 2021

Aproveché cosas que escribí con el móvil y el café de la mañana. La hora del sosiego de Yolanda Izard.

 


Comentario final en torno a la novela La hora del sosiego de Yolanda Izard, para la lectura colectiva de La Acequia, dirigida por Pedro Ojeda Escudero. 

-¡Hola María Ángeles!

-¡Hola amiga Austri! ¡Cuánto tiempo! ¿Dónde te habías metido? ¿Qué te trae por aquí?

-Me trae la curiosidad por el resumen del libro que leísteis en octubre, en el Club de Lectura de La Acequia y Alumni UBU. Ya sé que estás con la crónica de la reunión del martes 26 pero, como no pude asistir y no tuve tiempo de leer El día del sosiego de Yolanda Izard, quiero que me lo resumas. 

- ¿Resumen dices? Aquí tienes la novela pero no me pidas que te lo resuma, sería un pálido reflejo. Y quiero que lo leas, te va a gustar. Por cierto que, en mis entradas, resumen resumen no hago nunca, vivo una lectura...y va saliendo todo. Comencé con el Quijote.

-Pero antes...

-Sí, me salían unas entradas larguísimas, con enlaces, citas, muchas fotos...

-Nos contabas con pelos y señales lo que leías. Ahora...

-Ahora: la pandemia, la edad, la vagancia, el móvil versus el ordenador, el Facebook versus el Blogger, más ganas de leer que de contarlo, de todo un poco. ¡Más las obligaciones domésticas y familiares! 

-Sin embargo, a primera hora de la mañana, antes o después del café, contestas en un pis pas a las entradas de los jueves de Pedro Ojeda,  tecleas en el móvil y te sale un pequeño comentario sobre el libro. ¡Más atinado que cuando te enrollas como las persianas! 

-No sé como sabes tanto...

.Voy a ver, casi siempre los firma tu Sor Austringiliana. Aquí el 15 de octubre, a las 8:49, Pedro Ojeda escribe "La soledad buscada en La hora del sosiego de Yolanda Izard" y tú respondes: 

Transitar la soledad de una manera tan dolorosa solo puede llevar a la locura y a la muerte. Los antiguos eremitas tenían a su Dios y sus creencias. A Berta la protagonista, al final no le queda nada, ni siquiera la ternura de la perrita María; solo su yo desnudo, esperar y "para descansar morir". Demasiado duro, si no lo salvara el goce de las palabras y las imágenes, la poesía nos mantiene con el libro abierto. Una novela realista con la historia de Berta sería insoportable. Transitar realmente una soledad como la de Berta sería tamaña locura. La locura de Berta nos asoma a nuestros abismos.

-El 22 de octubre, a las 9:53, Pedro Ojeda escribe "La naturaleza en La hora del sosiego de Yolanda Izard" y escribo: 

La naturaleza puede ser tan bella como aterradora, tengo ante mis ojos las imágenes del volcán de La Palma...Así es en la isla de La hora del sosiego. Todos vivimos en nuestra isla, nacemos y morimos solos, en nuestro yo, isla infranqueable donde no cabe nadie. Y la vida es una lucha por no quedar a la intemperie. Berta emprende el camino contrario, tiene que pagar un precio muy alto. Al final, "para descansar morir". No sé yo...Con los años, nos vamos enfrentando más a nosotros mismos, nos quitamos capas, nos pedimos sinceridad, analizamos nuestra vida con otra lupa. Un poco de lo de Berta, pero sin isla peligrosa.

...

-El 29 de octubre, a las 9:25, Pedro Ojeda escribe "Estrategias narrativas en La hora del sosiego de Yolanda Izard" y tú dices. 

Seguimos a Berta en su diario de emociones, la acompañamos a pesar de la extrañeza que nos produce la dolorosa y solitaria búsqueda del sosiego. La protagonista teje su relato y sus relatos, la poesía nos lleva y la estrategia narrativa acierta, ya lo creo. El final nos deja en un punto ciego o no tan ciego.
...


-Gracias, amiga Austri. Creo que estas palabras te motivarán lo suficiente. ¡A leer La hora del sosiego!  Y prepara también Amores de Perlimplín con Belisa en su jardín de Federico García Lorca. Que la paciencia gobierne nuestros actos y no hay prisa...Que no la perdamos ni las ganas de leer. 

-Burla burlando, has confeccionado una entrada nueva aprovechando cosas que escribiste con el móvil y el café de la mañana. 

-Y me han servido de comentario final. 

Un abrazo para todos los que entráis aquí de:

María Ángeles Merino

miércoles, 3 de noviembre de 2021

Reunión de lectores en torno a La hora del sosiego de Yolanda Izard (Club de Lectura La Acequia y Alumni UBU, 2021-2022).

 



Crónica de la primera reunión del curso 2021-2022, en el Club de Lectura de La Acequia y Alumni UBU, dirigido por el profesor Pedro Ojeda Escudero. Tuvo lugar el martes día 26 de octubre de 2021, de 16:30 a 17:50 horas, en el aula 5.4 de la Facultad de Humanidades y Comunicación de la Universidad de Burgos (primer pabellón a la izquierda del antiguo Hospital Militar). El libro comentado fue la novela La hora del sosiego de Yolanda Izard Anaya.

¡Cuánto tiempo sin reuniones lectoras! ¡Qué bonito el jardín de Humanidades! Debido a las normas sanitarias, no pudimos utilizar, por su tamaño, la sala habitual y nos reunimos en un aula. Hubo muchos abrazos y saludos, por fin, desde aquel lejano 2 de marzo de 2020. Como escribe nuestro profesor: solo el poder vernos después de tantos meses es ya una celebración. Aquí estoy con mi cuaderno de notas, para cazar las palabras al vuelo. A ver si soy capaz. 


Pedro Ojeda Escudero nos da la bienvenida. Expresa su deseo de que las últimas lecturas del curso coincidan con el levantamiento de las medidas sanitarias que nos han protegido. Si es así, podríamos realizar un viaje a final de curso a la zona minera de León, tras la lectura de Hijos del carbón de Noemí Sabugal Nos recuerda que quedan todavía dos huecos para propuestas de lecturas, un autor vivo y otro fallecido, y en español. ¡Y una sorpresa! Cada uno de nosotros recibe un ejemplar de Mil amaneceres de José Luis Alonso de Santos, premio de la Crítica de Castilla y León 2020. Lo podremos leer como un monólogo narrativo, será nuestra lectura del mes de diciembre. 

Yolanda Izard en la pantalla y Pedro Ojeda. 

Yolanda Izard ha grabado un vídeo dirigido a nosotros, como lectores de su libro. Se siente agradecida y feliz por nuestros comentarios personales y creativos. Nos habla de la lectura en general, como ayuda para entendernos, saber qué somos, por qué estamos aquí, no conformarnos con la vida, abrir nuestros sueños, conocernos mejor.  Porque en La hora del sosiego, Berta, dilucida su conciencia. Al intentar entenderla, en soledad absoluta, ahondamos en las características de la conciencia, aunque no vivamos en una isla. Berta traspone la frontera de la conciencia, aprovecha la locura en su beneficio. El lenguaje es la herramienta, una depuración lírica por amor a la palabra, por respeto a los lectores, para ofrecerles lo mejor dentro de las limitaciones. A los lectores, les da las gracias por sus comentarios y aunque no se hayan acercado a ellos, gracias también. 

Tras el vídeo, Pedro Ojeda (P. O.) comienza el diálogo con los lectores (L.):

-(P. O.) Yolanda Izard, nacida en 1959, en Béjar, vive en Valladolid. Es profesora universitaria de Filología Hispánica, imparte un taller de escritura y las publicaciones le han llevado a ganar premios. Recibe el premio Cáceres de novela corta en 2003, el Carolina Coronado en el mismo año paisajes por La mirada atenta, el Andrés Quintanilla de Poesía en 2013, el de Poesía Miguel Hernández  en 2019  y es finalista del Premio de la Crítica de Castilla y León en 2020. Con Lumbre y ceniza llega a la madurez en la escritura, fuera del ámbito de las grandes editoriales. En un profundo dolor, tras la muerte de su padre, la purificación. Estética del dolor, del sufrimiento, de la  reconciliación con uno mismo. 

"Atrapada por los recuerdos de una infancia atormentada y una vida solitaria que ha dejado de tener sentido, Berta, una editora de mediana edad, decide adquirir una isla en el Pacífico, para aislarse por un tiempo del mundo. Sin embargo, el barco que debía recogerla jamás regresará en su busca y se ve obligada a sobrevivir sola en un medio cada vez más hostil y a reconstruirse mediante una escritura..."

(P. O.) ¿Os ha gustado el libro?

La opinión general es que sí. Hay quien disiente: muy triste, me ha gustado pero en el fondo no sé si me ha gustado esa tristeza. 

-(P. O.) Es una poética del sufrimiento: ascética, mística, despojamiento

-(L.) ¿Budismo? 

-(P. O.) No y por qué no cristianismo, ascetismo. En el budismo no hay dolor. 

-(L.)¿Se suicida o no? Es lo de menos si se suicida o no. Buscarse a través de uno mismo, demasiado kafkiano para mi gusto.

-(L.)Magnífica, muy buena, muy bonita, independientemente de si se muere o no se muere. 

-(L.) Las figuras literarias, las metáforas, la forma de escribir lo que más me ha gustado. 

-(L.) Va decayendo, está enferma, no tiene fuerzas, es muy duro. 

-No me gusta porque la novela quiero que tenga un final, me ha gustado el libro pero el final no. 

-(L.) Es un acierto, más como lo cuenta que lo que cuenta. Es poesía, como leer poesía, sus vivencias, sus recuerdos. La naturaleza hostil, la relación con la perrita, la ternura, me han conmovido. 

-(L.) Al final, lo que comenta con su madre, la misma obra. 

-(L.) La belleza de las descripciones, acepta la soledad, dice que si llega el barco se esconde. Las descripciones son bellísimas. 

-(L.) Cuando sueña con el fusilamiento del nazi, la madre que busca al hijo, las naranjas, precioso.

-(L.) La imaginación, no sabes si es real o no.

-(L.) Me ha encantado la forma en que está escrita, lo que te lleva a lo que está haciendo, te permite seguirla. 


-(L.) Soledad buscada, un alivio a todo lo que había pasado, niños que dicen que querían morirse como solución.

-(L.) Momentos fantásticos. De repente el silencio, la madre le dice tu hermano no tose, se lo encontró muerto, como una premonición de algo que ya dice en la primera página.

-(L.) En la primera página ya dice lo que fue su vida.

-(L.) Me ha gustado mucho, como nos lleva a su muerte, acabar con sus fantasmas, como ha desarrollado a sus fantasmas, sin nombrar a su hermano. 

-(L.) Se reconcilia con sus fantasmas, relaciona el hundimiento de su casa y el de lo que tiene allí.

-(L.) Lo del final no es que se suicide, busca morir, el final es lo que ha conseguido, una muerte cómoda, lo contrario de un suicidio. 

-(L.) No he leído el libro (¡!) ¿Nos pones tarea?

-(P. O.) Que salgas con ganas de comprarlo.

-(L.) ¿Tiene la escritora pensamientos contradictorios?

-(L.) El sufrimiento de los místicos

-(L.) Busca la profundidad de la soledad. No desearla sino sufrirla. ¿Se puede dar felicidad?

-(L.) Revaloriza el goce de los sentidos. Quiere vivir. El peso le arrastra al dolor.

-(P. O.) Se libera. Consigue la paz interior consigo misma, felicidad, liberación, despojamiento. La felicidad es esta, la paz consigo mismo. Depende de lo que se entienda como felicidad. Huida, liberación. Huye para liberarse, termina su vida en paz. Quiere y tiene que mirar sus limitaciones, autoculpa. De forma que desaparezca la frustración , que las aceptes. Si las aceptas se produce la ataraxia, la aceptación. 

-(L.) Entro en el monólogo de una náufraga de la vida, en fusión con una naturaleza tan bella como aterradora, en soledad con su tremendo equipaje interior. No sé si busca sosiego.¿El silencio? ¿Reconstruirse? ¿Encontrar la clave de sí misma? ¿Ser una con la isla? ¿Enfrentarse cara a cara con la muerte? ¿Echarle un pulso? ¿Un extraño suicidio? ¿Para descansar morir como Machado? ¿Qué recuerdos tormentosos le han llevado a aislarse en una isla del Pacífico? A la compañía de sus muertos reales suma la de sus muertos inventados. Berta fabula, padece fiebre y alucinaciones, ni siquiera el tópico del libro que te llevarías a una isla desierta, solo cuadernos y la memoria. Goza con las palabras, es tejedora de relatos. Se asoma a sus abismos, los lectores a los suyos. Cada vez más despojada de lo material, solo acompañada de la perrita María. La prosa no puede tener más poesía (Esta lectora lee, así cualquiera). 


-(P. O.) ¿Por qué los fantasmas? ¿Por qué un relato de un alemán y un americano, en el Pacífico, en la Segunda Guerra Mundial, con dos tumbas y una fecha?  Ella lo que se propone es buscar tres vidas truncadas de forma dramática, en una situación convulsa. Dos tumbas y otro cuerpo, el del que ha enterrado a los dos. Las fechas se corresponden con la Segunda Guerra Mundial.Todo es imaginación, reconstruye la vida de los tres cuerpos. Con dos nombres y una fecha construye el relato y pone parte de sus fantasmas. Para estar ocupada teje relatos, no tiene libros. La escritora sigue la teórica narrativa y busca que los lectores tengan una diversidad, que no caigan en la monotonía. 

-(L.) No sé si la Botánica es correcta, para una isla del Pacífico. 

-(P. O.) Sí es correcta.

-(L.) ¿Es una locura desde el principio?

-(P. O.) Creo que no.

-(L.) Lo que no termino de entender es que cuenta con dinero para comprar la isla. Una vida de éxito, por qué en ese punto, con la vida resuelta ¿Por qué me voy ahora?

-(P. O.) Si viniera ahora un barco querría irse. ¿Qué has hecho con tu vida ? Es la pregunta clave. Tiene éxito, es el núcleo de partida. Hubo un fracaso económico, cuando la madre fallece todavía queda hipoteca. Tiene cincuenta años.

-(L.) La peor edad

-(P. O.)¿Esta soy yo? Aparecen los fantasmas, tengo todo, he vencido en lo que había fracasado ¿Qué estoy haciendo con mi vida? Huye de sí misma

-(L.) Empieza corriendo, corre para encontrarse con ellos pero para alejarse de ellos, huye de sí misma.

-(P. O.) Pérdida del Paraíso. Recuperar el paraíso perdido de la infancia de donde fue expulsada. Cuando es rica vuelve a la casa de los olmos, la hereda y la recupera, ya no era la misma. Ya la infancia se ha ido. Su infancia feliz fue destruida por la huida del padre. Tiene una larga vida activa y de éxito.

Pensaba llamarla Sola, pero la editorial se dio cuenta de que iba a salir otra novela con el mismo título, una traducción. Legal es, sí se puede. El acierto de poner los versos de William Shakespeare. Encontrar el sosiego, la felicidad y el sosiego, llegar al pacto con sus fantasmas, tras sufrir un despojamiento brutal. ¿Seríamos capaces? El mundo actual lo pone muy difícil. Hay quien se va a un pueblo. 

-(L.) O a un bosque como Beatriz Montañez. Es un caso distinto...

-(P. O.) Un náufrago está feliz porque ha sobrevivido, sigue viviendo. ¿Qué hace un náufrago? Cambia la isla,civiliza la isla. Berta no, al principio hace un poco de huerta y deja que la naturaleza lo invada.

-(L.)  Cuando se le acaba todo es náufraga, cuando no está provista. El vacío material es evidente. 

-(P. O.) Vacío interior no, tiene que recurrir a la imaginación. La relación con la perrita María... 

-(L.) Es la ternura.

-(P. O.) A lo que no puede renunciar, la ternura. Lo que no ha tenido en la infancia.

-(L.) Bonita relación con la perrita.

-(P. O.) ¿Cómo está escrito? Desde los colores. Muy plástico, libro de medida exacta, intensidad lírica, es prosa poética.

(L.) Empieza corriendo y busca el sosiego.

(L.) Balance positivo.

-(P. O.)  Intenso, emocionante.

(L.) Se lee muy bien.

-(P. O.) Yolanda Izard ha conseguido la madurez en sus tres últimos libros: Zambullidas, Lumbre y ceniza y La hora del sosiego. 

Os recuerdo que hay dos huecos, dos libros, pido sugerencias. 

Para noviembre, tenéis una obra de teatro breve, de gran profundidad: Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín de Federico García Lorca. Os recomiendo la edición crítica de Cátedra.

Quiero terminar la reunión con la memoria y el homenaje a un lector que acaba de fallecer: Antonio López. Buena persona, siempre estaba ahí, ayudando a todos, A él y a su mujer, también miembro del club, les debemos una cariñosa acogida cuando fuimos a conocer algunos de los paisajes manchegos por los que trascurre el Quijote. En su casa celebramos una inolvidable comida de hermandad gracias a su generosidad.

Un abrazo a la familia, en especial a su mujer y a su hija María López, profesora de Danza que nos guió en los ballets de don Quijote y  El sombrero de tres picos. 

Pedro Ojeda, Paloma Fernández Villa y Antonio López recientemente fallecido. 

Cuidaos para que podamos terminar el curso sin mascarilla, 

-Mi crónica está redactada, como otras veces, siguiendo mis rápidos apuntes tomados en la reunión, con la voluntad de acertar con su espíritu, ya que con la letra, toda la letra, es humanamente imposible. 

Mis apuntes han cumplido su misión
Un abrazo para todos los que pasáis por aquí de:

María Ángeles Merino Moya

miércoles, 6 de octubre de 2021

Leemos La hora del sosiego de Yolanda Izard



La entrada del blog de Pedro Ojeda del 30 de septiembre de 2021 anuncia el comienzo del curso del Club de lectura de La Acequia y Alumni UBU y manifiesta su deseo de recuperar la normalidad, después de dos años muy afectados por la pandemia debida a la Covid 19. 



Volvemos, es una alegría volver, al virtual y al presencial, aunque nunca nos hayamos ido, aunque nunca me haya ido. Me pongo manos a la obra. Voy al primero de la lista. 

Encargo y recojo en la librería La hora del sosiego de Yolanda Izard. Leo un poco en el paseo, asomo tímidamente al desasosiego de la protagonista, parece una buena lectura. Adelante con los faroles. 

Al sol de principios de otoño, con el libro y un extraño lapicero que me dieron ahí cerquita, en el Palacio de la Isla, adornado con una pluma que no, no se la he arrancado a ningún pájaro exótico de la isla protagonista. Estoy en el Paseo de la Isla, leo una novela que transcurre en una isla, vivo como ser humano en la isla del propio yo, infranqueable. La portada lo resume así:

"Atrapada por los recuerdos de una infancia atormentada y una vida solitaria que ha dejado de tener sentido, Berta, una editora de mediana edad, decide adquirir una isla en el Pacífico, para aislarse por un tiempo del mundo. Sin embargo, el barco que debía recogerla jamás regresará en su busca y se ve obligada a sobrevivir sola en un medio cada vez más hostil y a reconstruirse mediante una escritura..."


Enseguida, inevitablemente, me viene  a la cabeza Robinson Crusoe con todos los robinsones que le siguieron; pero Berta no se siente superior, no aspira a dominar ni a construir, solo desea dejar la isla como la encontró, con un respeto reverencial por la Naturaleza. Y es mujer. 


También pienso en casos mediáticos actuales, como el de la periodista Beatriz Montañez que encontró su camino en una casa de pastores abandonada, junto a un bosque, vegana y autosuficiente, a 25 kilómetros del ser humano más próximo, con la soledad como "mejor amiga que ha tenido nunca". Tampoco nos sirve, cada cinco o seis meses puede escaparse a Madrid para ver a sus amigos y, cómo no, ha recogido sus experiencias en un libro, presentado "a lo grande". 


La lucha por la supervivencia de Berta es mucho más dura y no admite tregua. Entro en el monólogo de una náufraga de la vida, no de un barco, en fusión con una naturaleza tan bella como aterradora, en soledad con su tremendo equipaje interior. No sé si busca sosiego, al menos en el sentido que solemos dar a esa palabra: quietud, tranquilidad, serenidad. Todavía no sé cuál es su día del sosiego, no he acabado la lectura. ¿El silencio? ¿Reconstruirse? ¿Encontrar la clave de sí misma? ¿Ser una con la isla? ¿Enfrentarse cara a cara con la muerte? ¿Echarle un pulso? ¿Un extraño suicidio? ¿Para descansar morir como Machado?

¿Qué recuerdos tormentosos le han llevado a aislarse en una isla del Pacífico? La infancia nómada tras la ruina familiar, las peculiares personalidades del padre egoísta, la madre imaginativa e inmadura, el hermano suicida y el esposo...A la compañía de sus muertos reales une la de sus muertos inventados, hay tres tumbas en la isla...Berta fabula, padece fiebre y alucinaciones, ni siquiera usa del tópico del libro que te llevarías a una isla desierta, no hay libros,  lo cual es raro, solo cuadernos para escribir y el ejercicio de la memoria. Ha sido editora y ha leído mucho y bueno,  goza con las palabras, es tejedora de relatos. 

Se asoma a sus abismos, tal vez los lectores encuentren algún fragmento de espejo para los suyos. Es una mujer fuerte, hambrienta y en los huesos, cada vez más despojada de lo material, solo acompañada de la perrita María, su "Viernes". La prosa no puede tener más poesía. Aconsejo el sosiego de leerla. Felicidades a Yolanda Izard. Podéis verla y escucharla aquí y aquí, presentada por Pedro Ojeda. 

¡Feliz curso 2021-2022 en el Club de Lectura de la Acequia y Alumni UBU!

Un abrazo para los que pasáis por aquí de:

María Ángeles Merino

viernes, 17 de septiembre de 2021

La tentación de leer un libro sin haber acabado otro...u otros.



En la entrada anterior, apunté la posibilidad de que don Benito me tuviera abducida, palabra que suena a cosa de extraterrestres, pero me salió así. Por cierto, en Fortunata y Jacinta, aparece un personaje que trae a cuento ese tema en una charla de café, así de avanzado era Galdós. ¿El de los extraterrestres? Sí, ya os contaré, y por si no os lo cuento, os animo a la lectura o relectura de tan grande novela, el más vivo retrato de la España de la segunda mitad del XIX,  con personajes en absoluto extraterrestres. En este verano que ya se va marchando, alterné la relectura de Fortunata y Jacinta, mirad qué viejito está mi ejemplar de la editorial Hernando, con la lectura de nueve Episodios Nacionales posteriores a Trafalgar, a los que nunca había osado entrar. Debe ser que cada lectura tiene su edad, qué empecinada estaba yo en que no aguantaba libros de guerras. Entré.


Ahora estoy con Juan Martín el Empecinado, el noveno Episodio Nacional, y de la guerra he pasado a la guerrilla. Gabriel Araceli hace mucho que dejó de ser pilluelo de la playa y grumete en Trafalgar. Qué trajín, pasó por las intrigas de La Corte de Carlos IV, se amotinó un 19 de marzo, fue fusilado y resucitado un 2 de mayo, perdió a su Inés, siempre la pierde, batalló en Bailén, vivió el Madrid situado en Napoléon en Chamartín,  resistió en Zaragoza, nos contó lo vivido en Gerona por su amigo Andrés, asistió a las sesiones de las Cortes de Cádiz y de la guerra a la guerrilla con Juan Martín el Empecinado que, al principio, puso en duda que el fogueado militar Gabriel pudiera combatir como guerrillero. Y con el noveno  estaba cuando pasé por la librería, a por el décimo y último de la primera serie: La batalla de los Arapiles. 

No sé cómo fue,  pero salí con el episodio de marras y con otro tomo mucho más gordo: Los vencejos la última novela de Fernando Aramburu. La tentación fue demasiado fuerte. Mi amiga Austri me hubiera dicho: "María Ángeles, un poco de seriedad y termina un libro antes de comenzar otro". 

Que sí, Austri, que es mi costumbre, que poco a poco voy rematando las lecturas, voy a sentarme en un banco y le echo un vistacito.

"A la extrañeza inicial siguió la decepción y luego ya todo ha sido un arrastrarse por los suelos de la vida.

...

No voy a durar mucho. Un año.

...

No me gusta la vida. La vida será todo lo bella que afirman algunos cantantes y poetas, pero a mí no me gusta. Que no me venga nadie con alabanzas al cielo del ocaso, a la música y a las rayas de los tigres. A la mierda toda esa decoración. La vida me parece un invento perverso, mal concebido y peor ejecutado. A mi me gustaría que Dios existiera para pedirle cuentas. Para decirle a la cara lo que es:un chapucero. Dios debe ser un viejo verde que se dedica desde las alturas cósmicas a contemplar cómo las especies se aparean y rivalizan..."

(Los vencejos, Fernando Aramburu, colección Andanzas, Tusquets editores, primera edición, septiembre 2021).

El personaje habla en primera persona, no le gusta la vida y se propone quitarse de en medio. A ver...Caí. 

No hay problema, Galdós y escritores de ahora mismo. Don Benito, tanto en sus novelas como en sus episodios, nos da muchas claves para entender la España crispada y enfrentada que estamos viviendo. Y la naturaleza humana es siempre la misma, aunque no sé qué personaje galdosiano podría tener algún parentesco con el protagonista de Los vencejos, solo he leído las primeras páginas. Seguro que alguno cuadra...

Sigamos leyendo. Confío en que el Club de Lectura de La Acequia y Alumni UBU, el del profesor Pedro Ojeda, vuelva a las gestas lectoras de antaño, virtuales y presenciales. Y a ver si van desapareciendo las telarañas de La arañita campeña. 

Un abrazo a todos los que llegan hasta aquí, un blog un tanto abandonado:

María Ángeles Merino