viernes, 13 de marzo de 2026

Flores "en el pelo verde de la pubertad del mundo".

 



Ayer salí a sorprenderme del tímido estallido floral de los arbolillos silvestres, junto al rio, y el de los prunos domesticados, en el paseo.  Eché al bolso un libro de poco peso, para abrirlo al azar y encontrar sintonía con lo que veo o siento. Suelo hacerlo así. 

"(...La primavera es una corona de novia, abril y mayo son flores en la cabeza de una adolescente, en el pelo verde de la pubertad del mundo. Pasamos del sol a la sombra, como de la vida a la muerte. Pasamos de la vida a la muerte, de la muerte a la vida, cono del sol a la sombra, y vuelta, y este juego es vivir, y la primavera no nos salva de nada, porque ella misma está amenazada de muerte. )"

(Página 291, Mortal y rosa, Francisco Umbral, Austral)

La primavera no nos salva de nada, nos da una vida fugaz, jugamos a vivir, es el juego que nos podemos permitir. 

El libro de Francisco Umbral pesa mucho, toneladas de dolor.  "Mortal y rosa" era su niño.

El agua, el sol y los árboles en flor. Pasear y leer un poco. No es poco. La fuente sigue su cantinela. 

Cierro el libro y leo lo último de la guerra. ¿Primavera?

Ya veis, una mañana de marzo de 2026.¿Estallido?

María Ángeles Merino

https://aranitacampena.blogspot.com/2025/11/lis-inmensos-telares-de-la-literatura.html


4 comentarios:

María Pilar dijo...

La primavera es fugaz, nos lleva una y otra vez al renacer de la vida, a volver a empezar y pensar que ests vez lo vamos a hacer mejor.
El libro de Umbral lo dejo para otro momento.
Un saludo, Sor.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

La primavera nos recuerda que somos seres pasajeros. Deberíamos asumirlo.

Sor Austringiliana dijo...

Tiempo para leer a Umbral y para admirar la primavera. Un saludo, María Pilar.

Sor Austringiliana dijo...

Nos cuesta asumir. Asumamos. Y echemos una miradita.