domingo, 16 de enero de 2011

Paseo de una mañana de niebla.



Llego al puente de San Pablo (Burgos). Por aquí corría Rodrigo Gorostiza,el de "Inquietud en el paraíso", huyendo de sí mismo. El Espoloncillo a mano derecha, el Paseo de la Quinta y el Museo de la Evolución Humana, a mano izquierda.



Hago la foto al Espoloncillo o "Paseo de los Curas". Aquí se le representó la tentación: dicen que es el "Paseo de los Chicos", había una sombra bajo los castaños y una luz de mechero.Suficiente. Sintió miedo y huyó . En el "Espolón" hay más gente...



El agua de "La acequia" me trae a esta fuente, pero no hay niños pisando charcos.



Sigo mi paseo por la Quinta, frente al Museo de la Evolución. La estatua del homínido, el "Homo antecessor", con su niño sapiens ,nos conduce hacia el CENIEH.





Río Arlanzón. El nuevo puente de acceso al CENIEH y al Museo de la Evolución Humana.




Arlanzón. El nuevo puente "Gasset".



¡Qué grafiti más extraño! Claro, como no se puede fumar en bares y cafeterías...



Por aquí suele estar pescando la garza, ahí está. Alguien tiene la ocurrencia de aplaudir y emprende el vuelo. ¿Será la que fotografió Pedro Ojeda, en 2007?

Como veis, comienzo hablando de un libro y termino con una garza real. Cosas de la niebla.

Un abrazo de María Ángeles Merino

jueves, 13 de enero de 2011

¡Cuándo se entere don Cosme Herrera, Penitenciario de la Catedral de Burgos!







Facultad de Teología, en Burgos.

Lo escuché ayer y no me lo podía creer. Fijaos lo que dice el Papa:

"Benedicto XVI sostiene ahora que el purgatorio no es un lugar del espacio, pero sí "un fuego interior que purifica el alma del pecado". Hizo esta proclamación ante 9.000 personas que acudieron a la audiencia de los miércoles, cuya catequesis dedicó esta vez a la figura de santa Catalina de Génova (1447-1510), conocida por su visión sobre el purgatorio."

¿Cómo? ¿No sabe su Santidad que se puede ir al Purgatorio, desde el tardogótico sepulcro del arcediano Fernández de Villegas, en la bellísima Catedral de Burgos? ¿No ha leído "Inquietud en el Paraíso", de Óscar Esquivias?

¡Cuándo se entere don Cosme!

Ay, don Cosme, a quién se le ocurre elegir a un Papa tedesco. Al polaco no se le ocurrió tamaña cosa, sólo suprimió el limbo, acordándose de su pobre hermanita, muerta sin bautizar.

miércoles, 12 de enero de 2011

"Nunca fuera caballero de damas tan bien servido..."


Cuadro de Ana Queral.


Comentario al capítulo 1,2 del Quijote, publicado en "La acequia", como comentario a la entrada: "Don Quijote se echa al camino", correspondiente al día 22 de mayo de 2008.

Don Quijote no puede esperar más, el mundo lo necesita. Agravios, tuertos, sinrazones, abusos, deudas…le queda mucha tela que cortar. Adiós a su plácida vida de hidalgo rural, adiós a los pantuflos y a las lentejas de los viernes. No se lo cuenta a nadie, que la salida furtiva es habitual en los caballeros andantes.

En un caluroso día de julio, se requiere mucho valor para colocarse encima la pesada armadura; pero don Quijote ni lo nota, tal es su entusiasmo. La celada, la adarga, la lanza y ya está. Sale, alborozado, por la puerta del corral. Ya está en el campo, ha sido más fácil de lo que pensaba. Pero hay algo que no cuadra. Veamos.

¡No va armado como caballero! No pude combatir con caballero alguno y, cuando lo sea, su escudo será de marca blanca, sin leyenda. Duda un momento, mas la locura puede más que la razón. El primero que encuentre servirá para ese menester de nombrarle caballero.

Camina, por el campo de Montiel, anticipando lo que dirán de él, en tiempos venideros, las historias escritas. Y, cómo no, comenzarán con el mitológico amanecer, con el rubicundo Apolo tendiendo sus dorados cabellos, los pintados pajarillos y la rosada aurora con su celoso marido.


«Apenas había el rubicundo Apolo tendido por la faz de la ancha y espaciosa tierra las doradas hebras de sus hermosos cabellos , y apenas los pequeños y pintados pajarillos con sus harpadas lenguas habían saludado con dulce y meliflua armonía la venida de la rosada aurora..."

Dichosos los tiempos en que sus hazañas se graben en bronces. Y el sabio encantador, el cronista, ruégole que no olvide al compañero Rocinante.

Luego, se dirige a Dulcinea, “como si verdaderamente fuera enamorado”. Te han pillado, don Quijote. Que se pliegue y que membre de quien tantas cuitas padece…

Camina todo el día sin novedad y el narrador advierte que hay otros narradores. ¡Cielos! Sí, hay otros, pero no son tan fidedignos. Unos dicen que su primera aventura fue la de Puerto Lápice, otros que la de los molinos. Bien documentado en los anales de la Mancha, nuestro cronista nos advierte de los errores de los colegas.

Anochece, va muerto de hambre y de fatiga pero allá ve una venta, su estrella de Belén.



Acaso, o sea, por casualidad, están a la puerta dos muj… ¿Qué pasa? Lo de siempre. Los canalículos que conducen a este ordenador están copados de personajes del Quijote, de los secundarios que desean no ser menos que don Quijote. Me parece que tengo visita. ¿Hombre o mujer?

Mujeres, señora escribana, somos dos. De camino para Sevilla, unos arrieros nos permitieron subir a sus mulas. Nosotras, agradecidas, porque teníamos los pies en carne viva. Somos mujeres mozas y cristianas viejas, nos llaman del partido o de fortuna…A nadie hacemos mal, cada uno se gana, como puede, el trozo de pan que se lleva a la boca.

Llegamos al caer la tarde a aquella venta. Mientras los arrieros se ocupan de pensar sus acémilas, nosotras salimos a la puerta, a solazarnos un poquillo.



Vemos acercarse, por el camino, a un viejo caballero, cubierto de armas oxidadas. Detiene las riendas a su rocín, se llega a la puerta y nos ve disfrutando de nuestro merecido solaz. En esto, un porquero toca el cuerno, como señal para que sus gorrinos se recojan, lo cual hace poner cara de contento al de la lanza.

Mi compañera tiene miedo y tira de mí, mas el caballero descubre su rostro y nos habla con voz reposada. Ya no tenemos miedo sino sorpresa. Sorpresa porque sus palabras son desacostumbradas, ya nadie dice “fuyan” ni “facerle”. ¡Habla como los romances de mi agüela!

Le miramos, le miramos. ¡Nos está llamando doncellas y altas! No podemos tener la risa, decirnos algo tan fuera de esta asendereada profesión nuestra.
No le gusta que nos riamos y nos riñe, nos dice que es sandez y que somos fermosas. Vaya eso de fermosa, me gusta. Su tono de voz se hace más dulce y nos asegura que desea servirnos, o eso entiendo yo.

No podemos contener la risa, tales son sus palabras y su mal talle. Ello acrecienta su enojo. El enfado va menguando mas , en esto, sale el ventero. Es un hombre gordo y con trazas de pacífico; el cual ve aquella figura contrahecha, nos ve reír y nos acompaña en las muestras de contento.

El ventero tal vez piensa que tantas armas son peligrosas, sobre todo en manos de un loco. Así que le habla comedidamente. Le ofrece lo que la venta ofrece, muy poca cosa. El techo sin lecho, pienso para el caballejo y algo que comer…

El caballero se dirige al ventero como “señor castellano” y lo que yo digo, habla como los romances de mi agüela. Dice eso de “mis arreos son las armas…”

El huésped no parece muy castellano de Castilla, mas parece andaluz. Esa misma noche me cuenta que es de la playa de Sanlúcar, buena gente, sí.

El de Sanlúcar conoce el refrán y le dice que ,si sus camas son peñas y su dormir es siempre velar , bien pude apearse, que en la venta tendrá ocasión de no dormir en un año…Menuda noche…

El que dice llamarse do Quijote se apea con mucho trabajo, como aquel que está oxidado, como sus armas.

A la vuelta de la caballeriza, nos reconciliamos con aquel viejo cincuentón, le quitamos los yerros del pecho y la espalda, aunque no podemos despojarle del metal que le cubre cabeza y cuello. No nos deja cortar las cintas y nos dedica más versos, esos de Lanzarote, que dicen:

"Nunca fuera caballero de
damas tan bien servido..."

Es viernes y la cena consiste en un pescado salado y remojado, al que el ventero llama truchuela. Abadejo, bacalao, curadillo… Le pregunta si comería de ello, don Quijote cree que son truchas pequeñas y tan feliz. Sea lo que sea, está muerto de hambre y se le nota. Algo dice de las tripas, no lo entendemos.

Comemos al fresco porciones de aquel mal cocido pescado con un pan más negro que sus armas. Y si comió, aunque poco, fue gracias a nuestra ayuda. No ha enamorado el viejo con sus versos. Le pongo el alimento en la boca, mientras él levanta la visera. Para el vino, nos servimos de una caña.

El caballero parece feliz y se acrecienta su felicidad, no sé por qué, al oír el silbato de un castrador de puercos.

Música, damas y castillo, esas son su palabras porque, a ratos, habla solo. Mi compañera le ofrece otros servicios, los de nuestra profesión,se entiende. Mas don Quijote no parece haber menester y, además, no lleva dineros…

Me llaman por el canalículo, fue un placer, señora escribana. Por Maritornes, sabemos que vuestra merced, trata con benevolencia a las pobres mujeres de nuestra condición.

María Ángeles Merino


Un abrazo para todos los que pasáis por aquí.

martes, 11 de enero de 2011

Tercera entrega de imágenes y palabras en torno a "Dante en el Salón Rojo" ("Inquietud en el Paraíso", de O. Esquivias).

Albiñana está dispuesto a ir al Purgatorio, para partirle las muelas a ese Dante Gorigori y Alioli. En su discurso, descubrimos a una persona culta, en la que tales disparates resultan imperdonables. Y el machismo más rancio en sus palabras. Para el doctor, el escritor florentino ofrece un modelo torcido de comportamiento masculino, un escarnio para la virilidad. Es el colmo : la salvación del hombre gracias a "la novia de uno", ni más ni menos que una mujer. ¿Beatrice ?¡Bah! una marisabidilla intelectual como Mari Cruz Ebro, qué horror.


Beatrice y Dante.

En cuanto a Dante, el modelo a seguir sería el “bragazas” de Manuel Azaña. Charlatán, disipado, conspiradorcillo, soberbio, nefasto, bla, bla, bla. Y lo remata con un “he dicho”. Este doctor tan deslenguado, despellejador de Azaña, hoy en día, no tendría precio para alguna radio vocinglera.


Manuel Azaña, Presidente del Gobierno de España (1931-1933, 1936) y Presidente de la Segunda República Española (1936-1939).

Don Cosme, sonrojado, descubre que tanta burrada no forma parte de una broma. Limpiándose el sudor de la calva, se atreve a llevar la contraria al energúmeno. Por Dios, si se encuentran con Dante en el Purgatorio, aunque tal encuentro sea muy improbable, evite enfrentamientos, se lo pide como un favor personal. Al igual que con don Quijote, nos preguntamos al leer estas líneas: ¿Está loco? ¿Se hace el loco? Si lo está, ¿cuál es el grado de su locura?

Albiñana da un paso atrás, no concibe que nadie le lleve la contraria. Él siempre ha de decir lo que piensa, sin filtros ni barreras. Su lengua viaja más rápida que su pensamiento. Y se compara con Sócrates, Diógenes y Cristo, por no haber dejado testimonio escrito de sus palabras. ¡No tiene abuela!

Ha de apuntar sus “genialidades” en un cuaderno, no vaya a olvidarlas y caiga en contradicciones como “el bestia” de Unamuno.

Unamuno, 12 octubre 1936

Recordar lo de partir la cara al marica de Dante y demás… Don Cosme aguanta carros y carretas con tal de llevar a cabo su quijotesca aventura. Le muestra su admiración y le ofrece agua, para su cansada garganta. Nada de agua, más tequila.



Más vasos, más licor. Ayudado por el alcohol, comparte el entusiasmo de don Cosme, junto con don Perfecto, el de las zapatillas. Otros se están divirtiendo de lo lindo con el trío.

Ahora le toca dar opinión a Gil Formoso, el joven abogado, redactor incendiario de “El castellano”, que todavía no se ha retirado, a pesar de la orden de su jefe. Quiere tirar de la lengua al alcalde, el republicano conservador García Lozano. Para ello, indica la conveniencia de que fuera un representante del Ayuntamiento a la expedición.


Vista de la Plaza Mayor de Burgos, con su Ayuntamiento.

Don Luis García Lozano, mitad en serio, mitad en broma, manifiesta que ni como español, ni como republicano, ni como cristiano, no sería ningún desdoro acabar en el Purgatorio. Pero como no puede abandonar sus responsabilidades, le cede el honor de representarle. El de “El castellano” sigue con la broma y manifiesta que eso ha de decidirlo una comisión, tal vez la de festejos.



El alcalde corta el juego del redactor, ahora firmo un poder y me representa usted. Otro guasón propone que haya una delegación que representa a todos los sectores de la sociedad burgalesa: catedráticos, jueces, Círculo Católico, sociedades deportivas, ejército.


"Cajacírculo", antes "Caja de Ahorros del Círculo Católico de Obreros". El Círculo Católico de Obreros" era un sector importante en la sociedad burgalesa, ya lo creo.

A don Cosme le parece demasiado, aunque en el Ejército sí había pensado, ya que al ser un monte abrupto…


Purgatorio, monte abrupto y escalonado.

El doctor Albiñana tiene otra genialidad. Que nombren a la señorita doña Rosa Pastor Urraca, como madrina de la expedición. Ella es la Juana de Arco burgalesa. Y, ni corto ni perezoso, se pone a cantar, con voz de trueno, un fragmento de la ópera “Giovanna d´Arco”, de Rossini. “Espasmos, temblores de papada y gestos inconexos de las manos”, todo un espectáculo.


“Giovanna d´Arco”, de Rossini.

Nadie aplaude, a los del Salón no le interesa nada la afición a la ópera del doctor, improvisado cantante. Don Cosme, fastidiado, agradece “la nota de color" y abandona el grupo. El guasón de antes propone como madrina a Conchita Plaza, Don Perfecto dobla la contribución si el viaje es amadrinado por la guapa. ¡Vaya con el de las zapatillas!

Rodrigo Gorostiza se da cuenta de que "aquello es una chirigota continua" y le parece indigno. Están tratando a don Cosme como "si fuera don Quijote antes de cabalgar sobre Clavileño".


Cuadro de Ana Queral.

Sigue el pitorreo. Habrá que llevar mantas y abrigos. Don Cosme contesta , ingenuamente, que el clima del Purgatorio es benigno.

Habla un personaje "enclenque y feucho" que dice no crer en nada de esto, pero que si va Conchita Plaza, desea acompañarlos. Es Eduardo Ontañón, poeta, librero y enamorado en silencio de la beldad burgalesa.


Esta es la "Librería Espolón", la misma que era propiedad del poeta Eduardo Ontañón.

Ontañón siente la necesidaa de escuchar el tango "El choclo" y así se lo pide al pianista.



Es la pieza que todas las tardes tocaba María Teresa León, primera mujer que le hizo llorar.


María Teresa León, escritora, compañera del poeta Rafael Alberti.

El pianista no puede tocar tangos, so pena de ser excomulgado por el señor arzobispo. El enmoradizo librero se queda petrificado y triste.

Rodrigo Gorostiza, molesto por el humo y el calor, abre un balconcillo, el que da a la Plaza de la República .


Balcón del Teatro Principal.



Plaza de la República, hoy Plaza del Cid.

Ve a los desocupados , en las barandillas del Puente de San Pablo, buscando la fresca que sube del río. Todavía huele a la pólvora de los cohetes de San Pedro.


Río Arlanzón desde el puente de San Pablo.

De repente, se oye un griterío en el puente. Una camioneta se tambalea pasando el puente, son los muchachotes de Albiñana, ondeando banderas monárquicas y vestidos con sus camisitas azul celeste. La cruz de Santiago, bordada en el pecho. El vehículo se detiene bruscamente, delante del Principal.

Uno de los albiñanistas ve a Rodrigo, con sus faldamentas de seminarista ,y le llama Padre. Angustiado, le dice que tiene que avisar al doctor. Debe ir a Madrid, inmediatamente, porque han secuestrado al señor Calvo Sotelo. ¿Se lo dirá?

La Guardia de Asalto no le da tiempo a escuchar la respuesta de Rodrigo. Uno de los guardias lo derriba con la culata del fusil y le propina unas cuantas patadas.Después lo encierra , con los otros, en un coche policial. Y llegan más...

Rodrigo corre en busca del doctor Albiñana, en una fiesta que está más animada que nunca.

Un abrazo para los que pasáis por aquí, de:

María Ángeles Merino

miércoles, 5 de enero de 2011

Más imágenes y más palabras para "Dante en el Salón Rojo" ("Inquietud en el Paraíso")



Catedral de Burgos,monumento funerario en el arranque de la girola.

Sepulcro tardogótico, 1511, obra atribuida a Simón de Colonia...Para don Cosme Herrera,el sepulcro del arcediano Villegas no es solo una obra de arte. Es una puerta, no metafórica, hacia el Purgatorio. Don Cosme escoge al seminarista Rodrigo para que participe de su quijotesca locura. Es el único alumno del seminario que lee “Vida Nueva” de Dante, desde 1878. El quijotesco don Cosme Herrera elige a Rodrigo Gorostiza como su Sancho Panza. Julián Bayona elegirá a Román Antón. Dos Españas irreconciliables, con sus quijotes y sus sanchos.

Puertecita misteriosa, al lado del sepulcro de F. de Villegas. Pero don Cosme no se refiere a esta puerta. ¿O sí?

En la Catedral, ante la pétrea figura yacente del primer traductor al castellano de la Divina Comedia, don Cosme inicia al soñador seminarista en los misterios de la estatua. No representa a un muerto, es un lector que detiene su lectura y señala la página con el dedo, señalando el Purgatorio. No, no está hablando en metáfora, es un lugar real y el camino a seguir también lo es. Cuatro siglos lleva diciéndonoslo el arcediano y , al parecer, nadie se ha enterado.

Detalle del sepulcro del arcediano Fernández de Villegas. Misterioso dedo y misterioso libro.

El canónigo considera que ya está bien por hoy; devuelve, al muchacho, el viejo ejemplar de "Vida nueva" y se pierde en las sombras de la girola.

Hacia la girola quedan dos capillas en restauración.

Volvemos al Salón Rojo. Allí no les ha nombrado al arcediano Fernández de Villegas, el inspirador de sus dantescos delirios. Pero sí les ha propuesto una expedición al Purgatorio, bajo patrocinio de alguno de los ricos asistentes, como Don Perfecto Ruiz Dorronsoro, el dueño de la fábrica de zapatillas. Al Purgatorio con zapatillas "Argentina".


Foto de la fábrica de don Perfecto Ruiz Dorronsoro (página del libro "Veinticuatro mil días en Burgos", de Agustín Merino, mi padre)

Se oye una voz que clama: locura, disparate…Es una urraca, es doña Urraca, es la dirigente carlista María Rosa Pastor Urraca, fugitiva de la policia que la detuvo en Madrid, por patriota.






Al parecer, el personaje del tebeo, doña Urraca, está inspirado en la tradicionalista Rosa Pastor Urraca.

La urraca, digo doña Rosa, está hablando al director del periódico burgalés “El castellano”.


Cabecera fervorosa de "El castellano". Foto tomada de la página 177, del libro "Burgos, la ciudad vivida", de Fernando Ortega y Carlos de la Sierra.

Le dice que sólo les falta que un canónigo “mochales”, qué adjetivo más antiguo, maltrate a la pobrecita Iglesia. Cuando se enteren en el arzobispado...¡ Con la animadversión que el arzobispo Castro tiene al penitenciario pero culto don Cosme, el confesor de los pecados más gordos! Acordaos de la adúltera doña Clarita, lectora a la fuerza de "Madame Bovary". Esquivias dice que le gusta mucho Flaubert, fui testigo. A mi también, aunque considere a la Bovary como la más tonta de las tontas literarias. Y perdón por la digresión.

Edificio del arzobispado, en Burgos.

La preocupación del señor director es que esto llegue a oídos de la “mala prensa”, de los “plumillas anticlericales”. Se imagina el titular de “El heraldo de Madrid” e incluso los del peligrosísimo “Diario de Burgos”, considerado liberal. ¿Cómo sería "El castellano"?

Foto del antiguo edificio del "Diario de Burgos", ya derribado. Cuando estaba a punto de desaparecer, alguien puso la uve.

Y, para aumentar su expresión de espanto, por ahí anda la señorita escritora María Cruz Ebro, , una mujer intelectual y adelantada a su tiempo, autora de novelas censuradas. La “lechuza curiosona”, gordita y poco agraciada, sonríe mientras escucha a un exultante don Cosme y al atildado periodista del “Diario de Burgos”, Julio Martínez Palacios, que le hace preguntas. Doña Urraca se pone enferma de ver a estos dos ,que no son precisamente de su cuerda, y anima a marcharse al dire de “El castellano”.

Retrato de María Cruz Ebro, ni tan gorda ni tan lechuza. 

Esta novela de María Cruz Ebro fue retirada. Tomada de la página 447 del libro, ya citado, de Agustín Merino

Pero este ha de dar una orden a su "pisaverdes" redactor , que está contando un chiste, largo y sin gracia, a la bella Conchita Plaza. Cuando el chistoso ve al jefe, se calla y se pone en posición de firmes. La guapa se escabulle aliviada. Con voz áspera, el jefe le ordena que , cuando termine el artículo, lo deje en la mesa y, sobre todo, que no se le ocurra contar la propuesta del padre Herrera. Sutilezas teológicas y nada más.

Ahora están solos,el del "Diario de Burgos" y María Cruz Ebro, la cual perora contra la existencia del Purgatorio y contra lo de la resurrección de la carne. Eso de que la Conchita Plaza se quede resucitada y lozana, para toda la eternidad; mientras ella permanezca igual de gorda...¡Ni hablar! Prefiere la metempsicosis y que , ambas, sufran la reencarnación en perras o gorrinas.

Se mete en la conversación un anciano que pide , muy remilgadamente, el permiso para dar su opinión. Cortésmente extiende su tarjeta. Es don Agustín Garrús, catedrático de volapük,lengua artificial , y presidente de una americana sociedad filantrópica. Y vive en el hotel "Norte y Londres", cerquita de esa Comandancia donde tanto se está cociendo.

Foto navideña y actual del hotel "Norte y Londres".

Garrús tiene su propia teoría: la desencarnación o reencarnación al revés. La Ebro, algo guasona, le invita a un chocolate, en su casa, para que se lo cuente a sus amiguitas. La conversación sigue con finezas versallescas y roturas de cristales.

Don Cosme está ahora con el director del Instituto y el catedrático del mismo, y ex alcalde, don Eloy García de Quevedo. Este último , en el Burgos de aquella época, era el perejil de todas las salsas.


Detalle de una foto del claustro de profesores del Instituto De Burgos. Don Eloy García de Quevedo y la profesora de lengua francesa. Tomada del libro "Burgos de memoria", de Luis Ángel de la Viuda 

Instituto "Cardenal López de Mendoza", entonces era el único que había en Burgos.

Al grupo se une el doctor Albiñana, con muchas ganas de hablar. Champán, tabaco, abrazos, voces, habanera de Chabrier y carcajadas. Un desamparado Rodrigo, con sus faldones de seminarista e ignorado por los camareros, piensa que si esto es el mundo, no parece tan peligroso ni tan atractivo. Aunque esos cuerpos jóvenes desnudos, los del cuadro de tema mitológico , no están nada mal. Se aparta, fuera tentaciones.

El padre Herrera sigue de grupo en grupo. Albiñana, sobrado de tequila, le abraza y le califica de cojonudo. Ahora dice que está componiendo una "Conchitomaquia", dos mil versos en honor de la Plaza. Serán mejores que los de Zorrilla, el duque de Rivas y "todos esos tíos". Si Conchita llega a nacer en el Peloponeso, habría sido causa de muchas guerras. Este hombre está ocurrente. Un "pollo litri" le adula y él se crece. Sigue enhebrando disparates, ahora es un cuadro de la Virgen pintado por Marceliano Santamaría, con los rasgos de la famosa beldad burgalesa.


Busto de don Marceliano Santamaría, al final del Espolón.Tomada de la página 138 del libro, ya citado, de Agustín Merino)

Museo Marceliano Santamaría, en el Monasterio de San Juan.


Cosme se honra con que sensibilidades políticas tan distintas, el republicano don Perfecto y el nacionalista español Albiñana, muestren la misma simpatía hacia su propuesta. Pero nada de simpatía, el doctor piensa acompañarle y bajar al Infierno.

¿Infierno? No. La excursión es al Purgatorio. Y no se baja, se sube puesto que el Purgatorio es una montaña. Albiñana está decidido, subirá al Purgatorio.


Dante, Florencia y la montaña Purgatorio.

Sigue la verborrea etílica del doctor Albiñana...Seguiremos.

María Ángeles Merino

"Todos le tacharon de loco..."





Abejita de la Vega, encantada leyendo "El Correo de Burgos".

El titular: "El blog de las lecturas compartidas". La entrada dice: "La acequia propone adentrarse en la trilogía dantesca de Esquivias tras culminar con éxito el acercamiento a "El Quijote", iniciado en 2008."

Ayer Pedro Ojeda puso este enlace en "La acequia". Se trata de una noticia cultural, en la versión digital de "El Correo de Burgos", suplemento local del diario "El Mundo".

Me hizo mucha ilusión su lectura, ya era hora de que la prensa se enterara. Pero me apetecía ver la versión de papel y , esta tarde, me he puesto a rebuscar entre los periódicos de ayer, en una cafetería. Lo he encontrado y , con permiso, me lo he llevado a casa. Ya veis que está un poco sobadillo.

No comento nada de su contenido, eso se lo dejo al "culpable" . Solo reprochar al periodista que , únicamente , cite a los blogueros de Burgos: a Paco Cuesta, a Ele Bergón y a mí.
. ¡Los hay de toda España y parte del extranjero! Desde Chile a Israel. Buenísimos comentaristas.

Felicidades a Pedro y a todos los que compartimos, con tanta ilusión, estas lecturas.

María Ángeles Merino


Me voy con "La inquietud..."