lunes, 9 de noviembre de 2009

Libros inútiles como los del "primo" del capítulo 22, 2, del Quijote.


Foto tomada de www.educa.madrid.org/web/ies.lacabrera/images/contenidos/libros3.jpg
Esta página incluye, con sentido del humor argentino, una lista de posibles libros tan inútiles como los del primo.

Los libros más inútiles...Copio algunos, hay más...

Las ventajas de Windows 98.
Guía de las democracias Árabes.
Un viaje a través de la mente de un hincha violento de fútbol.
Evitando monopolios comerciales... por Bill Gates.
Políticos veraces.
Familias numerosas en China continental.
Elogios femeninos hacia el sexo masculino.
100 años de humor alemán.
Todo lo que el hombre sabe de la mujer.
Esquimales famosos.

¿Cuáles incluirías tú?


Merche Pallarès incluye:

"Israel cede sus territorios robados a sus verdaderos ocupantes--los palestinos".

"Irak, paraiso árabe destrozado por la codicia de Occidente"

"El Sanchico gana una beca Erasmus"

"Los poderes paran de emitir gases nocivos al espacio y ya no talan árboles"

María Ángeles (abejita de la Vega) pone las que se le han ocurrido:

"Políticos contando lo bien que lo hacen en otros partidos".

"Charlas de cafetería: mamás contando lo maravillosos que son los maestros de sus hijos"

"Libros favoritos de los personajes que salen en los programas tipo Sálvame".

"Lo que estudia un niño después de una tarde de actividades extraescolares".

"El ocio de las amas de casa con un empleo".
...
Pedro Ojeda propone:

"Todo lo que la mujer quiere cambiar en un hombre"

Gracias por colaborar,interesantes libros los propuestos

domingo, 8 de noviembre de 2009

"...llegaron a la cueva, cuya boca es espaciosa y ancha, pero llena de cambroneras y cabrahígos, de zarzas y malezas..."




Tercera parte del comentario al capítulo XXII de la segunda parte del Quijote. Publicado en "La acequia"

Aunque la distancia desde mi aldea, la misma de Basilio, no es grande, pasamos el resto del día en camino porque mi pollina, vieja pero preñada, preñada pero vieja, no me permite correr. A las quejas de Sancho contesto que el rucio no es un hipogrifo, aunque del rocín no digo nada, que el que paga...

La conversación con don Quijote es gustosa y amena, Ya dice mi diestro primo que su locura aparece y desaparece, como el cercano Guadiana. Brota cuando de caballerías y caballeros andantes se trata. Llama mi atención el buen juicio y amplia cultura que muestra en temas no caballerescos.

Pasamos la noche en una pequeña aldea, a dos leguas de la cueva de Montesinos. La paso bajo techo, que ya sabía yo donde podían darme un alojamiento decente, sin demasiadas chinches en el lecho…bueno, alguna pequeñita. Don Quijote, sigue las costumbres de la caballería andante y pasa la noche al aire libre, velando las armas. Sancho, resignado, le acompaña, arrebujado en la olorosa manta de su borrico.

No sé cómo pensaba don Quijote bajar a la sima. Se quedó sorprendido cuando le hablé de la necesidad de proveerse de sogas, para atarse y descolgarse por la cueva. Entra en razón y compra nada menos que cien brazas de soga, ante la cara asombrada del cordelero- soguero.

Al día siguiente, a las dos de la tarde, llegamos a la boca de la cueva. Es difícil distinguirla porque está cegada por zarzas y malezas.

Atamos fortísimamente al valiente caballero. Mientras le fajamos y ceñimos, Sancho se esfuerza para que su amo desista de “sepultarse en vida”, de convertirse en frasco a enfriar, de meterse en una mazmorra… Y su amo le ordena atar y callar, que “tal empresa para mí está guardada”, al más puro estilo del cerco de Granada.


Yo, siempre a lo mío, le suplico que mire bien y luego me lo cuente, que quizá haya cosas que encajen en mi producción literaria.


A Don Quijote , una vez preparado, le viene al pensamiento que hubiera sido conveniente tener un esquilón, para avisarnos de que continúa con vida.

Se hinca de rodillas, pide la ayuda divina y se encomienda a una tal Dulcinea del Toboso, dama por la cual se empoza… ¿Quién será tal señora? Este loco se siente capaz de todo si ella le favorece.


Ni corto ni perezoso se acerca a la sima, corta las malezas con la espada y empiezan a salir infinidad de enormes grajos, cuervos y murciélagos . La estampida le tira al suelo.

Nos da la soga y entra en la cueva mientras el rústico lo bendice y le echa cruces. Le dedica una extraña oración, la salmantina Virgen de la Peña de Francia, la napolitana Trinidad de Gaeta… ¿Cuándo ha estado este destripaterrones en Nápoles? Y qué palabras le dedica: flor, nata, espuma de los caballeros andantes, valentón que no valiente…Yo no voy a ser menos y también rezo lo mismo.


Le vamos dando soga y más soga, ya no se oye su voz, tenemos descolgadas cien brazas de soga, ya no hay más cuerda. Nos detenemos media hora y recogemos soga sin peso. Pensamos que don Quijote se queda dentro. Sancho llora,qué lagrimones como garbanzos, y tira apresuradamente. Pero después volvemos a sentir peso y nos alegramos mucho.

Al ver de nuevo a su amo, Sancho le da la bienvenida pero el caballero no responde, está profundamente dormido. Lo tendemos en el suelo, le quitamos las ligaduras y no despierta. Lo meneamos tanto que vuelve en sí y mira a todas partes como si despertara de un profundo sueño.


Nos cuenta que le hemos privado “de la más sabrosa y agradable vida y vista que ningún humano ha visto ni pasado”, que acaba de experimentar que los contentos pasan…y empieza a soltar dolientes exclamaciones dedicadas a personajes novelescos como Montesinos, Durandarte, Belerma, Guadiana, Ruidera. Palabras como extraídas con dolor, como si estuviera en el sillón de un sacamuelas.


Pide que le den de comer, que trae hambre. Extendemos la arpillera de colorines, sacamos de las alforjas pan, queso, sardinas arenques. carne fiambre,nueces,membrillo, vino de la tierra... Merendamos y cenamos, todo junto. ¡Parecemos tres lobos!


Una vez levantada la arpillera-mantel, nos pide atención. A ver si nos enteramos de lo que pasó allá abajo, que estamos sobre ascuas.

Un abrazo.
María Ángeles Merino


Pedro Ojeda dice en "La acequia", en la entrada "La erudición inútil, un regalo que llega y noticias de nuestro Quijote", el 9 de noviembre de 2009:

Abejita comenta primero el capítulo centrándose en los consejos matrimoniales de don Quijote, al que define como hidalgo solterón, lo que es muy verdad. Después da voz magistralmente a un nuevo secundario: el primo erudito (y no os perdáis la graciosa imagen), que nos relata también la bajada a la cueva de Montesinos. Publica una divertida lista de libros inútiles: os invito a ampliarla con una sonrisa en la boca.

Un abrazo para Pedro y para los que entráis y salís por aquí. Cuando veáis a un primo, recordad este capítulo con una sonrisilla.

sábado, 7 de noviembre de 2009

"...hay algunos que se cansan en saber y averiguar cosas que... no importan un ardite al entendimiento ni a la memoria."


Una lectura inútil: la guía telefónica, novela con muchos personajes.
Continua el comentario al capítulo XXII, de la segunda parte del Quijote", publicado en "La acequia".


Soy el innominado primo del innominado licenciado...

Alguien me saca del limbo en el que vivo, con otros personajes secundarios del libro titulado “El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha”. Allí están los dos barberos, el canónigo, los dos bachilleres, doña Cristina de Miranda, el cura de las bodas de Camacho…Ese alguien… da golpecitos a una cajita con letras y me pide que me presente ante vuestras mercedes. Así lo haré: soy el innominado primo del innominado licenciado, de aquel que mostró ser tan diestro con la espada, en un capítulo anterior, dando una lección de esgrima, y de humildad, al bachiller Corchuelo.

Don Quijote pide un guía para llevarle hasta la cueva de Montesinos y las lagunas de Ruidera. ¡Un auténtico oasis en mitad de la Mancha! Mi pariente conoce mi afición a esos parajes y pensó que yo sería un buen guía. Díjole a don Quijote que iría muy entretenido conmigo, que sé hacer libros, no libros cualquiera, libros para príncipes…

Nos pusimos todos de camino: Don Quijote y el rocín, Sancho y el rucio, la pollina preñada y yo.

En el camino, don Quijote me preguntó por mi profesión, ejercicios y estudios. Mi profesión es la de humanista, mis ejercicios y estudios consisten en componer libros para la estampa; pero no libros cualesquiera, libros de gran provecho y entretenimiento. ¿Cómo podrán los cortesanos regocijarse en sus fiestas sin mi libro de las libreas? En sus amenas páginas tienen setecientas y tres para escoger, sin alambicarse el celebro.

¿Y qué me dicen de mi libro de Metamorfóseos? La verdadera identidad, sin metamorfosis, de la Giralda, el ángel de la Madalena, el Caño donde desembocan los pises de Córdoba, los toros de Guisando, la Sierra Morena y las más famosas fuentes de Madrid…

¿Y mi libro de la invención de las cosas, ése que llamo Suplemento a Virgilio Polidoro? No entiendo cómo se puede vivir sin saber quién fue el primero que tuvo catarro en el mundo. ¿Y el primero que se untó pomada para la sífilis?

Sancho quiere saber si fue acaso Adán el primero que se rascó la cabeza. Le contesto echando mano de mi gran erudición: si Adán fue el primero que tuvo cabeza, se rascaría. Este rústico está dispuesto a no dejarme en paz y me pregunta ahora quién fuel primer volteador, le digo que tengo que investigarlo…y burlonamente me replica que no me tome el trabajo, que ha caído en la cuenta de que fue Lucifer, cuando le echaron del cielo, el primero que volteó hasta los abismos. Este porro…le tengo que dar la razón, por no romperle la crisma.

Don Quijote le dice que tal pregunta y respuesta no es suya. El escudero se enfada y replica que para preguntar y responder necedades, no necesita ayuda de nadie. ¿Necedades? ¿Qué dice este analfabeto? Y don Quijote contesta que hay algunos que se cansan en averiguar cosas que no importan… ¿A quiénes se referirá ¿Quiénes trabajan tan inútilmente?

(Continúa)

Pedro Ojeda Escudero dijo en este blog:

"Cómo me gustan estas voces secundarias que tan bien usas para recrear los personajes y dar nuevo giro a la lectura."
Y qué foto más divertida.

Gracias, ssssssss

viernes, 6 de noviembre de 2009

"Mire vuestra merced, señor mío, lo que hace: no se quiera sepultar en vida, ni se ponga adonde parezca frasco que le ponen a enfriar en algún pozo."


Ilustración fotocopiada del Quijote de "Ediciones Cátedra".

Comentario al capítulo XXII, del Quijote, segunda parte: "Donde se da cuenta de la grande aventura de la cueva de Montesinos, que está en el corazón de la Mancha, a quien dio felice cima el valeroso don Quijote de la Mancha". Publicado en "La acequia".

Primera parte: El soltero don Quijote trocado en consejero matrimonial (recordemos a aquella Elena Francis del siglo pasado).

Lee, lee, paciente lector. Lee este capítulo, llegarás al punto final y la grande aventura de la cueva de Montesinos no ha hecho acto de presencia. El título promete dar cuenta de ella, pero hemos de esperar al siguiente capítulo para saber qué hace don Quijote allá dentro, como frasco puesto a enfriar en un pozo. Lo único que sabemos de lo que está pasando nos lo dice la soga…No es la primera vez que Cervantes nos toma el pelo con el título. Ya que no nos metemos en la cueva, metámonos dentro del capítulo y algo sacaremos en limpio.

Basilio y Quiteria están agradecidos al don Quijote defensor de su causa. Grandes y muchos son los agasajos que le dedican. Un Cid con las armas, un Cicerón con la elocuencia; así lo consideran…no es para tanto. Y el buen Sancho pasa tres días refocilándose, ya no se acuerda de las volátiles espumas del rico. Las de los pobres tampoco están mal. Y no hubo “traza comunicada” sino” industria” de Basilio, sólo de Basilio. Y qué bien salió todo, con la ayuda de algunos amigos conchabados, lo confiesa, que abonaron el engaño.

Un maquiavélico don Quijote niega que haya habido engaños, no lo son si los fines son “virtuosos”. ¿Virtuosos? Pues sí, que no hay mejor fin que el de casarse unos enamorados.¡Qué bien habla este pertinaz soltero!

Y, a continuación, un tironcillo de orejas para Basilio. El mayor contrario al amor es el hambre y la necesidad, así que el desposado debe abandonar la espada y la barra, que con eso no se come. Deberá dedicarse a ganar dineros, por medios lícitos “que nunca faltan a prudentes y aplicados”…como tú, Basilio. Después del tirón, le pasa la mano por el lomo… Así que nada de “contigo pan y cebolla”, que “donde no hay harina, todo es mohína”. Y, además, el marido pobre y la esposa hermosa ¡menudo peligro! A la mujer bella es acechada por las águilas; pero, si la bella es pobre, graznarán los cuervos a su alrededor.

El hidalgo solterón sigue con los consejos matrimoniales. El discreto Basilio ha de actuar como si sólo hubiera una mujer buena en el mundo y ésa fuera…la suya. El que ni es casado, ni piensa serlo se atrevería a dar consejos. Y, para elegir mujer, mejor mirar la buena fama que la riqueza y ¡vale más una malvada en secreto que una desenvuelta en público! Y, a una buena mujer será fácil conservarla y mejorarla, que si es mala llevará trabajo enmendarla. ¡Uy, qué mal me huele eso de enmendarla!
Sancho, oyendo a su amo, recuerda cuando éste le dice que podría tomar un púlpito en las manos e irse por ahí a predicar. Si el escudero puede llevar un púlpito en las manos, el caballero andante puede llevar dos en cada dedo ¡Qué pico de oro! ¡No sólo entiende de caballerías! ¡De todo opina!

Su señor le oye y pregunta qué murmura. Sancho le dice que sólo está diciendo, para sus adentros, que esos consejos quisiera haberlos oído antes, cuando era soltero. Tal vez ahora el escudero seria el buey suelto que bien se lame. Don Quijote pregunta si tan mala es su Teresa. No es mala, pero no es tan buena como él quisiera, o tan muda....Don Quijote le afea el hablar mal de la madre de sus hijos. Sancho considera que, tal para cual, ella también dice mal de él, de vez en cuando. Empate...

Continuaré con la segunda parte en que me convertiré en el primo…secundario habemus.


Abrazos


Pedro Ojeda dijo aquí:

Leído. Lo de hidalgo solterón le viene como anillo al dedo, pero no sé si a él le gustaría...

Tal vez, Pedro. El solterón estaba mejor visto que la solterona. Un abrazo.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Para Kety, la de "Cuentos de la abuela"


Extendió sus brazos mirando al cielo.
Su cuerpo se cubrió de fría escarcha.
Aun siendo frío el manto que cubría sus pies.
Se mantenía erguida, con esperanza.
(Kety Morales)


Se mantenía erguida, con esperanza
porque en otra época sufrió,
se sintió desvalida, sin fuerzas
pero después de una
lucha siguió adelante,
como las valientes.
(Luz del Olmo)

Esta foto está dedicada a Kety Morales, la del blog "Cuentos de la abuela". Es mi árbol, es su árbol; aquel que nos parecía una mujer levantando los brazos.Ahora tiene este otoñal aspecto.
¡Qué bien has escogido la frase!: "El tiempo que perdiste por tu rosa hace que tu rosa sea tan importante"
Saint-Exupéry
Tu rosa es muy importante.Fuiste la mejor jardinera.
Con todo mi cariño, Kety.

lunes, 2 de noviembre de 2009

¡Jua! qué gracioso el Basilio, hacerse el casi muerto



Ele Bergón dijo:

¡Jua! qué gracioso el Basilio, hacerse el casi muerto, al estilo de las pelis, con sangre pero sin ella. Está diver. Y todo para conseguir que la bella Quiteria se case con él ¿engañándola? Lo que hacen algunos por conseguir a la chica que les gusta. ¡ Claro que no sabemos lo que pasará después! ¿Se llevarán bien? ¿Tendrán hijos? ¿Discutirán? ¿Se divorciarán? Vete tú a saber...
Y al Camacho, qué rápido lo convence el cura y qué voluble el hombre. Nada, que aquí no ha pasado nada y qué ella se lo pierde. Bueno majo si eso te convence, allá tú.

El único que se da cuenta y se mosquea es mi padre Sancho y es que es más listo de lo que aparenta, como le pasa a mi profe de lengua que se hace así como la simpática, pero ya, ya... El otro día me separó del Rubén, y me puso con el tontaina del Felipe. Me enfadé mogollón, tiré la cartera, no atendí nada en clase, no hice ningún ejercicio y no quiero volver a su clase y es que los profes parecen guais, pero luego son unos huesos. Todo es un rollo y el insti más.

Choque de manos coleguis, espero se me pase el enfado.

El Sanchico.


Pedro Ojeda Escudero dijo en "La acequia":

El Sanchico se disculpa por no llegar a tiempo la semana pasada, pero es que se estaba dando a la comida... Nos lo cuenta Ele Bergón a través de Abejita de la Vega y, como llegó tarde, esta vez hace los deberes a tiempo y comenta divertido la argucia de Basilio y eso que está enfadado con su profesor de lengua.

Ya ves, Sanchico, lo que dicen de ti. Anda, haz las paces con el de Lengua.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Un funesto ciprés



Este verano saqué estas fotos y me acordé del poema de Unamuno :"En un cementerio de lugar castellano". Me llamó especialmente la atención el pobrecito ciprés, tan mustio. Pedro : mí tampoco me gustan estos cipreses funestos, como decía Cervantes.
EN UN CEMENTERIO DE LUGAR CASTELLANO

Corral de muertos, entre pobres tapias,
hechas también de barro,
pobre corral donde la hoz no siega,
sólo una cruz, en el desierto campo
señala tu destino.
Junto a esas tapias buscan el amparo
del hostigo del cierzo las ovejas
al pasar trashumantes en rebaño,
y en ellas rompen de la vana historia,
como las olas, los rumores vanos.
Como un islote en junio,
te ciñe el mar dorado
de las espigas que a la brisa ondean,
y canta sobre ti la alondra el canto
de la cosecha.
Cuando baja en la lluvia el cielo al campo
baja también sobre la santa hierba
donde la hoz no corta,
de tu rincón, ¡pobre corral de muertos!,
y sienten en sus huesos el reclamo
del riego de la vida.
Salvan tus cercas de mampuesto y barro
las aladas semillas,
o te las llevan con piedad los pájaros,
y crecen escondidas amapolas,
clavelinas, magarzas, brezos, cardos,
entre arrumbadas cruces,
no más que de las aves libres pasto.
Cavan tan sólo en tu maleza brava,
corral sagrado,
para de un alma que sufrió en el mundo
sembrar el grano;
luego sobre esa siembra
¡barbecho largo!
Cerca de ti el camino de los vivos,
no como tú, con tapias, no cercado,
por donde van y vienen,
ya riendo o llorando,
¡rompiendo con sus risas o sus lloros
el silencio inmortal de tu cercado!
Después que lento el sol tomó ya tierra,
y sube al cielo el páramo
a la hora del recuerdo,
al toque de oraciones y descanso,
la tosca cruz de piedra
de tus tapias de barro
queda, como un guardián que nunca duerme,
de la campiña el sueño vigilando.
No hay cruz sobre la iglesia de los vivos,
en torno de la cual duerme el poblado;
la cruz, cual perro fiel, ampara el sueño
de los muertos al cielo acorralados.
¡Y desde el cielo de la noche, Cristo,
el Pastor Soberano,
con infinitos ojos centelleantes,
recuenta las ovejas del rebaño!
¡Pobre corral de muertos entre tapias
hechas del mismo barro,
sólo una cruz distingue tu destino
en la desierta soledad del campo!

Miguel de Unamuno