domingo, 9 de julio de 2017

"Burgos, pues, está presidida por un lector"


Vuelvo a las palabras de Azorín, las de su libro La cabeza de Castilla, las que nos leyó Pedro Ojeda Escudero, en el homenaje del día 12, junto a las ruinas del monasterio de San Francisco, en nuestro Burgos:
No pude resistir la tentación de comprobarlo, en la iglesia de San Lesmes; como tampoco resistí la tentación de leer La cabeza de Castilla, donde Azorín nos muestra, en su magistral prosa, un Burgos muy literario y muy poco real. Me senté junto al sepulcro del santo, esquivando las miradas curiosas de las feligresas. 

Sepulcro de San Lesmes y La cabeza de Castilla.

El artista lo esculpió con un libro abierto en la mano. Curioseo y descubro que las páginas están en blanco, no importa. Imagino que Adelelmo, San Lesmes, tuvo que leer, y mucho, sabemos que no andaba escaso de conocimientos: 



Sueño al monje San Lesmes con tiempo de repartir el pan a los pobres, ayudar a los peregrinos  y planificar canales y esguevas para encauzar las pestilentes aguas estancadas, evitando fiebres malignas. 

Y Adelelmo leería mientras paseaba por las orillas del Arlanzón. Vamos a hacer como él. Venid conmigo:

Con María Ángeles Merino y Azorín.



3 comentarios:

  1. Lo dicho:siempre se aprende algo nuevo y más con lo bien que te explicas.-Desconocía este santo varón, una suerte que haya caído por esas tierras.

    Felices vacaciones MªAngeles.

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  2. Gracias por recordarme que meta en la lista de lecturas del verano ese Azorín tan literario.

    Yo a san Lesmes le asocio siempre a los titos, pero esa es otra historia.

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  3. Nos adentramos en las lecturas de verano de la mejor manera...

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