miércoles, 13 de julio de 2016

Pequeña crónica de nuestra reunión en torno a El doncel de Don Enrique el Doliente.


Pedro Ojeda y una risueña lectora.

Pequeña crónica de nuestra reunión en torno a El doncel de Don Enrique el Doliente, de Mariano José de Larra. Para la lectura colectiva de La Acequia, dirigida por Pedro Ojeda.

Ayer, a las seis de la tarde, nos reunimos los lectores del Club de Lectura presencial, dirigido por Pedro Ojeda. En esta ocasión, lo hicimos al aire libre, en un lugar céntrico pero muy tranquilo: la terraza del Vara Café, junto al Parque del Doctor Vara. Entre tejos, acacias, castaños, chopos, perales silvestres… y mirlos que salen por lo verde y nos hacen la vida suficiente.
Parque del Doctor Vara. Un pequeño jardín botánico.
La idea original era leer algún libro de trovadores y viajar a la tierra trovadoresca por excelencia: Provenza, en el sur de Francia. No fue posible dada la coincidencia de las fechas elegidas con el Tour de Francia y se presentó, como modesta alternativa,  ir a  Sigüenza y conocer a su famoso doncel. No tuvo éxito la propuesta y  aquí estamos, frente a los jardines de la desaparecida Clínica Vara, un oasis en el casco histórico de Burgos.  Nos disponemos a comentar la novela de Mariano José de Larra: El doncel de Don Enrique el Doliente.


María Ángeles toma notas. Foto cortesía de Carmen Ugarte.

Recojo, en mi libro de notas, el diálogo entre los lectores y Pedro Ojeda. Fue más o menos así:
-Comencé a leer y no enlazaba. Llega un momento en que Larra reconoce que es una escritura desordenada, que no lo tenía suficientemente trabajado. Me animé, a partir de ahí.

-Ten en cuenta que lo escribió en dos meses. Me puse a leer el libro y no podía entender por qué me costaba tanto entrar en él. Menudo repaso a la Historia el del primer capítulo, seguido de un canto ecológico a las espesuras arbóreas del Madrid medieval, con osos entre los madroños, en contraste con el yermo espantoso que conocía en 1834. Asisto a una cacería y empiezo a conocer a unos personajes enmarañados como los bosques aquellos. Entre todos destaca Elvira, lectora y enamorada. El mundo de las mujeres me recuerda a los tebeos de hadas y princesas de mi niñez. Aparece el trovador y vamos sabiendo de qué va la historia. El ritmo es lento, todo está muy liado y llega a aburrirme. Es una Edad Media de cartón piedra, me parece el XIX más que el XV. Me gusta que haya guiños al Quijote en una página sí y en otra también. El rapto de doña María, la acusación de Elvira al malvado Villena, se va a celebrar un “juicio de Dios”...La historia va cogiendo ritmo, van a asaltar la fortaleza que tantos secretos esconde. Todo toma un aire de Capitán Trueno, haz que gane el bueno, con forzudo y perro incluido. Disfraces de fraile, qué tontos los malos, porrazos, espada va, espada viene, el ritmo se hace trepidante. Se lee mucho mejor la segunda mitad del libro. ¿Las historias románticas terminan bien o terminan mal?
-Lo dilata mucho. No lo he terminado.

-No me ha dado tiempo, pero me está encantando. Está escrito genial.

-Lo encontraba divertido, me ha gustado no me ha parecido del siglo XIX, me ha enganchado. Me ha parecido del XV.
-Lo he leído y releído. Hay cosas que me han llamado mucho la atención. Larra se anticipa al cine, al movimiento de la cámara, algo que ya había visto en Galdós, con la diferencia de que este conoció el cine en sus principios. Me gusta que haya refranes, un libro con refranes me gana. También el dominio del lenguaje de Larra. No me gusta el amor obsesivo y su lenguaje, el “me tienes que querer”. Me parece machista. Los artículos los he leído, siempre se vuelve a ellos, merecen la pena.

-El problema de Larra es que, centrado en los artículos de costumbres, la dimensión de la novela le ha sobrepasado. Ha mezclado mucho de su biografía, Elvira es Dolores Armijo, la amante de Larra. Un batiburrillo. En los artículos de costumbres es brillantísimo, te lleva a una época difusa y confusa. El primer capítulo es algo que a muchos lectores les sobra. El libro está bien, pero resulta folletinesco, una faceta más de Larra.

-Un coñazo. El primer capítulo, el de Historia, el mejor. La historia no se tiene, el lenguaje es muy lento y los relatos largos.

-En los artículos costumbristas habla como un viejo y eso sorprende sabiendo que no llegó a cumplir los veintiocho años. ¿Por qué?

-Pedro responde: En los artículos costumbristas es así, habla con la voz de unos personajes que ha construido. Se esperaba la voz de la experiencia…
-Es un desahogo a su problema. Por eso inventa la novela.



 

-Hay pasajes maravillosos como el de la lectora. El último es el mejor.

-Y, sin embargo, hay quien afirma que sobra el último capítulo. (G. Bellini)

-El libro no va sobre el doncel.

-Es muy posesivo, un romanticismo exaltado.

-Demasiado rosa, folletinesco.

-El amor que mata, es verdad en algunos casos. Lo sé porque lo he visto en una persona cercana. Si no mata, puede causar un grave deterioro físico.

-Íbamos a Francia, a hablar de los trovadores. Macías es el trovador por excelencia.


-Novela que ha tenido mucho éxito. Fue el regalo de Letizia a Felipe.


-Larra lo escribe a los veinticuatro años, es un crío, lo escribe muy deprisa. El había escrito "Macías" que iba a ser el primer drama histórico estrenado en Madrid. Se lo censuraron por motivos políticos. Esperaba a que "palmara" Fernando VII. Martínez de la Rosa se le adelantó y consiguió estrenar el primer drama histórico. Era presidente del Gobierno...

Larra había escrito el drama "Macías" con las tres unidades, de tiempo, de acción...Como se la censuran, escribe la novela . Va a la novela histórica que estaba de moda, la de Walter Scott. Después, no vuelve a escribir novelas. Si bien es verdad que vivió poco tiempo, tampoco hay constancia de que dejara borrador alguno.

Es hijo de un afrancesado que marcha muy niño de España y cuando vuelve tiene que volver a aprender español, con una capacidad autodidacta extraordinaria. Conoce más las novelas extranjeras que las españolas. Lo que le interesa es el tema del poder pero le puede el tema del amor.  Están de moda unas novelas en que las mujeres burguesas jóvenes empiezan a tener un conflicto defendiendo la libertad de amar. Hoy en día, diríamos lo de "chica divórciate y vete con él", pero en 1834 eso era imposible. El conflicto de la libertad de amar era un tema candente en esta época, surge la mujer insatisfecha.

Elvira lee el Amadís de Gaula y se describe muy bien su insatisfacción. Surgirán las novelas de adulterio, las Madame Bovary. Larra anticipa a un personaje que luego va a tener mucho éxito. Elvira no es una chica que haya sido obligada a casarse, ella se casó por amor. En dos líneas, nos cuenta todo: la lectura le ha hecho evolucionar, la ha cambiado, ha abierto su vida, mientras el marido seguía igual. Se encuentra con que ya no ama a esa persona, se ha abierto su campo de visión gracias a la lectura. Construye un personaje que sigue siendo actual, retrato de la mujer insatisfecha. Lo hace con veinticuatro años. Toda la novela es un relato de las consecuencias individuales y sociales que puede tener.




Mujer romántica
-Aparece un chico guapo, guapísimo, que tiene todo lo que le falta a su marido, se enamora y la sociedad lo impide. Ella es el verdadero personaje. Al final, que no contaremos porque algunos no han terminado la lectura, sufre brutalmente. Anticipamos que él muere. Ella sufre la tragedia: el conflicto entre la voluntad y el deber. 

-Todo eso ya está en Cervantes: la lectura abre horizontes. La novela, en frío, es un coñazo. Como lector  me pregunto qué me ha dicho.

-Esta novela busca un público de la época, el cual pide que le cuenten algo sobre sí mismo, sobre las pasiones, los sentimientos. Las mujeres que leían a escondidas, con la sensación de no estar cumpliendo con su papel tradicional. Larra está descubriendo el público al que iba destinado. Recuerdo a mi madre leyendo...



-Yo recuerdo a mi abuela que guardaba el libro en el cesto de la plancha.
-El personaje más plano es el doncel. Macías el trovador existió y fue conceptuado como "el enamorado". En su caso, el final fue distinto: el marido se enteró, lo encerró y, a través de las tejas, lo mató con una lanza. Era normal que Larra se fijara en un personaje como Macías, estaba a punto de explotar...Enrique de Villena es el poder, deja todo por el poder.

Larra usa recursos de la literatura popular que arrastra a un público determinado. El primer capítulo es una exigencia de la gente que le pide Historia.

-Con ayuda de una persona más documentada que yo, pillé la fuente que siguió Larra para hablarnos de los hechos del pasado: la Historia de España del Padre Mariana. ¡Que estaba escrita en el siglo XVII! 

-¿Por qué íbamos a visitar Provenza? El Languedoc, era la única zona donde la mujer medieval pudo tener independencia como individuo. Los trovadores del norte de la Península Ibérica escribían al principio en provenzal, después lo hicieron en catalán y en gallego. Los poetas castellanos escribieron también en gallego, como Alfonso X el Sabio que utilizó el gallego como lengua poética.

Larra explica la situación del XIX, a través del XV. El pasado para el presente.

-Terminamos la lectura, hablando de futuras lecturas: Unamuno, Novelas Ejemplares, Cartas Marruecas de Cadalso, Lobato...Y algún viajecillo. Hace un poco de frío, nos despedimos deseándonos un buen verano. 

Un abrazo de María Ángeles Merino



¡Feliz verano!

28 comentarios:

Paco Cuesta dijo...

Buen broche al fin de curso.
Besos

María del Carmen Ugarte García dijo...

De principio a fin.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

El fresquito vino bien, aunque tuviéramos que prescindir de las bebidas frías.
Un broche tranquilo y agradable para un curso lleno de buenas lecturas. Nos volvemos a reunir en septiembre, así que preparados...
Un beso, Mª Ángeles.

Myriam dijo...

¡Preparadísimos!.

Linda crónica, lindo encuentro al fresco del verano burgalés!

¡Provenza!, por su puesto, la Corte de Leonor de Aquitanea era experta en temas de amor. Una pena que no pudiéramos ir.

Me gustó el capítulo de historia inicial y especialmente el personaje de Beatriz. Y obviamente, no me gustó nada, pero lo que se dice naaaddddaaaa, el pérfido, siniestro y avaro judío físico y alquimista, que responde a los estereotipos antisemitas de la época medieval y del propio siglo del autor. A saber como era en realidad el verdadero Conde Enrique de Villena; está claro que no le gustaba mucho que digamos a Larra, por como ha construido su personaje.

La novela, en general, me gustó. Para mi la prosa de Larra es fantástica.

Muchas gracias, María de los Ángeles, por esat crónica.

Ele Bergón dijo...

Como siempre una buena crónica, con todos los detalles, de lo que allí pasó.

Besos

Abejita de la Vega dijo...

Cerramos un buen curso.

Abejita de la Vega dijo...

Procuré ser fiel.

Abejita de la Vega dijo...

A ver si tengo cuerda para entonces....

Abejita de la Vega dijo...

En Provenza hubiéramos coincidido con el atentado de Niza...El personaje femenino de los lectora a la que nos libros cambian su visión del amor...lo más acertado.Descertado el judío Abenzarsal, un tópico burdo que ya vimos en Bécquer. Villena era un intelectual polifacético, a saber...Lo pinta maquiavélico y ávido de poder

Abejita de la Vega dijo...

Desacertado...La cronista encantada.

Abejita de la Vega dijo...

Se hizo lo que se pudo. Me alegra que os guste.

Abejita de la Vega dijo...

Un abrazo grande Paco.

Abejita de la Vega dijo...

Un abrazo grande Carmen.

Abejita de la Vega dijo...

Un beso Pedro.

Abejita de la Vega dijo...

Un abrazo grande Myriam.

Abejita de la Vega dijo...

Un abrazo grande Luz.

Abejita de la Vega dijo...
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Gelu dijo...

Buenas noches, Abejita de la Vega:

Qué estupenda reunión. Cómo refresca en Burgos, por la tarde. En ese lugar, en el jardín de la Clínica de Vara, hubo -muchas décadas atrás-, hasta algún pavo real.

No es extraño que la Historia de España del padre Mariana inspirara a muchos autores.
Tu trabajo me ha llevado a buscar mi ejemplar Tomo I, Edición de MDCCXCIV (por tanto 60 años anterior a la de tu enlace PDF).
Y me ha parecido que en la edición de 1854 faltan unas cuantas hojas, -precisamente las de XXXV a LXIV.
(TABLAS
DE LOS EMPERADORES Y REYES GODOS QUE FUÉRON SEÑORES DE ESPAÑA: DE LOS REYES DE LEÓN: CONDES Y REYES DE CASTILLA: DE LOS REYES DE PORTUGAL: DE LOS DE NAVARRA: DE LOS DE ARAGON: DE LOS CONDES DE BARCELONA: DE LOS REYES DE MALLORCA, SICILIA Y NÁPOLES : CON LOS AÑOS DE CHRISTO
LISTA DE LOS EMPERADORES DE ROMA QUE JUNTAMENTE FUÉRON SEÑORES DE ESPAÑA. ):

Copio de la XLVIII (CONDES Y REYES DE CASTILLA)
[...]1390 "Don Enrique Tercero por sobrenombre el Enfermo casó con Doña Cathalina hija del Duque de Alencastre Ingles y Doña Constanza hija de Don Pedro el Cruel; con el qual casamiento se acabáron las guerras que tenia su padre Don Juan con los Ingleses : fueron sus hijos legítimos Don Juan el Segundo, Doña María y Doña Cathalina. Reynó diez y seis años, dos meses y veinte y un días.
1407 Don Juan el Segundo casó primero con Doña María su prima, hija de Don Fernando rey de Aragon : tuvo en ella á Doña Cathalina, Doña Leonor, Enrique Cuarto. Casó segunda vez con Doña Isabel hija del Infante Don Juan hijo de Don Juan el Primero Rey de Portugal : tuvo della á Doña Isabel la Reyna Cathólica, y á Don Alonso que murió mozo: hizo degollar por justicia a Don Alvaro de Luna su gran Privado. Reynó quarenta y ocho años."

¡Pobres mujeres de entonces, desde las reinas a las más humildes de la escala!

Abrazos.
P.D.: Espero participar en las próximas lecturas.

Abejita de la Vega dijo...

Buenos días, Gelu. Gracias por la información sobre la Historia del Padre Mariana, una obra que me encantaría consultar con más comodidad porque es pesadísimo manejarla por internet. Cuando pueda, iré a la Casa de Cultura. Mi informante me advirtió que hay dos siglos por medio y...
Las mujeres lo tenían muy crudo. eran piezas de reproducción y alcoba.
La Clínica Vara, qué misteriosa nos parecía. No recuerdo los pavos, era muy típico. Un abrazo, Gelu.