sábado, 1 de noviembre de 2008

¡Dulcinea es real!


COMENTARIO AL CAPÍTULO 1.25 , PUBLICADO EN "LA ACEQUIA" http://laacequia.blogspot.com/

¡En este capítulo, por primera vez, Dulcinea es de carne y hueso Se trata de la analfabeta hija de Lorenzo Corchuelo y Aldonza Nogales.

Cuatro veces, en doce años, la ha visto el de la Triste Figura y, posiblemente, ella no sepa nada de las honestas miradas del hidalgo.

Con estos datos, Sancho nos pinta a la aldeana Aldonza en un cuadro cómico, opuesto al de la recatada Dulcinea. Sonreímos imaginando a una recia moza, algo hombruna,¡de pelo en pecho! , con la cara estropeada por el sol y el aire, nada melindrosa, burlona con los que la requiebran, compitiendo con los más forzudos zagales y dueña de un vozarrón que se oye a media legua. Seguro que se partiría de risa, ante los vencidos que su caballero le envía.

Pedro Ojeda Escudero en
http://laacequia.blogspot.com/dijo:

ABEJITA: Pobre burro Guadiana y qué listo es Sancho: él, por ahora, va a lo suyo. Tienes razón en lo de la necesidad de hablar.En cuanto al frío: ya hemos comentado aquí que la narración trascurre en las semanas más calurosas del verano.En lo de Aldonza-Dulcinea, como sabes, no ha hecho más que comenzar este divertido juego de perspectivas e intereses.Y, como dices, este capítulo es fundamental para reinterpretar todo lo anterior y lo que sigue. Muy bien visto.

¡Otra vez el burro Guadiana!

El Guisopete de Sancho es Esopo (Griego antiguo Αἴσωπος, Aísōpos, latinizado Aesopus) fue un famoso escritor de fábulas que vivió alrededor del 600 a.C. En Europa es considerado el padre de la fábula.
 
Comentario al capítulo XXV del Quijote, publicada en "La acequia" http://laacequia.blogspot.com/
Tras una alusión a las fábulas de Esopo o Guisopete, ¡zas! el burro Guadiana surge vez. El lector asombrado lee: “Si… los animales hablaran… fuera menos mal, porque departiera yo con mi jumento lo que me viniera en gana.”. Unas líneas más… y bajo tierra otra vez: “Bien haya quien nos quitó ahora del trabajo de desenalbardar al rucio…”Sancho tendrá que montar en Rocinante para llevar la carta del penitente don Quijote a la ingrata Dulcinea, en una imagen que rompe nuestros esquemas. Además, llevará escrita la libranza pollinesca, una orden escrita para que la sobrina de don Quijote le entregue ¡tres burros nada menos! Singular documento ¡con fecha de veinte y dos de agosto! En el acorde de Luz y en mi arañita ya comentamos la falta de datos climatológicos, nos suponemos que no hace frío porque no aluden nunca a la necesidad de abrigarse. Tampoco llueve, ni hay tormentas…Gracias a los pollinos, los situamos en verano.

Pedro Ojeda Escudero dijo en http://laacequia.blogspot.com/:
 
ABEJITA: Pobre burro Guadiana y qué listo es Sancho: él, por ahora, va a lo suyo. Tienes razón en lo de la necesidad de hablar.En cuanto al frío: ya hemos comentado aquí que la narración trascurre en las semanas más calurosas del verano. En lo de Aldonza-Dulcinea, como sabes, no ha hecho más que comenzar este divertido juego de perspectivas e intereses.Y, como dices, este capítulo es fundamental para reinterpretar todo lo anterior y lo que sigue. Muy bien visto.

Sancho ¡Te entendemos!

COMENTARIO AL CAPÍTULO XXV, PUBLICADO EN "LA ACEQUIA" http://laacequia.blogspot.com/

¡Bien por Sancho!

Solicita licencia, a su señor, para volver a casa; pero no por las coces, manteamientos, ladrillazos y puñadas…no. Lo que es superior a sus fuerzas es… ¡obedecer la orden de permanecer callado! Las mujeres, al menos, le comprendemos perfectamente. Algunos hombres, no sé, no parecen sentir esa imperiosa necesidad de comunicación verbal de nuestro escudero .Si se pudiese, como en las fábulas de Esopo, charlaría con su jumento. ¡Jumento? ¿Dónde? ¡Otra vez el burro Guadiana!

lunes, 27 de octubre de 2008

Un poema de Dámaso Alonso que va de monstruos


Ele Bergon, en su acorde azul, dedica un a entrada a Dámaso Alonso, con dos poemas de moscardones: el de Luz y el del poeta del 27.
Quiero poner este otro poema, con el que recientemente he sentido ciera afinidad.

De "Hijos de la ira"

Todos los días rezo esta oración
al levantarme:
Oh Dios
no me atormentes más.
Dime qué significan
estos espantos que me rodean.
Cercado estoy de monstruos
que mudamente me preguntan,
igual, igual, que yo les interrogo a ellos...
Bajo la penumbra de las estrellas
y bajo la terrible luz solar,
me acechan ojos enemigos,
formas grotescas que me vigilan,
colores hirientes lazos me están tendiendo.
¡Son monstruos,
estoy cercado de monstruos!...
No, ninguno tan horrible
como este Dámaso frenético...
como esta alimaña que brama hacia ti
como esta desgarrada incógnita
que ahora te increpa con gemidos articulados.
que ahora te dice:
“Oh Dios
no me atormentes más,
dime qué significan
estos monstruos que me rodean
y este espanto íntimo que hacia ti gime en la noche.

(Dámaso Alonso)

sábado, 25 de octubre de 2008

A Shakespeare le gustó el loco de Cardenio y se lo quedó

¡Creo que hay un inglés que se ha apropiado de mi Cardenio!Don Quijote, Cardenio...¡Estos locos españoles son geniales!

Al leer este capítulo XXIV, me he encontrado con una anotación de Martín de Riquer que dice: A base de los amores y las desventuras de este personaje, Shakespeare escribió la comedia "History of Cardenio", hoy perdida. Recuérdese que la primera parte del Quijote fue traducida y publicada en inglés a los cuatro años de aparecido el texto original.
 
Parece ser que se trata de una pieza teatral perdida, atribuida a John Fletcher y William Shakespeare.Se sabe de ella porque fue representada dos veces por la compañía de teatro inglesa King's Men en 1613.La obra desapareció en un incendio que sufrió el teatro Globe en 1613.
 
Me parece asombroso que el Quijote llegara tan pronto a Inglaterra, en aquella época de comunicaciones dificilísimas y de políticas no muy favorables. Algo parecido pensé ,hace unos años, visitando una exposición sobre "La Celestina". Había un ejemplar, en francés, con una fecha muy cercana a la de la publicación en castellano.

El que Shakespeare se fijara en la historia de Cardenio, es otro dato para meditar... Un saludo, otra vez.

Pedro Ojeda Escudero dice en http://laacequia.blogspot.com/


ABEJITA: pensaba comentar este dato un poco más adelante, cuando todo el embrollo estuviera presentado. Gracias por traer estos datos aquí. A veces pensamos, con demasiada facilidad, que en aquellos tiempos no había comunicación entre los países. Aunque tardara, había. Es curioso cómo en Inglaterra es en donde primero tuvo incidencia clara el Quijote. En cuando a esa pieza de Shakespeare, hay algunos problemilla de autoría, pero no vienen al caso. Por cierto: no será la única vez que Shakespeare preste atención a lo español: veamos el caso de La fierecilla domada. Un saludo

Tila y Valium para este capítulo XXIV del Quijote (primera parte)



Comentario al capítulo 1, 24 del Quijote, publicado en "La acequia", en la entrada "Diálogo entre locos", del día 23 de octubre de 2008.

Este es un capítulo de contrastes y sobresaltos.
 
Tras intercambiar largas cortesías, al viejo estilo caballeresco, el del Bosque rompe el discurso pidiendo comida, necesidad que satisface a costa de Sancho y del cabrero, atragantándose, sin dejar espacio entre los bocados. Contraste entre el mundo de las novelas de caballería y la realidad más cruda.
 
A continuación, le siguen al verde, tópico y apacible pradecillo. Allí vuelve el tono grandilocuente y sentimental, para contarnos su historia:

-«Mi nombre es Cardenio… mi desventura, tanta que la deben de haber llorado mis padres y sentido mi linaje...A esta Luscinda amé, quise y adoré desde mis tiernos y primeros años…”

El relato va como la seda: el duque Ricardo, Fernando, la bella labradora… hasta que…con el Amadís de Gaula hemos topado, Don Quijote no puede estar callado ni con agua hirviendo, tiene que soltar su parrafadita. Cardenio parece absorto en sus pensamientos pero, de golpe, sin venir a cuento, suelta eso de “aquel bellaconazo del maestro Elisabat estaba amancebado con la reina Madésima.”

Nuestro hidalgo pierde los estribos . Comienza una agria discusión bizantina que terminará a pedradas. Lluvia de guijarros sobre el caballero, masaje para las costillas del escudero y, por añadidura, del cabrero. Al final, por un quítame ahí estas pajas, pelea villana entre Sancho y el cabrero que se cogen de las barbas y se dan puñadas. Para eso son villanos y no caballeros armados.

Un saludo para Pedro y todos los paseantes de “ La acequia”.

Hasta el próximo capítulo:

 María Ángeles Merino
 
Pedro Ojeda Escudero dice en http://laacequia.blogspot.com/:

ABEJITA: muy bien reseñado el capítulo. Efectivamente, todo sucede como dices. Fíjate que la pelea se provoca por un tema libresco, en el que a ninguno de los dos les va nada en la realidad. Pero, al estar locos, su cerebro vive esa fantasía. Gracias por dejar constancia de tu amor por Cervantes.

De nada.

jueves, 23 de octubre de 2008

Suri


Yo quise llamarla "Yeti, la abominable coneja de las nieves", pero era muy largo. Luego fue Yaki, Kika, y parece que al final se va a quedar con Suri, de suricato, por la costumbre que tiene de ponerse de pie sobre sus patas traseras.