miércoles, 8 de marzo de 2023

Crónica en torno a El rigor de los signos. Notas para Pedro Aizpurúa, 2019-2020, de Diego Fernández Magdaleno.


Pedro Ojeda y el libro comentado, en la UBU. Mi cuaderno de notas...

Crónica de la reunión del 28 de febrero de 2023, del Club de Lectura de La Acequia y Alumni UBU, dirigida por el profesor Pedro Ojeda Escudero. El libro que comentamos fue El rigor de los signos. Notas para Pedro Aizpurúa, 2019-2020La sesión comenzó a la hora habitual, las cuatro y media de la tarde, en el pabellón 5 de la Facultad de Humanidades y Comunicación, en el edificio del antiguo Hospital Militar. 

-(P.O.) Es un diario 2019-2020 que selecciona elementos de su relación con Pedro Aizpurúa.

Está bellísimamente escrito, es muy poético y se corresponde con sus otros dos diarios y su libro de poesía. Trabaja con la contención, el menos es más. No es diario de contar anécdotas.

Construye sobre la desaparición de gente que conoce, lo vertebra  la música evidentemente. No olvidemos que es un Premio Nacional de Música. Es la sensación de que hay una época que termina: la ética, la honestidad y la mediocridad de los políticos. Todo ello queda aumentado por la pandemia. 

Es un diario artístico sin anécdotas, con la exactitud del lenguaje musical, como si estuviese despidiendo a una época culminada por la pandemia, tomando nota de un fin de era. 

¿Estuvisteis con el otro libro? 

(Algunos estuvimos, con Diego Fernández Magdaleno inauguramos el curso 2015-2016. Sus palabras en El tiempo incinerado la música de su piano, inolvidables). 

Es el tercer libro de Diego Fernández Magdaleno: El rigor de los signos. Notas para Pedro Aizpurúa, 2019-2020. 

Es un diálogo con su amigo Pedro Aizpurúa: canónigo, organista y compositor. Actualmente se ha perdido la convivencia con gente de ideología contraria. Aizpurúa no tiene nada que ver ideológicamente con Diego. Una tolerancia muy interesante. El autor refleja como, en estos tiempos, se ha roto.

¿Por qué este libro?  Yo entiendo que no hay argumento, no hay anécdota; pero la belleza del lenguaje, de los aforismos es impresionante, trabaja mucho la elipsis en unos aforismos que son como sentencias. Hablad vosotros. 

Los lectores (L) comentan y leen lo que más les ha llamado la atención, aforismos sobre todo. 

-(L) "Primera imagen captada de un agujero negro". (23)

"Por eso la tristeza huele a bosque recién talado, porque con ese aroma se despide". (25)

"La situación es grave, pero no seria". (25)

"Toda ausencia tiene lugar" (28)

-(L)  ¿No lo he entendido?

-(L)  El tiempo incinerado es más triste.

-(L) A mí éste me lo parece más.

-(L) Recuerda a Delibes:

"Miguel Delibes nació hace cien años...un fragmento de Un año de mi vida, donde se refiere  a su cincuenta aniversario, una cifra desde la que "se vislumbra la muerte" "(65)


-(L) Despide melancolía, sensibilidad.

-(L)  ... la muerte de personas queridas como la tía Katy.

-(L) ... la de su padre...

-(L)  En el día del cumpleaños de Aizpurúa, el primero sin poderlo felicitar:

"No hay que mirar al suelo para seguir tus pasos: solamente el aire sostiene la belleza y la bondad, porque amabas necesitan ser respiradas para renacer auténticas". (25)

-(L) "Se suceden tormentas, caen las hojas, las ramas y el jardín sigue intacto". (70)

-(P.O.)  Como va asumiendo el paso del tiempo.

"Los periodistas estaban sorprendidos ante el desconocimiento de tantas figuras, muchas de gran calidad, de las que no se recuerda ni el nombre". (32)

Como desaparece todo. Es un libro que está despidiendo una forma de vida.

-(L.) Políticos, como los pone. 

"Muchos artículos subrayan estos días el escaso nivel general de los políticos que nos representan en las instituciones: ignorancia...directrices, falta de rigor y coherencia..." (30)

-(P.O.) "Ninguna sociedad aprende mucho de su historia". (63)

"Lo sorprendente de la pandemia es que demasiadas personas tampoco han aprendido de su propia experiencia, del presente angustioso en que vivimos" 63

-(L.) Cuando el año ya es triste.

-(P.O.) Tristeza

-(L.)  Espectacular el 1 de enero:

"El primer año que comienza sin que hablemos" (15)

-(P.O.) No hay restos de nieve en el cementerio. Cae lo azul sobre las flores y la pena. (17)

"La muerte trae palabras que nos arrinconan. Y la vida nunca pierde ya la resonancia, los gritos, la impaciencia de esas voces. Es una fiebre extensa que recorre la memoria. Y lo destroza todo." (17) 

"Van sucediéndose tantas despedidas...que a veces me parecen estas páginas un libro de defunciones." (34)

Recuerda a un amigo que iba anotando los muertos. 

Pero su hijo Pablo le llena de vida: 

"Pero hoy es dos de septiembre, el cumpleaños de Pablo, y siento cómo me llena de vida su sola presencia, porque en él veo a todos los que amo, porque en su voz resuena la voz de quienes faltan." (34)

"La pasión por saber...siempre habrá un sentido para su vida." (la de su hijo Pablo) (35)

"Te gustaba recordar que la primera piedra de un monasterio es el silencio" (31)

"..y morir..." (38)

-(L.) Tristón. Aquí se lee de otra manera y no parece tan triste. 

-(L.) Un libro de cabecera que hay que tener. 

-(P.O.) "Uno de los momentos decisivos para el profesor de un instrumento se produce cuando al alumno comienza a despegar lo estrictamente sonoro..." . (55)

-(L.) Conocí a una chica que estudiaba piano, desolada porque le habían dicho que tocaba sin alma. 

-(P.O.) Viene la pandemia y...

"Para que seas consciente de cómo ha cambiado todo hoy, en la terraza de Cubero, siento un escalofrío de emoción al ver un café y un periódico sobre la mesa. " (59)

-(L.) A todos nos ocurrió algo así, cuando salimos por fin a la calle, como los toros del toril. 

-(L.) El primer día, tomar un café era importantísimo.


-(L.) También hace una reflexión sobre el cine, nunca vio tantas películas como en las semanas de confinamiento, pero sintió "la nostalgia de las salas", la "insustituible experiencia del cine". 

-(L.)  Añora la pantalla grande.

-(P.O.) La pandemia  a él, que no es la alegría de la huerta...

El aire del patio "calma levemente la pesadumbre que respiro". (58)

Una visión muy negativa.  

-(L.) Acepta la muerte "y , sin embargo, tengo ganas de todo". (21)

-(P.O.) Ese todo es la belleza, la cultura, la familia. 

"Vivimos momentos tan confusos, que una mentira se propaga a mayor velocidad cuanto más falsas sean las emociones que la envuelven" . (60)

¿Por qué el título El rigor de los signos?

En la música vanguardista no se buscan las emociones, él puede tocar a Chopin pero no muy bien. Es especialista en la música vanguardista de la segunda mitad del siglo XX. Aizpurúa es el más importante. El rigor de los signos es esa música que busca el placer estético, no la emoción; que te emociona a través de signos. Por eso, para la portada ha elegido un cuadro abstracto de Kandinsky. Está buscando ese arte que se aleje de lo emocionalmente fácil. Ahora se busca lo emocional, ha vuelto la emoción, las vísceras; él añora otra época, con un amigo, Aizpurúa, que piensa distinto a él. 

Un libro excepcional.

-(L.) Buscaba un diario con más carne. 

-(P.O.) La creación del límite. El paisaje es el que construye la ventana. Pureza de vanguardia. 

Despedida de una época.

-(L.) Tristón. 

-(L.) Sabe que, a su amigo, va a gustarle este aforismo de Gregorio Luri:  "Los monjes de clausura no rompen su voto de silencio al cantar." (63)

-(P.O.) En el que leímos antes (El tiempo incinerado) se notaba su condición de votante de determinada opción política, ahora la decepción es general. 

-(L.) Un amigo que trabajó en un periódico lo llama, muy deprimido, por el vacío que sufre tras la jubilación : nadie lo llama, ni le envía sus libros o sus discos, no lo felicitan ni en Navidad ni en su cumpleaños. Diego escribe: "La vanidad hace creer que cualquier elogio es merecido y toda crítica injusta...Un buen periodista, sí, pero nunca fue lo que ese coro le cantaba...". (58) 

-(L.) Le criticaban a sus espaldas.

-(P.O.) La gente te utiliza y luego se olvida.

Selecciona una escritura muy contenida, muy sobria y muy poética.

-(L.) El prólogo de Joaquín Díaz nos lo presenta magistralmente: 

"El amor y el recuerdo marcan a fuego las páginas de un cuaderno íntimo y reflexivo en el que el autor va anotando efemérides que el tiempo transforma en emociones".

 -(P.O.) Joaquín Díaz es uno de los grandes, un absoluto sabio. 

 El título hace referencia  a evitar las emociones fáciles, trabajar lo abstracto, la abstracción donde podemos encontrar placer estético. 

-(L.) Él se emociona...

 -(P.O.) Él no es partidario de las anécdotas facilonas. 

-(L.) Hablando de normalidad, recuerda una cita de Witold Gombrowicz: "La normalidad es un equilibrista sobre el abismo de la anormalidad". (61)

-(L.) Me gusta como recuerda a su tía, la ve. 

"Katy murió hace medio año. Allí donde a veces la encontraba, ahora la veo siempre." (29)

-(L.) Mucha pureza, luego se emociona como un becerro. 

-(L.) Es una prosa poética de una belleza increíble.

-(L.)  Un poeta.

-(L.) "Busco en el parque luces que escondí en la infancia" . (23)

¿Muerte? 


-(L.) David Trueba, en El País: "La mascarilla nos obliga a perfeccionar la amabilidad sin boca , la elegancia sin nariz y la galanura sin barbilla, pero aún nos queda un resquicio para demostrar la humanidad". (62)

-(L.) Amistad, ausencias, familia, citas literarias y filosóficas, la pandemia, el mundo viejo y el mundo nuevo, pensamientos y la música que lo vertebra todo y es todo para Diego Fernández Magdaleno y Pedro Aizpurúa. 

Tal vez haya lectores a los que el árbol les haya parecido demasiado podado, echen de menos más ramas como en "El tiempo incinerado" y se hayan preguntado por qué un libro así. Ahora, tras esta sesión, tenemos la respuesta. 


Termina la reunión y Pedro Ojeda nos recuerda la próxima lectura, para marzo: El solitario de Concha Méndez. 

Mi crónica está redactada, como otras veces, siguiendo mis rápidos apuntes tomados en la reunión, con la voluntad de acertar con su espíritu, ya que con la letra, toda la letra, es humanamente imposible.

Un abrazo para todos los que pasáis por aquí de:

María Ángeles Merino

El rigor de los signos. Notas para Pedro de Aizpurúa, 2019-2020 . Diego Fernández Magdaleno. Ediciones Fuente de la Fama. Primera edición, abril 2022.

4 comentarios:

la seña Carmen dijo...

Leída tu crónica, me puedo hacer una idea sobre este libro. Demasiadas lecturas pendientes.

Fernández Magdaleno es un pianista con mucho espíritu, eso sí.

Sor Austringiliana dijo...

Recuerdo que estuvimos juntas en aquel concierto que nos dio en Burgos, en el salón de Caja Círculo.
A mí también, se me acumulan los libros. Poco a poco.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Este libro de Diego sobrecoge en muchos momentos por la profundidad de lo que expresa.
Gracias, de nuevo, por todo este trabajo.

Bertha dijo...

Muchas gracias por tu tiempo Maria Ángeles.Me ha encantado leer esos apuntes; que como bien dices, es imposible pillarlos todos de carrerilla...
Un abrazo y un tranquilo finde

ps:en puertas otro libro, que ilusión :))