jueves, 13 de junio de 2013

Cipriano Salcedo: un hereje que se siente culpable de su desamor.


 
Comentario en torno a la novela "El hereje", de Miguel Delibes. Para la lectura colectiva de "La acequia", dirigida por Pedro Ojeda.
¿Miguel Delibes?¡Por supuesto!
Cuando abrí el blog, no lo pensé ni un momento, lo tenía clarísimo. ¿Libros? En mi perfil bloguero ocupa un lugar de honor.  Junto a  Miguel de Cervantes, la mejor compañía.

 
Y, en aquella reflexión que hicimos sobre “El placer de la lectura”, allí estaba él, no podía faltar mi primer encuentro con sus palabras:
"..Más tarde, descubrí a Delibes. Fue un encuentro casual, tuve que ayudar a alguien, el libro era "Las ratas”,  vaya titulito, pensé.  Contemplo los tesos mondos con pueril fruición, junto al Nini, un niño sabio. En campos de corregüelas, oímos la algarabía de los grajos, pisamos barbechos y nos asomamos a las huras.Después, ya no era por casualidad, me fui al encuentro de Daniel el Mochuelo yde casi todos los demás. El día en que murió don Miguel, quise reunirlos en mi blog. "

Y convoqué a algunos y se enteraban de la triste noticia: el Nini, el señor Cayo, Pacífico, Daniel el Mochuelo, la viuda de Mario, Lorenzo el bedel cazador,  el pequeño Quico, el Azarías, el “sexagenario voluptuoso” y  la “señora de rojo sobre fondo gris”. Viejos compañeros.

Mi favorito es este

Y cerraba el homenaje el  último hijo  de Miguel Delibes, el que ahora es motivo de nuestro comentario:


Cipriano Salcedo: atormentado, triste y con lagunas afectivas. Y  se mueve dentro del universo literario de don Miguel, tan entrañable. Todo Delibes: el mar, los niños, las mujeres, la familia, la muerte, la soledad,  las dudas religiosas, el paisaje y los campesinos de Castilla, la caza…y la libertad de conciencia. Como el mismo autor afirmaba: «Hay una serie de motivos o ambientes que se reiteran en mi producción: muerte, infancia, naturaleza y prójimo".

 
Mas he de decirlo, sin dejar de ser un gran libro, que lo es, hay algo que cojea en esta obra. Tal vez a la documentación histórica aportada se le noten las costuras, quizás la novela delate el momento en que fue concebido por su autor, la edad y la salud no perdonan…El poso puede resultar demasiado amargo. Delibes nos confesaba en 1970 que:
“Los temperamentos neuróticos pasamos, casi sin transición, de la depresión  a la euforia…Y pienso que en los momentos actuales de equilibrio, uno reconstruye con fruición sus momentos felices (“El camino”; “Diario de un cazador”) y, por el contrario, en las fases depresivas, uno rescata aspectos sombríos y melancólicos del pasado (“La sombra del ciprés”, “Cinco horas con Mario”, “Parábola del náufrago”, etc).”
Del libro "Un año de mi vida", Miguel Delibes, ed. Destino.
 Publica “El Hereje” en 1998 y cuelga” los trastos de escribir”. Ante su última gran obra, nos sorprende que sea histórica, ambientada en el Valladolid del siglo XVI. ¿Novela histórica? ¿Ken Follett o algo así? Noooo, eso sí sería una herejía. Comienzo con el preludio: 
Octubre de 1557. Sale a nuestro encuentro Cipriano Salcedo, un próspero comerciante vallisoletano que ha viajado por Europa, para recoger información sobre el luteranismo y la reforma protestante. Con un equipaje de libros prohibidos, va de regreso a Laredo en un barco llamada Hamburg o Dante Alighieri, según el puerto al que arribe. Durante la travesía, conversa largamente en torno al protestantismo y al calvinismo, con el capitán Berger, un hombre de confianza,  y un reservado calvinista llamado Tellería que viaja a Sevilla. El mar al fondo y un bello despliegue de imágenes y palabras marineras. Sólo un antiguo marino puede escribir:

"Por la amura, sobre la silueta de tierra, la bruma comenzaba a rasgarse y permitía divisar, entre los flecos, fragmentos del cielo azul que la calma chicha de la madrugada auguraba"

 
¿Novela histórica de la que se lleva ahora?  El escritor sale al paso en un vídeo que nos ofrece el archivo de RTVE:  "El hereje” tiene más de novela pura, de novela inventada, que de novela histórica". ¿Lo de histórica la convertiría en más comercial?
El hecho histórico que le sirve de soporte es el Auto de Fe contra el doctor Cazalla, y otros, que tuvo lugar el 20 de mayo de 1559. Y, sobre él, teje un entramado complejo de relaciones humanas, con la innegable maestría de su pluma. Y un hermoso homenaje a su ciudad natal.

 
Cipriano Salcedo es un perdedor, un anti héroe, como buen personaje  de Delibes. Sus relaciones con el prójimo, y no digamos con las mujeres, son siempre difíciles, desde la más tierna infancia. Y uno de los grandes abismos que se abre entre él y sus semejantes es la religión. Pero la doctrina luterana es, al mismo tiempo, un alivio para nuestro hereje que se siente muy culpable de su incapacidad de amar. Solo con la fe es suficiente, qué bien, qué cómodo pensamos los educados católicamente.

Martin Lutero
Como el escritor es un hombre creyente, me parece oportuno recoger aquí cómo se define religiosamente, su manera de entender el cristianismo. Es de una entrevista publicada en "Cinco horas con Miguel Delibes", por Javier Goñi:
"El término “cristiano consecuente” lo empleaste para definir a Jiménez Lozano, escritor y compañero tuyo en el periódico. ¿Te defines tú también así?
-En cierto modo. Yo estuve muy influido por Jiménez Lozano. Me sentía incómodo en la Iglesia preconciliar. Nunca fui muy clerical, pero cuando me di cuenta de ciertas connivencias del clero de entonces con el poder, menos aún. En esa época, que es cuando conozco a Jiménez Lozano, llevo varios años vacilante respecto al esquema eclesiástico, no a la pura fe, que no la he perdido nunca. Pepe me influyó mucho, era el católico impaciente, posconciliar antes del Concilio…
De “Cinco horas con Miguel Delibes”, entrevista de Javier Goñi, Anjana Ediciones, Madrid 1985. Página 18.
Consecuente, incómodo, poco clerical...Se me ocurre pensar que, durante el franquismo, algunos considerarían a don Miguel como a un "hereje". ¿Y qué hubiera sido de nuestro escritor en el Valladolid de 1559?
Seguimos con Cipriano Salcedo, sus herejías y su desamor.
Un abrazo de:
María Ángeles Merino
 

11 comentarios:

pancho dijo...

El Hereje es el mejor homenaje que Delibes podía hacer a su ciudad y a los alrededores. Detrás de esta novela hay un gran trabajo de documentación histórica. Hay detalles que llevan mucho tiempo de investigación.
Opilado me quedo yo por tu conocimiento de Miguel Delibes. Un placer que nos hagas partícipes de ellos.
Un abrazo.

Pamisola dijo...

Qué maravillosa entrada, como es tu costumbre, te gusta hurgar hasta lo más hondo.
Estoy con el libro, es la segunda vez que lo leo, ya veremos si le termino.
Todo un mensaje: "A Valladolid, mi ciudad"
Besos Mª Ángeles.

Bertha dijo...

Que me gusta Delibes es qué; nos borda.Acerca de la lectura de Las Ratas la verdad que la miseria pura y dura no tiene modales.Hace tiempo que la leí y es una lectura que te invita a reflexionar bastante.

El Tribunal Inquisidor y sus autos de fe: cuanto sufrimiento...por creencias y sobre todo por envidias.Es una lacra que aun hoy en día cuando ves o lees algo acerca de sus métodos espeluzna.

Hoy último día: de los tres, de la prueba de Selectividad y, a menos de un mes de la extraordinaria o séa el 10,11,12 de julio para podernos acoplar al calendario de Bolonia.Reclamaciones los días 20 y 22: como veras no hay tiempo para aburrirse;)

Un beso feliz fin de semana Mª Angeles.

Merche Pallarés dijo...

Estoy con PANCHO. No puedo añadir nada mas... Besotes, M.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Tienes toda la razón en lo de las costuras. Algo de eso digo hoy en mi entrada.
¡Adelante con El Hereje!

Ele Bergón dijo...

Fiel a tu Delibes, aquí estás de nuevo desgranando el libre y aportando conocimientos de uno de los autores que mejor conoces.

A ver si leyendo tus entrada soy capaz de entrar en este libro que me cuesta tanto.

Un abrazo

Luz

mpmoreno dijo...

Cómo he disfrutado con tu entrada tan documentada en la que me has ido llevando por aquí y por allá, todo muy bien enlazado porque enriquece y completa lo tratado.
Tengo leídas las obras de Delibes porque es uno de mis autores de lectura obligada, yo empecé con El Camino, Las Ratas llegaron más tarde y El Hereje en cuanto se publicó.
Antes me tocó Martín Vigil, en la adolescencia que fue cuando empecé a coger gusto por la lectura, leía todo lo que me ponían por delante.
Un beso preciosa y gracias por compartir :)

Gelu dijo...

Buenas noches, Abejita de la Vega:

¡Para volverse loco, entre unos y otros!

Pág.29[...]Isidro Tellería traía la lección bien aprendida:
“La fe sola no basta –dijo-.Debe ser servida. En este aspecto discrepo de Lutero. El calvinismo tiene espíritu misionero, algo que le falta al luteranismo y crea un concepto de Iglesia un tanto exasperado y radical.”
Pág.31(Tellería):
[...]“El juego fue declarado maldito y a los jóvenes se les prohibió cantar y bailar. Se les imponía el espíritu de sacrificio. Naturalmente se produjeron algunas protestas, pero, al cabo, prevaleció la razón: el mundo no estaba hecho para gozar y el pueblo aceptó de grado la autoridad de Calvino.”
Pág,39 Cipriano Salcedo:
[...]”La Inquisición –dijo- se muestra cada día más intolerante. Ahora exige a los confesores que obliguen a los penitentes a denunciar a los que ocultan libros prohibidos. Y al que se niega no se le absuelve. Ni los obispos, ni el mismo Rey están exentos de esta medida. “

Con tanto sembrar el temor, por fuerza uno tiene que sentirse así:
Pág.31:
[...]“Le roían la cabeza sus escrúpulos de infancia, su azarosa vida espiritual, el nacimiento de su pesimismo.”

Abrazos.

Paco Cuesta dijo...

Historia y novela tomadas juntas o por separado suponen un reto.
Un abrazo

Myriam dijo...

Que bueno que releemos EL Hereje, ya me estoy regocijando con como ibas a encarar estas entradas. Veo que le vas a dar duro y parejo a Ciprianito, a quien desde el vamos le faltó la mami y tuvo un papi más des-amorado (con él) que la peste....

Besos y sigo para abajo leyéndote que veo que me atrasé un montón en tu casa.

Myriam dijo...

Dije Ibas, porque ahora ya empezaste....y si fuera "Vas" como debe ser, no sería justa. :-)