lunes, 27 de diciembre de 2010

Juego de imágenes burgalesas para "Dante en el Salón Rojo" ("Inquietud en el Paraíso", Óscar Esquivias)

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En el apéndice redondeado del Teatro Principal , está la cafetería Espolón, donde nos reunimos antes de la "olla quijotesca". Es el punto de partida para esta nueva lectura que va a dirigir Pedro Ojeda.

Busco entre libros que nos hablan de ese viejo Burgos tan inquieto. Salgo con mi cámara rosa , por mi ciudad, a la caza de los escenarios en que transcurre la novela de Esquivias. Por último, visito la hermosísima, aunque gélida catedral. Me dejan hacer fotos sin flash. ¡Bien!

Ya sabéis lo que me gusta jugar con las imágenes. A por ellas.

Áquí tenéis al doctor José María Albiñana, en traje de presidiario, o en pijama vete a saber; pero sin mantón de Manila ni vaso de tequila . Página 73 del libro "Burgos siglo XX",Cien años de luces y sombras, de Pablo Méndez.



Ahora, vamos en busca del Salón Rojo, del Teatro Principal, donde comienza la novela.

En Navidad, vemos así al Teatro Principal, edificio isabelino, construido en 1843 y reformado en 1997. De 1956 a 1997 fue una vergonzosa ruina.



El famoso "Salón Rojo" donde, en 1936, se reunía la flor y la nata de la sociedad burgalesa. Ahora se utiliza para actos protocolarios, ceremonias institucionales, recepciones oficiales y entregas de premios.



En el Salón Rojo, don Cosme Herrera, penitenciario de la Catedral, acaba de dar una charla sobre la Divina Comedia a un "racimo de personalidades. En un rincón de la enorme sala, está pero no está un aturdido y soñador muchacho . Le saca de su pasmo el doctor Albiñana preguntándole quién es. El joven se presenta como Rodrigo Gorostiza, del seminario de San Jerónimo.


Seminario mayor San Jerónimo, enorme edificio clausurado como tal y utilizado para otros fines.

En el Salón Rojo hablan de pronunciamientos militares , pero es mejor no calentarse la cabeza y hablar del tema estrella en las tertulias: la guapa Conchita Plaza, hija del acaudalado señor Plaza. Su escote, su busto, su sonrisa, sus ojos...No he encontrado ninguna foto de aquella legendaria mujer, pero el narrador compara "su aire soberano" con el de la carroza del Corpus. Esta:



Si queréis más detalles sobre la guapa burgalesa, leed lo que dice Virgilio Mazuela, en "Los Burgos perdidos".



Rodrigo había acudido a la Catedral para hablar con el padre Belzunegui, el organista titular.El seminarista va a sustituirle durante las vacaciones de verano que se toman los canónigos. Belzunegui le enseña los órganos de la basílica, uno a uno. Estos son los mejores,los de la nave central.



Foto sacada del libro "Burgos, la ciudad vivida" de F. Ortega y C. de la Sierra.





Belzunegui le advierte que tenga cuidado con el "tutti", que puede romper las vidrieras. Y le confiesa que , en su primer día, derribó el Sagrado Corazón del rosetón central.



Cuando se dispone a salir del templo, alguien le llama por su nombre desde la capilla de San Juan de Sahagún. Es el padre Cosme Herrera, el de la charla en el Salón Rojo, trabajando de padre "penitenciario".





Don Cosme le pide que aguarde sentado, mientras termina de confesar a una tal doña Clarita. La penitencia será certificada y muy literaria. Ahora ya no hay confesionario en la capilla de San Juan de Sahagún, el de la foto está junto a la Escalera Dorada.



Don Cosme le conduce por el crucero y le planta delante de una sepultura junto al arranque de la girola, bajo un arco carpanel. Es la del arcediano Fernández de Villegas, el primer traductor de la "Divina Comedia" de Dante, al castellano.















Figuras de santos, festones, una Anunciación, Dios Padre en lo más alto, ángeles, tenantes, el difunto con casulla y bonete...El diseño de esta maravilla se atribuye a Simón de Colonia. ¿Qué es eso tan misterioso que don Cosme quiere mostrar al joven seminarista ?



¡El libro! ¡Ahí está la clave! El arcediano detiene su lectura y marca la página con el dedo. ¿Qué nos quiere decir?

¿Qué misterio encierra la tumba de Don Pedro Villegas ?



Sigamos leyendo, que no hemos hecho más que empezar.

Un abrazo, amigos.


María Ángeles Merino

15 comentarios:

Martine dijo...

Una pequeña contribución a la lectura:La Habanera de Chabrier.

Me han proporcionado gentilmente el libro, y ya recorrí unas cuantas páginas.. Me gusta muchísimo.. ¡y este paseo documentado que nos ofreces Marian!
¡Una maravilla! Gracias por traer a mi querida Burgos a la memoria.

Clicka en el primer enlace..

Besos, rojos como el Salón..

pancho dijo...

Espléndido recorrido por los lugares transitados por la novela.Inmejorable.

Muy divertida la semblanza de la otra Plaza de Burgos.

También estuve buscando algo de Jose María Albiñana. Un tipo de cuidado que terminó mal en Madrid.

Nos ponéis el listón muy alto los de Burgos. Salimos ganando todos.

Un abrazo.

Martine dijo...

..Y tiene guasa la dedicatoria del doctor en la foto..

Me estoy recreando , ampliando y leyendo..Sigamos este dedo camino del purgatorio.. ;)

Merche Pallarés dijo...

Aún no he recibido los libros pero ya sé bastante sobre el primero porque vi la entrevista que la señora de pelo rubio, azul, rojo y fucsia le hizo a Esquivias y que PEDRO O.E. linkeó en su post. Ahora con tus magníficas fotos y comentarios ya puedo decir que "casi" lo he leido... La tumba del señor con el libro ¿no sería Don Quijote? Besotes, M.

Merche Pallarés dijo...

El libro quiero decir...

Hernando dijo...

Formar parte de este grupo de lectura es todo un lujo, con imágnes como las tuyas, hacen que la comprensión y ubicación de los lugares descritos en la novela sean más fáciles de asimilar.
Gracias.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Qué maravilla de entrada: investigación de imágenes para ilustrar la lectura. Muy útil, desde luego. Mil gracias por el trabajo, querida amiga.

Paco Cuesta dijo...

Será más fácil la lectura después de tu colaboración.

Asun dijo...

Con tal profusión de imágenes tan acertadas leer el libro es como ir de paseo por la ciudad.
Muchas gracias por este reportaje fotográfico.

Besos

Antonio Aguilera dijo...

Pues si llego a saber (aunque lo debía haber intuido) que ibas a publicar esta fenomenal entrada, me hubiera ahorrado la lectura de las 8o páginas que llevo consumidas (de devorar). Pues no tiene parangón el despliegue que haces con la lectura que uno pueda hacer.

Qué buen recuerdo me quedó de la cafetería esquina del Teatro. Y qué calentito se estaba dentro. Este encuentro hay que repetirlo (supongo que si lo hay postlectura Esquivias, como el chico es burgalés, habrá que volver a Burgos).

Buenas noches Abejita

Un beso

Abejita de la Vega dijo...

Martine: Preciosa música y muy apropiada para el aire decimonónico del Teatro Principal.
En mis paseos, aprendo yo también muchas cosas de mi ciudad...con la que he tenido algunos desencuentros. Estuve muchos años fuera y , aunque todos los fines de semana estaba aquí, no la conocía. Bueno, toda ciudad tiene luces y sombras.
La dedicatoria de Albiñana tiene guasa, guasa y mala...
Bueno, vamos todos para el Purgatorio, don Cosme nos lleva.

Pancho: Conchita Plaza lo pasaría muy mal. Por un lado era el paradigma de la belleza y la elegancia; por otro la pondrían de vuelta y media las lenguas de víbora. Se casó, se fue y no volvió.
Albiñana era un personaje cavernícola, a pesar de su doctorado. Lo que no entiendo es lo del mantón de Manila.
Los de Salamanca tampoco sois mancos.

Merche: muy buena entrevista y aclara mucho las cosas. Si la veo por Burgos, la reconoceré enseguida. Ya te estamos ambientando, te estamos motivando.
El libro no puede ser el Quijote porque el arcediano murió en 1536. Es la Divina Comedia de Dante, libro que Cervantes conocía seguramente.

Hernando: gracias por tus palabras, procuro allanar y amenizar el camino. Lo andamos entre todos y cada uno pone su grano de arena.

Pedro: esta entrada me ha costado más que las del Quijote , dada la novedad, pero he disfrutado mucho. Al tenerlo tan cerca, era más fácil. Tengo ya mucho material en la recámara.

Asun: nos vamos de paseo por Burgos, nos queda mucho, acbamos de empezar. Ya tengo fotos...

Paco: eso espero.

Antonio: es un libro que se devora y se disfruta. Con mis imágenes y anécdotas le echo un poco de condimento. Pero el alimento es sabroso.
Hombre, el fin de la trilogía sólo puede ser burgalés y con escritor vivito y coleando.
Acabo de devorar su libro de cuentos "Pamapanitos verdes", el lo presenta mañana en una librería de aquí. Me han gustado muchísimo.

Un abrazo a todos

Abejita de la Vega dijo...

Martine: no me acordaba de que la habanera de Chabrier es la música que suena en el Salón Rojo. A ver si puedo ponerla en una entrada, porque últimamente los vídeos no quieren quedarse en mi blog.

Antonio: Abejita se corrige: él pronombre personal con tilde. "él lo presenta..."
Pamapanitos no, pampanitos como en el villancico:
"Pampanitos verdes, hojas de limón, la Virgen María, madre del Señor..."

Besos con b, si no lo cambia la Academia panhispánica.

Myriam dijo...

¡Gracias por este recorrido!

BIPOLAR dijo...

Cómo se agradecen las imágenes.
Además es cierto que tiene el libro en la mano y encima está abierto...
Genial

¿De dónde has sacado esas efemérides sobre las mozas de rompe y rasga?

¿Es del No-do?

Cosmo dijo...

He leído el primer capítulo y este trabajo tan maravilloso que has hecho con él ha enriquecido mi lectura,desde luego que no es lo mismo imaginar el texto que completarlo con las fotos.Esto es como leer con ilustraciones.Un abrazo cariñoso para ti y muchos besos.