jueves, 7 de octubre de 2010

Explicación de Cide Hamete y destape de Altisidora.

Primera parte del comentario al capítulo 2,70 del Quijote, publicado en "La acequia".

"Que sigue al de sesenta y nueve, y trata de cosas no escusadas para la claridad desta historia"

A Sancho lo instalan en el mismo lujoso aposento en que alojan a don Quijote, en una “carriola”, algo así como una cama nido. No le hace gracia, bien sabe que su amo no le va a dejar pegar ojo, sin dejar de darle a la lengua. Y él está para pocas palabras, doliéndole todavía, como todavía le duelen, cachetes, pellizcos y pinchazos. En una choza, él solo, qué a gusto se sentiría.

Sus temores se cumplen. Apenas entra en el lecho, le pregunta su opinión acerca del suceso de esa misma noche. Don Quijote está maravillado de la poderosa fuerza del “desdén desamorado” que mató a Altisidora, sin espada ni venenos.


" Grande y poderosa es la fuerza del desdén desamorado, como por tus mismos ojos has visto muerta a Altisidora , no con otras saetas, ni con otra espada, ni con otro instrumento bélico, ni con venenos mortíferos..."

Responde Sancho, malhumorado. Lo que es por él, ya podría haberse muerto y él en su casita tan ricamente. Ni la quiso ni la dejó de querer. ¿Qué tendrá que ver la salud de esa antojadiza doncella con sus martirios? Le libre Dios de encantamientos y su merced le deje dormir.


"Con todo esto , suplico a vuestra merced me deje dormir y no me pregunte más, si no quiere que me arroje por una ventana abajo."

“Duerme, Sancho amigo”, duerme si el acribillamiento sufrido te lo permite.
A Sancho lo que más le duele es la afrenta de unos guantazos femeninos, dueñiles. Y avinagrados. Insiste en dormir, tanto alivia el sueño…


"torno a suplicar a vuesa merced me deje dormir, porque el sueño es alivio de las miserias de los que las tienen despiertos."

Con Dios se duermen los dos y se cuela Cide Hamete a dar cuenta de algún detalle, cuya ausencia hace cojear esta historia.

El morisco narrador nos cuenta lo que movió a los duques a preparar la representación que hemos presenciado, con fúnebre túmulo, jueces mitológicos y doncella resucitada.

Al parecer, cuando Sansón Carrasco, como Caballero de los Espejos, es vencido, quiere intentarlo de nuevo.


"Cide Hamete, autor desta grande historia... dice que no habiéndosele olvidado al bachiller Sansón Carrasco cuando el Caballero de los Espejos fue vencido y derribado por don Quijote... quiso volver a probar la mano" Cuadro de Ana Queral.

Se informa, a través del paje que lleva la carta a Teresa Panza, del paradero de don Quijote. Se prepara con nuevas armas y caballo. Ahora pone en el escudo una blanca luna y va acompañado, no del conocidísimo Tomé Cecial, sino de un labrador desconocido.

Llega al castillo del duque después de la partida de don Quijote. Es informado de lo del desencanto de Dulcinea, a costa de las posaderas sanchiles. También sabe de las mentiras de Sancho, las cuales dan a entender, a su amo, que Dulcinea ha sido metamorfoseada en labradora. Y conoce la mentira, la peor intencionada, la que remata las anteriores: la de la duquesa a Sancho, asegurándole que la del Toboso está encantada y bien encantada.


" cómo la duquesa su mujer había dado a entender a Sancho que él era el que se engañaba, porque verdaderamente estaba encantada Dulcinea..." Cuadro de Ana Queral.

El bachiller, divertido y admirado, ante un amo tan loco y un criado tan agudo como simple.
El duque no quiere perder ripio y le pide que no deje de informarle si lo encuentra, lo venza o no. Sale a buscarle, no lo localiza en Zaragoza: mas ya conocemos lo que pasó en Barcelona. Vuelve al castillo y se lo cuenta, junto con las condiciones de la batalla. Y expresa al duque su intención de curarle de su locura. Un añito en la aldea y como nuevo, allí lo espera. Así que se despide y se va a su lugar.
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El duque no quiere perder la oportunidad de preparar otra burla, de esas que tanto le gustan. Da órdenes de tomar los caminos y traer a don Quijote, por las buenas o por las malas.


"haciendo tomar los caminos cerca y lejos del castillo, por todas las partes que imaginó que podría volver don Quijote..."

Lo hallan y avisan a su señor, el cual manda preparar el túmulo de Isidora, tal y como lo vimos en el capítulo anterior.

Al llegar aquí, Cide Hamete nos da su punto de vista personal, algo que no suele estar permitido en el mundo de los subnarradores. Para sí tiene el morisco que burladores y burlados participan de la misma locura. Y, en lo tocante al gremio de los tontos, no lo son menos los duques, puesto que ponen tanto empeño en burlarse de dos tontos.

Amanece para todos y para los “dos tontos”, aunque uno duerme a pierna suelta y el otro vela. Don Quijote va a levantarse con presteza, fuera las “ociosas plumas”. Pero ha de refugiarse tras las sábanas y las colchas, ante la invasión de la desvergonzada resucitada Altisidora, en su íntimo aposento.


"Altisidora...entró en el aposento de don Quijote, con cuya presencia turbado y confuso se encogió y cubrió casi todo con las sábanas y colchas de la cama..."

Guirnalda, cabellos sueltos, corta túnica blanca, flores de oro, bastón de ébano. Un lujoso disfraz para una efímera actriz.

El confuso y mudo caballero no acierta a hacer cortesía alguna. Altisidora se sienta junto a la cabecera, suspira y pronuncia un melifluo discurso de censura a las recatadas doncellas que publican los secretos de su corazón. Se confiesa como una de ellas, enamorada pero honesta, tanto que reventó su alma de tanto callar y perdió la vida. Tan riguroso y duro ha sido don Quijote de la Mancha con ella. Más “duro que mármol” a sus quejas, como aquella Galatea lo fue con Salicio, el de la égloga. Si no fuera por los martirios del buen escudero, muerta estaría…


(Sigue)

8 comentarios:

Cornelivs dijo...

Estupendo.

Si, Sancho está muy afrentado por los guantazos femeninos, dueñiles y avinagrados, como bien dices.

Y Cervantas retrata a los duques como tontos, pues tanto ahinco ponian en burlarse de otros dos tontos.

Buen cometnario.Me gusta tu modo de verlo.

Un abrazo.

pancho dijo...

A Sancho no le importa mucho que lo pongan en la cama supletoria. Duerme a pierna suelta aunque sea turca.

Cide aprovecha el descanso de los protagonistas para poner orden en la novela.

Estos duques no reparan en gastos para llenar su tiempo desocupado con más burlas. Altisidora es una actriz efímera pero dotada para la interpretación y “echada palante”, nos apabulla al pobre DQ que se tapa entre las sábanas ante su presencia.

Excelente tu combinación de imágenes y texto. El cuadro de A Queral tiene inspiración del grabado de la edición de Ibarra.

Un abrazo

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Es tan genial la complicada trama de narradores del Quijote que incluso se pueden contradecir unos a otros y pueden aportar lo suyo, como bien has visto en el caso de Cide Hamete.

Paco Cuesta dijo...

Sancho lucha por su sueño y don Quijote por su fidelidad, la invasión de Altisidora altera los planes de ambos.

Myriam dijo...

Sancho sabe que el sueño es reparador, después de tanto bapuleo que recibió el pobre y Altisora se destapa bien jajajaja.

Viene muy bien las esplicaciones de Hamete, por si algo no nos quedó claro.

Besos.

Merche Pallarés dijo...

Ay, nena, no nos podemos librar de Cide Hamete Benengelí... ¿Sabemos que es quién escribió "la más grande historia"? Me parece que sí ¿no? Besotes, M.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Esta vez me asombras, no se que es más interesante si tu medio-comentario del capítulo o la ilustración del mismo...me ha encantado esto segundo.

Y retomando el tema, decirte que una vez más vemos la crueldad del poder en la burla y el montaje entorno a ella... y la niña? que me cuentas... una pequeña zorrita en toda regla....como no pudo en la primera ocasión...ahora en venganza colabora desmedidamente y encima se ofende...besos

Abejita de la Vega dijo...

Cornelivs: eso de los guantazos con olor a ensalada, no lo soporta Sancho. Tontos los duques y maaalos. Gracias.

Pancho: turca, carriiola o lo que sea. El caso es dormir.
Cide ve ojera en el relato y lo completa, y opina, algo impropio de un subnarrador.
Altisidora no se corta un pelo y se mete en unos aposentos masculinos, cómo se esconde don Alonso.
Tengo que mirara esa edición que ha inspirado a Ana Queral, una buena pintora y buena lectora.

Pedro: genial y complicada la trama narradora, ya lo creo. Llama la atención el desparpajo de Cide, les llama tontos a unos y a otros.

Myriam: menudo destape el de la alta Isidora. Atrevidilla.El sueño gran medicina.

Merche: no nos libramos, no. Menudo jaleo de narradores, la abejita lo tuvo que apuntar en su pizarra.

Manuel: a Altisidora se la puede ver como actriz mandada, coquetuela,guasona...Incluso puede ser que lo que busca es un marido.¿Zorrita? Tanto no diría yo.Un poco calentorra, puede ser.

Un abrazo y gracias por visitarme y darme vuestras opiniones.