sábado, 16 de abril de 2011

"Ha sido una explosión bárbara, algo dantesco..."


"Viene la noche"(Foto tomada en Palacios de Benaver)

Comentario al capítulo noveno del libro "Viene la noche", de Óscar Esquivias.

Sábado, 30 diciembre 2006.

Jaime está muy atareado, diseñando los escaparates de la semana de Reyes, la de las ventas más cuantiosas. Lo hace desde el mismísimo centro del emporio textil "Alejandría Gamma", propiedad del " tarado de Leandro Ubieta", como dice su padre. Cuenta con la ayuda de aquellos dos jóvenes ecuatorianos que Andros sobaba en el "Arbolito", aquel día del concierto seguido de champanada. Obedientes y voluntariosos, aunque algo toscos.

Una coreografía de maniquíes que levitan y bailan en el aire, sujetos por unos invisibles hilos de coco. "Ingravidez, alegría y belleza", eso es lo que el escaparate desea transmitir. Así se lo explicó a su jefe.



Mientras Jaime tiene todo listo para que Andros dé el visto bueno final, tú estás terminando tu ponencia. En cuanto acabes, le llamarás por el móvil.

Pobre Jaime, qué vergüenza pasó ayer contándote lo del dichoso "arbolito de naranja". Es algo que le sirvió para presumir en el trabajo, pero le dio pudor contártelo.



Pura vanidad masculina, no le sabe mal provocar el deseo de Ruth, aunque la azafata no le interese nada. Tú te ríes y le dices que si están cambiando sus sentimientos. De sobra sabes que es el de siempre.

Le leíste, por teléfono, alguna parte de tu ponencia; no estás segura de expresarte bien. Confías en el buen criterio redactor de Jaime, lo mismo que tu suegro.

En el taller, suena música de Peñalosa, la misma que suena en la catedral de Burgos viviente, con sus cabezas pétreas cantantes; la que acompaña, en un final apoteósico, a los personajes del librote que Benjamín se leyó ávidamente en el hospital. Recuerda: "La Ciudad del Gran Rey", el segundo de los que encargaste a Mila.



Bueno, tú que sabes del contenido de esos dos tomazos, los compraste porque eran muy de Burgos, como tu suegro. Lo que , tal vez, te haya comentado Jaime es que van a cantar esos "motetes", con el coro Alastor. Son muy del gusto de la directora sor Vanessa, también del de tu marido. Dice que le llenan la cabeza de "imágenes coloristas". Y eso que no ha leído el libro de Esquivias.



Andros llega a ver el resultado final, uno de los ecuatorianos enciende las luces y suena tu móvil. Jaime se disculpa y explica que acabas de leer una ponencia en el congreso de matronas de Barcelona, un éxito. ¡Qué orgulloso está de ti!

Andros le pregunta si vais a pasar separados la Nochevieja porque es posible que no abran el aeropuerto para mañana. Jaime no se ha enterado de que han puesto una bomba en la terminal nueva de Barajas, en la T4.



Seguramente hay muertos, gente bajo los escombros. Algo "dantesco", lo veréis por la tele.



Lo verás y será como que alguien te remueve por dentro. Otra vez las palabras "atentado, bomba, desaparecidos"...Lo siento, Sara, hasta mañana.



Un abrazo para todos los que pasáis por aquí de:

María Ángeles Merino

9 comentarios:

Marina dijo...

Hola arañita campeña. Paso para tejer un hilo en filigrana que no nos separe... porque aún no he terminado el primer libro.
Besitos cielo.

Merche Pallarés dijo...

Como siempre, querida Abejita, volveré con calma. Muchos besotes, M.

Myriam dijo...

Terrible lo del atentado. Sin palabras. Ademñas basado en un hecho real, lo que lo hace añun más horrendo.

La foto de la Terminal4 que has puesto es muy especial. NO tienes idea de lo mucho que la frecuento. hasta te diría que es mi segundo hogar. Conozco cada recobeco.

Besos y felices fiestas.

Paco Cuesta dijo...

Fue un fin de año completo, alegrías y tristezas, no faltó de nada, nuestros protagonistas lo manifiestan y Abejita bien nos lo recuerda.

Aldabra dijo...

Y con estos dos capítulos se termina la novela.
Veo muy bien acompañado el libro de Óscar, rodeado de todos esos muñequitos... jejeje.
Biquiños,.

pancho dijo...

Los escaparatistas también trabajan con los reflejos, que son la realidad que se vive en las calles.

Jaime presume de su conquista vecinal aunque no haya hecho mucho por conseguirlo.

Un abrazo.

Abejita de la Vega dijo...

Marina: tu hilo en filigrana es mágico, gracias. Los libros leídos poco a poco se saborean más.

Merche: vuelve cuando quieras y paciencia con la clientela mayor y el santoral.

Myriam: las terminales de los aeropuertos, las estaciones de trenes o de autobuses...son lugares aburridísimos, espero que no te hagan esperar mucho la próxima vez.

Paco: la vida sigue y la gente quiere fiesta, es así, ya sabes lo del muerto al hoyo...

Aldabra: mis muñecos saben de mis lecturas. Biquiños.

Pancho: Jaime es un buen escaparatista y un artista desperdiciado, tendrá en cuenta los reflejos. Pena que le suspendieran en el acceso a Bellas Artes.

Un abrazo a todos

Pedro Ojeda Escudero dijo...

En efecto: la música es uno de los hilos de unión de toda la trilogía. Bien visto.

Sor Austringiliana dijo...

Pedro: qué alegría verte por aquí. Esquivias tiene en la música un enlace perfecto y bellísimo para su trilogía. Nunca había oído nada de Peñalosa, emociona... no he pillado el que se cita en el libro, pero este de You Tube me da una idea de esa música que cantan las esculturas de la catedral.
Besos