
Me dice Luz que lo de mi foto no es una era, tiene razón. Me envía, junto con lo de Sanchico, esta foto de la era de su pueblo, Pardilla.
Ele Bergón, mi amiga Luz del Olmo, dijo:Hola troncos y troncas:
Ya sabéis lo buenazo que es mi padre y a las pruebas me remito:
Como el Alonso el hombre está un poco depre, no me extraña, con todo lo que le ha pasado, pues mi padre le trata de consolar. Aunque el larguirucho en el fondo sabe que ya no volverá a ver a su Dulcinea. Yo me pregunto:¿ pero de verdad la ha visto alguna vez? Desde luego en estos viajes creo que no.
¡Qué alboroto se forma cuando llegan! Todos los vecinos y familiares salen a recibirles. ¡No es para menos! Son ya famosos y creo que las teles, radios, periódicos, revistas, fotógrafos, también andaba por allí, así que ya lo veré cuando lo pongan, seguro querrán que algunos vayamos de contertulios a contar. ¡Que pesados son los de esos programas!
Os confieso que yo no estaba en ese momento porque me encontraba discutiendo con la Nerea. Ella no comprende que esto se acaba y que nos tenemos que despedir. La explico y la explico que sólo somos personajes de una historia que como toda historia, tiene un planteamiento, nudo y desenlace. Eso me lo aprendí en alguna clase de lengua que estuve de casualidad, atento. Pero ella no quiere aceptarlo. El Alonso tampoco acepta que la Dulci es de su invención. En fin que lo vamos a hacer.
Cuando por fin llegue a casa, le daré un abrazo fuerte, fuerte, como los de Myriam, a mi padre que no paraba de contar y contar y mi madre muy contenta recogía todo lo que había conseguido en el viaje: túnicas, dinero, camisas...En fin que viene muy contento, robusto y con las manos llenas.
Mi hermana Teresica, tan zalamera como siempre con él. Bueno, no me importa, allá ellos.
Me han contado que siguen con la idea de hacerse pastores y todos quieren acompañarles. ¡Asun, Pancho, que parece que te has rajado un poco, es nuestra ocasión! Aunque el tiempo, la verdad no acompaña, ya se lo han hecho saber la familia del Alonso y es que siempre hay alguien que te lo fastidia todo.
Ya me imagino que todo esto del pastoreo es otro juego para animar al Alonso pero ¿ qué es la vida? Pues eso un juego que casi siempre lo tomamos en serio y nos complica la existencia.
Me pongo murrio y me da por decir paridas.
Choque de manos
El Sanchico
Pedro Ojeda dijo en "La acequia":"El Sanchico, gracias a Ele Bergón -nuestra querida Luz del Olmo- nos aclara dónde estaba cuando llegaron al pueblo su padre y don Alonso. Como buen hijo, sabe ver la bondad de su padre."