viernes, 6 de abril de 2012

"Urtain" (2) “El oro conseguí pero el amor perdí"


Comentario en torno a la obra de teatro "Urtain" de Cavestany para la lectura colectiva de "La acequia", dirigida por Pedro Ojeda.

“El oro conseguí pero el amor perdí"

Mientras buscaba el arranque para una entrada en torno a  ”Urtain”, qué difícil sin texto, ronda por  mi cabeza insistentemente una sentimental canción. Son las bellas voces  de Amaya Uranga y Plácido Domingo en “Maitechu mía”.  
De aquí.
Como os decía, “Urtain” me trae de la mano esta canción tan triste:
“Buscando hacer fortuna como emigrante se fue a otras tierras, y entre las mozas una quedó llorando por su querer. Vuélvete al caserío no llores más mujer que dentro de unos años muy rico he de volver, y si me esperas lo que tú quieras de mi conseguirás. Maitechu mía, Maitechu mía. Calla y no llores más”.

El casero Urtain tiene  poco en común con el indiano Santi, como es obvio. Mi asociación de ideas viene de su condición de vascos que buscan fortuna fuera de  Euskadi. Un emigrante y un boxeador. En los dos personajes puede encajar aquello de “El oro conseguí pero el amor perdí”. En el caso del boxeador, el ansiado dinero desaparece pronto, en negocios ruinosos que precipitan su suicidio. 

De aquí mismo.

Manipulado, convertido en un juguete roto, así es;  pero "la ingenuidad del Morrosco se sostiene a medias, pues éste habría peleado en diversos combates amañados, tongos que le ayudarían a ascender en el escalafón del boxeo profesional...Urtain muestra una gran avidez de dinero".

En ese ring de boxeo, donde va destapándose cruelmente su lado oscuro, el “Urtain” de Cavestany da rienda suelta a  los viejos sufrimientos, ante un grupo variopinto de personajes. No faltan famosos, políticos, los  impulsores de  su carrera, un paisano vasco...Urtain padre (Aita), Urtain niño, Marisa la primera mujer y Cecilia la segunda.Unos deslenguados periodistas dan el tono  ácido a la obra, qué mala leche se gastan. Y ese presentador tan fino que rezuma maldad. Y la chica contoneante del cartelito y un público que le jalea. Todo con muy pocos actores y con un único escenario. Muy buenos son los de "Animalario".  Roberto Álamo, un diez.


Roberto Álamo (Wikipedia)

Ponemos el vídeo. Música vasca. Qué ha hecho para que todo  sea “tan sucio”; por qué sus amigos, “que no hablan español”, le miran como un apestado, como si les fuera a contagiar algo.  Sí, “Urtain fue España. España acabó con Urtain”. Vasco españolista e icono del franquismo, todo un estigma en la Guipúzcoa interior. Y esa foto, dichosa foto. El presentador extiende el brazo, al contarlo.

De aquí.

En la obra de teatro, lo seguimos en sus intentos de darse ánimos a sí mismo y de quedar por encima, como el aceite. Su discurso se compone de subidas y bajadas, de la chulería al desánimo:

Estoy como un toro, sólo tengo un derrame y sudo. Sudo hasta debajo de la nieve, tengo que llevar un pañuelo porque hace mucho calor, en Madrid en julio hace mucho calor, ahí está Marisa, Marisa en qué mes estamos, Marisa se marchó con los hijos, me había jurado que no me abandonaría y, al final, se ha ido. Tiene cojones, dice.


De aquí.

Mientras escribo esto recuerdo de la Wikipedia que Urtain tuvo tres hijos con Cecilia y dos con Marisa. Cinco.
 
Pero nada puede con él, asegura, mira que ha tenido accidentes, ni los coches pudieron con él, aquel Pegaso, se le clavó el volante  y no puede respirar bien.


Aunque las de los accidentes fueron importantes, las heridas del boxeador fueron tres: el amor, el dinero y su propia identidad.

Sigamos escuchando el "Maitetxu mía":

"No volveré a quererte con toda el alma Maitechu mía, ni volveré a cantar zortxicos al pasar..."

Un abrazo para todos los que pasáis por aquí de:

María Ángeles Merino

Pedro Ojeda dice en "La acequia":

"Entre músicas y recuerdos, Mª Ángeles Merino anda con mucho acierto en el comentario inicial de Urtaín. Tiene razón al ponerle esa banda sonora."

9 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

La imagen de Urtaín, que tenemos grabados todos los españoles de cierta edad, es la de ese hombre al que sacan de su tierra y pierde el sentido de la vida: un juguete en manos de diversos intereses que acabará, como bien dices, roto.
El texto fue editado por el Centro Dramático Nacional. Está agotado, pero puede encontrarse en bibliotecas o pedirse por préstamo interbibliotecario.

pancho dijo...

Parece ser verdad que al principio le amañaron las victorias. Es decir, le ponían contrincantes de paja que boxeaban por la bolsa, no les importaba tirarse cuando hiciera falta. Cuando tuvo que boxear con verdaderos boxeadores recibió de todo. No importa que fuera un forzudo que tumbaba un burro de un puñetazo. Le faltaba la técnica que se aprende con muchas horas de entrenamineto con buenos entrenadores.

No he acabado de ver la obra, es muy larga y el ordenador echa humo y hace ruidos de todas las clases cuando lleva un rato funcionando. Me parece muy buena y trata los temas con bastante profundidad.

No entiendo eso que dices que google te pone pegas para poner un vídeo de youtube. A mí no me ha dicho nadie nada. Si no quieren que los pongamos, pues no se ponen. No llegó a entender los porqués. Le estamos subiendo contenidos, gratis, para que hagan con ellos lo que le dé la gana.

Musica muy apropiada a la obra.

Un abrazo.

Merche Pallarés dijo...

Muy bien entrelazado el "Maitetxu mía" con la trágica historia de Urtaín. ¡Qué pena de hombre! Besotes, M.

Gelu dijo...

Buenos días, Abejita de la Vega:

Sabemos, hasta por lo que nos repite en varias ocasiones Bradomín en las Sonatas de la capacidad de los jesuitas, y de que no se les escapa nada.
A Urtain, seguramente lo eligieron por ser espabilado y por tener tantos hermanos, y así lo llevaron al Colegio de Tudela. Él tuvo la valentía de escapar, con solo once años.
Te dejo un enlace de Yo no sé que veo en Ana Mari- Miguel Fleta.

En la entrada que he dedicado a Urtain, he puesto una versión de Maitechu mía que te gustará, interpretada por Alfredo Kraus, que encontrarás (letra completa, autoría y voz) en el enlace del vídeo de la entrevista que le hizo Arribas Castro, el 26 de julio de 1984, en el programa La Orquesta
, y en el que Urtain invita a Mari Trini a nuestra Ciudad, Burgos, en la que él debía encontrarse en ese momento.
Abrazos.

P.D.: Yo no tengo problema con los vídeos dejados generosamente en Youtube. El único riesgo es que al cabo de un tiempo los quite el usuario que los ha subido.

Asun dijo...

A mí también mem vino a la cabeza la canción de Maitetxu mía.

¿Los hijos con Cecilia, no fueron tres? Nueve, además de él, fueron los que tuvo su padre.
Urtain era toro, pero me parece que no tanto. Más que nada porque con el tiempo que estuvieron casados habrían ido casi a hijo por año jajajaja.

Besos

Paco Cuesta dijo...

La idealidad de Guridi frente a la realidad del cuadrilátero.

Aldabra dijo...

Pues me parece acertada la canción, sí que tiene que ver con la vida de Urtain.

Ya lo dice el refrán: "la ambición rompe el saco" y su saco, su vida, se rompió por mala cabeza, más que nada.

Una pena de vida.

Lo has contado muy bien y entre todos casi es como si viera la obra. A ver si tengo tiempo estos días.

biquiños,

Myriam dijo...

Leí esta entrada no bien la publicaste sin comentártela y vuelvo a leerla ahora y a hacerlo.

Que frase tan certera como lapidaria: "Urtain fue España y España acabó con Urtain"...

Besos

Abejita de la Vega dijo...

Pedro: como un pulpo en un garaje, así era Urtain fuera de Zestoa. Juguete roto y manipulado. Busqué el libro en dos bibliotecas, no figuraba en el ordenador. Lo del interbibliotecario no lo he intentado. Lo dejo así, he de acostumbrarme a comentar sin texto, al aire, es una experiencia nueva.

Pancho: y cuando llegó con Cooper le hizo picadillo, pobre. La obra es muy buena y profunda, qué duda cabe, aunque el oredenata eche humo. Lo de Google, es verdad, menudo contrato me largaron el otro día cuando quise bajarme el "Maitexu mía". Al final, lo bajé, pudes comprobarlo. Esta vez no me soltaron el contratito.

Merche: algo tiene que ver con la trágica historia del boxeador, sí.

Gelu: algo vería los jesuitas, menudo ojo tienen. Me gusta esa zarzuela. La de Kraus, ya la conocía; pero preferí la de Amaya y Plácido Domingo porque era la que yo escuché en su momento, cuando la grabaron. Era la que me rondaba por la cabeza.
Tus entrevistas nos hablan mucho de su evolución, o involución. Me gusto el detalle de que invitara a Mari Trini a Burgos. Lo de Google es como os digo, al final la he puesto porque esta vez no me salió el contratito.

Asun: ya corregí lo de los hijos, no era tan toro, je, je. El Maitexu mía le gustaba, a juzgar por una de la sentrevistas, la que nos ofrece la amiga Gelu.

Paco: la idealidad y la realidda del cuadrilátero, así es.

Aldabra: la obra te gustará, los sacos se rompen fácilmente.

Myriam: frase terrible, era otra España, afortunadamente.

Besos y gracias a todos, Al final puse el You Tube.