lunes, 10 de mayo de 2010

Me destornillo de risa cuando pienso en la pinta que tienen que tener los dos, queriendo, sin querer y a la vez con miedo por si ocurre algo


Doña Rodríguez y don Quijote en el lecho, según Doré.

Ele Bergón, mi amiga Luz del Olmo dice:

Esto no va bien para ninguno de los dos andantes.

Mi padre Sancho que estará en su Ínsula muerto de hambre y gobernando. Yo creo que no lo hará bien, porque cuando tienes hambre y no de dejan comer pues se te pone una leche que me imagino los desaguisados que estará haciendo.

Al larguirucho tampoco tiene nada de que alegrarses pues está malherido, encerrado y encima se le cuela la Doña Rodriguez. ¡Ja, ja, ja! Me destornillo de risa cuando pienso en la pinta que tienen que tener los dos, queriendo, sin querer y a la vez con miedo por si ocurre algo. Es que me parto. De sobra se que estos dos no llegan a nada.

El Cervan no los tenía que haber separado porque los amigos son para estar " a las duras y a las maduras"

Choque de manos.

El Sanchico

4 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

Pues sí, Sanchico, ¡qué escena! Los dos teniendo cuidado de no caer en la TENTACIÓN carnal... y no caen. Peor para ellos porque igual hubiera sido un desahogo fantástico, sobre todo, para nuestro Quijo que no se ha comido una rosca desde que empezó a cabalgar con tu padre hace dos años...(según nuestra lectura quijotesca). Choque de manos, tronco, M.

pancho dijo...

Yo creo, Sanchico, que el manco de la mano izquierdo ya está pensando en juntar de nuevo a los dos andantes. El experimento de la separación ya está más que completo con el magullamiento doble del Alonso y lo que le espera al gobernador.

Para "maduras" la que se le coló al Alonso en su habitación de convalecencia.

Otro choque tío y a esperar noticias de la ínsula.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Tranquilo, Sanchico, que no tardarán en caminar juntos, que ya se les echa de menos.
Y tienes razón, ni aunque la noche durase varios días llegarían a nada...

Asun dijo...

Cuanta razón tienes, Sanchico. Ahí andan, que no quiero, que sí quiero, pero que no se me note.
El único que es claro tu padre, que él sí que ha dicho bien claro que le den de comer de una vez, que si no les arrea con la silla.Ya veremos a ver si le han hecho caso.

Choque de manos, tronco.